View Full Version: ¿Que me pasa Dortor?

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Title: ¿Que me pasa Dortor?
Description: 8 de Agosto A.D. 1225


Elois D'Umbrelle - October 16, 2005 11:22 PM (GMT)

Después del altercado con el siervo del Tzimisce, la noche transcurrió según el curso normal que debía haber llevado. Un poco de demora en el itinerario propio de la ventrue que tampoco implicaba mayor peso que algo de resignación.

Llegó el cochero al lugar indicado, el hospital de San Iulian. Descendió la dama ayudada por su lacayo, mientras algunos mendigos se aproximaban a la dama en cuestión.

El cochero presto los espantaba a golpes con el fuste, mas encontró rechazo en su señora que optó por repartir algunas monedas entre la muchedumbre después de reprender al lacayo.

Se abrió paso la ventrue entre alabanzas y gracias hasta la entrada del lugar. Quería pasar algo desapecibida, esperaba que ahora pudiera ser. Se aproximó con humildad a uno de los físicos que apuraban por el alma de un desdichado.

- Disculpe, busco a un físico de San Juan, recien llegado de Ultramar.

El físico comprendió de inmediato, Elois había dado los datos precisos y éste le indicó el camino para el encuentro con dicho físico, la salud de Pier estaba en juego, así que se aventuró entre pasillos plagados de pestilencia por la sangre seca, gangrenas y otras heridas que la ventrue no quería ni saber el origen.

Llegó donde le habían dicho, pero no sabría concretar la persona en cuestión, sólo había enfermos en camastros y el sitio estaba abarrotado. Pensó que esa no sería su noche, mejor haberse quedado en el chateaux preparando su gala y se dispuso a partir por donde había llegado, dejaría un mensaje para concretar una entrevista de cara al futuro...


Elois D'Umbrelle - October 23, 2005 11:26 AM (GMT)

Así Elois puso rumbo a su lugar de origen, lamentando la pérdida de tiempo y el importunio, aunque le había servido para conocer a uno de los siervos de Von Vertzang.

Caminó hasta la entrada del Hospital donde preguntó a la enfermera por aquel extraordinario físico. Montenegro podría ser su nombre.

Ya volvería en otra ocasión. Y se dirigió a su carruaje, no quería pasar más tiempo rodeada de aquel olor a muerte, enfermedad y pobreza.





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