Title: Siempre me han gustado las tabernas
Description: Le Taverne du Forgeron (10/08/1.225)
Dilandau - October 19, 2005 04:43 PM (GMT)
Sus primeros días en París habían sido de lo más provechosos. Dilandau había visitado los sitios más importantes y famosos de la ciudad. Aún no salía de su asombro. No había visto ninguna ciudad tan grande en sus viajes, ni tan bella, desde luego.
Ahora se dirigía a las afueras, el interior ya lo había recorrido prácticamente por completo. El suburbio del Montparnasse, según le habían comentado, era una zona que en los últimos años había adquirido una cierta importancia. Sus granjas producían una parte importante del alimento para la población, contaba con alguna que otra taberna, una importante abadía y muchas cosas más.
"Qué mejor sitio para empezar su visita turística que una taberna..."- Se decía el trovador alegremente. Siempre habían sido sitios de su agrado, lugares donde se reunía gente dispar, donde se podía observar toda clase de situaciones.
- Esta debe ser "Le Taverne du Forgeron".- Susurró Dilandau para sí mismo-. Vamos a ver qué se cuece por aquí en una noche tan bonita como esta.
El bellísimo joven, de cabellos con destellos dorados y ojos inefables, entró sonriente en el local. Observó un instante el ambiente y se aposentó sobre un asiento, al lado de la barra.
Boadicea do Teixido - October 19, 2005 05:08 PM (GMT)
Gaël vió entrar Dilandau, aun era pronto y los usuales de la taberna aun estaban llegando, despues de cenar de sus respectivas casas.
El joven se acercó a la barra y Gaël le dijo:
- Buenas noches, caballero. Tal vez desea un buen vino fresco?... Aun es pronto y el local esta poco ajetreado.
Decia mientras llenaba un vaso del pipote que tenia detras de la barra y se lo acercaba.
- Perdonaz mi indiscrección, pero no lo he visto nunca por aqui. Tal vez sea usted un viajante? Pues puedo ofrecerle alojamiento si no esta ya instalado en la ciudad.
Dilandau - October 21, 2005 01:21 PM (GMT)
Dilandau se encontraba cómodo en lugares donde se reunía la gente. Al momento de acomodarse ya tenía al posadero ofreciéndole un vino. La atención al cliente, de momento, no dejaba nada que desear.
- Buenas noches.- Saludó el trovador con una gran sonrisa en sus labios-. Sí, por favor. Un vaso de vino siempre se agradece.- Siempre y cuando fuese algo bueno, pensó Dilandau-.
El tabernero parecía un hombre activo y extrovertido, apenas había llegado y ya le había ofrecido un vaso de vino, le había preguntado quién era y le había intentado alquilar una habitación.
- En efecto, soy un viajante que se ha perdido por París.- Respondió el jovén con su habitual tono cordial-. Llevo unos días conociendo la ciudad y aún no tengo residencia fija. De momento me gustaría observar la taberna, ver su ambiente. Después, cuando la noche toque a su final, le daré una respuesta, buen hombre.- El trovador quería observar el movimiento de la tasca, no quería residir unos días en un sitio que garantizaba el aburrimiento absoluto, lo que deseaba era bullicio, risas, historias, acción... Algo con lo que entretenerse adecuadamente.
Boadicea do Teixido - October 21, 2005 03:58 PM (GMT)
- Es fácil perderse en las nuerosas calles de París... En esta taberna ultimamente no tiene un ambiente muy acogedor, como por toda la ciudad... Son tiempos dificiles y la gente no actúa con normalidad.
Gaël se reclinaba en su taburete tras limpiar unos vasos. Los usuales empezaban a llegar y a pedir bebida.
- Espero que sea de su agrado la taberna pero andese con cuidado, ultimamente andan los ánimos un poco revueltos... No me gusta que los peregrinos encuentren problemas en sus caminos. A donde os dirigís? Si me permite la duda.
