Title: Cumpleanos Real (6-8-1225)
Description: La gran fiesta nobiliaria
Geoffrey - October 7, 2005 06:02 PM (GMT)
Geoffrey llego a la corte del Rey perfectamente vestido y engalanado para la cena, acompanado por Montalban y Erik tan solo. Era relajante tratar en una Corte con mortales, era tan sencillo y refrescante no tener que mantener duras luchas de poder y movimientos estrategicos y medidos que resultaba de lo mas adecuado en estas noches turbulentas entre los no-muertos. Por supuesto, imaginaba que otros Cainitas asistirian a la Corte, pues muchos eran los que tenian interes en aumentar o mantener su Influencia entre los nobles mortales, pero seria diferente ahora en su relacion con ellos, al fin y al cabo aqui solo era un Duque, no el Principe.
Saludo a un lado y a otro, juntandose a hablar con conocidos y desconocidos, haciendo tranquila politica entre mortales, hasta finalmente llegar ante el Rey en su complicada danza de saludos.
Luca Verinni - October 7, 2005 06:22 PM (GMT)
Una ostentosa carroza arribó con diligencia en las puertas de la recia fortaleza, rápidamente algunos mozos y los propios cocheros acudían en la atención de aquel que viajaba en el interior del carruaje. Los corceles pifiaban tranquilamente y relinchaban bajo el agradable calor de la noche. Las sombras fluctuantes del cielo parecían querer dar caza a los centenares de estrellas que salpicaban el cielo, que lucía más si cabe el evento.
De la carroza tirada por caballos españoles descendió el Toreador, cuya presentación no se hizo más de rogar. Accedió por una de las veredas acondicionadas con faroles a la Corte, donde fué recibido e inmediatamente reconocido por el hombre poseedor de la lista de invitados, inscrita cuidadosamente en un infinito pergamino. Tampoco fué necesario comprobar si la presencia de Luca constaba realmente en el registro pues no había lugar a dudas...
En el salón se respiraba una ostensible sobredosis de lujo, pululaban de aquí para allá estrechándose las manos cordialmente y hablando los unos con los otros de diversos temas, la flor y la nata de la sociedad parisina. Damas con su pompa al completo deambulaban sonrientes luciendo sus mejores galas entre la muchedumbre. En las paredes reverberaba una dulce música, seguramente proviniente de una recámara anexa, la colosal estancia no dejaba de acoger a gentes de toda la región y sus respectivos acompañantes.
Las bandejas nacaradas cargadas con copas de variado contenido brillaban entre las faces de los asistentes, sin dejar atrás las suntuosas perlas y demás enseres que poblaban los pálidos cuellos de las señoras.
El súmmum lo encarnaba la amplia mesa que ejercía de corona sobre el gigantesco salón, a rebosar de fuentes con diversa comida, copas de los más preciados metales y una larga procesión de sillas perfectamente alineadas y ligeramente inclinadas hacia un extremo de la longeva mesa, lugar que obviamente ocuparía el rey al cual le debían el magnífico festejo.
Engel Tod - October 8, 2005 06:19 PM (GMT)
Por la calle, bajaban dos de los bendecidos de Malkav. Platicando acerca de lo importante que podría ser el permanecer ocultos ante los mortales. y algunas otras cosas sin importancia...
La noche avanzaba, en el aire se respiraba un ambiente de fiesta? era algo raro. pero agradable.
No necesitamos caballos ni trompetas, es mejor ser simple, sencillo, para no tener que rendirle cuentas a los demás despues, y sin reglas que no pueden ni siquiera moldearse un poco. Es algo muy aburrido.
Si, posiblemente tener una vivir rutinaria, sin diversiones, ni fiesta.
Geraud Gallois - October 8, 2005 07:37 PM (GMT)
Geraud se despertó al anochecer en las entrañas del castillo del Louvre. El lecho que una generosa dama le había permitido compartir había sido abandonado hacía horas por su inquilina habitual, su fama de vividor se incrementaría por sus tardíos despertares, pero todas sus excentricidades le serían perdonadas por la corte si ofrecía un buen espectáculo para el Rey.
El galés comenzó a prepar con cuidado su vestuario, esa noche expondría su arte en el Louvre.
Geoffrey - October 11, 2005 04:50 PM (GMT)
Geoffrey vio llegar a los otros Cainitas desde su posicion charlando comodamente con el Rey. Pocos mortales, o vampiros, tenian el suficiente poder en la corte mortal como para poder tener una conversacion cara a cara con el Rey, aunque fuese tan solo un rato. Sin embargo, desde su posicion privilegiada, Geoffrey no quitaba ojo de encima a los otros Cainitas, no juzgandoles, sino porque sabia que eran los unicos que en algun momento realmente podian mover la Corte a su voluntad.
Geraud Gallois - October 11, 2005 06:05 PM (GMT)
Contrariamente a lo que era habitual, Geraud había añadido a su uniforme negro algunos detalles azules y amarillos, cogió su arco largo y se encaminó al patio para hacer la última comprobación con su ghoul Cranchauve, todo estaba preparado. Seguidamente se condujo con habilidad por los pasillos secundarios del palacio y se internó en la sala en la que se producía la celebración por una de las entradas del servicio quedándose en un extremo, junto a la guardia, atento al movimiento de la fiesta y las indicaciones de los nobles.
