Title: Paseando por el rio... 17-8-1225
Description: asesinatos(Isolda, Jean Pierre)
Engel Tod - December 14, 2005 03:28 AM (GMT)
La noche era algo cálida, extraño de esos días, las estrellas dejaban verse en su explendor.
Me pregunto que pasará ahora... quién será la nueva víctima... puesto que ya se han cobrado conmigo. Una cosa es conocer, investigar a alguna, pero otra es vivirla en carne propia, ¿qué será del pobre Georg? Pensaba el malkavian melancólicamente.
Entre guijarros del río, encontró algunas monedas, las guardó en su bolsillo, tal vez funcionaran para la buena suerte...
Isolda Lamartine - December 21, 2005 04:47 PM (GMT)
Lo buscaba en el aire y lo sentía, como sentía la mariposa el dulce aroma del polen en las flores en primavera. Pero no era la sensación la misma que la de las faéricas emisarias multicolores, sino la del cazador que persigue a su presa. No era amor sino necesidad, y la turbulencia de aquel sentimiento creaba un vacío grande en el estómago de la hechicera.
Se conocía, conocía sus límites, conocía el enorme poder que era capaz de desplegar si era necesario; conocía el mundo en que más gustaba moverse, el mundo de las ideas y de las mentes; conocía el mundo creado por las perfidias y los enamorados, por los muertos y los resuscitados. Pero lo que ahora seguía, auqnue se sentía cazadora, era mucho más grande que ella.
Suspiró, y salió al camino, a unos diez metros de Engel. Su apariencia era la de una anciana de unos sesenta años, con la espalda curva y vestiduras roidas y rasgadas, y en su brazo derecho, colganfo, llevaba una cesta llena de verduras. Se apoyaba con un bastón retorcido, que sostenía con dificultad en la mano izquierda. Su cabello cano era retenido por un complicado montón de telas, y su mirada iba clavado en el piso.
"Si pasa la prueba..."
Engel Tod - December 23, 2005 07:14 PM (GMT)
El malkavian miró unos momentos a la anciana. Me preguntó que hará aquí a estas horas. Será mejor ayudarle o preguntar que hace, no vaya a ser que le pase algo.
Se acercó hasta la anciana, y con una voz suave y tranquila le dijo.
Buenas noches Señora, me preguntaba que hacía por aquí a estas horas de la noche una mujer de su talla, no quisiera que le pasase nada, pues ya suficientes crímenes han sido realizados. Por cierto, no se asuste de mi presencia, soy Engel Tod. Dispuesto a ayudarle en lo que se ofrezca.
Isolda Lamartine - December 23, 2005 08:14 PM (GMT)
Había fallado la prueba. Isolda se maldijo. ¿Acaso se había equivocado? ¿Y si era de ese modo... entonces porqué sentía esa misma sensación en él...? ¿La misma que hacía unas noches?
Levantó el rostro la anciana, observando con una sonrisa tranquilizadora al malkavian. Sus palabras eran ofensivas, auqnue al parecer él no se daba cuenta de ello. Tod. No lo recordaba de ese modo. Sin saberlo, también sus palabras eran amenazantes. Al menos creía que él no lo sabía; si era consciente de ello, entonces tal vez no hubiera perdido el viaje.
"Ya no tiene sentido..."
A lo mejor lo sabía pero evitaba mostrarlo.
Sus voz era débil, y llevaba en ella el paso de los años.
-No se preocupe, hijo, pues sea Dios y su voluntad. Si en algún lugar lo encuentro a Usted, tal vez tenga algo que pedirle; si no a usted, sí al mundo delñ que hace parte. Pero ahora, hijo, sólo deseo llegar a casa y caminar a solar.
Segundo intento. Esperaba tener un poco de suerte, pues sentía, por primera vez, temor de penetrar en una mente.
Engel Tod - December 23, 2005 09:26 PM (GMT)
El malkavian estaba algo extrañado con la actitud de la anciana, aunque sus plabras sonaron seguras.
Bueno Señora, que Dios vaya con usted y nos proteja a todos. Dijo, y se detuvo. Para permitir que la anciana se alejara.
Isolda Lamartine - December 23, 2005 10:16 PM (GMT)
Vaya. Seguramente se había equivocado de sujeto, pues este parecía no entender nada. ¿Acaso ella, que no poseía eso en la sangre, esa conexión, podía sentir en ellos lo que ellos mismo no podían? No le daba crédito, aún, auqnue luego tendría tiempo de investigarlo más a fondo.
Siguió su camino, rengueando, apoyándose en su bastón, pero su mente divagaba en muy lejano mundos, intetando explicarse los sucesos de noches pasadas, las pesadillas en su Sanctum, y la premonición de algo mucho, mucho más grande que ella o cualquier cosa que ella hubiera conocido.
Aún tenía una visita que realizar esa noche, y era mejor no perder el tiempo.
FDI: Sigue en ¿Un Brujo y una Hechicera?, con Vertzang
Engel Tod - December 24, 2005 01:43 AM (GMT)
El malkavian continuó con sus pensamientos, mientras veía como la anciana se alejaba cada vez más. Estaba de pie, bajo las estrellas con únicamente el sonido del río en sus oídos. Sus grises ojos, mirando hacia la vieja, y hacia la nada al mismo tiempo.
Cómo hay gente extraña en estos días. Como exíste gente que reconoce la bondad de Dios y confía en él. Eso es bueno, aunque no se reconozca como tal. Siempre hay una luz aún en las más espesas penumbras.
FDI: Isolda, ese mensaje no le entendí nada. :blink:
Engel Tod - January 5, 2006 07:05 PM (GMT)
El malkavian continuó meditabundo su camino. Dudaba encontrarse nuevamente con alguien así, pero tal como alguna vez su sire le dijo. "Todo es posible, en una ciudad grande".
Extraña viejecita, me pregunto que haría por ahí. Supongo que no fuese una persona normal despues de todo. Aunque aquí es raro encontrar alguien normal. Sobre todo por las noches....