Title: Presentando mis respetos al Príncipe
Description: 11-Agosto-1225
Philippe_du_Michaelis - December 5, 2005 09:56 AM (GMT)
Habían pasado aproximadamente un mes desde que Philippe llegó a París, 20 días desde que Álvaro de Castellar le había aceptado como discípulo tras la desafortunada muerte de su antiguo maestro. Aquella noche, Álvaro había decidido que había llegado la hora, aquella noche Philippe iba a ser presentado ante el Prínicipe Geoffrey y el resto de la corte.
Philippe vestía sobriamente, su armadura ligera, la cual había reparado y limpiado y una capa negra. Tenía mejor aspecto que cuando llegó medio moribundo a la ciudad desde Occitania. Las cicatrices de su cara habían desaparecido y dejaban al descubierto su juvenil rostro, no aparentaba más de una veintena de años.
El joven celote estaba un tanto nervioso, no sabía como actuar frente a la corte, no estaba acostumbrado a reuniones con grandes personajes, su único habitat habían sido el campo de batalla y el escritorio de una lúgubre habitación en Normandía, donde había aprendido Filosofía y Ciencia... las presentaciones en público le superaban... eso saltaba a la vista.
- Señor, ¿como he de dirigirme al Príncipe? - dijo en silencio mientras se dirigía con Álvaro hacia el lugar de reunión - ¿su excelencia sería el apelativo adecuado?
Alvaro Castellar - December 5, 2005 01:04 PM (GMT)
Tras haber sido recibidos por Icaro, caminaban por los pasillos de la Concergierie, rumbó al salón donde Philippe sería presentado ante el príncipe.
Mientras avanzaban, Alvaro pudo sentir el nerviosismo de su futuro chiquillo. Era un joven lleno de entisiasmo, más al parecer las citaciones o los eventos sociales no eran su fuerte. Aunque eso, no era de extrañar de acuerdo a su historial.
En los días venideros a su llegada a la Sphairisteria, Philippe había puesto al tanto al primogénito de sus andaduras y su vida pasada. El joven Brujah tenía talento, pero como todo diamante antes había que pulir sus imperfecciones, que se corregirían afrontando diferentes pruebas. Pruebas, como la de esta noche, donde conocerá a Geoffrey en persona y habrá de desenvolverse solo ante la situación.
Sin embargo, tampoco era una importante reunión y el resultado de la misma no afectara a su vida en París, incluso aunque cometa algún desliz en la etiqueta. Mas, eso no implicaba que Alvaro lo fuera a dejar solo, por lo de pronto contestaría a sus dudas.
-No te preocupes Philippe, para dirigirte a Geoffrey, bastará con una cortés inclinación a modo de saludo y el añadido de "alteza". Pese a que el patricio es una eminencia en materia de etiqueta, es condescendiente con sus vasallos, y no te reprochará tu falta de conocimiento. Cumple con las formas sencillas y estarás a la altura de las circunstancias.
-Y bueno, -miró al chiquillo con sarcástica sonrisa-, mientras no tartamudees todo irá bien.
Philippe, lo miró avergonzado y a la vez algo indignado, lo que provoco las risas de Alvaro.
-Tranquilo hijo, tranquilo. Todos hemos pasado por esto, tan solo relajate y contesta con sinceridad a lo que se te pregunte.
Philippe, asintió en silencio y trato de templar su animo. Seguía estando tenso, pero al menos ahora no era un manojo de nervios. Ya era un buen paso.
Finalmente, tras cruzar otro pasillo llegaron a su destino. Se situaron ante el umbral de la puerta e Icaro procedió a presentarlos.
-Don Alvaro de Castellar, Primogénito del Clan Brujah y Espada de París, acompañado por Philippe du Michaelis, neonato del Clan Brujah.
Geoffrey - December 5, 2005 03:54 PM (GMT)
Geoffrey recibio a ambos en un salon tranquilo y acojedor del palacio, con sofas confortables donde todo el mundo pudiese sentarse tranquilamente, y donde el neonato no se sintiese tan intimidado por las grandes formas de la Corte. Ciertamente estaba puesto algo en los antecedentes del joven, y tras lo que habia pasado, no creia justo someterle a mayores pruebas ya.