Alvaro Castellar - October 12, 2005 12:59 PM (GMT)
Otro carruaje arrivó a la fiesta, tirado por 6 explendidos equinos del más puro linaje español, el nuevo coche no mostraba grandes lujos ni decoraciones, salvo por su excepcional escudo, el halcón rampante. Alvaro Castellar llegaba al Louvre.
Aunque teóricamente no era más que un joven noble extranjero, su participación en las cruzadas le había otorgado cierta gloria aquí en París y gracias a ello aquí se hallaba esta noche. No le parecía tarea de mayor interés el felicitar a un mortal por mantener su reino unido un par de años, pero gustarle o no, Alvaro siempre se había distinguido por seguir a rajatabla su impecable ética, y esta noche no haría excepción alguna.
Con noble paso se dirigió primero a saludar al anfitrión como se merecía. A su lado, Sophie, su única acompañante esta noche, ejecutó esta tarea con mayor maestría, radiante como siempre, y una vez seguido el protocolo, se despegó educademente del brazo de su señor y se zambulló entre el mar de cortesanos que los rodeaban para enterarse de las más recientes noticias.
Una vez solo, no tardó Alvaro en distinguir algunas caras conocidas, en especial una, a la que enseguida se aproximó.
-Buenas noches señor Duque, -comenzó como si de un casual encuentró se tratase- es todo un placer y un honor el poder volver a verle aquí esta noche.-Las palabras del celote fueran acompañadas de una sonrisa, una sonrisa educada pero que dejaba entrever un ápice de complicidad que sin duda Geoffrey captaría al instante.-
Geoffrey - October 13, 2005 05:07 PM (GMT)
Geoffrey sonrio tranquilamente al celote, de modo ligeramente distante como correspondia a la situacion, aunque un brillo divertido danzaba en sus ojos. A su derecha, el Marques de la Fevertier saludo tambien al celote, ignorando entre que compania se encontraba.
-Buenas noches, Don Alvaro. Que tal os esta pareciendo nuestra ciudad?-
Una conversacion superficial, afable, adecuada para una Corte de mortales, que ignoraban que los inmortales depredadores caminaban tranquilamente entre ellos. Erik, con retraso, se reunio con Geoffrey y con su tranquila y habitual sonrisa, comenzo a charlar con un un caballero normando que se encontraba en la ciudad de paso a las tierras del sur.
Maximo Constanza - October 14, 2005 11:32 AM (GMT)
El cumpleaños real era un motivo de celebración en la Corte mortal, con lo cual Maximo Constanza y el abad Dinard tenían un compromiso más. Una impresionante carroza tirada por caballos negros como la noche llegó a la cita monárquica. De ella bajaron los dos representantes de la abadía de St. Germain De-Près, el abad ataviado de manera discreta y el lasombra con sus habituales ropajes oscuros, elegantes y opulentos. Unos sirvientes se acercaron a recibirlos y se adentraron en la celebración. Maximo ya estaba preparado para la típica congregación humana, llena de hipocresía, superficialidad y vanalidades. Él también era experto en eso, un día fue un noble italiano que asistía a todo tipo de eventos propios de su clase social, aunque de eso hacía ya mucho, mucho tiempo; pero no se había olvidado de nada.
Los dos amigos se dirigieron a las diferentes personalidades, saludando según el protocolo y la etiqueta. Maximo observaba atentamente todo, cada gesto, cada movimiento, era un maniático del orden. Poco tiempo tardó en distinguir a algunos como él, Geoffrey du Temple y Alvaro Castellar parecían entablar una animada conversación. En cuanto fuera posible iría a saludarles, sus presencias en actos como éste lo reconfortaban. Quizá se estaba haciendo viejo... Quizá... Pero sabía que en una reunión como esta, si él era el único de la estirpe, acabaría sintiéndose melancólico, lo inundaría la soledad completamente rodeado de gente...
Heinz Bavenberg - October 15, 2005 02:05 AM (GMT)
Un carruaje real se acerco hasta la puerta. Heinz había sido especialmente invitado por la corte. La misma había enviado un carruaje en su búsqueda. El rey pensaba que siempre era bueno mantener relaciones con el archiducado de Baremberg y era un honor para la corte tener a un hijo del archiduque como invitado. Heinz no llevaba su vestimenta habitual, para esta ocasión había elegido ropajes típicos de su tierra natal y en su mano llevaba puesto el anillo familiar de sus tierras. El ventrue bajo del carruaje acompañado de su fiel hija “Codicia” que para las cortes mortales no era otra que su prometida. Tras bajar del carruaje, ordeno a un siervo a que baje los regalos de su padre para su majestad.
Engel Tod - October 15, 2005 02:20 AM (GMT)
Se aproximaban a la puerta principal, los dos hijos de la luna.
Se detuvieron unos momentos, tan sólo para observar cómo se comportaban aquellos cainitas, en semejante situación.
Es muy divertido pensaba Engel.
Por el otro lado, Georg, mantenía su cara de desagrado, algo extraño en el, posiblemente por la gente, o simplemente porque no le agradaban los mortales, acababa de dejar de ser uno de ellos, y ahora, los consideraba inferiores, pese a todo lo que su maestro dijese.
Tan solo ser simples, la vivir no tiene un motivo, para ellos... jamás entendieron.
Geoffrey - October 17, 2005 03:33 PM (GMT)
Geoffrey vio llegar a los dos siguientes Cainitas, y noto como de pronto el aire lentamente se enrarecia. Ciertamente, los mortales no lo notaban, orgullosos como eran y creyendo poder poseer orgullo por sus magros logros y poder; y, sin embargo, a medida que los Antiguos iban llegando a la sala, lentamente las esferas de movimiento de los nobles y sus rutas cambiaban sin que ellos lo notasen, como atraidos por fuerzas de gravedad que no notasen ni sintiesen, victimas incapaces de defenderse del poder superior de la Vitae.
