Title: Fiesta Privada 15-8-1225
Description: Mansion junto al Louvre. Privado.
Geraud Gallois - December 22, 2005 07:42 PM (GMT)
Se trataba de una residencia noble, probablemente perteneciente a alguna familia de las que formaban parte del séquito real. Sin embargo, el edificio principal estaba cerrado y deshabitado, con ventanas y puertas bloqueadas con maderos, no parecía que se tratase de un edificio abandonado por un largo tiempo, simplemente no se utilizaba en esa época del año.
Su proximidad al Sena y y el calor del verano hacían que el lugar no fuese agradable para sus habitantes mortales, no ocurría igual con la vegetación del jardín, que estaba en todo su esplendor, verde y desbordante. Una suave melodía y luz de antorchas se filtraban a través de un portón de madera entrabierto, indicando que ese lugar, el jardín, era donde se iba a celebrar el festejo.
No era hasta entrar en el jardín que se veía entre la vegetación un pequeño cenador elevado construido en piedra, sobre el que se había colocado una mesa con varios asientos. A cierta distancia de ese lugar un cuarteto de cuerda parecía tocaba música mientras el caballero Gallois, que se encontraba junto a ellos, les daba las últimas instrucciones, para que el sonido llenase el ambiente y a la vez permitiese la conversación.
Elois D'Umbrelle - December 29, 2005 12:01 PM (GMT)
Y ante aquella residencia, paró un carruaje tirado por seis corceles blancos inmaculados, un elegante cochero descendió y abrió la puerta cediendo paso a la doncella que lo regentaba, otro de los cocheros tendió su mano y la ayudó a poner los pies en el suelo hasta que ya hubiera bajado.
Al tiempo otro de los cocheros acudió a presentar a su señora en el interior, pocos instantes después salió para indicar que la esperaban.
La duquesa, puntual como gustaba de ser siempre, una extraña virtud en aquellos tiempos, caminó elegantemente adentrándose en los comicios de lo que sería aquella peculiar fiesta organizada por Gallois. Los cocheros subieron al carromato y ya dispuestos los cuatro partieron hasta ser reclamados de nuevo.
Elois siguió a una criada dispuesta para la recepción sin reaparar en nada más, tampoco le interesaban los cotilleos o menospreciar la ausencia o esencia de la riqueza ajena, pues para ella sólo era un medio más para conseguir sus objetivos. Por no decir que estaba concentrada en lo que ocurriría aquella noche...
Así llegó al exterior, retirándose la doncella, pues su señor se hallaba al fondo ultimando los preparativos, no lo era desconocida la situación según su manía de ser la primera en eventos cainitas para que nada se le escapasae, aunque llegaba bien tarde a las celebraciones de la corte mortal. Esas eran las dos caras de la moneda que usaba la ventrue que sin más dilaciones caminó portando su vestido azul de confección turinesa rumbo al anfitrión.
Cuando estaban próximos el uno al otro, las rodillas de Elois cedieron levemente y propició una casi inapreciable reverencia aunque no carente de elegancia por ello.
- Buena noche monsieur Geraud Gallois. Elois D'Umbrelle, chiquilla de Guilles de Boillon, del noble linaje ventrue os presenta sus respetos.
Geraud Gallois - December 30, 2005 11:54 AM (GMT)
El anfitrión abandonó lo que estaba haciendo en cuanto se percató de la llegada de Elois. El saludo que él le ofreció a ella no fue en absoluto sutil, Gallois se inclinó ante la dama demostrando ser consciente de la superior la posición nobiliaria y cainita que ella ostentaba.
- Bienvenida señora duquesa, es un honor para mí recibiros. Permitidme que os acompañe hasta el lugar donde celebraremos propiamente nuestra pequeña reunión.
El toreador la guió a través del jardín, hasta el cenador, cuyo exterior estaba cubierto de enrredaderas, todo, salvo una escalera de piedra que ascendía hasta una superficie rectangular elevada, cubierta por un porche con columnas y vigas de madera. Varios asientos estaban dispuestos para ser utilizados.
- Por favor, tomad asiento, supongo que señor obispo no se demorará y podremos comenzar pronto.
Elois D'Umbrelle - January 10, 2006 10:21 PM (GMT)
Elois siguió las indicaciones de Gallois, como tantas otras veces había llegado la primera y tocaba esperar, en cierto modo ya estaba acostmbrada, pero era algo que le costaba evitar.
- Gracias, monsieur Gallois, no esperaba menos de vos.
Sonrió y tomó asiento en tanto que el anfitrión parecía ultimar los detalles de la fiesta.
Resopló y ojeó a su alrededor con tal de distraerse un poco, aunque su mente ya estaba más que entretenida con muchos quehaceres...
