View Full Version: Gallois visita el Chateaux D'Umbrelle

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Title: Gallois visita el Chateaux D'Umbrelle
Description: 7-8-1225. a partir de medianoche


Geraud Gallois - September 24, 2005 08:49 AM (GMT)
En el día y a la hora señalada el carromato en el que viajaba Geraud Gallois llegó al Chateaux y paró frente a la entrada.

El arquero toreador descendió del sucio carromato con mucha dignidad, vestido con su sobrio traje negro, que esa noche parecía incluso más limpio y cuidado de lo que acostumbraba. También se acompañaba de su impresionante arco largo de casi seis pies de altura, un complemento inusual para una visita formal, pero al parecer el arquero nunca se separaba de ese arma.

El toreador avanzó con paso firme hasta la entrada donde le esperaban los criados de la ventrue, allí informó diligentemente de sus intenciones.

- El Caballero Geraud Gallois solicita el honor de ser recibido por la Duquesa D'Umbrelle.

Elois D'Umbrelle - September 26, 2005 10:18 AM (GMT)

El viejo Pier, chambelan senil para muchos, recibió con cálidez al huésped, la propia de la duquesa si cabe la mención.

Algo enfermizo, lo llevó entre tos y tos por los intrincados pasillos d alfombra roja, hasta el salón noble, lugar donde la duquesa tenía por recibir las visitas nocturnas. Un sitio acojedor, confortable y exento de lujos superfluos.

Una mesita de marmol en el centro, sobre una alfombra persa, varios sillones de color azul dispuestos circularmente en torno a esta, una chimenea apagada, un candil con pobre iluminación en una esquina y unas excelentes cortinas que tapaban los ventanales. Hacían de aquel lugar lo más íntimo y acojedor posible, alineados perfectamente y prácticamente impoluto.

- Mi señor, la duquesa vendrá en seguida.

Fueron las palabras del siervo antas de cerrar la puerta y dejar sólo a Gerard esperando a la ventrue.

Ciertas eran sus palabras, pues no mucho tubo que esperar el toreador hasta la pronta aparición de su anfitriona.

Portando un vestido negro, coloquial y cómodo, acorde al del caballero, elegante pero sencillo al mismo tiempo y la más calida de las sonrisas en sus labios fueron el recibimiento que obtuvo Gerard de la siempre hospitalaria Maestra de la Vía.

Elois caminó despacio, con porte distinguido, majesuosa en su caminar hasta detenerse ante él.

- Sed bienvenido Gerard Gallois del clan de los Artesanos. Elois D'Umbrelle, chiquilla de Gilles de Boillon, del noble clan de los Ventrue os acoje en su humilde morada. Si la paz trajísteis con vos, así será vuestra estancia y partida.

Podría decirse que la mención de paz era en alusión al arma que portaba el toreador, pero en verdad así recibía a todas sus visitas.

Geraud Gallois - September 26, 2005 11:37 AM (GMT)
Geraud recibió a Elois con una amplia sonrisa. Al largo retiro de la ventrue se le había unido la ausenciad de la ciudad del toreador, combinándose para formar una eternidad de tiempo en la que ambos no tenían oportunidad de conversar.

- Recibid mis saludos y respetos, señora duquesa, tambien los de mi sire Marthena de Rouen.

Geraud acompañó sus palabras con una complicada reverencia de las que sólo les salen bien a los del clan toreador. Al arquero siempre le había parecido curioso lo mucho que se le parecían Elois y Marthena, y sin ser muy consciente de ello, Geraud proyectaba sobre Elois parte del respeto y admiración que sentía hacia su propia Sire.

- Podeis estar tranquila, vuestro agradable hogar no corre peligro alguno, sólo la paz concibo entre nosotros... sin embargo,-añadió con ligereza y simpatía- dado que existen múltiples conflictos más allá de nuestro pacífico entorno y que vuestra opinión es de sumo interés para mí, si vos lo permitís es posible que alguna pequeña guerra, de esas que suceden en la lejanía aparezca mencionada en nuestras conversaciones. Si vos no teneis inconveniente - Repitió.

Geraud sabía que Elois D'Umbrelle había estado alejda de la politica durante bastante tiempo, y tambien que su retiro había finalizado recientemente. Pero trataba de evaluar cual era el humor de la dama para hablar de ciertos temas.

Elois D'Umbrelle - September 28, 2005 11:32 AM (GMT)

Elois se sonrió, al igual que su rostor esbozó sorpresa por las palabras del toreador. La suya había sido una "inocente" frase de bienvenida, pero estaba resultando el detonante de una conversación.

