Preambulo:
Vodania estaba cansada... volvia de la puerta fronteriza después de intentar acabar con los titanes. Ni con la ayuda de Aysha, Mc Malaktz y Persefone no pudieron acabar con esas bestias. Mientras avanzaba hacia Ascalon pensaba en nuevas maneras de acabar con ellos, o quiza en probar otra táctica que fuera mas efectiva. Quiza el líder del clan Karamor el Rojo tendria alguna idea que le fuera de ayuda.
Así que entro en Ascalon distraidamente, fue a ver a Laren el mercader para hacer algunos tratos y saludo a algunos otros heroes que se encontraban en la ciudad. Luego se acerco a la fuente de la zona alta de la ciudad para refrescarse cuando vio que había un niño que la observaba. El niño se acerco dubitativo y pregunto:
- Tu eres Vodania Havok no? Del clan de los Caballeros de Rosa Dorada. -
- Si – Contesto Vodania – Para que quieres saberlo jovencito? -
El niño se giro y grito:
- Si que es ella!! Yo tenia razón -
Y otros niños que estaban escondidos allí cerca se acercaron corriendo y empezaron a hablar todos a la vez:
- Vodania – grito uno – Cuentanos una de tus aventuras por favor...
- Si, si!! – grito otro – Cuentanos aventuras del inframundo con Casebast.
- No, esas no – dijo una niña – Hablanos de Karamor el Rojo y sus aventuras en el desierto.
- Que va, Vodania, dinos quien es mas fuerte, Aysha o Mc Malaktz??
- Pues a mi me gustan las historias de Dhaufvnir y Evennia – dijo otra niña provocando las risas a su alrededor.
Vodania penso un rato, se sento en la fuente y hizo un gesto a los niños para que se acercaran, creando así un pequeño corro a su alrededor. Incluso sir Tydus que pasaba por allí se acerco para ver que es lo que ocurria.
- Os contaré una historia que casi nadie conoze – empezo a contar Vodania – Una historia antigua, la història de la creación de los Caballeros de la Rosa Dorada -
La Fundación de los Caballeros de la Rosa Dorada, por Vodania Havok.
Esta història empezo hace mucho tiempo. Cuando Aysha y yo eramos mas jovenes y aún ni siquiera sabiamos nada de los Mursaat ni de los titanes. En esa època Aysha y yo eramos un par de jovenes aventureras que habian llegado a Kryta y acababamos de conocer a los Caballeros del Manto Blanco. La mayoria de nuestras a aventuras las haciamos juntas o con otros heroes que encontrabamos por el lugar. Un dia, después de descubrir la traición del Manto Blanco decidimos volver a Ascalon para ver como les iban las cosas a la gente que aún estaba allí y que no habia seguido al tristemente fallecido principe Rurik.
Cuando no estabamos lejos de allí oimos ruidos de batalla y fuimos corriendo para ver si alguien necesitaba de nuestra ayuda. Pudimos ver a un grupo de Grawl que atacaban a dos personajes un tanto peculiares. Uno era alto, iba equipado con una gran capa de cuero de color rojo, y arco en mano disparaba contra los atacantes. Se podia distinguir una melena y una barba roja. El otro era un hombre bajo, que iba armado con una especia de palo y que parecia lanzar unos conjuros sobre los atacantes mientras ordenaba a un esbirro de hueso que cubriera a su compañero.
Rapidamente Aysha se lanzó a su ayuda mientras Vodania sacaba su arco. Como es habitual la entrada de Aysha fue espectacular. No todos los días se ve a una guerrera morena y alta como ella con una espada de fuego en la mano cargando contra un grupo de Grawls. Vodania disparo desde su espalda al curandero Grawl que estaba intentando curar a sus compañeros. Los Grawl sorprendidos por el ataque y al ver a su curandero caido y sus guerreros atacados por Aysha se lanzaron a la fuga dejando detras de sí a los muertos y algunas pertenencias que cargaban. Vodania se acerco para comprobar que Aysha estuviera bien y saludar a esos dos aventureros.
Mientras se acercaba oyo al mas alto que comentaba al mas bajo:
- Dhaufvir, ya te dije que salir sin Casebast no era una buena idea. Que solo nosotros dos seguro que nos meteriamos en un problema.
- Que no, que lo tenia todo controlado. Si no fuera por ese curandero mi horror de hueso habria acabado con ellos.