Geraud Gallois - January 15, 2006 06:43 PM (GMT)
Gallois no desatendió a su invitada una vez ella se sentó, la única tarea del anfitrión hasta la llegada de nuevos asistentes era hacer que su invitada se sintiese cómoda. Como el arquero no tenía por costumbre desviarse con charla intrascendental aprovechó esos instantes de espera para hablarle a Elois de una cuestión que le preocupaba:
- Si no es molestia para vos, me gustaría plantearos un dilema que es importante para mí, una situación que no veo modo de resolver dado el camino que profeso. No es la cuestión por la que he organizado esta recepción, pero dado que mis invitados esta noche ostentan la posición de sacerdote ceniciento, esperaba tener la ocasión de exponer mi dilema y recibir quizás algun consejo desde el punto de vista de otras vías que merecen todo mi respeto.
Elois D'Umbrelle - January 29, 2006 02:37 PM (GMT)
Elois miró al toreador con cara de sorpresa y mirada interrogante, la intriga era el calificativo más apropiado para definir su reacción.
- Hablad, monsieur Gallois, os escucho.
Sería tal vez el compromiso de darle coba con una insulsa conversación cuyo fin era distraer a la ventrue o realmente se trataba de algo importante, a su juicio Gallois no era alguien que gustase de hacer perder el tiempo a los demás, era prácticamente todo lo contrario, como buen arquero iba siempre directo a la diana, siendo ese el motivo de la intriga en el delicado rostro de la ventrue.
Geraud Gallois - January 29, 2006 04:50 PM (GMT)
- Se trata de... la venganza,- dudaba al pronunciar cada una de sus palabras - como seguidor de la via humanitatis, es para mí uno de los pecados más terribles el causar premeditadamente la muerte de un ser humano, ese sentimiento para mí es causa de autodestrucción, no hay diferencia entre sucumbir a la venganza o sucumbir a la bestia, ambas significan perder todo lo humano que queda en mí.
El arquero se recostó sobre una de las columnas de madera que sostenían el techo del cenador, su mirada se perdió en la espesura del jardín, en algun punto indefinido del horizonte.
- Sin embargo, aunque aborrezco esa idea, alguna fuerza invisible impulsa constantemente mi destino justo en esa dirección, por mucho que yo no lo quiera y pienso que en algun momento de mi futuro me será imposible eludirla, teniendo que aceptar con ello mi condenación. Sin embargo no sucede lo mismo para los seguidores de otras vías. Si me lo permitis, veo en los seguidores de vuestra vía comportamientos que para mí resultarían impensables, y me gustaría comprender mejor las motivaciones de los Descendientes y quizas encontrar en un planteamiento vital diferente el modo para burlar un destino que se me antoja oscuro.
Elois D'Umbrelle - January 31, 2006 03:49 PM (GMT)
Elois frunció el ceño, no podía negar que aquella propuesta la había sorprendido.
Una vez Gallois concluyó lo que era más que una insulsa tertulia para amenizar la velada, la ventrue encontró su momento para hablar.
- Vereis monsieur Gallois, los preceptos de la Vía Humánitas son más complejos de sobrellevar tal como yo lo veo, pues aferrarse a la humanidad es hacerlo al pasado con la salvedad que tanto vos como yo dejamos de ser humanos hace tiempo.
Sonrió fugazamente.
- Tampoco entraré mucho a valorar vuestra Vía, tanto por respeto como por un desconocimiento en la materia, pues mis últimas alusiones se remontan siglos atrás en la histoia, sin embargo vuestra pregunta es singular y temo encontrar una preocupación concreta tras ella.
Venganza... tema interesante...
La ventrue sospechaba que Gallois sentía deseos de venganza contra alguien en particular y que aquella pregunta no era azarosa.
- También os diré, que la venganza no debe asociarse siempre a la muerte, son conceptos bien distintos. Incluso os confesaré que no soy partidaria de arrebatar el hálito a ningún humano por mucho que éste lo mereciese. Aunque no os aseguro lo misma doctrina en otras Vías como la Pecati o la Bestiae...
La ventrue no había hecho más que rozar el tema, es el problema de darle cuerda a alguien como ella...
- La Vía Regalis tiene un extraño concepto para la venganza, sería algo así como una reordenación de los patrones.
Se sonrió, de seguro que Gallois no entendía lo que decía, eso vendría a continuación.
- Los Descendientes no consideramos la venganza en si como lo que es, sino que vamos al paso previo, al agravio que suscitaría tal venganza y remitiéndome a los preceptos sería un atentado directo contra el honor, algo que jamás debe quedar sin respuesta.
