Title: En el Cementerio de San Genieveve
Description: -quién sea- 9/8/1225
Isolda Lamartine - October 22, 2005 05:47 AM (GMT)
La noche recién empezaba. Una tormenta amenazaba sobre las cabezas de los hombres con su fin, claro, siempre dispuesto a no cumplir sus propias promesas. Suficiente había ya visto, suficiente. Era doloroso y peligroso, pero pocos habían que pudieran darle un fin a aquel terror que la acosaba.
Nadie, ni su amado Iluno, podría adivinar el desasociego de su alma. Así, triste, cubierta, deformada, llegó a las puertas del hogar de su querido amigo. Sólo esperaba que aún se ecnontrara en aquel lugar.
Herio - October 25, 2005 04:02 PM (GMT)
Herio caminaba ensimismado hacia la salida del cementerio cuando vió una figura a lo lejos. No la reconoció en un principio, así que se acercó a ver si podía distinguir quien era la misteriosa figura.
Su mano estaba presta para empuñar su cimitarra y su sangre lista para ser utilizada. Aguzó la vista cuando estuvo lo bastante cerca (auspex 1) y pudo distinguir que la figura correspondia a una mujer.
- Disculpe, señorita. ¿Se ha perdido?
Isolda Lamartine - October 25, 2005 04:09 PM (GMT)
Era él entonces, y no su amigo. Su rostro, diferente en esencia, su mente cubierta para prevenir incidentes, malos entendidos y revelaciones no aptas para aún ser tomadas en cuenta.
-No Señor, no me he perdido.
Su voz llevaba un poco de prisa que le fue imposible ocultar completamente.
No hacía falta de ningún modo describirla, pues era corriente y olvidadizo todo cuanto tuviera que ver con ella. Aún así, a pesar de no ser importante para el posterior avance del mundo, continuó hablando.
-Busco al Señor de este lugar Santo, con urgencia.
Herio - October 25, 2005 04:16 PM (GMT)
De cerca, la apariencia de la mujer solo podía calificarse de normal. Completamente común. Pero sus palabras eran harina de otro costal.
- El enterrador es el que se encarga de este lugar por el día, supongo que se refiere a él con eso de "señor del lugar". Yo solo soy su humilde ayudante y estaba haciendo la ronda nocturna para vigilar la zona. ¿Puedo ayudarle en algo?
Más le valía a la mujer marcharse con viento fresco cuanto antes, a su señor no le haría mucha gracia que se paseara impunemente por aquel lugar y no quería recojer sus chamuscados restos del suelo.
Isolda Lamartine - October 25, 2005 04:19 PM (GMT)
La mujer agachó la cabeza, pensando, pero pronto la volvió a levantar, con gesto desesperado.
-Usted no entiende, a pesar de que sabe que no hablo del enterrador, sino del Señor del lugar, Señor suyo también. Me traen graves noticias y la prisa con que las comunique bien podrían hacer muchas diferencias.
Mantenía sus pies alejados de la entrada el cementerio. Sabía que aún rondaba Sturm por allí, y auqnue dudaba que se atreviera a atacarla, más le valía mantener las distancias.
Herio - October 25, 2005 04:58 PM (GMT)
Aquella mujer era mucho más de lo que aparentaba, de eso no había ya ninguna duda. Pero si había duda en cuanto qué hacer con ella. Podría ser la sirviente de algun amigo de su señor o una impostora, no podía correr riesgos.
- Pase entonces señorita y sigamé. Procure andar despacio y no pisar más allá de donde yo piso.
Guió a la mujer hacia el final del cementerio, donde esperaba encontrar a Trang Oul. Él debería saber que hacer con ella.
Isolda Lamartine - October 26, 2005 04:56 AM (GMT)
Isolda asintió.
Recorrer aquel camino con otras guías era complicado, novedoso tal vez, y comprometedor de muchas maneras. Sin embargo podría mantener una conversación mental con su amigo sin ningún problema a ser descubierta esa peligrosa amistad que los unía, a pesar de que ni por su cuerpo ni por su alma pudiera ninguno decir de quién se trataba.
Así pues siguió a Herio hasta el final del cementerio, siempre con la cabeza agachada, como si pensara.
Herio - October 26, 2005 05:22 PM (GMT)
Herio la llevó a un pequeño mausoleo abierto que tenía una mesa y unos bancos de piedra. Tenía el presentimiento de que su señor no estaba presente, de lo contrario, ya habría dado señales de su presencia. Asi que tendría que esperar a su llegada, o bien tratar de atender el asunto de la mejor manera posible.
- Sientesé por favor. Al parecer, mi señor no está en estos momentos, pero quizá yo pueda serle de ayuda, señorita.
Se había sentado frente a ella y sus manos se entrelazaban tranquilas sobre la mesa. Aquel asunto prometía ser interesante...