-Buenas noches, caballeros- dice, de pie en el medio de la sala-. Sed bienvenidos a la Concergerie. Tomad asiento, por favor.-
Sus palabras son acompanadas de un tranquilo gesto indicando las sillas de un lado, colocadas debidamente proximas para que el chiquillo se sintiese reconfortado por la proximidad con Alvaro, y vio acercarse a un sirviente con unas copas de sangre para recibirlos.
-Contadme, caballeros, acerca de los motivos por los que solicitais esta audiencia.-
Geoffrey lo sabia porque Alvaro lo habia indicado cuando habia solicitado el encuentro, pero era una buena forma de iniciar la conversacion.
Nota: os habeis saltado el limite minimo de fecha, caballeros, me temo que tendreis que corregirlo para estar dentro del minimo del foro, y que las cosas no se sigan retrasando mas y mas. ;-)
Philippe_du_Michaelis - December 5, 2005 06:32 PM (GMT)
- Buena noche, alteza - dijo al entrar, cuando Geoffrey se dirigió a ambos Brujah
Tras el saludo, Philippe se sentó, espectante, no debía contestar a no ser que se le nombrase, su educación marcial se lo obligaba. Tras la frase del príncipe, el joven miró a Álvaro. Si él mismo se presentaba, podría ser tomado como una muestra de orgullo, no quería empezar con mal pie en la ciudad... así que esperó que su maestro le presentase. Ya hablaría luego si se le requería.
Alvaro Castellar - December 9, 2005 12:50 AM (GMT)
Tras ser recibidos por Geoffrey, Alvaro saludo cortés al príncipe y tomo asiento.
-Buenas noches alteza. Me alegra halla podido recibirnos dadas las muchas obligaciones que han de atenderse estos días. Mas, el motivo de este pequeño inciso es para llevar a cabo formalidades necesarias para el asentamiento de este joven cainita.
-Su nombre es Philippe du Michaelis, era el chiquillo de un viejo amigo mío y a llegado recientemente a París. Sin embargo, me apena decir que su sire, Vincent du Sanniere, falleció hace unos meses y encomendó a Philippe a través de una carta el buscar refugio en mi casa.
-Vereis Alteza, hace años durante la última cruzada en la que tome parte, hice muy buena amistad con un camarada de armas, que no era otro que Vincent. Recientemente había hecho de Philippe su chiquillo, mas viviamos tiempos oscuros y no sabíamos cuando nos podría alcanzar la muerte. De modo que ambos prometimos cuidar del futuro del otro si algo le ocurría a uno de nosotros. Cuando hace meses recibí noticia de la muerte de mi viejo amigo y de que su chiquillo se dirigía hacía París, supe que pronto llegaría la hora de hacer honor a esa promesa.
-Así pues príncipe Geoffrey, bajo vuestro consentimiento y aprobación, Philippe du Michaelis será a partir de hoy mi chiquillo y será reconocido como tal por los habitantes de la estirpe parisina.
Geoffrey - December 12, 2005 03:39 PM (GMT)
Geoffrey miro al joven durante toda la explicacion del Brujah, intentando evaluarlo. Ciertamente, se lo veia nervioso, pero era logico habida cuenta de la situacion en que se encontraba: si Geoffrey le denegaba el acceso a la ciudad, se encontraria solo en un mundo de devoradores asesinos. No era una agradable perspectiva para ser un Neonato.
Y, sin embargo, la ciudad ya tenia muchos Cainitas, no se podia ir aceptando uno mas a la ligera...
-Contadme, joven Philippe, que os ha ensenado vuestro antiguo maestro antes de venir a Paris? Ya seriais capaz de recitar las Tradiciones enteras?-
Philippe_du_Michaelis - December 12, 2005 05:44 PM (GMT)
El joven se aclaró la voz, su antiguo sir bien le había hablado sobre las Antiguas Costumbres, las Tradiciones en las que los Señores Civilizados basaban su poder sobre el pueblo.