Dilandau - October 25, 2005 10:29 AM (GMT)
- A ningún sitio en particular, sólo viajo.- Respondió con actitud cordial el joven-. Ya llevaba unos días por las calles interiores de París, así que hoy me dicidí a dar un paseo por las afueras. Por lo que me han informado, esta zona resulta ser bastante importante así que me animé a mí mismo y me dije: "vamos a dar una caminata...", y aquí me tienes, tomándome un vino en una taberna...- Dilandau mostró su esplendorosa sonrisa y apuró de un trago el vino que le restaba en el vaso-. ¡Venga amigo, póngame otro, que este me ha sentado muy bien!
Boadicea do Teixido - October 25, 2005 06:16 PM (GMT)
Gaël rió, algo poco usual en el. Rellenó su vaso y le dió una palmada en el hombro.
-La salud está para gastarla! Mas vale alegre vida breve que longeva vida seria...
Cuando Gaël iva a volver a hablar con Dilandau un hombre entró. Era el violinista que encontró en el mercado y venia a decirle sus ofertas lúdicas para la venidera festividad de St Maria. Gaël le invitó a otro vaso de vino mientras le detallaba las aportaciones que ivan a traer y el precio. Aunque regateó un poco el pago se veria dentro de su alcance, todos los artistas vendrían el día antes y se hospedarian en la posada, aunque no dispondrian de habitaciones individuales, estaba claro. Tras unos breves minutos de conversación puesto que ya habian hablado de sobra en el mercado el violinista se marchó satisfecho.
Gaël se puso a si mismo un vino, estaba cansado por el ajetreo que fiesta representaba y se acercó otra vez a Dilandau.
- Voy a acompañarle, este invita la casa -dijo acercandole de nuevo un vaso-. Los entretenimientos son divertidos solo si no los tienes que organizar tu mismo... Espero que para el día 15 aun siga en la ciudad, el aire festivo le gustará... He trabajado para que así lo sea.
Dilandau - October 26, 2005 12:08 PM (GMT)
Dilandau cogió el vaso y lo levantó en gesto de brindis.
- Muchas gracias, señor. Lo beberé con gusto, aprecio todo lo que me reporta alegría.- El joven dio buena cuenta del vino apenas en un instante-. Así que está organizando una fiesta, ¿eh?. Por favor, si tiene tiempo cuénteme más. Me encantan las fiestas, las adoro. Si todavía me encuentro por aquí, que es lo más seguro, no tenga dudas sobre mi asistencia.- Aseveró Dilandau asintiendo enfervorizadamente-. Delo por hecho.-Dijo al mismo tiempo que guiñaba un ojo-.
Boadicea do Teixido - October 27, 2005 01:37 PM (GMT)
Gaël parecía conversar agusto con Dilandau, no parecía uno de los brutos e ignorantes clientes que tenía Le Forgeron.
- Así es, y me alegraría verle por aquí ese día... He estado contratando a unas compañias de teatro intinerantes para que alegren el día con trajedias y comedias, y quizas también algun espectáculo circense... Habrá música y bailarinas y gente de todos los alrededores para celebrar una fiesta en honor a Nuestra Señora, St María. La pequeña plaza que esta en frente se convertirá en un lugar de encuentro de masas, como sus alrededores. Esperamos los que la organizamos que su recuerdo quede gravado en las mentes del pueblo.
Gaël miraba el ambiente de la taberna, ya habian llegado todos los incondicionales de la taberna, y sirvió unas cuantas jarras...
- Mi nombre es Gaël,aunque los bárbaros que aqui beben me llaman el Mudo, y vos?
Dilandau - October 28, 2005 10:32 AM (GMT)
El trovador tendió su mano derecha hacia el posadero en gesto de saludo, dispuesto a estrechársela.
- Encantado de conocerte, Gaël. Espero que me permitas tutearte, ahora que ya sé tu nombre...- Dijo el joven sonriendo-. El mío es Dilandau, un viajero con alma de aventurero y corazón de trovador. Menuda mezcla, ¿verdad?- preguntó retóricamente al mismo tiempo que echaba una risotada-. ¿Eres nativo de París o fuiste un viajero que se acomodó demasiado tiempo?