Isolda Lamartine - October 26, 2005 05:42 PM (GMT)
Isolda observó con curiosidad a Herio. Más que curiosidad lo que buscaba era algo que le diera pie para desconfiar, una extraño gesto en los ojos, un cabello mal colocado, una idea que aflorara de su cabeza, indecisa y terrible.
¿Cómo tomaría Trang que penetrara en la mente en su vasallo en su territorio?
Seguramente no le sería agradable escucharlo, y por tanto sería mejor no intentarlo, a pesar de que estaba segura de que no lo notarían. Largo rato estuvo en silencio, pensando, pues lo que ahora la apuraba no podía esperar más.
Por fin suspiró, bajando la cara, y de ese modo su voz, por fin normal y anónima, se dirigió al cadáver.
-Tal vez sí pueda, señor. Dudó un momento, pero luego prosiguió. -Pero antes debe usted prometerme que será muy discreto, pues lo que diga, tanto sobre lo que le diré como sobre mí, puede ser perjudicial para su señor si llega a oidos inadecuados...
Levantó con curiosidad el rostro. Si se negaba, entonces tendría que hacerlo ella sola.
Herio - October 26, 2005 06:05 PM (GMT)
Bueno. Al parecer, si que existía la posibilidad de que puediera ayudar a la extraña mujer. Además, tanta intriga y frases a medias le estaban creando una creciente sensación de curiosidad.
- Tiene usted mi palabra. No es algo que ofrezca a la ligera. Digamé que es eso tan importante para poder ver si está en mis manos el ayudarla.
Sentía una extraña sensación en la nuca. Parecida a un soplido suave. Sin embargo, no sabía que podría significar.
Isolda Lamartine - October 26, 2005 06:11 PM (GMT)
Bajó de nuevo el rostro. No le gustaba tener que trabajar con cadáveres, pero era innegable que tenían mejor movilidad en la ciudad, y que su poder en tantas ramas de la sociedad mortal les permitía recidir en lugares como aquel.
Si pudiera dirigirse a alguien de la Capilla... pero todos eran tan extraños, tan celosos, tan temerosos. Durante mucho tiempo había procurado hacerles entender que era una Maestra para todo aquel que deseara covnersar con ella, incluyendo a Aloisius, pero por alguna razón, conocida por ella pues habitaba en el mundo de las ideas celosas y arrepentidas, todos siempre tenían en sus cabezas grandes la idea, en ese punto misteriosa, de que una terrible batalla por poderes se libraba entre ambos Archimagos.
Suspiró para sus adentros.
-Se trata del asesinato de una mujer encinta, cuyo cuerpo fue hallado en el Sena, y de un niño no mayor de doce años. ¿Está usted enterado del asunto?
Levantó de nuevo el rostro, esperando la respuesta, respuesta que conocía.
Herio - October 26, 2005 06:17 PM (GMT)
Ciertamente conocia el terrible suceso. Lo había investigado con su señor tiempo atrás sin lograr ningun resultado aparente. ¿Sabría algo más sobre el tema? La situación se ponía cada vez más interesante.
- Estoy enterado si. Un terrible suceso que conmocionó a muchas personas, entre las que me incluyo.
Su rostro no solia mostrar muchos sentimientos, pero la investigación infructuosa de los crímenes le despertaba sentimientos de indignación hacía los asesinos.
- Digame. ¿Hay algo que sepa usted sobre que desee compartir?
Isolda Lamartine - October 26, 2005 06:28 PM (GMT)
Al menos. Si no, entonces hubiera tenido que dar muchas vueltas más, de esas terriblemente circulares. Intentar evitar la evidencia era lo primero que la preocupaba, pero de resto todo acudía con suma facilidad a aquel cuarto. Hablaba de nuevo; cada vez que lo hacía a Herio le daba la extraña sensación de que era difícil ponerle verdadero cuidado, y se sumía, por fracciones de segundo, en otros pensamientos que no la involucraban, a pesar de ser los mismos del crimen.
-Sí, aunque a medias. Verá, se de buena fuente que el perpetrador de tales monstruosidades habita, o a habitado, en un Cementerio, o al menos en un lugar donde ha habido muchos muertos.
Suspiró, esta vez siendo visible su sentimiento.
-Si a usted no le molesta, me gustaría entonces que me guiara por este y otros. Si no lo desea, entonces volveré después, pronto, y a lo mejor tenga la suerte de encontrar a su señor.
Herio - October 26, 2005 06:38 PM (GMT)
Aquel detalle podría ser la pieza que hiciera encajar todo el conjunto. Claro, que tambien podría ser una pista falsa que les tendría dando vueltas sin rumbo.