- Por supuesto, majestad - dijo con voz melódica - llamamos Tradiciones al código que sirve de columna a nuestra sociedad, las hemos heredado de la Antigua Enoch y son, como he dicho, la base de nuestra sociedad, lo que nos diferencia de las bestias
Tras decir esto, el joven vástago recordó una a una las Tradiciones
- Las seis Tradiciones son Legado, Dominio, Progenie, Rendición de Cuentas, Destrucción y Silencio de la sangre - Philippe sonó seguro, había tenido un gran maestro y quería demostrar que era óptimo para esta sociedad.
Tras decir esto, el joven se cuadró marcialmente, la educación espartana que había recibido le hacía hacerlo... aunque fuese instintivamente.
Geoffrey - December 13, 2005 06:02 PM (GMT)
Geoffrey asintio con aprobacion al joven Brujah. Una buena instruccion, ciertamente; todo apuntaba bien.
-Ya veo que vuestro maestro aprovecho bien el tiempo que paso con vuestra instruccion. Contadme mas de ese tiempo, por favor, una buena historia para una buena lumbre- dice, acompanando sus palabras con una tranquila sonrisa.
Ironicamente, la gran chimenea estaba apagada, no en vano era una calurosa noche de agosto, pero aun asi las palabras parecian poeticamente adecuadas a la situacion.
Philippe_du_Michaelis - December 13, 2005 06:30 PM (GMT)
El joven Brujah se sintió aliviado al ver que su prueba iba en buen camino
- Conocí a mi antiguo maestro en mi ciudad natal, Caen. Mi familia tenía un pequeño dominio a las afueras de dicha ciudad, el cual heredé - el final de la frase tenía cierto tono de amargura, pues había tenido que ceder dicho dominio a la Iglesia para conseguir un salvoconducto para salir del Langue d'Oc - mi maestro era un notable miembro de la Orden del Temple, tras darme la no vida, me instó a marchar con él a Marsella, para empezar mi educación tal y como él la recibió - tras esto el joven aclaró su voz - fui instruido en Marsella en las artes bélicas y a la vez, en la cultura grecolatina, a su vez se me inició al mundo de nuestra Estirpe, dandome nociones de cómo comportarme para ser un digno miembro del clan y nuestra sociedad. Durante un periodo de 30 años estuve junto a mi maestro en varios conflictos armados, donde aprendí además de disciplina, como comportarme en el frente de batalla. Antes de mi partida al Langue d'Oc, donde fui requerido para luchar, me separé de mi maestro, él debía permanecer en Marsella, ya que sus quehaceres con la Orden del Temple le impedían venir conmigo, aun así... el siempre fue reticente a luchar contra el pueblo Occitano. Tras varias luchas recibí la luctuosa noticia de la muerte de mi sire y padre, pero una providencial carta encaminó mi destino hacia Paris, cruzó mi camino con Don Álvaro. Todas las noches doy gracias al Altísimo por mi suerte, pues de no haber sido por él, aun estaría sin rumbo.
Tras decir esto, el joven volvió a adoptar dicha posición marcial, de mirada seria, parecía mas tranquilo... sin duda su maestro le había inculcado una ferrea disciplina...
Geoffrey - December 13, 2005 06:43 PM (GMT)
Ciertamente, parecia que la educacion del joven habia sido muy completa, y muy detallada. Geoffrey miro en direccion a la Espada de Paris con tranquilidad, antes de responder.
-Alvaro de Castellar, Voz del Clan Brujah y Espada de Paris, os encomiendo pues a este joven para que os encargueis de orientarlo en nuestra nocturna existencia. Sin embargo, a mediados de noviembre volvereis a presentaros ante la Corte, momento en que el joven sera sometido a prueba como es tradicion en esta plaza. Debera demostrar la educacion, el conocimiento y la sabiduria que se espera de todo Cainita digno de esta ciudad... y sera declarado vuestro libre vasallo.-
Sus palabras tenian un poso profundo, solemne. Ciertamente, no habia dicho que ocurriria si fallaba... pero todo el mundo sabia que ocurria con aquellos que no aprendian lo esperado de ellos... y no era agradable para una conversacion civilizada.