No parecía haber iluminado mucho al toredor. Se lamentaba con una mueca, pero para que éste lo entendiera debería tener bien delimitado el concepto de la Vía Regalis y no era cosa de unas horas, debería empezar desde cero con él, aunque tampoco tenía ganas de predicar como un sacerdote cristiano con el fin de ganarse cuantos más adeptos posibles. No, el acoger al Vía Regalis implicaba la determinación del sujeto y no era algo al alcance de todos...
Pese a todos los pesares, realizó un último esfuerzo.
- Así los descendientes lo abordan como una de tantas otras disputas, áplicando fría lógica y no sentimentalismo. Me temo que vuestra vía resulta más temperamental y ese apego a los sentimentos humanos os induce a un círculo vicioso, pues la venganza es un sentimiento propio de los humanos. Sin sentir deseos de venganza nunca sereis completamente humano y dejándoos llevar por los impulsos acabareis inflingiendo todo aquello por lo que luchais...
Una sonrisa desairada.
- Habeis pensado en optar a otra vía que no os aflija de ese modo...
La doncella pestañeó un par de veces y esperó la respuesta de Gallois.
Geraud Gallois - February 1, 2006 10:05 PM (GMT)
¿Cambiar de vía? Gallois negó con la cabeza. No era esa una solución sencilla.
- Pienso que uno no escoge voluntariamente su via, sino que es a través de sus actos como acaba llegando hasta el camino que le resuta más adecuado. Vos, por ejemplo, hemos conversado sobre política, y he podido comprobar que disponeis de la ambición y el frío temperamento que tan necesarios son para vuestra vía, y tan habituales tambien en vuestro clan. Yo sin embargo...
Hizo una pausa, clavó sus penetrantes ojos verdes en Elois y le dedicó una maliciosa sonrisa.
- No le pidais a un toreador que no actue con pasión. El sentimentalismo, el amor, esas "emociones humanas" caracterizan a mi clan mucho más que la afición por el arte. Y sin embargo, aunque vos considerais que la venganza viene dentro del mismo paquete, no es ese mi problema.
Resultaba difícil explicarse en genérico, probablemente explicar los detalles concretos facilitaría comprender la situación, pero ese era precisamente el problema de Gallois, él no deseaba vengarse, pero la sociedad en la que vivía le haría caer en desgracia si se conocían los detalles y él no se vengaba, si no redimía su honor, como Elois había explicado.
- Ese impulso no proviene de mí, se trata de algo externo, algo ambiental ... - buscando las palabras adecuadas para explicarse miró a su alrededor - es como este jardín, verde, intenso, fresco, frondoso: invita a la vida. Del mismo modo la sociedad me invita a mí a la venganza, no por una cuestión de pasión, sino de honor. No es sólo que París este lleno de fieles a vuestra vía, es todo en estos tiempos, incluso los mortales, los que exigen que cuando se produce una afrenta, el ofendido reaccione causando un daño equivalente o superior.
Elois D'Umbrelle - February 11, 2006 12:16 PM (GMT)
Cuan Cansino podía resultar el toreador a los ojos de la Ventrue quien lo veía todo tan simple desde su cumbre ensalzada.
No entraría Elois en la discusión, pues si Gallois pensaba así, no sería ella quien lo sacase de su equivoación, si contrarestase ssu palabras sólo enocntraría discusión y más discusión sobre un esfuerzo vacuo de algo que no quería, la captación hacia la Vía Regalis. El toreador no entendía el concepto en si que la ventrue expuso, no era digno de la Via a sus azules ojos y ella no pondría reparo en que prosiguiese su via humanitas, condenado a caer una y otra vez en los suplicios de la humanidad sin percatarse que ya carecía de ella. No era humano, era inmortal, pero eso es algo que sólo él podía alcanzar por su propia experiencia. Aún era joven...
Suspiró, interiormente, mientras mostraba la mejor de sus sonrisas, cordial y dulce.
- Quizás si tuviéseis a bien narrarme el origen de tal desdicha pudiera seros de mejor ayuda.
Y así se aventuró a preguntar, mostrando interés y verdadera preocupación, aunque sólo en apariencia pues por dentro sólo anhelaba el momento en que La Rosa llegase, cuya llegada se sospechaba cada vez más lejana...
Geraud Gallois - February 20, 2006 03:30 PM (GMT)
Gallois miró decepcionado a Elois, su pregunta no escondía demasiado sus intenciones. ¿cómo pensaban los sacerdotes cenicientos que aquella mujer podía representar a cualquier cosa que no fuese su propio egoismo? Ella ni siquiera le había eschuchado, sólo debía tener oidos para su propio ego que repetía en su cabeza "cómo saco provecho de esto, cómo saco provecho de esto".
- Supongo que el origen está en el feudalismo, eso debió ser lo que causó el auge de la vía regalis y la exigencia de sangre para limpiar el honor.