Sin embargo, el tranquilamente se mantuvo charlando con quien en esta ocasion aparentaba ser solo un mortal mas, mientras algunos otros nobles se sumaban en ocasiones a su conversacion, o se alejaban.
Alvaro Castellar - October 22, 2005 01:38 PM (GMT)
Alvaro devolvió cortesmente el saludo al marqués en compañía de Geffrey y platico con ambos de los banales temas de la sociedad mortal. Mientras conversaba, oteaba sus alrededores sin perder detalle de lo que ocurría y distinguiendo la llegada de la verdadera gente de interés, como Máximo Constanza o Heinz Bavenberg, poco a poco y pese a tratarse de una fiesta mortal, muchos de los antiguos de la ciudad estarían aquí reunidos, pues al fin y al cabo casi todos disponían de una posición o influencia suficientes como para estar aquí y mejorar así su posición en el mundo humano. Que contrariamente a lo que algunos vastagos pensaban otorgaba poder suficiente como para tener otro as en la manga.
Dicter Mc Ulster - November 2, 2005 05:00 PM (GMT)
Las obligaciones para con el Clan a veces le suponían largas jornadas de trabajo diario, complicadas discusiones con criaturas del mundo de los espíritus o la preparación de fiestas o ritos que hacía oidos sordos a su cansancio. El cumpleaños del rey quizás no hubiera resultado muy diferente a estas complicaciones para otra persona, pero para él suponía practicamente una perfecta escusa para olvidar los planes y estrategias de la guerra por un día y centrarse en algo que, comparado con discutir con Colmillos Plateados, resultaba tan refrescante como zambullirse en un rio en pleno verano.
Acudía a la conmemoración en caballo de monta y acompañado de unos pocos sirvientes. Era posible que algún que otro Garou del Túmulo se presentara en el lugar, pero Dicter no había querido acompañar ni ser acompañado meramente para evitar levantar chismorreos. Vestía un traje nuevo, caro y complicado, que había encargado al mejor sastre de París que podía pagar y que, había que reconocerlo, era el mejor que había llevado nunca. Se había afeitado la cara completamente, no dejando rastro alguno de barba y llevaba una capa corta de tercipelo púrpura. Había dejado las armas en casa, pero aun así uno de sus vasallos llevaba dentro de una caja de caoba una daga de oro y hoja de plata, deliciosamente enjoyada pero meramente decorativa, que había permanecido en su hogar como botín desde su regreso de las Cruzadas y que esta noche ofrecería como presente al Rey.
La noche aún era joven cuando él y su pequeño séquito llegaron al linde del Louvre, avisaron de su presencia y dejaron solo a Dicter para que entrara en la fiesta. Los demás llevaron al rocín a las caballerizas y después se juntaron con los demás siervos, esperando la hora de entregar los presentes.
Nada más entrar en la conmemoración, Dicter fue invadido por una amalgama de olores y sonidos, todos ellos distintos pero que parecían juntarse para formar un único aroma tan denso que casí podía paladarearlo. Mc Ulster era un noble "medio", como le gustaba considerarse a sí mismo, pues a pesar de no contar con un gran título había sido recompensado en persona por el monarca tras su triunfal regreso del pagano oriente y contaba con una notable cantidad de tierra en suelo francés gran parte de la cual había formado parte de la mencionada recompensa. El hecho de que su familia poseyera más territorios adentro de la frontera Inglesa y de las también buenas relaciones que allí parecía haber con el Soberano, eran la razón más que probable de su "amistad" con Luis. Además pagaba siempre sus impuestos y sofocaba las revueltas con prontitud ¿Qué más le podían pedir?
Una vez pasada la impresión del olor que parecía haberse concentrado en aquella amplia sala Dicter hizo gala de toda su compostura y don de gentes y tras felicitar brevemente al rey, según saludaba a viejos conocidos y estrechaba las manos de antiguos cruzados, se acabó topando con un duque, de nombre Geoffrey a quien no había visto en su vida.
-...Efectivamente, monseñor, jamás nunca una mala cosecha. Y espero que a los lobos... este invierno lo mismo... -la conversación fue tomando lentamente otros derroteros, pasando de la tierra a las cruzadas con anécdotas a los templarios- Por supuesto, pero no creo que dejen de ser rumores. No, no he tenido el placer... pero aun así, lo crea o no vuestra merced, ellos también nos llaman Infieles en su propia lengua... -y por fin tras un giro inesperado- cierto cierto, un hombre notable... me encantaría conocerle.
Y entonces, introducido por otro caballero cuya identidad no viene al caso:
-Vuestra merced -dijo el noble tras llamar la atención del Duque Geoffrey- Permitidme presentarle al Noble y Señor de la próspera Villa de le Rullete e hijo del Barón Mordred, que en paz descanse. Sir Dicter McUlster -¿Qué? No, Inglés, a bien con el rey anglo, si-.