- Disculpe mi indiscrección, pero ¿podría decirme algo más sobre la fuenta de la que obtuvo esos datos? No es que desconfie, pero me gusta ver las cosas con perspectiva antes de lanzarme al vacio. Si usted me entiende.
Herio tenía un gesto amable en el rostro. Era dificil cuando uno no era muy agraciado físicamente y cuando la palidez de su rostro le hacía parecer un tanto extraño, pero su gesto era un fiel reflejo de su interior.
- Será un placer guiarla por los otros cementerios, mi señora. Pero mucho me temo, que por este en concreto no será posible. Sin el permiso de mi señor, estaría incurriendo en una grave falta a su derecho sobre su dominio. Aún así, le puedo asegurar casi con total seguridad, que en este cementerio no ha habitado ni habita tal despreciable ser.
Isolda Lamartine - October 26, 2005 06:44 PM (GMT)
Era previsible. Sin embargo no podía darse el lujo de revelar ciertas cosas, y de ningún modo lo haría ante un cadáver que además llevaba cara afable. Era curioso, sin duda.
-No, lo siento; mi fuente no puede ser revelada. Y si a pesar de eso no tiene inconneniente en guiarme por los demás cementerios le estaré agradecida.
Agachó un poco la cabeza cuando terminó de hablar, y se dispuso a esperar cualquier respuesta. De todos modos la última afirmación del cadáver le traía mucha más desconfianza. ¿Qué tanto sabía él sobre su territorio?
Estaba, de hecho, equivocado de cabo a rabo, pues un ser tal vez más despreciable que el mismo asesino moraba ahora entre aquellos muros. ¿Cómo entonces darle validez a su criterio? Ese recorrido tendría que hacerlo, entonces, con su amigo; y lo más pronto posible.
Herio - November 1, 2005 04:03 PM (GMT)
El capadocio sonrió afablemente. No esperaba menos.
- Era de suponer que su fuente sería secreta. Será un placer hacer de guia en los otros cementerios. Aún así, me gustaría que comprendiera que no está en mi mano invitarla a recorrer el dominio de mi señor sin su permiso expreso. A mi me esperaría un severo castigo y a vos, posiblemente, la muerte.
Comenzó a caminar de nuevo, esta vez hacia la salida del cementerio con paso tranquilo.
- Disculpe mi falta de modales. Mi nombre es Aaron Ben Eleazar. ¿Cual es el suyo?
Isolda Lamartine - November 1, 2005 04:10 PM (GMT)
Isolda asintió de nuevo y con paso quedo, un poco más atrás que Herio, le siguió hacia afuera del cementerio. Sólo esperaba que no se encontrara allí y que por un protocolo tonto hubiera escuchado su voz, sus intenciones, y escapara hacia otro lugar; sería una verdadera lástima.
Cuando Herio repitió su nombre ella no levantó el rostro, y no se detuvo.
-Me han llamado de muchos modos, y yo misma me he llamado de muchos modos. Dígame Anastasia Krum.
Hasta que no estuvieron fuera del cementerio, nada más dijo Isolda. Cuando el umbral quedó tras ellos preguntó, pues era poco o nulo incluso, su conocimiento.
-¿Hay muchos más cementerios en París, y son tan grandes como el de su señor?
Herio - November 6, 2005 08:33 PM (GMT)
- Encantado de conocerla, maddame Krum.
Comenzó a caminar hacía el cementerio de Saints Inocents a paso tranquilo y relajado.
- Hay varios lugares donde hay gente enterrada, las iglesias y catedrales, pero cementerio propiamente dicho, solo hay uno más; el de Saints-Innocents. Y creamé, es mucho más grande que el de mi señor.
había una cuestión que le seguía intrigando y no se le ocurrió mejor forma de aclarar su duda que preguntando.
- Si no es mucho atrevimiento, me gustaría saber que espera encontrar que mi señor y yo no hayamos podido ver y como pretende hacerlo.
FDI: Yujuuuu. Pos numero 600. Mooooola :lol:
Isolda Lamartine - November 7, 2005 09:17 PM (GMT)
Pretenciosos. Como siempre.
Algún día tendría qué hacérselo ver a Trang, porque aquel orgullo era el principal cegador, si de enfrentarse al conocimiento hermoso que se escondía bajo lo invisible se trataba. Si este cadáver, como creía, era tan curioso y dedicaba sus noches a sus estudios -claro, y a extraer la preciosa sangre de los ignorantes seres humanos-, entonces aquella pregunta ya era un paso hacia atrás.
La verdad es que no tenía una respuesta para ella, pero casi nunca tenía una respuesta para nada. Las respuestas eran efímeras y con cada vuelta de hoja cambiaban dentro de sí, tornándose ora más verdes, ora más traslúcidas.
-Aún no lo sé, señor; aún no lo sé.