Las palabras del arquero habían perdido la pasión y el interés por la conversación, quizás, cuando llegase la Rosa, pudiese consultar con un verdadero sacerdote sobre la cuestión. Como Elois, Gallois se preocupó por la tardanza del Obispo.
Geraud Gallois - April 4, 2006 06:39 PM (GMT)
Se produjo un largo y tenso silencio, y finalmente Gallois se dió por vencido, la Rosa no parecía intención de aparecer.
- Temo que el Antiguo La Rosa no va a venir y que yo voy a fallar la prueba que me propusisteis. Ruego vuestra indulgencia ¿me concedereis otra oportunidad o una prueba alternativa?
Gallois observó a la Duquesa, no tenía el aspecto de ser una persona que se conformase con algo diferente al éxito, no era de las que ofrecían segundas oportunidades. Pero había otro motivo por el que había solicitado aquella reunión y aunque fuese en ausencia de un invitado no quería perder la oportunidad:
- En todo caso, y dado que me ofrecisteis información, a mi me hubiese gustado corresponderos en esta velada con una alerta. Sucede algo extraño con los lobos, se concentran en cantidades inusuales en el bosque y se pasean por la ciudad. Estos datos son bastante conocidos, pero he podido sondear el modo en el que las autoridades cainitas piensan afrontar el problema y preveo que las cosas se pondrán mucho peor antes de mejorar, puede haber un gran conflicto. Sería savio utilizar este aviso para protegerse y evitar la ciudad.
Gallois hechó un nuevo vistazo a la puerta de entrada por la que seguía sin entrar nadie, y añadío:
- Me gustaría haber compartido este aviso tambien con el señor obispo, pero veo que no va a poder ser.
Elois D'Umbrelle - April 10, 2006 12:08 PM (GMT)
Si existía un cainita en París capaz de confundir en cierta medida a la dama Elois ese sin duda era Gallois de Toreador. No había duda en sus contestaciones, tajantes y distantes hasta el momento, que su enfado era enorme por el plausible engaño. La Rosa no había acudido, el obispo se le resistía de sobremanera como si oliese su presencia, quizás le tuviera miedo, quizás Gallois la hubiese tomado el pelo... había tantas incógnitas sobre el arquero normando de origen galés que valía la pena indagar sobre él, en cada encuentro crecía la curiosidad de la ventrue tratando de averiguar las pautas de comportamiento que lo regían.
Su negación de la inmortalidad quedaba reflejada en el rotundo interés que mostraba por aferrarse a su humanidad. Sin embargo Elois no lo reprochaba, bueno al menos no fervientemente, simplemente lo aceptaba, tarde o temprano descubriría que la via Regalis sería el único fin para cabalgar la bestia, y la única alternativa honorable para alguien de los altos clanes... sólo esperaba que el descubrimiento del arquero no llegara demasiado tarde... Como todos saben, el mundo gira en torno a la Ventrue y no hay una concepción distinta de la corrección que sus propios patrones de conducta... por eso Gallois la intrigaba... era distinto.
Elois esgrimió una mueca cortesmente, su sonrisa estaba nublada y sus ojos mostraban decepción, mas era su faz la que portaría la resignación que secundarían sus palabras.
- No os preocupeis monsieur Gallois, fallar la prueba era una opción.
Entonces si sonrió debilmente, la decepción estaba patente en su ser desde hacía buen rato, pese a todo aceptaba el hecho con suma elegancia, aquella que la carcterizaba.
- Buscaremos pues una alternativa.
No dijo que daría clemencia o indulgencia, su voz era suave, pero la resignación estaba patente. Estaba disgustada.
El tema de los lobos la intrigó a ún más, ¿porqué tenía Gallois tanto interés?, había llegado el momento de darle un margen de acción y esperar sorpresa.
- Os agradezco que compartais conmigo esa información, pero ya estoy prevenida de ello, por eso trasladaré mi refugio a Paris para gozar de mayor seguridad. Resulta arriesgado permanecer en las afueras de Montparnasse.
Los ojos de la ventrue se elevaron y abandonaron su pesadumbre, observaron con cautela al toreador mostrnado una fugacidad inusual, algo tenía en sus pensamientos la dama, pronto lo sabría Gallois.
- Mis informadores revisten, que un tal Gevaudan Ira de Gaia es el príncipe de los lobos, al menos la vida de uno de ellos fue sesgada por el lobo en cuestión que se jactaba de ser su señor... mora en los bosques próximos a Montparnasse y tiene sicarios a su servicio... sería alguien a quien tener en cuenta.
Geraud Gallois - April 20, 2006 11:38 AM (GMT)
Gallois no pudo evitar mostrarse sorprendido, era siempre demasiado directo, demasiado expresivo y demasiado sincero como para resultar un buen político. Y Elois podía ver con nitidez cómo sus reveladoras palabras impactaban en el arquero.