Geoffrey - November 2, 2005 06:14 PM (GMT)
Geoffrey se volvio con tranquilidad hacia el hombre, y no pudo menos que admitir que su corpulencia hacia digno honor a las historias que de su estancia en Tierra Santa se contaban. Nunca habian coincidido, probablemente McUlster fuese mas bien diurno, pero Geoffrey conocia de sobra al noble, como conocia a todo el que danzaba en la sala. Uno no mantiene el control de la Corte del Rey desconociendo a los que se mueven en ella, y aunque no era el unico pez que danzaba en el pecero, conocer a los peones era imprescindible. Sin embargo, y curiosamente, McUlster parecia no hallarse bajo la influencia concreta de ninguno de los jugadores habituales de la Corte... quizas por que su estadia en Tierra Santa lo habia alejado de la corte del rey el tiempo suficiente como para separarlo de las intrigas, o quizas fuese porque el rey mismo lo protegiese... o quizas, simplemente, era lo suficientemente habil y poderoso como para danzar solo. Todas esas opciones serian interesantes de descubrir, ciertamente.
-Buenas noches, Sir McUlster, es un placer conoceros. Mucho se ha oido hablar de vuestras andanzas en Tierra Santa, y mucho revuelo origino el que el rey os concediese tantas tierras a vuestro retorno- dice, con una agradable sonrisa.
Ciertamente, el Duque era dueno de muchas mas tierras que el Sir, y muchos nobles eran vasallos suyos. Era de la mas alta nobleza de Francia, y, sin embargo, muchos se sorprendian de la cercania que mostraba en sus relaciones. El Duque de Orleans, por ejemplo, era conocido por las rigidas separaciones que hacia en base al rango de nobleza de los que lo rodeaban (no hablemos ya de los plebeyos); y sin embargo Geoffrey, Duque de la Ile de France y primo lejano del Rey, era al contrario. Donde el otro mostraba distancia y desden, Geoffrey mostraba afabilidad y tranquilidad, incluso un cierto paternalismo agradable en ocasiones, cosas que se mantenian incluso cuando trataba con la plebe.
Que sabria Alvaro de aquel caballero? Alvaro era mas conocedor de las hazanas de los diferentes caballeros en guerra que el propio Geoffrey, y seguro que podria contar largas historias sobre las hazanas de McUlster o sus antecesores.
Dicter Mc Ulster - November 2, 2005 07:37 PM (GMT)
Alzó las cejas levemente, ligeramente intrigado por la afabilidad del duque. Pero rápidamente las sustituyó por un leve asentimiento de cabeza y una media sonrisa. Se preguntaba si el tal Geoffrey estaría cuestionando los motivos de que él hubiera sido más beneficiado que otros por la gratitud del monarca, pero decidió no darle vueltas. Al fin y al cabo estaban en una fiesta y esa clase de pensamientos mezquinos sobraban.
-El placer es mio, excelencia -No conocía de a aquel individuo, pero le daba la impresión de que sabía más de intrigas que él de juzgar crímenes. Decidió que la situación no podía ser muy distinta de aquella en las que, siendo joven, tuvo el extraño placer de platicar con un señor de la sombra de alto rango-. No fui el único de mi familia en emprender la Cruzada, pero si fui en cambio el único en volver del Lejano Este. Su majestad decidió, en alarde de generosidad, recompensar a los mios del modo en que lo hizo por su pérdida en herederos.
Examinó brevemente a los demás integrantes de la conversación. Además del duque y el noble que les había presentado se encontraban el Marques de la Fevertier, al cual conocía de vista y otro hombre de complexión robusta, alto y fuerte, aparentemente dedicado al oficio de las armas. ¿Quien sería? Todavía no les habían presentado.
Alvaro Castellar - November 3, 2005 01:28 PM (GMT)
Alvaro tomó interés en la conversación con la incorporación a la misma de mossier Mc Ulster. Había oido hablar de su linaje, todos grandes guerreros e incluso había tenido ocasión de conocer a uno de sus antepasados durante una de las cruzadas. Obviamente, no sería algo que mencionaría a un mortal, pero sin embargo, aportaría una interesante charla a la aburrida plática que estaba manteniendo con los mortales.
Observando como Dicter también sentía curiosidad por su persona, satisfació la curiosidad de ambos.
Con voz educadada y señorial, aunque en tono amistoso, como el de un camarada de armas, Alvaro se unió a la conversación.
-Buenas noches mossier Dicter Mc Ulster, soy Alvaro Castellar, y como vós también luché en tierra santa. Pertenezco a la orden de los caballeros hospitalarios de San Juan, y debó decir que es siempre un placer y un honor platicar con un hermano de armas.
-Decidme, ¿hace mucho que regresasteis de oriente?, ¿ teneis noticia de como está transcurriendo la cruzada?
Geraud Gallois - November 3, 2005 03:29 PM (GMT)
Geraud vió al príncipe Geoffrey, tras meses sin verle era la tercera vez que se encontraba con él en la última semana. En cada ocasión era como descubrir a un Geoffrey diferente: el lider en la gran corte, un noble en presencia de mortales y su reveladora faceta de interrogador en la posada del cuerno rojo.
La misteriosa noche en la posada del cuerno rojo... ¿cuánto le había revelado el críptico Zack Thomas a su príncipe Geoffrey ? poco debía saber el príncipe si había decidido asistir a este festejo lleno de mortales. Poco consciente era de la amenaza de los lobos que penetraban en la ciudad, que parecían desenvolverse socialmente y tan difíciles eran de detectar. Dificil pero no imposible como había terminado confesando Thomas.
Afortunadamente el acceso al lugar estaba muy restringido y ningun lobo podría tener la delicadeza y etiqueta necesarias para pasar desapercibido en ese entorno, pero los recientes acontecimientos indicaban que no había que confiarse y bajar la guardia.
