Title: Andando entre Lobos
Description: 15 de Agosto
Yusuf-Ibn-Khalim - December 22, 2005 10:25 PM (GMT)
Yusuf-Ibn-Khalim no dejaba de estar alerta. Con sus sentidos aguzados, y haciendo de su sangre más poderosa con sus estudios sobre ella, y andando sobre el caballo, íba con extrema cautela por el bosque.
Estaba siendo consciente, de que podría llegarle de su hora, pero la devoción por su clan, a la par que hizo Hassam, podría hacerle arriesgarse de esta manera. De todas maneras, sabía que de verle un Cainita, y de oirle, se vería de muerto.
O si las leyendas eran verdad, pronto un lobo saltaría, y Yusuf sería pasto de garras. Hasta el momento, se amparaba a Allah. Curiosamente, el viejo hechicero, sólo se acordaba de sus pregarias en los momentos de tensión, donde él no controlaba la situación.
Dicter Mc Ulster - January 12, 2006 06:46 PM (GMT)
Fue la casualidad, unica y exclusivamente eso, lo que llevó que el camino de Dicter Mc Ulster se cruzara con el de Yusuf-Ibn-Khalim. Esperando sentado en cuclillas en la soledad del bosque a que la Hora-entre-Horas que separaba los Dos Mundos llegase con el advenimiento del nuevo Sol. Sus pensamientos rememoraban todos los acontecimientos del día y los sometía a profundo análisis y juicio de valor. Mientras tanto se obligaba a desenmarañar, ubicar e identificar todos los sonidos del bosque que llegaban hasta sus agudos oidos. Llegar a ese estado de tranquilidad y alerta no era complicado, pero sí mantenerla durante toda la noche sin caer dormido o derivar el curso del pensamiento en otros menesteres más mundanos.
Algo inusual había a una legua. Ruidoso. Extraño. Llevaba escuchándolo durante largo rato y no conseguía discenrir de qué podría tratarse. Eso le molestaba.
Abrió los ojos y miró arriba. En las profundidades del bosque el cielo dejaba de ser visible, oculto por las ramas de los árboles. Pero encima del lugar donde se encontraba había un estrecho claro que permitía mirar a las estrellas. Todavía faltaba tiempo para el amanecer.
Extrañamente, ahora que había abandonado su laborioso equilibrio de contemplación podía descifrar qué animal era el que producía ese sonido. Se maldijo por estúpido. No era más que un caballo.
Se irguió en su elevada estatura y pasó a lobo. Aulló con fuerza prolongadamente y al rato otro aullido le contestó. Parientes lejanos. Lobos. El invierno estaba próximo y había que estar bien alimentado para superarlo, se dijo.
Ulster salió en rauda y silenciosa persecución del caballo. La manada seguiría su rastro y se le uniría más adelante. Tenía que admitir que le gustaba ver como los lobos perseguían, acorralaban y derribaban una presa. Sólo quería estar presente para verlo.
Yusuf-Ibn-Khalim - January 13, 2006 02:41 PM (GMT)
Tras alzar sus plegarias a Haquim y Allah, Yusuf prosiguió su camino en una estrecha vereda. Confiaba en que su estricto código moral, código que no había roto en su vida (Humanidad 8) y que sus intenciones no eran agresivas en absoluto. Su gesto era apacible, aunque nervioso en el interior, eliminó toda la agresividad que se podía esperar de un vampiro en su situación.
Durante unos segundos recordó su cometido en París y tras la última oración en silencio, deseó que la suerte se cruzase en su camino, los garous eran seres de honor, al igual que él...
- Ayudame - dijo en voz baja mirando hacia los cielos - hoy más que nunca necesito tu ayuda
Dicter Mc Ulster - January 13, 2006 09:50 PM (GMT)
Forrajeó por el camino que le dictaban sus poderosos instintos. Ni siquiera debía concentrarse lo más mínimo para descubrir la senda a seguir. Todo era tan claro. Tan instintivo. Cuando se concentraba en buscar indicios lógicos se desorientaba, pero cuando se dejaba llevar y permitía que la Bestia aflorara podía correr a toda velocidad sin desviarse de su presa.
Transcurrido un tiempo, las yardas que separaban a Dicter de Yusuf se redujeron tanto que el licántropo ya era capaz de paladear la carne roja de jinete y montura. Mientras el oriental se adentraba más y más en el bosque, ignorante de su locura, McUlster le observaba con sus ojos grises, silencioso, oculto en la maleza.
Su hocico captó una leve peste a muerte. El odor que acompañaba a los cadáveres sin reposo. Los vampiros.
Recordó entonces los rumores sobre los demonios no muertos que osaban adentrarse en el bosque. En SU bosque. El joven Ropajes Rojos había tenido una oportunidad por la que Dicter hubiera dado cualquier cosa. Bien, sus oraciones habían sido escuchadas. Ahora la ocasión era suya.
Los músculos del lobo gris crecieron hasta alcanzar una proporción antinatural. Su tamaño comenzó a aumentar a una velocidad asombrosa y en pocos segundos había pasado a forma hispo. Sus dientes eran ahora tan grandes que le resultaba molesto mantener la boca cerrada.
Yusuf-Ibn-Khalim - January 13, 2006 10:44 PM (GMT)
Haquim me tendrá entre los suyos si el fin lógico llega, primero caminando entre francos y ahora entre lobos.
