Era mediodía. Un día no muy caluroso, hacía que el sol brillara de un modo especial sobre el Sena, con ese aire brumoso que realza la luz en lugar de enturbiarla, propio del Otoño. Las ruedas de un carromato arrastraron unas cuantas hojas,ya doradas, a su paso. Se detuvo a unos pocos metros del palacio de la Monarca. Era un carro hermoso. No llamaba la atención en exceso, pero algun detalle aquí y allí hacía de él una pieza única. Una bella dama, digna de tal transporte, bajó de él, dirigiéndose a uno de los guardias de la puerta. Acercó sus bellos labios a su oreja, y dijo algo que sólo ellos pudieron entender. Pero que provocó una sonrisa pícara en ambos. Le dio una carta, y se despidió con un beso en la frente. El carro se alejó por la calle, dejando a los otros guardias pensativos, quizá envidiosos, por la suerte de su compañero. Un extraño sello, con una serpiente y algunos "dibujitos", estaba marcado en el lacre del sobre. El guardia no lo miró demasiado. Lo guardo entre sus ropas, y siguió con su turno de vijilancia. Más tarde entregaría la carta.
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Contenido de la carta:
Estimada Salianna, Monarca de las Cortes del Amor:
Me agrada dirigirme a su majestad para comunicarle que ya he recibido las noticias completas desde Hispania. Como ya le había adelantado, el príncipe de Astorga y en general los reinos cristianos peninsulares, basan su acusación sobre Geoffrey a una carta que envio Carlos de Girona, fechado unos días antes de su muerte, y en la que muestra abiertamente su malestar con el Príncipe. No arroja demasiada luz al asunto, pero sí confirma una cosa. Geoffrey y Carlos estaban enemistados, sea por la razón que fuere, atienda a su muerte o no. Y por lo que yo sé, no es un dato que trascendiese de sus comunicaciones personales. Es mi recomendación averiguar a que se debía esto, antes de hacer cualquier otra cosa. Siento no poder ser de más ayuda. En otro orden de cosas, también me gustaría saber como va su parte del trato, si es posible.
Si desea ponerse en contacto conmigo, ya sabe como hacerlo.
A su servicio, Joseph, llamado el Egipcio, mercader de París.
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