Rápido comprendió que Gallois no estaba allí por mera cortesía, excelente.

- La guerra nunca es un tema grato de conversación monsieur, sin embargo ya que vos sois mi invitado, no seré yo quien os niega ese derecho.

Suaves palabras, simpáticas y dejando entre ver al toreador que no le importaría escuchar aquello que tuviera que decirle.

Pasó a su lado, dirección a un asiento, su predilecto. Junto a este expandió su brazo con la mano abierta, invitándole a tomar asiento.

- Monsieur Gallois, discurro que esta no será una conversación insulsa ni protocolaria, sino que encierra algo más, aunque también os prevengo que me teneis sorprendida, pues existen muchas guerras lejanas a nuestra amada ciudad. ¿Son las tierras de Ultramar vuestra preocupación?.

Inquirió con una sonrisa entre sus labios, sospechaba que no era Tierra Santa el asunto que tenía allí al caballero, aunque nunca daba opciones por perdidas pese a lo remotas que fueran. El hecho de ser lejanas alejaba la conversación de la política parisina. Mejor, no tendría que empezar a lidiar tan pronto... Ahora, mientras miraba dulcemente a Gallois, pensaba en cuanto tardarían los cachorros ventrue en hostigarla con reclamos y quejas para Geoffrey...


Geraud Gallois - September 28, 2005 12:17 PM (GMT)
Geraud agradeció la gentileza de la ventrue al ofrecerle un asiento. Depositó su arco apoyado en el respaldo y se sentó. Procedió lentamente, dandose tiempo a pensar, el toreador concía la influencia política de su anfitriona y tenía pensado explorar la opinión de la dama sobre múltiples temas para encontrar puntos de encuentro, si ella quería que los repasasen de lejos a cerca, así lo harían.

- Como sabreis mi linaje lleva mucho tiempo preocupado por los territorios de ultramar y al igual que vos encontramos en la orden Hospitalaria un aliado con el que compartir objetivos. Sin embargo, veo ahora que quizas me excedí en esa preocupación por tierras tan lejanas y deje de lado aquello que ahora me preocupa. Aunque la tierra santa no se encuentra en este momento en mi pensamiento, sigue ocupando mi corazón. No descarto regresar a ella en el futuro, si resuelvo cuestiones más acuciantes...

Parecía que Geraud iba a exponer cuales eran esos asuntos, pero vaciló en el modo de plantearlos, asi que espero a ver si la señora tenía algo que decir sobre ultramar.

Elois D'Umbrelle - October 3, 2005 10:20 AM (GMT)

Elois se sonrió con sosiego, incluso una carcajada partió de su boca, parecía abrumada, sólo lo parecía.

- Monsieur Gallois, ruego disculpeis mi osadez, pero os debo corregir, pues para mía la orden de San Juan sólo me proporciona seguridad aquí en París. No hay nada más que ver en esa relacción.

Sin emabrgo sus ojos azules emitían un pequeño brillo, tal vez la ventrue ocultaba parte de sus andanzas hospitalarias, aunque el brillo en sus ojos ocurría muy a amenudo, según el humor que tuviese, en esta ocasión parecía ser expléndido.

- Pero mosnieur, sois todo un pícaro.

Replicó con sorna, la frase podría descolocar al toreador, por lo fuera de lugar que parecía, pero acto seguido, la subordinó con más palabras que dieron sentido y un tono jocoso a la conversación, una muestra más del buen humor que gozaba esa noche.

- No haceis más que atacar a mi curiosidad con esta impaciente espera. Pues desearía saber cuales son esas cuestiones más acuciantes...

Y terminó con una sonrisa entre sus labios. A estas alturas el toreador se sentiría más cómodo con la conversación, pese a representar índole política era una charla coloquial con bromas intercaladas, así era Elois. Para ella la política era un deleite personal, se sentía como pez en el agua, a diferencia de muchos cainitas que repudiaban esos asuntos. No en vano, podía ser el mayor depredador político de toda la corte parisina.


Geraud Gallois - October 3, 2005 06:56 PM (GMT)
El toreador se animó a continuar ante el agradable trato de la ventrue.

- Vereis, se trata de Normandía, el lugar en el que reside mi sire, Marthena de Rouen. Ella quiere... hacer algo más que residir allí, quiere un dominio. Como el que vos teneis aquí, protegido por los caballeros Hospitalarios, como el que mis ascendientes tuvieron antes allí, antes de proteger a los caballeros Hospitalarios en Ultramar.