Tras un leve suspiro, Yusuf pudo avistar la silueta en la sombra del gigantesco animal, la hora de la verdad había llegado, contrajo sus puños lo más fuerte que pudo, y ante la bestia que acechaba sólo pudo pensar en una cosa, su cometido en la ciudad. Si las leyendas eran ciertas, esa gigantesca somba sólo podía corresponder a un ser sobrenatural: un garou.
Unas leves palabras salieron de la voca del Hijo de Haquim ante el gigantesco animal
- Mi nombre es Yusuf Ibn Khalim... galeno e hijo de Haquim - tras esto suspiró de nuevo - [b]mil disculpas por la intromisión en el terreno del honorable pueblo garou... - el pavor cada vez era mayor en la voz del hechicero - vengo en son de paz, para avisaros de algo que os conviene saber
Dicter Mc Ulster - January 15, 2006 12:41 PM (GMT)
No mentía. Inaudito. El muerto andante se había adentrado hasta allí para transmitir un mensaje de algún tipo. ¿Es que acasó no temía perder así su horrible vida? Quizás se tratara de una trampa y aquel sureño no se tratara más que de un cebo. Decidió asegurarse.
La silueta del gran lobo comenzó a desvanecerse lentamente hasta desaparecer por completo. Como si se hubiera disuelto en aire. Una visión que en mitad del bosque resultaba de lo más atemorizadora y daba que pensar en los cuentos de fantasmas.
Minutos más adelante, el hijo de Khalim escuchó una voz masculina, grave y fuerte retumbar en el interior de su cabeza.
-Habla, Yusuf-Ibn-Khalim, en representación de los Lobos yo Helioshand te escucho.
Yusuf-Ibn-Khalim - January 15, 2006 08:32 PM (GMT)
La desparición de la figura del lobo gigantesco no calmó el temor a ser devorado, durante unos segundos el hechicero hizo acopio de todo su coraje para dirigirse a quien invadía su mente. Se dirigió en un volumen sólo audible por seres sobrenaturales
- Vengo a informar al pueblo garou de los métodos infames que la Corte de París está usando para derrotarle
¿Estaría haciendo lo correcto? Si, Yusuf era alguien de honor y el pueblo Garou también, sólo quedaba usar la inteligencia para salir de una pieza del bosque
- Como hijo de Haquim cuyo timón es el honor, vengo a avisaros. ¡Grandes conjuras se están urdiendo contra vuestro pueblo desde la Concergerie!.
Tras esto paró para dar un matiz duro a sus palabras
- Ningun vástago conoce mi visita a sus tierras, desvelaré todo lo que mi mente alcanza a saber. Debe entender que mi intromisión en su territorio no obedece a ninguna orden, por ello no estoy seguro de no estar siendo observado por otros cainitas, que puedan echar por tierra la valiosa información que os proporcionaré.
Debía salvar su no vida, tanto de posibles espías como de los garous, una situación dificil.
Dicter Mc Ulster - January 15, 2006 10:14 PM (GMT)
Una pausa siguió a las palabras de Yusuf, como si alguien se estuviera tomando su tiempo en llegar a una determinación. Sin embargo no hubo de esperar mucho. Pues al poco tiempo, a pocas yardas enfrente de Yusuf y para espanto del caballo, el enorme lobo gris volvió a materializarse de la nada tan rápido como antes había desaparecido.
Sin embargo, su aspecto era diferente ahora. El lupino parecía irradiar, a pesar de su terrible aspecto, un aura de mando y seguridad antes que de amenaza. Como si se tratase del típico perro que a pesar de su aspecto feroz es incapaz de morder siquiera a un niño.
Sentó los cuartos traseros y miró amenazante al caballo, el cual, extrañamente se tranquilizó como sumido en trance. Después el gran lobo fijó su atención en los ojos del Yusuf. La misma voz volvió a resonar en su cabeza.
-Valiente sois, pues. Aunque también temerario. Decidme extranjero ¿Porqué os preocupais del bienestar de mi pueblo antes que del de vuestra propia... raza? ¿Es meramente vuestro honor lo que os ha impulsado a venir aqui? ¿Nada más?
Yusuf-Ibn-Khalim - January 15, 2006 10:49 PM (GMT)
Imponente, la imagen de aquel lóbo era majestuosa e imponente a la vez que amenazante, las cartas debían jugarse sabiamente, de lo contrario la muerte sobrevendría inevitablemente.
- El destino del pueblo garou en París va ligado a mi destino. La extinción de vuestra raza e influencia en el equilibrio de fuerzas natural de la capital franca, ayudaría a destruir a su vez a mi castigado pueblo.
Las palabras del árabe eran sinceras y rotundas, dentro de aquel bosque su no vida dependia de los garous, su orgullo y cinismo había quedado fuera, sólo había sinceridad.
- Ahora, está en vuestras manos ajusticiarme por haber atravesado vuestro territorio o, de lo contrario, escuchar las conjuras que se urden para eliminar vuestra sangre. Seres que sin escrúpulos han decidido seguiros, espiaros y eliminaros, por la espalda si hace falta.
¿Martir? En absoluto, un eslabon más para el desequilibrio del Principado, descubrir la persecución a los hombres lobo, un plan carente de honor.