Heinz Bavenberg - November 3, 2005 04:17 PM (GMT)
Solo tres días habían pasado de la gran corte y Heinz se encontraba nuevamente con el príncipe de los cainitas en un mismo lugar. Sabia que no seria fácil disimular su disgusto ante el primogénito Ventrue, pero tenia que dejar de lado aquel altercado de la gran corte, porque ante todo el príncipe era su primogénito y Heinz un vasallo. El hijo del archiduque de Bavenberg (titulo que ostentaba en aquella corte mortal) se acerco al grupo del príncipe.
- Buenas noches caballeros. (Dijo Heinz con reverencia de por medio)
Luego se dirigió a su chiquilla:
- Por que no vas con las demás damiselas, que estos caballeros tienen que platicar.
La Ventrue hizo una reverencia a los presentes y se alejo de los caballeros.
Geoffrey - November 3, 2005 05:50 PM (GMT)
Tan solo asintio a las palabras del Garou, dando a entender con un sencillo gesto que estaba de acuerdo con el. Ciertamente, hacia tiempo que a Geoffrey habian dejado de importarles las concesiones de tierras entre los mortales, preocupado de concesiones mas... imperecederas. Seguir esos juegos y movimientos era importante para mantenerse en control de la corte mortal, ciertamente, pero desde luego que no provocaba contratiempos de ningun tipo. Asi que su gesto afable y tranquilo demostraba que el entendia y aceptaba de buen grado el hecho de que el rey hubiera hecho aquellas concesiones; ciertamente, aunque el mortal no lo supiese, Geoffrey habia estado presente durante las deliberaciones en que aquella decision se habia tomado. No era tan ingenuo como para creer que tenia al rey en su mano, ciertamente, muchas manos movian de los hilos de aquel monarca, pero no por ello ignoraba que la suya era una de ellas.
Alvaro dirigio la conversacion hacia las Cruzadas, y el Principe decidio escuchar tranquilamente. El, personalmente, no tenia experiencia en las cruzadas, pero dos de sus hermanos habian muerto en Tierra Santa y otro habia vuelto, enriqueciendo a la familia en el proceso. Siempre era un doloroso placer conocer las andanzas de los caballeros bajo aquel distante y abrasador sol.
Y luego se acerco el Patricio. El Ventrue despidio a su "esposa" y se unio a la conversacion. Interesante. Seria interesante ver que tal llevaba von Bavenberg el golpe a su orgullo dado tan solo unas noches antes. Interesante y peligroso, ciertamente, Geoffrey sabia mejor que cualquier otro que airar a los antiguos nunca era una buena decision... aunque a veces era necesaria. Geoffrey le saludo con un leve cabeceo: emisario como era de una corte extranjera, Bavenberg no era un personaje aparentemente importante en el juego politico entre mortales, y no debia demostrarle una deferencia especial.
Dicter Mc Ulster - November 3, 2005 06:39 PM (GMT)
-Gracias Don Álvaro, pero si vuestra merced me lo permite, el honor es todo mio por encontrar y conocer a un hospitalario donde menos lo cabía esperar, en la capital del temple -respondió afable ante el caballero-. Volví de la Quinta hacen ya cinco años, cuando los musulmanes comenzaron a arrebatar a Pelagius lo que tan duro trabajo nos había constado conquistar en el Egipto. Fue una pena que tanto esfuerzo se quedara en nada. En fin, una verdadera lástima.
Hechó una rápida mirada al nuevo invitado de la conversación y a su ¿Hija, prima, esposa?
-Buenas noches, monsieur -y ante la duda sobre la condición de la dama, optó por lo más educado: No decir nada-.
Y volvió a la charla con el hospitalario.
-En cuanto al problema de los cátaros... diré que el uso de la fuerza no me parece la respuesta más apropiada frente a la filosofía humanista de los albigenses.
No solo no le parecía la respuesta más adecuada, sino que estaba a favor de la causa de la nueva religión y nueva iglesia que proponían los cátaros frente al, en su modesta opinión, codicioso e intolerante Vaticano de Inocencio.
Heinz Bavenberg - November 3, 2005 07:06 PM (GMT)
Heinz se incomodo bastante al escuchar el motivo de la conversación. No había fuerza en el mundo que lo incomodara mas que las cruzadas y la creciente inquisición. Pero el cainita sabia como manejar estas situaciones, después de todo el era también un cristiano ante los ojos de la santa iglesia. El ventrue por ahora no quiso opinar del tema; Tal vez temía que su lengua filosa lo dejara al descubierto.
Alvaro Castellar - November 3, 2005 10:38 PM (GMT)
-Preocupantes noticias sin duda, pero estoy seguro de que la causa de Dios saldrá adelante.
La verdad es que Alvaro tuvo que contener una carcajada ante sus propias palabras. No es que hubiera perdido su fé, pero después de la 3ª cruzada se dió cuenta de la futilidad de estas guerras, y de que el interés real que tenían en la cúspide de la iglesia no era otro que el de las riquezas de oriente, no la "presunta" causa de Dios.
Había participado en la 4ª cruzada para obtener gloria y reconocimiento suficientes aquí en Francia, tras mudarse con su Sire a la capital parisina. Pero el sentimiento que tuvo cuando volvió a tierra santa fue de una vacuidad absoluta, comtemplando por primera vez la verdadera cara de la guerra.
Desde entonces, se esforzó en dar una imagen de caballero cruzado típico de cara al público, para seguir guardando las apariencias. Mas quienes le conocían, sabían la verdad sobre sus pensamientos.
