View Full Version: Burocracia Militar (2-8-1225)

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Title: Burocracia Militar (2-8-1225)
Description: Verificando los rumores del campamento


Geraud Gallois - October 28, 2005 07:37 PM (GMT)
Geraud Gallois llegó a la fortaleza del Louvre ligeramente acelerado. Otras cuestiones le reclamaban esa noche lejos de allí, pero no podía pasar por alto lo que le llevaba hasta ese lugar.

Dentro de esa fortaleza era más un habitual que un invitado, y sin demasiados problemas llegó hasta el rinconcito secreto y apartado donde le esperaba su dama. Tenía tiempo para un mordisquito rápido, que mantuviese tranquila a la bestia, pero cuando ella le saludó con una bofetada, quedó claro que cenar le iba a llevar su tiempo.

- ¿Qué os he hecho mi señora, para merecer este recibimiento?. - preguntó el arquero.

- Olvidar la cita que anoche teníamos, eso es lo que habeis hecho. - respondió la pelirroja enfurecida - Y os conozco demasiado bien, seguro que andabais tras otra mujer.

- ¿Yo? - se asombró Gallois, sorprendido por lo bien que le conocía aquella mujer - Pudiendo estar aquí con vos ¿cómo iba yo a estar buscando a otra?... lamentablemente otros asuntos, cuestiones del deber, me privaron del placer de vuestra compañía - el cainita entrecerró los ojos observando las reacciones de la dama - ¿qué sucede? ¿no me creeis?

Ella le lanzó una de esas miradas retadoras que la hacían tan arrebatadoramente interesante.

- Deacurdo, cuestiones del deber, ¿y cuales fueron exactamente esos asuntos que os alejaron de mí?.

- Pues vereis... estuve en el campamento de refugiados que se encuentra en las afueras de la ciudad... aquella gente necesita de toda la ayuda que uno pueda prestarles.

-Que noble por vuestra parte preocuparos por aquellas gentes. - reaccionó ella conciliadora abrazando a su altruista heroe - proseguid.

El toreador se tomo aquella última palabra como una invitación y con una caricia apartó la rizada melena para poner sus labios sobre el terso cuello de la dama, pero ella, todavía molesta, le negó ese beso, apartándose para mirarle a los ojos.

- Digo que prosigais vuestro relato sobre lo que ayer hicisteis. ¿cómo exactamente ayudasteis a aquellas gentes tan necesitadas?

Geraud Gallois - October 30, 2005 01:49 PM (GMT)
Gallois sonrió amablemente para ganar tiempo. La pelirroja era incisiva y estaba muy acertada. La verdad es que había ido al campamento de refugiados en busca de una mujer, la bailarina árabe, a la que no había encontrado y que no había ayudado en modo alguno a los habitantes de aquel lugar. Esa verdad no le iba a ayudar a tranquilizar el enfado de la dama, pero de pronto recordó algunas revelaciones de la noche anterior que le podrían ayudar a escapar de la trampa en la que se entaba metiendo.

- Vereis, se trata de un asunto muy turculento, la resolución de un escabroso crimen... nada adecuado para vuestros delicados oídos...


Pero la idea de Geraud no funcionó tal como él esperaba, pudo comprobar como, lejos de atemorizarla, los ojos de la dama brillaron con interés por conocer más detalles sobre esa historia.

- Al parecer -decidió continuar el cainita - uno de los refugiados fue asesinado de forma horrible... y lo que es peor, anoche pude enterarme de cierto rumor no confirmado que anda en circulación por el campamento, - vigilando que nadie escuchase le dijo a ella en un susurro - dicen que el asesino vestía el uniforme de la guardia de la ciudad.

Ella se sorprendió, pero su gesto duro apenas unos instantes, acto seguido se enfureció todavía más.

- Asi que pasar la noche conmigo no era el propósito de vuestra visita al Louvre. ¡Simplemente queríais que os ayudase en vuestra investigación!.

Geraud no sabía a qué se refería ella. En realidad no tenía la menor intención de preocuparse por aquel asunto del asesinato, era tan solo una excusa para responder a las preguntas de ella, que se tranquilizase y así él podría alimentarse. Tenía otros problemas en su cabeza, lejos del Louvre, pero una vez iniciada esa excusa no le quedaba otro remedio que continuar.

- Sinceramente no eran esas mis intenciones. No sabía que vos estabais en disposición de ayudamre en un asunto como ese... ¿cómo podríais?

- No seais tonto, mi padre es sargento de la guardia de la ciudad, creo que anoche estaba de guardia, si algo extraño sucedió relacionado con la guardia de la ciudad, él sabrá algo.

Algo en el destino de Geraud le encaminaba a averiguar ese misterio aunque él no pusiese voluntad en ello. La posibilidad de alimentarse con la calma y el glamour que el beso requería se estaba desvaneciendo y otros asuntos reclamanban al cainita, asi que decidió cambiar sus planes, entretener en esa cuestión a la dama y alimentarse en otro momento.

- Es vano seguir negándolo, soy como un libro abierto para vos, necesito que me hagais ese favor... ¿podreis averiguar si algo sucedió con la guardia anoche o ponerme en contacto con vuestro padre?... se trata de una cuestión urgente, por lo que tendremos que dejar para otra noche la cita que os debo.

Geraud Gallois - November 4, 2005 06:40 PM (GMT)
Geraud se dió cuenta demasiado tarde de lo que acababa de hacer, ¡le había pedido a su cortejada que le presentase a su padre!. La pelirroja de fuerte temperamento no le dejó tiempo para matizar o explicar sus palabras, tiró de él con notable vigor y el toreador se vió irremisiblemente arrastrado a través de los corredores del Louvre hasta lo alto de la muralla, ella llamó al portón en una de las almenas, en su interior se encontraba el sargento de guardia, su padre.

Abrió un hombre recio, con el uniforme de la guardia de la ciudad, un parche en el ojo izquierdo y un grueso bigote de un color pelirrojo más pálido que el de ella.

- Padre - le dijo la dama a aquel militar - os presento al caballero Geraud Gallois, arquero de la corte, él ... os tiene que preguntar algo.

Desupes ella le dió un sutil codazo al arquero para que saludase al sargento y se retiró más lejos para que los hombres hablasen a solas.

- Mis respetos señor. - acabó diciendo Geraud un poco atrudido por lo repentino de aquel encuentro.

Saludó marcialmente al sargento y sonrió timidamente tratando de caerle bien (presencia 1) a aquel militar que le miraba con su único ojo entrecerrado.

- Seguramente esteis muy atareado, así que no os entretendré. Vereis, circula cierto rumor que atañe a la guardia de la ciudad, al escucharlo he tratado de acallarlo, pero resulta dificil rebatirlo sin pruebas.

El sargento, tan aturdido por la situación que había formado de repente su impetuosa hija se relajó un poco al comprobar que aquél muchacho, caballero sin blasón, un mercenario, no venía en busca de la mano de su hija.

- ¿Qué rumor es ese que tanto os preocupa a vos y a mi hija en esta noche?

Geraud se dió cuenta de que el sargento estaba más preocupado por averiguar que hacían él y su hija juntos esa noche, asi que decidió utilizar su habitual y directa franqueza para que el sargento se centrase en resolver sus dudas.

- He oído que un guardia mató ayer a un refugiado. Supongo que si eso sucedió de verdad habrá quedado registrado.




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