- En una conversación anterior me informasteis sobre la existencia de dos cortes de lobos enfrentadas, y hablasteis de que una de ellas estaba liderada por un caudillo llamado Wyrm, supongo que este Geuvadan de Gaia es el líder de la corte opuesta. - Gallois se inclinó ante la dama - Realmente me parecéis la cainita mejor informada sobre las cuestiones de los lobos y en alguno de estos datos puede estar la clave que explique el incremento de los lobos en los bosques cercanos a París.
La aproximación de Elois al problema le parecía más acertada, precisamente por ese motivo había convocado el consejo de ella y el obispo aquella noche, porque la cuestión de los lobos requería de una solución con las grandes dosis de sabiduría política que ambos tenían.
- Gales está dominada por los lobos, pude comprobarlo en mis primeras noches, he tratado de advertir a todo el mundo sobre lo inadecuado de combatir la fuerza de los lobos con la fuerza de los cainitas, pero temo que pese a todos mis esfuerzos serán patrullas cainitas las que afronten el conflicto con los lobos que se intuye en el horizonte. Y si eso sucede, no será suficiente con que os refugiéis en el interior de la ciudad, no fue suficiente para mí, que tuve que abandonar Gales.
El gesto de Gallois indicaba que estaba destapando sus convicciones profundas.
- La guerra debería ser la última de las opciones, no niego su utilidad, pero creo que la inteligencia y la diplomacia deben ir antes para tener que afrontar sólo aquellas batallas que se pueden ganar. Temo que en esta ocasión se están desperdiciando las opciones que más benefician al bando cainita aceptando el envite de los lobos en el terreno que les es favorable, el terreno de la fuerza.
Elois D'Umbrelle - April 21, 2006 12:19 PM (GMT)
Cuan grata sorpresa que sumía en júbilo a la noble dama. Gallois era tan certero en sus palabras como diestro con el arco entre sus manos, no había duda que era la pieza que más precisaba en su juego, pues el toreador representaba todo aquello que ella no podía hacer por uno u otro motivo, franqueza. Se revalorizaba por momentos el futuro conjunto de ambos.
Obviamente el rostro de las mil caras no se movió un ápice, mostrando la micma fachada que portaba hasta entonces la frágil doncella. Aseveró con la mirada acogiendo con gusto la reverencia del normando de origen galés.
- Monsieur Gallois, al igual que vos gusto de estar informada de cuanto acontece en mis dominios, en mi ciudad...
Iba a proseguir pero calló, quizás lo que diría a continuación no fuera del todo acertado, habilmente sonrió y retomó la conversación por otro cauce paralelo.
- Probablemente sea la cainita mejor informada de todo París, pero he de confesar que tan sólo vos habeis recurrido a mi en ese aspecto, lo cual os engrandece como cainita y caballero, al tiempo que cuestiona el buen hacer de otros tantos que debieran poner más interés.
No remitió nombres, pero dejó claro su disgusto, la habían excluido de cualquier aportación y pagarían cara su osadía al carecer de sus conocimientos. Tampoco aprobaba el proceder de "las autoridades".
Su mirada se perdió en el jardín nuevamente arropada por la música que deleitaba la velada, parecía confusa. Entonces se giró hacia el toreador enérgicamente con sus ojos brillantes como bandera de las intenciones.
- Para alguien que prime la diplomacia, la guerra no es una opción, es un fracaso.
Dejó claro pues su rechazo al proceder de Geoffrey.
- Debemos estar preparados, cierto es. Pero las opciones que se barajan no son alternativas diplomáticas y de seguir así los integrantes de esas patrullas perecerán. Los lobos son animales, pero no estúpidos.
Elois dejaba clara su disposición a otras alternativas, pero no sería ella quien las diera, al menos no por el momento, nadie se lo había pedido...
- Decidme Gallois que opciones proponeis.
El toreador le estaba brindando la oportunidad de poner en evidencia a Castellar, Geoffrey y compañía. No la desperdicairía... pero dejaría que llevara él la iniciativa por motivos más que obvios, no quería parecer una conpiradora oportunista, aunque lo fuera.
Geraud Gallois - April 21, 2006 07:15 PM (GMT)
- A corto plazo no os propongo nada. Las autoridades se han mostrado dispuestas a utilizar un plan que les he ofrecido, una alternativa un poco más sutil que la de las patrullas.
Suspiró. Sabía bien con quíen estaba hablando, la bella Duquesa escuchando música en un jardín una noche de verano parecía importante, pero era mucho más de lo que aparentaba. Ella podía coger sus siguientes palabras y retorcerlas, usarlas a su capricho, pero tambien podía tener los medios para encontrar una solución.