Retornado a la realidad desde tales y fugaces recuerdos, continuó la conversación con el camarada que tenía delante. Justo en ese momento, se incorporó Heinz, quien por muy bien que lo escondiera, Alvaro sabía que no disfrutaba con estos temas. Sin embargo y siguiendo el protocolo, el celote se dirigió a él con un saludo formal.
-Buenas noches mossier Heinz Bavenberg, hijo del archiduque Bavenberg, es todo un honor contar con su compañía esta noche. ¿Conoce a mossier Mc Ulster?, estabamos conversando acerca de la actual situación en oriente.
-Dígame, ¿qué opina usted del conflicto?, ¿cree qué se llegará a una tregua con los albiguenses, quienes parecen abogar en favor de la paz?
Alvaro sonrió para sus adentros, veamos que tal se desenvuelve en tal situación el pecador...
Geoffrey - November 4, 2005 04:46 PM (GMT)
Una herejia como esas de boca de un Cruzado? Vaya, muy interesante. Ciertamente, estaba claro que el caballero McUlster era de esos muchos guerreros que habian perdido a Dios en algun punto del desierto, o que al menos se habian alejado de su Iglesia en la tierra. Geoffrey lo comprendia, ciertamente: era un ferviente creyente en Dios y en su poder, pero veia las estructuras de poder que inundaban la Iglesia y como los Lasombra la manejaban a su antojo y sabian que el Santo Padre era cualqueir cosa menos santo.
Y sabia tambien que Bavemberg no era de los que le gustase el tema. Verlo convertido en el centro de la conversacion al respecto seria interesante; todos entre los no-muertos sabian que el Ventrue habia dado la espalda a Dios mucho tiempo atras, cuando se entrego a los venenosos brazos del Pecado. Un Adan caido por la manzana que ofrece Eva, seducida por la serpiente.
Dicter Mc Ulster - November 4, 2005 05:56 PM (GMT)
Devolvió su atención al ¿Hijo del archiduque Bavenberg? Casi le resultaba graciosa las maneras con las que Don Álvaro, un caballero hospitalario, trataba a un personaje de mayúscula alcurnia como parecía ser el noble recién llegado. Que se conocíeran de antes era obvio, pero eso no explicaba la desenvoltura del paladín. En fin, quizás se trataba de uno de esos hidalgos a los que la vida de las armas arrastraba a tratar como camarada a todo el que se les ponía por delante.
Heinz Bavenberg - November 4, 2005 08:48 PM (GMT)
Heinz sonrió ante el desafió que quiso imponerle ese siervo del príncipe de los cainitas en Paris. El Ventrue sabia que no era estimado por el principado pero nunca pensó que la espada de Paris intentaría desenmascararlo en publico.
- Mire Don Alvaro Castellar, respecto a las cruzadas me imagino que el Vaticano lo sabrá llevar perfectamente. Después de todo... es mi padre el que se tiene que preocupar por lo que se hace con sus tributos ¿no? JEJE (El Ventrue rió jocosamente para distender un poco la conversación).
Engel Tod - November 5, 2005 04:03 AM (GMT)
Los malkavians se aproximaban a la puerta principal, lentamente, no tenían ninguna prisa, aquel "monarca" no significaba nada para ellos, pero Engel consideraba importante que Georg viera lo capaces que son todos de fingir y de mostrar una hipocresía verdaderamente digna de admiración.
Geoffrey - November 8, 2005 07:30 PM (GMT)
Geoffrey rio la broma del Ventrue agradablemente, aunque ciertamente sabia que ni tenia gracia ni era verdad. Ese aire de despreocupado hijo de caballero importante servia bien entre mortales, y no iba a ser Geoffrey quien atentase contra su mascarada, pero ciertamente era mas falso que la virginidad de Lady Francesca...
Dicter Mc Ulster - November 14, 2005 02:51 PM (GMT)
No vió ningún chiste en la respuesta del heredero del archiduque, pero parecía que el tal Geoffrey le había visto la gracia. El semblante de Dicter permanecía inamovible, como si estuviera tallado en piedra. Cualquiera que se hubiera fijado se habría dado cuenta de que no había parpadeado ni una sola vez. Como si tan sólo cerrara los ojos cuando le viniera en gana.
-Soy de la misma opinión que su excelencia, me atrevería a decir. La Santa Sede siempre ha destacado en su perseverancia y ahinco durante todas las cruzadas y ésta sexta no será una excepción.
A pesar de estar a favor de la causa albigense, Dicter Le Grand pensaba que era una causa perdida ahora que la Iglesia le había declarado la guerra.
Geoffrey - November 14, 2005 06:24 PM (GMT)
Era un buen momento para intervenir en la conversacion, ciertamente. La sobriedad y la solemnidad barrieron toda jocosidad de la cara de Geoffrey como si nunca hubiese existido, o como la lluvia de primavera que limpia los campos.