Aysha escuchaba la escena un tanto sorprendida. A quien se le ocurria dicutir la táctica a seguir después de un combate que les podria haver costado la vida?
Al llegar Vodania freno lo que iba a ser la replica del hombre del arco con un saludo:
- Hola – dijo – Yo soy Vodania Havok, y esta guerrera es Aysha X. No se si os daís cuenta que estabais en una zona peligrosa.
- Pues claro que lo sabiamos – contesto el hombre alto de la barba roja – Yo soy Karamor el Rojo, arquero y explorador. Y este es mi compañerro Dhaufvir Do Urden, nigromante impetuoso que cree que su horror de hueso acabara con todos los bichos de la zona
- No te metas con mi horror Karamor – contesto el nigromante – Si no fuera por el seguro que esos grawls se habrian lanzado sobre tí.
- Si claro – respondio Karamor con irónia – Y si no fuera por mis flechas como habrias invocado tu a ese horror de hueso eh? Con el cadaver de una ardilla?.
Aysha no pudo aguantar mas y se hecho a reir sonoramente... Sin duda estos dos eran dos nuevos elegidos seleccionados por Sir Tydus para la defensa de Ascalon. Vodania reprimio sus risas y intento calmar los animos.
- Bueno, que os trae por aquí? - pregunto a Karamor.
- Pues queriamos llegar hasta la Academia Nolani – respondio este – donde se supone que podremos llegar hasta territorio enano. Pero por el camino nos encontramos con este grupo de Grawls.
- Pues no ibais muy bien - dijo Aysha – Creo que habeis ido en circulo y estais casi a las puertas de Ascalon.
Ese comentario creo otra nueva discusión entre Karamor y Dhaufvir sobre la validez de una mapa que habian comprado a un borracho en la plaza Piken. Esta vez Vodania no pudo reprimir la risa, y después de coger aire y respirar hondo comento.
-Quiza sera mejor que volvamos todos juntos a Ascalon. Desde allí os indicaremos el camino correcto a seguir.
- Bueno - dijo Dhaufvir mirando a Aysha y a Vodania – Mejor ir acompañado de un par de jovenes aventureras que de este viejo cascarrabias del pelo rojo.
Karamor ignoro sus palabras, recogio su arco y empezo a seguir a Aysha que abria la marcha. Vodania se acerco a el para entablar conversación y descubrir cuales eran sus planes. Según le conto Karamor por el camino el y Dhaufvir junto con otros compañeros habian decidido abandonar Ascalon para seguir los pasos del principe Rurik. Todos juntos habian viajado hasta la plaza Piken, pero Dhaufvir y el habian salido para ver si podian encontrar el camino hasta la academia Nolani. Vodania rapidamente vio que los motivos que movian a ese grupo eran similares a los de Aysha y ella misma. Pero de momento no hizo ningún comentario.
El viaje de retorno a Ascalon trancurrió sin sobresaltos. Solo les ataco un devorador, un especie de cruce entre escorpion gigante y escarabajo, que cayo rapidamente bajo la espada de Aysha los conjuros de Dhaufvir y las flechas de Karamor y Vodania. Dhaufvir aprovecho el cadaver del escorpion para levantar un nuevo horror de hueso desoyendo las quejas de Karamor sobre el olor de este sirviente magico.
El grupo llego a Ascalon donde descansaron en la fuente que se encuentra en la parte alta de la ciudad.
--------------------------------------------------------------------------------
- Vaya – dijo un niño – Así que Karamor y Dhaufvir ya se discutian entonces.-
- Que raro – dijo otro – Yo creia que los Caballeros de la Rosa Dorada erais muchos...-
- Bueno ahora somos muchos respondió Vodania – Pero hubo un tiempo en el que como todos tuvimos que aprender, como debereis hacer vosotros si quereis ser heroes -
- Vale!! Pues yo seré como Karamor el Rojo – grito un niño haciendo el gesto de disparar el arco.-
- Pues yo seré tan fuerte como Aysha – dijo una niña pequeña mientras movia las manos blandiendo una espada imaginaria.
- Eso son chorradas - dijo otra niña – yo seré una gran nigromante como Persefone y Knala Sunn.
- Si pues a ver como haces horrores de hueso si los demas no te ayudamos – replico otro niño – a mi me gustaria ser elementalista del fuego como Daruk y Kam Fang.
- Como veis – explico Vodania – La fuerza de un equipo es mayor que la fuerza de los individuos por separado, pero sigamos con la historia.
[ Continuara ]