Lo que Geraud contaba no era nada nuevo, el interes de Marthena de Rouen era públicamente conocido. Era otra cosa la que preocupaba al toreador, por la que había taradado tanto en decidirse a hablar. No resultaba del todo educado mencionar Normandía, nada que tuviese que ver con esa región era sencillo. El anterior Rey se la había arrebatado a los ingleses y ahora múltiples facciones de nobles y cainitas luchaban encubiertamente por esa región: los ventrues ingleses a los que pertenecía antes de ser reconquistada, aspirantes a nobles que luchaban en la cruzada Albigense, la sire de Geraud... Mientras bullía el hervidero político en esa zona, se mantenía bajo control directo del Rey y la Monarca.

Elois D'Umbrelle - October 11, 2005 10:44 AM (GMT)


Cuan directo había sido el toreador, por momentos dejó perpleja a la ventrue, no por la mención a Normandía, sino por la premura en dicah mención. Sin embargo salió al paso de su asombro con una sonrisa sutil, disimulando encantadoramente sus emociones, era algo a lo que estaba acostumbrada...

La reacción ventrue no se hizo esperar más del tiempo justo en analizar la propuesta de Gallois. Éste le había abierto un nuevo frente de colaboración, pero su rudeza en el tema le hacían dudar de sus capacidades.

- Vereis monsieur Gallois, Normandía es un lugar muy interesante, tanto como vuestras palabras, pero antes de daros una respuesta concluyente quisiera saber algo más, es preciso para sentar unas bases. Conozco por boca vuestra el interés de vuestra señora, también intuyo que conocereis la situación en la zona, pero quisiera saber que esperais vos de todo ello.

Era obvio que Gerard querría algo a cambio, Elois quería saber el qué, en función de ésto la conversación fluctuaría en uno u otro modo, pero las cosas pintaban bien, se fraguaba una alianza...


Geraud Gallois - October 11, 2005 12:11 PM (GMT)
Gallois no pudo evitar sonreír. La política o la diplomacia eran tan solo un intereses secundarios para el arquero. Sus palabras solían ir directas como flechas a su objetivo, esa argucia le era útil con interlocutores que le superaban en capacidad diplomática, confundirles, haciéndoles abandonar aquellos refugios de la conversación en los que se encontraban más protegidos para salir a campo abierto, para que dijesen más de lo que debían. Pero a Ellois apenas se le había notado que se sorprendiese y sus palabras habían tenido la misma solidez diplomática que tenían siempre.

- Pues antes de nada, me gustaría conocer vuestra opinión al respecto de esa situación. Normandía fue recuperada por Francia sólo en términos mortales, los antiguos señores cainitas que ocupaban esa región cuando era inglesa continúan teniendo mucho poder allí, y son ventrues como vos. - Gallois hizo un alto en su explicación para separar la otra alternativa - Sin embargo, vos sois francesa y ellos ingleses, lo que podría ser causa de enfrentamiento entre ellos y vos... - ambas posiciones eran aceptables y podrían dar pie a una charla más extensa, pero había una tercera opción que sería señal inequívoca de que Elois quisiera pasar a otro tema - puede que que tomar partido entre vuestra tierra o vuestra sangre sea una decisión que no deseeis tomar, y que por ese motivo prefirais no saber más sobre este asunto.

Elois D'Umbrelle - October 11, 2005 12:20 PM (GMT)

Elois jocosa por el comentario del toreador negó con la cabeza.

- Monsieur Gallois, si por algo se conoce el nombre de Elois D'Umbrelle es por no ser imparcial. De sobra se sabe dentro del clan de los Patricios semejante actitud.

Sonrió cordial, tal vez le hubiese sentado mal el comentario, de sobra sabía de la provocación de Gallois, pero elevando hasta las nubes su escudo las flechas del arquero normando no hicieron más que tropezar en éste.

Tras una breve pausa prosiguió.

- Mi posición es bien conocida, pero como os dije antes, en vista de vuestra franqueza, pues sois directo y certero como el mejor de los arqueros- la ventrue se permitió el lujo de un cumplido para suavizar la charla- quisiera conocer que esperais obtener a cambio.

Ahora su rostro parecía serio, con sus ojos de halcón sobre Gallois, quien era la presa y quien el cazador, una incógnita que sólo el tiempo desvelaría. Quizás Gallois fuera un excelente arquero, pero se enfrentaba al mayor de los depredadores sociales que probablemente existía en todo París, incluso Francia. Elois D'Umbrelle.