-Ciertamente, las noticias de los grandes hechos que se llevaran a cabo con esta nueva Cruzada vuelan lejos. Y, aunque la tarea de recuperar el Santo Sepulcro es la mas noble y santa de todos, uno no puede menos que mirar a su alrededor y dudar de que este sea el momento. Las ultimas Cruzadas han sido un error, en especial la Cuarta, y tenemos numerosos problemas en la propia Francia como para enviar a nuestros caballeros y sus aparejos a luchar tan lejos. Los nobles normandos parecen dispuestos a causar problemas de nuevo desde Aquitania, Aragon nos resta tierras en el Mediterraneo, y la Cruzada Albigense aun ruge en el sur. Por si fuese poco, pequenas rebeliones se producen en el este, y tenemos los caminos plagados de bandidos. Ante tantas amenazas al poder y estabilidad de la Corona, uno no puede menos que preguntarse si el momento de la llamada del Santo Padre es el adecuado. Quizas debieramos dejar a las Santas Ordenes desempenar el trabajo en el que estan exceliendo durante un poco mas, hasta que una Francia unida y solida pueda apoyarlas con los medios que precisan.-
Geoffrey callo, observando al Garou con atencion. Era un noble interesante, y mucho, habria que seguirlo con atencion en sus movimientos por la Corte.
Dicter Mc Ulster - November 17, 2005 03:26 PM (GMT)
Era digno de elogio expresar en voz alta una opinión tal en la mismísima presencia del rey y entre tantas otras personalidades que podrían hacerle desear a uno tragarse sus propias palabras. Evidentemente, el tal Geoffrey no temía esto último. Debía de estar en una posición muy segura dentro de la corte.
-¿Y dar tregua a esos bárbaros? La misma Aragón no parece tener problemas para lidiar con ellos mientras soluciona sus propios problemas internos al mismo tiempo que avanza por el mediterraneo ¿Deberiamos tenerlos nosostros?
Alguna frase, alguna palabra o a saber qué diablos había despertado una idea genial dentro de la cabeza de Dicter. Una parte de su mente comenzó a dar vueltas a esa particular elucubración mientras otra seguía prestando atención a la conversación.
-Sólo es cuestión de tiempo que nuestro Señor (el Rey) ate a los bandidos a la tierra y desquite a los caballeros normandos de sus vanas ilusiones. Es a mi entender mucho más apremiante aplastar la revuelta del sur. Allí debería estar yo ahora, de tener un primogénito al que delegar el cuidado de mis tierras.
Geoffrey - November 17, 2005 06:13 PM (GMT)
Geoffrey sonrio a las palabras del caballero del sur.
-Ciertamente, convengo con vos en que el interes fundamental de la Corona se inclina ahora a terminar con lo poco que resta ya de la Heregia Albigense, y que asi las ciudades del sur puedan en breve retornar a su tranquilidad habitual. Precisamente por ello es que dudo sinceramente que la llamada del Santo Padre deba ser respondida por los caballeros franceses otra vez; creo que es hora de que los germanos se impliquen mas alla de los avances de la Orden Teutonica, y acaso incluso que los normandos ingleses se tranquilicen y purifiquen un poco sobre los cuerpos de los Infieles. Nuestros caballeros merecen retornar a casa a poner todo en orden de nuevo.-
Dicter Mc Ulster - November 21, 2005 09:43 PM (GMT)
¿Cómo poder estar en contra de semejantes palabras? El juicio y la discrección parecían manar de la boca de aquel hombre. Pero Dicter había vivido la cruzada hace algunos años y el placer que había sentido en las continuas escaramuzas, batallas, combates y demás luchas era algo que no desearía haberse perdido por nada del mundo. Con su ingente fuerza y vastos poderes se había sentido allí como un auténtico titán griego. En más de una ocasión había tenido la impresión de que él junto a su manada habrían podido derrotar todo un ejército si hubieran desplegado todas sus habilidades.
Una excelente escusa para matar no parecía ser el mejor argumento que apoyara una guerra santa.
-Completamente, su excelencia. Aunque cierto es que gracias a la rápida y celosa respuesta de los caballeros franceses goza la Francia del favor particular de su Santidad, a diferencia de nuestros menos atentos vecinos. Menos dispuestos por lo que parece a escuchar la llamada del Santo Padre.
La genial idea de Le Grand había tomado forma: Él sabía que los vampiros rondaban por las ciudades, más aún, sabía que con el tiempo solían lograr abrirse paso hasta posiciones propias de la nobleza. Si quería llevar a cabo su particular cruzada sobre París, la nobleza era el primer estamento al que investigar ¿Y qué mejor momento que el Cumpleaños Real, cuando la inmensa mayoría de los aristócratas y sobretodo los más poderosos estaba reunidos en una misma habitación? Las pesquisas que podía llevar en aquella noche podían acelerar un proceso que, a decir verdad, seguramente le llevaría años.
Ausentando durante un par de segundos su atención de la conversación (lo cual sería visto a buen seguro como si alguna nadería hubiera distraido a Mc Ulster momentaneamente). Dicter empleó uno de sus Dones: Sentir el Wyrm.
Fdi:
Dicter rolls 5 dice to Oler Wyrm (no 10 Again, 1s subtract, Gasto 1 de FV)
7,9,1,4,4 Dificultad 6
Dos éxitos
Geoffrey - November 22, 2005 03:26 PM (GMT)
Geoffrey asintio a las palabras del Garou.
-Ciertamente, el respeto del Santo Padre es un bien que nos es muy querido y reconforta nuestras almas, pero ha de estar balanceado con el peso. El Santo Padre no deberia solicitar mas de aquellos que ya hemos sacrificado tanto en tan poco tiempo.-
Alvaro Castellar - November 22, 2005 04:56 PM (GMT)
-Comparto su opinión caballeros. Muchos conocidos míos llevan mucho tiempo de servicio fiel y determinado a Dios, sin embargo, están agotados tras tantos años de inagotable esfuerzo y creo que se les debe un más que merecido descanso.