- Temo que al igual que no supieron ver por sí mismos ese plan tampoco sean capaces de ejecutarlo, y que dentro de un tiempo acabemos con patrullas de cainitas y lobos combatiendo en las calles de París, y con más cainitas muertos como el que asesinaron los lobos dos noche atrás.
Era más que un temor. Había indicios claros de que los lupinos crecían en cantidad y agresividad en los alrededores de París y Gallois no había encontrado a nadie que tuviese una explicación para ese fenómeno. Por eso, su única proposición en ese momento era obtener más información.
- Debemos aprovechar el tiempo del que dispongamos. Nadie sabe nada a ciencia cierta de los lobos, y lo que es peor, nadie parece demasiado interesado en aprender. Por lo que en principio veo dos prioridades: averiguar más sobre los lobos y buscar algun medio para que los que tienen la capacidad de acción se tomen en serio el problema. Vos teneis una biblioteca en la que alguna vez hubo libros sobre lobos y sois maestra en cuestiones de autoridad, asi que seguramente tendreis más idea que yo de cómo conseguir esos objetivos.
Elois D'Umbrelle - April 23, 2006 09:45 AM (GMT)
Elois mostraba un interés hasta entonces no visto en toda la noche, su rostro reflejaba una gran atención y la prueba más fidedigna era la mirada centrada sobre le interlocutor.
La dama escuchó atentamente sin interrumpir al caballero Gallois con aspecto serio, incluso podría vislumbrarse un atisbo de preocupación. Úna vez conlcuyera el toreador, ésts se tomó su tiempo para fraguar una respuesta elocuente, pero tampoco se hizo mucho demorar, pues no era más que una argucia que empleaba ya que mientras escuchaba tenía listas sus palabras de constestación.
- Para empezar os diré que me parece excelente y encomiable por vuestra parte que hallais propuesto un plan alternativo a las autoridades, increible que lo aceptasen por su parte, pero por otro lado eso nos da una verdadera visión de la falta de ideas e iniciativa que éstos muestran o nos hacen creer.
Sonrió debilmente, ya había soltado su primer dardo envenenado contra el príncipe y compañía.
- Cierto es y a la vista está, que la eficacia de aquellos que gobiernan deja mucho que desear, aunque después de todo hallan dado con al menos un culpable de todos los males que asolan la ciudad.
Calló un breve instante, una mueca de pesar y un tono recrimininatoria sería su siguiente jugada.
- Lamento profundamente que Hassam halla perecido sin haber llegado a guiarnos hasta quien lo contrató, sin embargo sospecho, y no son más que conjeturas mías, que la presión les pudo y tenían que encontrar un culpable rápido al que ajusticiar en público con tal de calmar los ánimos de la corte.
Sonrió.
- Quizás esa presión es la que los haga precipitarse, pues sé de buena fuente que su interés es resolver todos los problemas que nos asolan.
Volvió a callar por unos instantes, bastaba ya de criticar a Geoffrey o Castellar, podría aburrir a Gallois y no lo quería, por no decir que poco podrían interesar tales reflexiones al toreador.
- Disculpadme Gallois, lamento aburriros con esas conjeturas, ruego las olvideis.
Una nueva sonrisa cortés y educada, con mirada dulce apoderándose de sus ojos marinos los cuales tenían a Gallois en su centro de visión.
- Si no es mucha indiscrección, podríais quizás ponerme al tanto del plan sugerido monsieur.
Luego resopló mostrando su faceta resignada.
- Más que otra cosa es la curiosidad lo que me mueve, pues temo que autoridad tenga poca en París, ciertamente poseo séquito y recursos que no dudaría en empleara para paliar una guerra que en nada nos beneficiaría. No sería la primera vez pues ya ayudé a Geoffrey a paliar la repentina hambruna de París enviando comiada de mis tierras.
No sonrió más, simplemente miró a Gallois con un rostro preocupado, esperando que éste desmenuzara el plan que ya hiciera ante Geoffrey.
Geraud Gallois - April 23, 2006 10:23 AM (GMT)
El toreador parecía muy eficaz atendiendo el ruego de la dama por olvidar lo que había dicho. Se concentró en las preguntas sobre el plan.
- Deberiais consultar el plan con el señor Castellar, como os he dicho se basa en la sutilidad, lo que hace necesario mantener controlado el número de personas que conocen sus detalles. Pero la idea básica era localizar a un lobo, y si obtiene resultados deberían ser perceptibles en breve tiempo.
Gallois no diría más, seguro que Castellar no tenía problema en informar a su maestra de vía, pero así el brujah sabría qué detalles de la operación conocía cada uno de los que estaban al tanto de ella. Él mismo, Gallois, pensaba desentenderse de la evolución del plan para dejar hacer a los responsables con el máximo secreto.