Geraud Gallois - October 11, 2005 12:40 PM (GMT)
Elois pudo comprobar que su cumplido tambien había sido certero, el gesto con el que Gallois agradeció sus palabras estaba por encima de la mera cortesía y se acercaba más al orgullo enardecido.

- Como ya os he dicho al principio, sólo concibo la paz entre nosotros, y lo que pretedo es ... saber si esa paz puede llegar a consolidar vuestros y nuestros diferentes frentes ante los ingleses en un único frente comun. Para saber si eso tiene posibilidades de suceder ... puede que vuestra posición sea bien conocida, pero no me importa admitir que a mí me gustaría conocerla más extensamente.

Elois D'Umbrelle - October 11, 2005 01:08 PM (GMT)
Elois asintió con la cabeza.

Y entonces cambió de planteamiento, pareciendo olvidar su pregunta inicial instó a complacer al toreador.

- Monsieur Gallois, la situación es muy delicada, mi posición radica en cual me reporte mayor beneficio. Por un lado tengo ciertas alianzas con los ingleses, por otro ciertas enemistades, todo radica en que piezas mover en determinados momentos.

Un pausa, era algo habitual en la ventrue, hablar despacio y a saltos, dejando así tiempo para asimilar, un vicio o una virtud que hacían de ella una consumada oradora.

- La cuestión es, monsieur Gallois, con quien teneis alineados los intereses, partiendo de esa base podremos sacar provecho común.

Elois repasó al normando con la mirada, frunció su delicado ceño y se sonrió. Acto seguido respondió ella misma, pues no dio tiempo a al replica en el toreador.

- ¿Gozais de un estrecho vínculo con Salianna u os mueven intereses propios?.

Preguntó con naturalidad pese a la complejidad de la frase en cuestión. Luego calló, debía dar tiempo al toreador para dar su respuesta, decantarse por un bando siempre es dificil.

Geraud Gallois - October 11, 2005 02:54 PM (GMT)
Finalmente el cambio de ritmo de Gallois sí habia afectado a la diplomática D'Umbrelle, que había cambiado el recorrido previsto, de fuera hacia el centro, saltándose cualquier paso intermedio y preguntando directamente sobre la mismísima monarca Salianna.

- Salianna es una respetada y poderosa cainita de mi clan, soy su vasallo tanto como lo sois vos, pero la monarca ya tiene a muchos otros que puedan actuar como mensajeros, y yo soy sólo un cainita más, poco importa que sea de su mismo clan. No he venido a veros en representación de otros... si bien es cierto que pretendo beneficiar a mi sire Marthena, no es con ella con quien hablais, sino conmigo.

Gallois estaba un poco molesto, Elois debía saber que a Salianna le pertenecían los territorios de Normandía en los que Marthena aspiraba a un dominio, y Elois sacaba el tema de Salianna para poner en evidencia que toda la capacidad diplomática de Gallois no había conseguido siquiera que la monarca se acordase del arquero, pese a su larga estancia en París.

- Ahora, dejando claro que lo que hablemos no involucra la palabra de terceros. Si entre vos y yo podemos encontrar determinados movimientos en el área de vuestras enemistades con los ingleses, dentro de la complegidad de la situación. Puede que actuar conjuntamente nos beneficie a ambos, cuando menos conseguiríamos que nuestros movimientos no nos obstruyan mutuamente.

Elois D'Umbrelle - October 12, 2005 10:03 AM (GMT)

Confiando en la palabra del arquero, todas las dudas de la ventrue quedaron despejadas, Salianna no tenía nada que ver en el asunto. Tuvo que preguntarlo abiertamente, pero Gallois funcionaba en torno a la franqueza y certeza, eso lo descubrió rápido y de todos es sabido como se amolda Elois a las situaciones. En este caso, debía tratar a Gallois sin tapujos ni rodeos, sin duda era un toreador particular. Tal vez por ello no estuviese entre los abanderados de la Matriarca y por tanto se convertía en el perfecto alineado para la singular Ventrue.

Sonrió cálida, agradeciendo la sinceridad del arquero, después se reclinó acomodándose en el regazo del sillón, cuya textura no tenía nada que envidiar a las prendas más delicadas de una reina, tal como lo parecía Elois por su pose.

- Monsieur Gallois, los ingleses no son otra cosa que un incordio, una espina clavada en el costado de Francia, no importa su condición o clan, si son ingleses atentan contra el poder francés.

Una pausa, mientras sus ojos se concentraban en el normando con la furia de las olas arremolinándose en esa mirada emitida con un brillo un tanto especial.