Boadicea do Teixido - November 2, 2005 10:20 AM (GMT)
- Y soy natal de un pequeño pueblo cerca de Saint-Brieuc, en la bella Bretaña. La vida monacal no me acabó de dar respuestas, así que decidí seguir mi propio camino de revelaciones... Ahora estoy en París, mas pronto espero visitar nuevos parajes. La vida sedentaria no me atrae en exceso.
Gaël se acordaba de su antigua vida, y no sentía ganas de volver a los origenes. Su camino con Amannis habia sido demasiado revelador y no deseaba nada mas que encontrar el equilibrio en su naturaleza para poder adorar a Set con dignidad y avanzar en su doctrina. Pensamientos que apartaron la atención de Gaël un breve instante. Luego prosiguió...
-Entonces vos recorreis el país contando las historias que acontecen en las cortes del país, entreteniendo a la gente con vuestros versos e historias... Que tal os va? No es una vida agradable para quien no ama verdaderamente este arte. Seguro que mil historias os han pasado y mas de una no quisierais haber vivido. De todo se aprende al fin y al cabo. Llevais mucho tiempo en el gremio?
Dilandau - November 2, 2005 06:59 PM (GMT)
- Es lo que siempre me ha gustado.- Afirmó el trovador asintiendo con su cabeza-. Al menos hasta donde recuerde... Lo cierto es que mi memoria no es de lo más convencional, puedo acordarme de cualquier historia ajena y no recordar ni de donde procedo...- Comentó con las cejas arqueadas en gesto de desesperación-. Bueno, supongo que así no tendré que lamentarme de mi pasado como hacen muchos, ¿no?- El rostro del joven volvía a estar inundado por la alegría, parecía ser que ésta era su mayor arma contra la situación en la que se encontraba. Asió su copa de nuevo y bebió con ganas el vino restante-. Estoy deseoso de seguir con esta vida, es mi sustento y cuna de mi interior. Sueño con historias, vivo entre ellas... qué más puedo decir... Vine a París deseando conocer a gente digna de mención. ¿Me recomendarías a alguien en particular, Gaël? Alquien que me embelese y me haga soñar, soy un adicto a las sensaciones.- Reconoció con gesto simpático Dilandau-.
Boadicea do Teixido - November 5, 2005 04:10 PM (GMT)
- Es difícil saber que personalidades se pueden considerar dignas de mención según la mentalidad de cada persona... Me alegra saber que sois un adicto a las sensaciones, pues desde mi própia cavilación es la única manera de comprender lo que realmente somos, lo que nos hace movernos y los que nos empuja a vivir. No somos barro, somos aquellos seres conscientes que en un mundo desconocido buscan una verdad intemporal. Y pienso que solo en nuestro interior podemos acercarnos a ese pedazo de verdad que se nos oculta.
Dilandau le habia tocado la fibra sensible a Gaël, podía tirar de ella si queria, pero quizas se arrepintiera de ello mas adelante. Se acordó de su señora, pero era muy dificil que el mismo hablara de ella a alguien profano.
- Venid a la fiesta, yo os daré un incentivo por vuestro arte y cobijo. Seguro que encontrareis alguna personalidad de vuestro agrado...
Dilandau - November 7, 2005 05:17 PM (GMT)
El trovador se mostró halagado ante la muestra de amabilidad de Gaël. En los tiempos que corrían no era fácil encontrarse con personas educadas y dispuestas a una agradable conversación.
- Asistiré encantado, amigo Gaël. Una fiesta es motivo de alegría. Seguro que conoceré a gente de lo más variopinta e interesante... ¡Estoy deseando que llegue! -Dilandau se levantó súbitamente de su asiento y le tendió una mano al posadero-. Ha sido un placer, Gaël. He de irme, la noche acaba de empezar y es cuando me desperezo... Nos veremos muy pronto.- Sentenció el joven con su sempiterna sonrisa. Así era Dilandau: alegre, despreocupado, impulsivo, agradable... aunque inusitadamente extraño-.