Alvaro Castellar - December 13, 2005 08:41 PM (GMT)
Mientras escuchaba las palabras de Philippe, Alvaro sonreía con un deje nostálgico. El muchacho había heredado las facetas y gestos de su mentor, y aunque apenado, a Alvaro también le reconfortaba, pareciendo como si su viejo amigo aún siguiera entre ellos.
Siguió escuchando mientras el joven Brujah narraba su vida y su no-vida y la tragedia que lo había conducido a París. Tan solo frunció el ceño un instante cuando hizo mención a sus tierras en tono dubidativo, ya que sabía lo que habían implicado esas palabras. Duras pruebas había afrontado su futuro chiquillo, no dudaba en que cumpliría igual de bien con los desafíos venideros.
Concluido el relato de Philippe, y tras escuchar las palabras de Geoffrey, Alvaro asintió firmemente con la cabeza.
-Por supuesto, así se hará alteza, y nada me hace dudar de que Philippe du Michaelis se convertirá prontamente en un notable vastago de la noche parisina.
Geoffrey - December 14, 2005 01:53 PM (GMT)
-Nada me hace dudar que lo conseguira bajo vuestro tutelaje, desde luego. Por eso sera en tan breve plazo su prueba, la ciudad no necesita chiquillos incapaces, sino neonatos con valor, cabeza y honor.-
Philippe_du_Michaelis - December 14, 2005 02:58 PM (GMT)
El joven Brujah miro a ambos, sin duda Alvaro le producía respeto y admiración, era todo lo que él quería ser en la ciudad, sin duda tendría un buen maestro, en cuanto al Príncipe parecía estricto, pero... ¿quien no era estricto en estos tiempos peligrosos?
- Majestad, es todo un honor que se me brinde esta oportunidad - dijo en tono sincero - trataré ser un joven de provecho tanto para mi clan como para esta ciudad
Geoffrey - December 14, 2005 06:22 PM (GMT)
La rapidez de respuesta e imperiosidad de la juventud. Geoffrey aun recordaba cuando el mismo habia sido asi, pero parecia que habia sido hacia milenios en vez de siglos. Estos cinco ultimos anos parecian haber durado tanto como el resto de su existencia, de tan cargados de hechos y eventos importantes que estaban.
Sin embargo, mientras su mente divagaba por esos derroteros, de cara al exterior el Principe asintio con tranquilidad, dando a entender que imaginaba y confiaba en que asi seria.
-Decidme, Philippe, que creeis que es el deber de todo buen Cainita?-
Era una pregunta ciertamente algo comprometida, pero el tono de voz del Principe daba a entender que no habia ningun tipo de juicio o prueba implicita en la respuesta que diese el joven.
Philippe_du_Michaelis - December 14, 2005 08:32 PM (GMT)
El joven paró unos segundos para pensar...
- Supongo que el deber de un buen cainita es participar en la creación una sociedad en la que todos podamos convivir, majestad - dijo pensativo - actuando con rectitud y respetando las Tradiciones a la vez que la Sagrada Palabra de Nuestro Señor.
La fuerte educación religiosa que había recibido en su juventud, antes de ser abrazado todavía estaba latente en Philippe.
Geoffrey - December 15, 2005 02:55 PM (GMT)
Geoffrey sonrio con una distante aprobacion. Tipica respuesta Brujah, aun obsesionados con la construccion de su ciudad perfecta donde conviviesen Cainitas y mortales. Algun dia despertarian de su sueno para ver que hay trabajo real que habian dejado pendiente, pero hasta ese dia sus ilusiones los hacian fuertes.
-Una buena respuesta, ciertamente, Philippe- respondio el Principe-. Pero la clave es que decidir cual es la sociedad de la que hablais ha resultado esquiva a nuestra raza durante milenios, por mucho que vuestro Clan la ha buscado. Es mas, segun tengo entendido, incluso entre los vuestros no teneis muy claro como creeis que debe ser dicha sociedad...-
Philippe_du_Michaelis - December 15, 2005 05:02 PM (GMT)
Philippe sonrió, no estaba acostumbrado a hablar públicamente de política. Si ciertamente, las ideas de la República de Platón le habían enamorado.