- Creo hablais con exceso de modestia de vuestra autoridad y recursos. Pero aceptando que sea como decis, pienso que el mejor recurso con el que podeis ayudar es con información, y como ya he dicho, creo que en esta cuestión nos superais a todos.
Elois D'Umbrelle - April 23, 2006 11:36 AM (GMT)
El toreador jugaba un juego interesante, pero Elois no estaba dispuesta a entrar a servir a Castellar y favorecer su labor, al menos no gratuitamente. Su rostro era de absoluta seriedad, ya no tenían cabida las sonrisas.
- Desearía que las cosas fueran tan sencillas como acudir a Castellar y solicitar la información de ese plan, sin embargo no lo son.
La dama se mordió el labio, literalmente.
- No sé hasta que punto estais familiarizado con la vida cortesanay las particularidades de la corte, mas mi poisicón me lleva a actuar de un modo bien distinto al que desería en muchos casos.
El dedo índice doblado de su diestra acarició levemente su delicada nariz, tras varios roces sumida en una profunda reflexión concentró toda su atención nuevamente en el anfitrión.
- Dentro de una semana tengo concertada una entrevista con nuestro príncipe, a tenor del presente conflicto, procuraré dejar caer en el transcurso mis conocimientos y así que éste juzgue oportuno si ponerme al tanto de los planes. Lamento que sea así, pero no puedo hace más, así además contemplaremos el interés real que el príncipe tiene por resolver la situación.
Calló brevemente.
- ¿Os parece bien?
Geraud Gallois - April 23, 2006 12:27 PM (GMT)
Gallois inclinó la cabeza.
- Como creais más oportuno Duquesa.
Era cuestión de aprovechar aquella lección de Elois para reconducir la cuestión en la dirección que le interesaba a Gallois.
- Teneis razón, por buenas que sean nuestras intenciones de ayudar ninguno de los dos pertenecemos al gobierno de París, es muy probable que cualquier cosa que intentemos hacer por ayudar sea malinterpretada. Supongo que hay que ser muy correcto y he de reconocer mis limitaciones en ese sentido. No tanto en el uso de la palabra, pero hay muchas leyes y normas no escritas que desconozco, aunque me gustaría aprender.
Elois D'Umbrelle - April 23, 2006 02:06 PM (GMT)
Gallois inclinó primero la cabeza, mas Elois asintió después con la misma finalidad.
- Nadie lo habría expresado mejor, monsieur Gallois. Nuestras buenas intenciones se podrían interpretar de mala manera, por eso celebro que tengais una visión tan amplia de las circunstancias y comprendais el modo a seguir.
Esbozó un suspiro.
- No desespereis o desfallezcais, pues sólo el tiempo es el testigo del aprendizaje, mas solo las experiencias pasadas pueden enseñaros las lecciones no escritas, es tan simple como la vida misma.
Había llegado el momento de mostrar una tenue de sus sonrisas y así lo hizo la doncella, poco después su sensual voz proseguiría la melodía hilbanada tiempo atrás, tratando de deleitar con una amena conversación a aquel que tantas molestias se había dado para organizar una fiesta que desafortunadamente algunos cainitas habían optado por repudiar. Más no ella, pues había dado su palabra y fiel a ella sería.
- Tan sólo aquellos cainitas que se preocupan por arreglar los entuertos, por solucionar los problemas de su entorno y lo hacen con verdadero afán en lograr el éxito encuentran las soluciones pertinentes. En su celo se topan con nuevas consignas que propician un aprendizaje. En esa etapa os encontrais ahora Gallois, una vez tengais la solución habreis aprendido las normas y pautas no escritas para arrojaros sin miedo a solventar situaciones futuras de similar índole.
Bueno, la verdad es que Elois se perdió un poco con la verborrea, pero es el problema que tiene darle cuerda a tan afanada oradora, a veces es dificil hacerla callar, sin embargo ese era un buen síntoma de que no se hallaba enfadada por el desplante de La Rosa o incómoda por la compañía, sino todo lo contrario.
Geraud Gallois - April 26, 2006 10:52 AM (GMT)
Gallois, por el contrario, se mostró ligeramente decepcionado.
- Yo tenía en mente un aprendizaje de un tipo más académico. Las normas de la estirpe son complejas y estrictas. Y no creo que el método de ensayo y error sea el más adecuado para tratar con ellas. Por supuesto no os estoy pidiendo que seais mi profesora, doy por hecho que vuestras obligaciones no os dejan tiempo para dedicaros a una tarea tan menor, pero quizas tengais la gentileza de ofrecerme la ayudo de uno de vuestros vasallos versado en las materias que quiero apreder, tambien creo recordar que me hablasteis de vuestra magnífica biblioteca, aquella que una vez contuvo información sobre lobos. Una información que en este momento nos sería muy útil.
