Nombre: Ermengol lo Salvatge
Clan: Gangrel
Títulos (0): Ninguno
Sire: Alain de Roucy
Señor: Ninguno
Vasallos: Ninguno
Generación: IX
Efecto del aura: Negativo; amenazante, colérico...
Refugio: Ninguno fijo, ocasionalmente el campamento de los refugiados
Descripción del personaje (2): No excesivamente alto pero de gran anchura de espaldas, es un hombre corpulento cuya encurvada figura y ruda apariencia le confieren un inquietante deje bestial que no pasa desapercibido a ningún observador. La piel surcada por incontables y difusas cicatrices resulta evidente testimonio de muchos combates pasados. Aunque aprendió de sus enemigos musulmanes las ventajas de la higiene del guerrero, menos extendidas entre los pueblos cristianos, Ermengol no dedica mayores cuidados a su apariencia; irregular y descuidadamnte recortados, los cabellos le cubren en parte el rostro bañado en sombras, escondiendo unos oscuros ojos que escapan a la mirada de los cercanos. Cuando la luz logra atisbar la faz de lo Salvatge el fiero orgullo que desvelan sus pupilas negras es una revelación que no deja a nadie indiferente.
Acorde con sus anteriores costumbres almogávares y su nueva depredadora naturaleza, las vestimentas de Ermengol son ligeras y apropiadas para la campaña, de resistente factura y ruda apariencia. Túnicas cortas, polainas gruesas, avarcas de montaña y capas de pieles forman su habitual arnés. Viste Ermengol las ropas de los montañeses, de los almogávares, de aquellos que viven en constante campaña, luchando para sobrevivir. Como las bestias.
A menudo Ermengol utiliza un pardo hàbito franciscano para moverse por los burgos; el legado de su amado mentor minorita le permite desenvolverse bien bajo esas ropas, pues es conocedor de los usos franciscanos, y tal cobertura le permite pasar más desapercibido.
Diario de Ermengol lo Salvatge
Agosto de 1225:
<Día 6> Llegada a Paris. Entrevista con el iraniano Yusuf en la judería de la Vilé para unir fuerzas.
<Día 7> Paseo reflexivo por la ciudad. Visita al monasterio franciscano.
<Día 8> Visita al campamento de refugiados. Búsqueda de refugio y primer contacto con un tal Engel Tod.
Ermengol abandonó París siguiendo a Argentum a la Cruzada Albigense, de parte de la Monarca Salianna.