- Majestad, siempre hay pequeñas diferencias dentro de un grupo, o de una hermandad, supongo que esto se cumple también en nuestro clan - dijo con la mano en el mentón, como meditando en voz alta - y, por tanto, si hay diferencias dentro del mismo clan... en nuestra sociedad también las tendrá que haber. Por eso, para limar esas asperezas, esas diferencias, hemos creado la retórica y la política
El joven recordó las lecciones magistrales de algunos de los compañeros de su sire, los cuales le enseñaron la palabra de los sabios griegos, Platón, Aristóteles... no era otro joven cuasianalfabeto aferrado a su espada y sin duda quería demostrarlo tanto a su mentor como al príncipe de la ciudad.
- De todas formas - dijo saliendo del pequeño trance recordatorio en el que se había introducido milésimas de segundo - si un simple iniciado como yo, tomo a la retórica y la política como grandes aliados; un gran mandatario como vos, que manejará ambas artes con maestría sin igual, será capaz de poder valorar dichas artes adecuadamente.
Alvaro Castellar - December 17, 2005 01:17 PM (GMT)
En silencio, Alvaro continuaba observando el curso de la conversación con una calida sonrisa. Philippe continuaba salvando las pruebas de conocimiento y formas que Geoffrey le presentaba con gran habilidad y templanza. Vincent había ensañado excelentemente al muchacho, cuan orgulloso se sentiría de comtemplarlo ahora...
Geoffrey - December 19, 2005 02:49 AM (GMT)
Ciertamente, el jovenzuelo era hábil con las palabras.
-Veo que sois un caballero precavido, Philippe du Michaelis, y sin embargo, tras vuestras palabras hay algo de razón. Sin embargo, ante una situación de división interna como la que planteáis, se plantea la duda a la hora de actuar. ¿Quien tiene razón? ¿El más antiguo tan sólo por ser más antiguo? ¿Aquel que se halle más próximo a Caín tan sólo por la herencia de la fuerza de su sangre? ¿O aquel cuyas palabras convenzan a los demás tan sólo por su mayor conocimiento de las reglas de la oratoria?-
Philippe_du_Michaelis - December 19, 2005 06:10 AM (GMT)
La pregunta era dificil
- En realidad, en ese caso, siempre ha habido cierta división entre todos los hijos de Caín. En realidad el que debería ser posesor de la razón, es el Antiguo más preparado. No sólo estar cerca de Caín le hace a uno posesor de razón, las virtudes de dicho Antiguo serían lo que le harían realmente merecer el respeto del resto de sus hermanos de sangre.
Geoffrey - December 19, 2005 07:41 PM (GMT)
Estaba claro que el muchacho era precavido, quizás incluso hasta demasiado precavido.
-Veo que os han enseñado muy bien, tanto las lecciones necesarias de retórica, como la prudencia necesaria para sobrevivir en una Corte, realmente resultáis un Cainita notable en ese sentido... en estos tiempos, demasiados de los de vuestra edad se apresuran a enunciar sus ideas, meditadas tan sólo a medias, como las verdades últimas, sin reconocer que en ocasiones, la verdad última se haya más allá de sus capacidades... como las de todos nos.-
Realmente, en su comentario no había pregunta alguna, pero Geoffrey se calló, quizás meditando sobre sus muchos recientes encuentros con neonatos, y lo muy diferentes que se solían mostrar de Philippe.
Philippe_du_Michaelis - December 21, 2005 04:49 PM (GMT)
- Sus palabras me honran profundamente, Majestad. He de decir que he tenido un gran maestro, Don Vincent du Sanniere y, sin duda, aunque el tiempo en el que Don Álvaro Castellar es mi maestro es aun un tanto escaso, sus lecciones han calado hondo en mí.
Cuando pronunció los nombres de sus dos maestros un cierto tono de orgullo y, sin duda, de honor se hizo bastante presente. Era bastante obvio que Philippe admiraba a ambos viejos Brujah... lo cual era bueno, pues le hacía un seguidor incondicional de la vieja escuela...
Geoffrey - December 21, 2005 11:05 PM (GMT)
Geoffrey asintió a las palabras del joven. Le gustaba, ciertamente, tenía su cerebro donde debía estar: en un punto diferente al filo de su espada. Sería un placer ver cómo se desarrollaban.