-Estoy verdaderamente de acuerdo con sus palabras mossier Mc Ulster, es bien cierto que la causa de Dios solo saldrá adelante si todos colaboramos en ella.-
Dicter Mc Ulster - November 25, 2005 10:23 PM (GMT)
Le Grand, que se había distraido momentaneamente, volvió a tomar el hilo de la conversación.
-¿Descanso? Perdóneme, Don Álvaro Castelar ¿Pero no se supone que el regreso de los cruzados y caballeros franceses del Oeste no tendría otro objetivo que el continuar batallando, eso sí, por otra causa y sobre otro suelo? A no ser que contemplar la madre patria baste como para descansar el alma de tanta guerra.
El Duque Geoffrey parecía muy interesado en el regreso de los cruzados franceses, y aún más vehemente en conocer su opinión final al respecto. Las Guerra Santa había enamorado a Mc Ulster en su juventud, cierto, pero él ya no volvería a aquella tierra extraña y lejana ni aunque fuera diez años más joven e inexperto. No le importaba pues que se abandonara la causa (de momento) y por ello fue que decidió dar el brazo a torcer.
Además, Jerusalén no se iba a mover de su sitio.
-Pero ciertamente que esta revuelta sureña debería terminar de una vez por todas. Empiezo a estar de acuerdo con su excelencia de que quizás se debería de posponer la guerra al hereje hasta haber reunido a toda la France bajo una misma bandera.
Aunque para ser sincero, incluso en el imposible caso de que se diera esa mismísima noche la orden de regreso de los ejércitos, era posible que para la fecha de su retorno la rebelión ya hubiese sido aplastada inmisericordiosamente. Lo cual no quitaba para fortalecer la armada del rey. Todo un caso.
Alvaro Castellar - November 26, 2005 02:19 PM (GMT)
-Verá don Mc Ulster, por descanso me refieron obviamente a eso. Esos caballeros llevan sometidos a mucha tensión desde hace largo tiempo, Si bien si fe y su determinación les ayudan a salir adelante, todo hombre tiene un límite y la lejanía de su hogar y sus familias son causas que finalmente acaban por derrotar esa resolución.
-Y aunque es cierto que cuando por fin alcancen sus casas y sus seres queridos se les requiera de nuevo al servicio, al ser en territorio francés, la carga del deber será mucho más llevadera.
-Además, la marcha de los caballeros franceses implicará el grueso de las fuerzas de la cruzada, dejando sin escusa al resto de naciones implicadas para implicarse con una celosía equiparable a Francia.
Dicter Mc Ulster - November 27, 2005 03:06 PM (GMT)
La conversación se tornaba interesante, y hacía mucho que Dicter no participaba en una de aquella índole, pero la verdad es que necesitaba reunir algo más de información en lo que le restaba de noche y el cumpleaños no iba a durar por siempre.
-Seguramente solo sea cuestión de tiempo que el regreso de los ejércitos en Tierra santa sea dictaminado. En fin, si me disculpan caballeros, he de saludar a otros geltilhombres que también han acudido a la celebración. Todo un placer el platicar con sus mercedes, excelencia (dijo refiriéndose a Geoffrey).
Y tras estrechar la mano del que lo prefiriera, Le Grand abandonó el pequeño corro y se perdió entre los nobles congregados. Mientras saludaba e intercambiaba algunas palabras con todo aquel al que reconociera iba cabilando que su falta de previsión y patente credulidad bien le valían la horca ¡Aquel lugar era un hervidero! ¡Una colmena! ¡Un pozo! La presencia del Mal era intensa, mucho más poderosa de lo que había esperado encontrar en la Corte. Si tan sólo hubiera venido preparado...
Todavía le quedaban algunas horas para trazar un plan. Mientras tanto siguió manteniendo la mascarada como si nada y escuchando tales quejas sobre los problemas que estaban causando los bandidos en los caminos que quizás debiera plantearse hacer algo al respecto.
Fdi: He modificado algunos aspectos del post ya que la información que Dicter ha obtenido con el Don ha variado un poco.
Sepherim - November 28, 2005 07:58 PM (GMT)
Lo cierto es que ambas interpretaciones me parecen correctas, aun teniendo el poder delante. Asi que lo haremos un punto intermedio. El Garou chequea una unica vez (independientemente de cuantas veces use el poder, basicamente representa que solo puede "oler" esa cantidad de senal en el ambiente, por mucho que "huela"). Si saca pocos exitos, notara mas o menos presencia del Wyrm en la sala, y con cuantos mas exitos tenga podra ir notando especificamente zonas y demas, hasta que con 5 o mas exitos reconoce a los individuos que lo producen.
En este caso, con dos exitos, notas que hay bastante esencia del Wyrm en la sala, pero no sabes decir desde donde. El Wyrm ha debido afectar a varios de estos hombres, o quizas haya pasado por aqui un Espiritu del Wyrm poderoso, o quizas muchos de ellos hayan estado en contacto con el Wyrm (quizas cazandolo, quizas sin saberlo).
Geoffrey - November 28, 2005 08:16 PM (GMT)
Geoffrey asintio a la despedida del caballero y lo vio marchar con una distante sonrisa, antes de centrarse de nuevo en sus contertulios.
-Os veo muy callado, senor Bavemberg, a que se debe su silencio?-
Nota: os recuerdo que el grupo, como especifican los primeros posts de esta conversacion, en realidad incluye varios nobles mortales, no solo somos los Cainitas los presentes en la conversacion.