Poco después de que Maddamme Marie saliese del cementerio de la ciudad en búsca de La Rosa hacia Notre-Damme vio de lejos la Abadía de Saint-Denis.Imponente, sin duda. Y también sintió el poder de su Fé. Durante unos segundos se detubo; una extraña idea le rondó por la mente. ¿Por qué cada vez que divisaba el poder de la Fé de cerca se abrumaba y sentía maldita?. Tal vez era el malestar el que la hacia tituvear. O ¿ Tal vez le recordaba a la convicción con la que La Rosa habla desde el corazón sobre nuestra naturaleza?. Maddamme Marie prosigue su camino.