-Caballeros, pese al placer que supone conversar con vos, me temo que esta noche he de retornar a mis deberes como Príncipe. Sois libers de permanecer aquí el tiempo que gustéis, sin embargo.-
Philippe_du_Michaelis - December 22, 2005 01:00 AM (GMT)
El joven inclinó su cabeza en seña inequívoca de sumisión
- Que tengais una noche propicia, Majestad - dijo en tono solemne
Tras decir esto, el joven Brujah esperó a que su maestro decidiera que hacer, ¿seguirían en La Concergierie o volverían a casa?
Alvaro Castellar - December 22, 2005 08:33 AM (GMT)
-Desde luego,-dijo el celote levantándose- se lo ocupado que esta Príncipe Geoffrey. No le entretendremos más.
El primogénito se levanto y se dirijió hacia la puerta seguido por Philippe. Icaro no tardó en abrirlos paso, pero justo antes de cruzar el umbral Alvaro se detuvo y volvió de nuevo su rostro hacia el duque.
-Alteza, hay otro asunto que me gustaría comentaros ya que tengo ahora la oportunidad. Solo será un momento.
Geoffrey, que ya se había dispuesto para volver con sus obligaciones, se detuvo y asintiendo le ofreció asiento a Alvaro con un gesto nuevamente.
La Espada se volvió entonces hacia su chiquillo.
-Philippe, adelantate y espérame fuera, solo tardaré un momento. Quisiera discutir algo personal con su Alteza.
Geoffrey - December 22, 2005 03:06 PM (GMT)
Geoffrey ya se había puesto en pie y había llamado a Icaro para que los acompañase a la salida, pero ambos se detuvieron cuando el Celote terminó sus palabras.
-Claro, Alvaro- dijo, observando como su protegido abandonaba la sala- ¿qué os preocupa?-
Ciertamente, debía ser algo de cierta importancia si no quería que el joven lo escuchase.
Philippe_du_Michaelis - December 22, 2005 07:56 PM (GMT)
Philippe hizo un gesto afirmativo con la cabeza y sigiloso empezó a caminar, fijandose en la decoración, exquisita por cierto, que rodeaba la estancia... "Ni demasiada opulencia, ni demasiada simpleza... interesante". Poco a poco, mientras avanzaba escuchaba voces al fondo hasta que salió a la habitación contígua...
Cuando salió de el area donde se encontraban los dos mandamases, el joven exhaló una buena cantidad de aire
- Bueno... creo que no ha salido mal del todo - dijo en voz baja observando que no había nadie alrededor
Geoffrey - December 23, 2005 01:07 AM (GMT)
Icaro pareció salir de las sombras al lado del joven. Nunca dejaba a los invitados sólos, y no pretendía que esta vez fuese diferente. Sin embargo, en su rostro había una tranquila sonrisa, casi paternal.
-Tranquilo, joven, deberíais estar orgulloso de vos mismo esta noche. Raramente dedica el Principe tanto tiempo a asuntos de trámite como este. Es motivo de orgullo que os lo haya dedicado.-
Sigio mirando al joven con tranquilidad, como si recordase algo de tiempos pasados.
Alvaro Castellar - December 23, 2005 02:23 PM (GMT)
A la pregunta de su señor, Alvaro respondió extrayendo una carta de su peto.
-Esto.
La misiva paso a las manos del príncipe quien procedió a leer lo siguiente:
Orleans, Agosto A.D.1224
Mi querido compañero Álvaro de Castelar, ¿qué tal tu vida en la bella París?. Siento comunicarte de este modo tan funestas noticias, como bien sabrás, la Orden del Temple está totalmente en contra de la Cruzada Albigense y de la conspiración de los gobernantes con los regentes del Lange d'Oc.
Como bien sabrás, fui voz de la Orden en el conflicto con el corrupto Obispado, el resultado no pudo ser más penoso, han impuesto duras sanciones y, creo, que me han sentenciado a muerte.