Elois D'Umbrelle - April 26, 2006 03:33 PM (GMT)
Elois no pudo más que mostrar su mayor sonrisa para después agraciar al caballero.
- Monsieur Gallois, si ese es vuestro deseo así se cumplirá, nada más regresar a mi refugio daré las indicaciones oportunas.
Sus ojos miraban dulcemente al toreador. No había dobles sentidos ni cinismo. En esa ocasión la dama lo hacía con buen gusto.
- Antes que vos, así lo permití con monsieur Aaron Ben Eleazar, no menos lo haría por un aliado como es Gerarud Gallois de toreador.
Volvió a sonreir.
- Jamás se dirá que Elois D'Umbrelle se opondrá a una solución para evitar una guerra, jamás dirán que no existe hospitalidad en el seno del castillo D'Umbrelle. Mis recursos por escasos que sean, estan a vuestra disposición si con ello ayudamos a paliar el oscuro futuro que se cierne sobre nos. ¿Precisais algo más noble Gallois?.
Geraud Gallois - April 26, 2006 03:56 PM (GMT)
- Ben Eleazar, es curioso que mencioneis ese nombre, apenas he conocido a ese eminente cainita y nuestras conversaciones han sido breves, sin embargo desde entonces siento que mi destino se ha visto condicionado al hallarle.
Sobre todo, en lo que tenía que ver con aquel asunto de los lobos. Para ser un ser de las tinieblas Gallois era bastante luminoso y simple, poco dado a creer en cosas como el destino, pero resultaba inevitable pensar que él no se encontraría allí en ese momento si no fuese por Herio y Hugues.
- Gracias por vuestra generosidad, trataré de corresponederla esforzándome en encontrar alternativas. ¿creeis que quedará en vuestra biblioteca algo de informaciópn relacionada con los lobos?
Elois D'Umbrelle - April 27, 2006 05:31 PM (GMT)
Cuando Gallois habló sobre Herio la ventrue no se sorprendió, el capadocio era alguien muy singular, por otro lado no acabó por entender lo que el toreador quiso decir, aunque ya lo haría en otra ocasión, pues esas palabras no quedarían olvidadas como anécdota. No, mientras Elois fuera Elois.
- De seguro hallareis alternativas pues empeño poneis en ello, es algo que no pasa desapercibido.
Sonrió.
- ¿Los lobos?...
Pensó la doncella, pero su rostor no albergaba muchas esperanzas...
- Me temo que tendremos que limitarnos a los efímeros conocientos que recuerde, aunque estoy dispuesta a indagar, no pongais duda en ello.
Nuevamente se quedó pensativa.
- Que os parece esta propuesta.
Miró bastante animada al caballero
- Nos encontramos dentro de un tiempo, por ejemplo a mediados del mes de noviembre y así podremos sacar nuevas conclusiones. Tanto para las evoluciones de ambos como para observar que tal marchan los avances de las autoridades. Si todo se ahce con la diligencia que es precisa para esa fecha, supongo que, ya tendremos Mariscal y Azote. Quizás podamos prestarles buen servicio.
Geraud Gallois - April 27, 2006 06:13 PM (GMT)
- Bien, en ese caso tenemos una cita en noviembre, aunque es posible que nos veamos antes porque todavía tengo pendiente el trasladarle vuestro mensaje a mi Sire y traeros su respuesta.
Ciertamente eso era todo, poco más se podía hacer por el momento.
- Es una lástima que se haya perdido la información sobre los lobos, cualquier indicio a seguir, pistas sobre el documento perdido, o la identidad de su autor, habrían sido muy importantes para nuestros propósitos.
Pero el toreador no quería insistir. Miró a su alrededor, la fiesta no había sido un éxito pero sí había tenido sus momentos. En el futuro trataría de conseguir una mayor capacidad de convocatoria.
- Creo que podemos dar esta pequeña reunión por terminada,, otros asuntos me ocupan. Pero dejaré que la orquesta siga tocando por si quereis disfrutar un rato más de este agradable lugar en esta agradable noche... quien sabe, es posible que el señor obispo acabe apareciendo.
Elois D'Umbrelle - April 27, 2006 10:08 PM (GMT)
La fiesta por así decirlo estaba muerta y la dama ya sobraba allí, ambos tendrían mucho por hacer.
- Desde luego monsieur Gallois, como siempre será un placer volver a veros.
Sonrió mientras se ponía en pie.
- Si me dispensais hay un largo camino hasta mis dominios, no quisiera que el alba ahorrase trabajo a los lobos.
Volvió a sonreir mientras realizaba una reverencia a su anfitrión para despedirse de éste.
Luego, partiría hacia su carroza, ciertamente debía llegar al castillo y meditar lo sucedido en la fiesta.