Argo Gear
No se cuanto tiempo habrá pasado desde aquel accidente, mi pasión por la tecnología perdida ha acabado cobrándome un alto precio, todo empezó aquel día, aquel día en que conseguí descifrar los textos antiguos que había recogido a lo largo de mis aventuras, unos textos en los que figuraba la ubicación de uno de los vestigios de la tecnología perdida. En esos tiempos era un necio, mi pasión cegó mi buen juicio y partí sin siquiera dudar un instante, ni pensar si seria seguro. Así emprendí mi viaje a trabes del mundo buscando ese lugar que tanto anhelaba encontrar, con la simple pista de la interpretación de unos antiguos textos.
Durante largos meses viaje sin descanso, hasta llegar al lugar que figuraba en los textos, una caverna que se hundía en la tierra yerma de ese inhóspito rincón del mundo.
Me adentre en la caverna sin tan solo dudar-lo dejando mi caballo fuera, avance durante horas por las sinuosas cavernas cuando en frente de mi apareció una gigantesca puerta metálica, “Los textos estaban en lo cierto” pensé, pues esa puerta figuraba en las escrituras, lo que yo no sabia es que lo que me esperaba tras esa puerta seria mi condenación.
Al entrar me maraville de lo que estaba viendo, una gran ciudad hundida en la tierra y construida gracias a la tecnología perdida y en su centro u gran templo que brillaba intensamente. Maravillado por todo lo que me rodeaba, avance hasta el templo, su construcción fría y metálica emitía una calidez extraña impropia del metal, quien diría que en ese lugar que parecía sagrada y inmaculado, encontraría mi perdición.
En cuanto llegue al centro del templo una extraña voz pronuncia tales palabras “Tu que has entrado donde nadie se atreve entrar, los vástagos de una civilización maldita, ¿cual es tu propósito?”, en aquellos momentos no sabia que decir, pero respondí a la pregunta”Estoy aquí para dominar la tecnología de los antiguos”.
Larga fue la espera hasta obtener una respuesta, pero esta llego y hacia tales palabras “¿Entonces tu deseo es el de dominar la tecnología que condeno a esta civilización?”, “Si” dije yo sin duda alguna. En ese momento condene mi existencia, pues la voz pronuncio tales palabras “Que así sea, y que tu cargues con la maldición que cayo sobre esta tierra, una tierra en que sus habitantes creyeron poder desafiarme con su tecnología”, entonces una ráfaga de hilos sombríos penetraron en mi cuerpo y perdí el conocimiento, lo único que recuerdo es que oí una voz, la misma voz que me había condenado me dijo “Aun así tu parece que puedas romper la maldición que cayo sobre las almas de esta civilización, tu que no pareces poseer la misma malicia que ellos, te otorgaré el don de soportar la maldición eternamente y eternamente tendrás que viajar hasta que la deuda de estos sea saldada”
No se el tiempo que tarde en despertar, solo se que de algún modo mi cuerpo se había fusionado con una especie de maquina oscura, una maquina que ha condenado mi existencia hasta el día de hoy, haciéndome vagar por el mundo teniendo que destruir toda muestra de la tecnología perdida, luchando contra sus colosales manifestaciones. Teniendo que luchar por algo que no es mió, hasta el fin de mis días…
Hojas del Personaje