Lejos de quemarme como a un hereje, cierto Magister ha contratado a un grupo de profesionales para que acaben con mi vida. Álvaro, anoche luché contra ellos, eran 5, varios de ellos son sarracenos, demonios sarracenos, los llamados... Assamitas, poco pude hacer, acabé con la vida de 2 de ellos mostrando cuan grande es la maestría de nuestro Clan, sin embargo, tuve que huir.
Ahora, no puedo descansar tranquilo, duermo a duras penas, y temo... que me encuentren dentro de poco, estoy malherido y poco a poco la llama de mi corazón se consume.
Mi vida ha sido larga, no me importa acabarla, pero mi alumno, fiero y fuerte a la par, va a quedar sin guía. Los dirigentes le ordenaron alistarse al frente de la Cruzada, no se si seguirá con vida, supongo que sí, es inteligente y fuerte. Es un hijo para mí, creo que acabará huyendo de la Cruzada, al contrario que la mayor parte de la juventud belicosa de hoy en día, Philippe du Michaelis, es decir, mi discípulo, no es amigo de levantar la espada contra otros, creo que es una gran promesa para nuestro clan, querido Álvaro, es una gran promesa.
Sería todo un honor y me llenaría de orgullo cuando esté con el Altísimo, que tu le sirvieses de guía, lo aconsejaras y lo llevases a buen puerto. Le he hablado de nuestras azañas, de tu gran sabiduría y maestría, y junto a esta carta, he mandado un mensajero que inste a Philippe a abandonar el Lange d'Oc y viaje a París.
Te ruego que cumplas esta, mi última voluntad.
Espero que el futuro te sea grato y si Dios quiere nos veremos donde convergen los caminos.
Atentamente
Vincent du Sanniere, caballero de la Orden del Temple
Pasaron largos instantes, practicamente interminables para el celote, hasta que finalmente Geoffrey levanto la mirada del papel.
-Comprendereis ahora el porqué no deseo que Philippe conozca la existencia de esta carta. Aún es muy pronto para que sepa de ella, todavía es joven, demasiado joven.
-Quiero que sepais que mostrandoos esto no busco venganza alguna contra el perpetrante de esta tragedia, tan solo averiguar la verdad, de manera que algún día, cuando este preparado, Philippe pueda conocerla y que actue según le dicte su corazón. Si en un futuro desea buscar venganza no seré Yo quien le detenga.
-Pero, hasta que llegue ese día, voy a intentar averiguar lo que hay oculto tras este asunto, pues me temo que sea más complicado de lo que implica esta misiva. En cartas anteriores, Vincent me comentaba que muchos de los puestos de relevancia de su oposición estaban ocupados por Lasombra y que con sus tejemanejes, pretendían manejar a su antojo y beneficio las cruzadas.
-Supongo que Vincent, siendo el único pilar firme en su camino, se convirtió en otra víctima de sus maquinaciones.
El pesar era ahora evidente en el rostro del celote, pero más que pena, lo que en realidad padecía era frustración. La impotencia de no haber podido ayudar a su viejo amigo en tan importante tarea. Quiza lo que en realidad quería Alvaro inconscientemente, era desvelar la verdad para hacer homenaje a la memoria de se compañero.
Geoffrey - December 23, 2005 07:03 PM (GMT)
Si bien es cierto que levantó la mirada hacia el Brujah cuando terminó de leer, el Príncipe pronto pasó a escuchar al Celote mientras repasaba ciertas líneas de especial interés. Una carta jugosa, ciertamente, y explicaba al menos en parte por qué los Templarios recientemente habían estado pensando en entrar en la Cruzada... eliminado uno de los poderes que los mantenía fuera, bien pudiera ser que cambiasen de parecer por mucho que su Gran Maestre estuviese en contra. Tampoco importaba mucho, tras tantos años, tan sólo restaban despojos y algunas ciudades menores por conquistar, y el fin de la Cruzada se vislumbraba ya próximo.
-Gialfonzo de Napoli- dice, sencillamente, el Principe- . Quizás podáis comenzar por ahí. Es un lascivo y corrupto Lasombra, pero tiene la virtud de dejarse comprar por cualquiera de las facciones, y reside en Marsella, lo cual lo sitúa próximo a las tierras de la Cruzada. Más de un asalto fue organizado comprando su información interna, y quizás sepa del destino de vuestro amigo, o de quien es la mano que se mueve por detrás de su asesinato.-
Ahora si que Geoffrey enrolló con cuidado la misiva y se la devolvió al Celote. Algún día, la Espada de París debería darle esta carta a su pupilo.
-Sin embargo, me preocupa que dejéis a vuestro aprendiz en la ignorancia. Bien pueden haber iniciado movimientos para acabar con él los mismos que acabaron con su Sire, tratando de evitar que cree nuevas alianzas para llevar a cabo una venganza. La ciudad bien puede verse envuelta en una nueva cadena de conflictos; los Lasombra ya tienen razones para tener conflictos con París tras el asesinato de su compañero de Clan.-
Geoffrey calló de pronto, pensando.
-Sorprendentemente, vuestra carta indica que varios de los asesinos eran sarracenos. Y sabemos que el ejecutor del joven Lasombra era otro sarraceno, Hassam bin-Salem. ¿Acaso puede que los hilos que mueven estas marionetas sean tan largos como para llegar al Mar de Sombras?-
Alvaro Castellar - December 24, 2005 02:15 PM (GMT)
El celote cerró los ojos mientras pensaba sobre las palabras de Geoffrey, había tenido en cuenta esa posibilidad, pero dudaba mucho que tras arrancarle sus tierras, su fortuna y a su maestro, los perpetrantes quisieran acabar también con la vida de Philippe. No, era mucho más doloroso el que permaneciera con vida, suponía que ese había sido el juicio de esos ... lobos con piel de cordero...
-Acerca de Philippe, prefiero investigar por mi cuenta y creo que los causantes de esta tragedia se habrán olvidado de él. Para poder dejar su puesto en las cruzadas, el muchacho tuvo que ceder sus tierras y herencias, su hogar. Aparte, supongo que piensan que un chiquillo inexperto y con un entrenamiento inconcluso, sea una amenaza para ellos.
-Mi intención es esta Geoffrey, - A veces, Alvaro tuteaba a su señor, solamente cuando estaban a solas. Era algo que hacia al tratar temas personales, al fin y al cabo conocía al patricio desde hacia muchos años.-, demostrar a esos seres viles su terrible error, preparando a Philippe para que pueda hacer justicia y memoria a la muerte de su maestro. Nada más que eso.
Luego se cruza de brazos mientras se lleva una mano al mentón, pensativo.
-Respecto a la posible relación entre los asesinos de Vincent y Hassam, me resulta muy difícil de conectar. ¿Por qué acabarían los Lasombra con su enviado a la ciudad de la luz?, ¿por tratar de provocar un incidente entre príncipados?... no lo sé realmente alteza, y francamente mi comprensión para las conspiraciones no alcanza a tanto.
-Desde mi punto de vista, los Assamitas que fueron tras mi camarada de armas, bien pudieron ser contratados por alguien anónimo como ha pasado aquí.
Geoffrey - December 25, 2005 01:49 AM (GMT)
Geoffrey escuchó las palabras del Celote, y no mostró señal alguna de molestia por la cercanía que este demostró.
-Alvaro, lo terrible de las teorías conspiratorias es que resulta demasiado sencillo vincular eventos. Supongo que la respuesta la tendremos a medida que avancéis en vuestras investigaciones. Si visitáis a Gialfonzo, presionadle de mi parte, no tratará de mentiros si sabe que sois agente mío... pagó caro el último intento que hizo en ese sentido. Por lo demás, cómo solucionéis el problema es asunto vuestro y no me pienso entrometer, siempre que la ciudad no se vea involucrada.-
Calló, mirando con tranquilidad al Celote que se erguía ante él.
Philippe_du_Michaelis - December 27, 2005 05:24 PM (GMT)
Philippe dio un pequeño respingo ante la súbita aparición de Icaro
- Vaya... es un honor que el Príncipe me haya dedicado tanto de su escaso tiempo. Sin duda, presentarse ante alguien tan poderoso... intimida bastante
El Brujah estaba bastante más relajado, incluso sonreía