- Es cierto que tengo tratos con ellos, con algunos de ellos, pero en definitiva no son otra cosa que un problema- Se sonrió socarrona, por algo que sólo ella sabía- aunque también son la solución a otros de mis problemas.

Llegado el momento oportuno se incorporóa rauda, con ademán de estar más próxima a Gallois, su tono de voz descendió tornándose meloso, su voz ya era dulce per se, pero ahora empalagaba los oídos del toreador.

- No puedo actuar abiertamente contra ellos, aún no, pero es cierto que estoy organizando una alianza en la cual tanto a vos como a vuestra señora os interese participar.

Y se volvió a recostar dejando pensativo al toreador, era obvio que estaba interesado, pero había que ver su reacción, la ventrue siempre lo hacía, observar a sus presas era además de un deleite personal una vieja costumbre arraigada desde su vida mortal.

Geraud Gallois - October 12, 2005 11:39 AM (GMT)
En el momento en el que Elois se aproximó hacia Gallois, él correspondió el gesto aproximándose hacia ella, apollandose sobre el reposabrazos de su asiento, sólo levemente, de forma testimonial, sin que su gesto pudiese interpretarse como invasivo. Cuando ella se volvió a recostar, él mantuvo su posición y se quedó pensativo.

En realidad no tenía mucho sobre lo que reflexionar, él había sacado el tema del que hablaban y ya tenía previstos los posibles rumbos en los que podía derivar la conversación, el momento que permaneció pensativo se debía más a que se estaba recreando, disfrutando de cada matiz del arte que ella estaba exhibiendo y del que él se sentía el privilegiado y único espectador.

- Nadie quiere actuar abiertamente contra los ingleses, no podemos olvidar que Salianna y Mithras son aliados. Y Francia está demasiado ocupada con la cruzada como para preocuparse en este momento de inglaterra. Hacer algo que rompa esos equilibrios que ahora existen no beneficiaría a ninguno...

Con su pequeño discurso sobre moderación y equilibrios podría parecer que el arquero no iba a aceptar lo que Elois le ofrecía, una oferta brillante diplomáticamente que era por igual generosa y ambigua, pero él no podía hacer otra cosa que aceptarla, sólo estaba postergando un instante el final inevitable.

- ...pero esta demostrado que las cosas siempre cambian con el tiempo, y nosotros somos inmortales, asi que nos convendrá estar preparados antes de que el viento cambie: Contad con mi ayuda en vuestro proyecto y cuando se concrete en algo que yo le pueda explicar a mi sire Marthena, es posible que ella tambien se pudiese inclinar a participar. Aunque no me gustaría dejar esta alianza sólo apuntada para un remoto futuro, quizas sea posible que vos y yo comencemos a colaborar desde ya en planes menos ambiciosos para reforzar nuestra confianza mutua.

Elois D'Umbrelle - October 13, 2005 11:24 PM (GMT)

La respuesta se demoró, mas la paciencia infinita de aquella ventrue parecía no alcanzar verdaderamente límites, era prácticamente improbable que perdiera la compostura, pues seguía erguida esperando en silencio, tanto que apenas se sorprendió cuando por fin recibió aquello que esperaba, gratamente cabía reseñar pues satisfactoria fue la respuesta del toreador. Más si cabe cuando Gallois se ofrecía a hacer un adelanto como muestra de buena Fe.

Elois seguía pensativa, había tanto donde elegir, una abanico de posibilidades de abrían ante ella, tanta variedad donde elegir que uno no sabría por donde empezar, no obstante las prioridades de la ventrue eran claras. Tenía una idea de cómo sacar el mayor provecho a semejante oportunidad, estas no se presentan todas als noches...

Sonrió dulce, atenuada, con una mirada reocnfortante como bandera de sus ojos. Sólo era el principio, pues con voz firme y decidida respondió al instante, no tubo mucho que pensar, ya estaba todo pensado, esa fue la impresión que suscitaba o eso o Elois pensaba extremadamente rápido, a cual de las soluciones dejaba en mejor lugar la figura de aquella ventrue cuya astucia no conocía tampoco límites, tal vez incluso, fuera alguien peligroso después de todo...

- Monsieur Gallois, dos cosas os pediré.

Su mano apoyo la frase, mostrando el número con sus dedos. Se la veía completamente decidida, y nunca empleaba gestos para reafirmar sus palabras, las palabras eran suficiente herramienta para ella. Esa sería una excepción

- En primer lugar algo sencillo, un simple favor a título personal que si haceis por mi os agradeceré profundamente.

Sonrió, por sus palabras parecía un juego de niños lo que le iba a pedir...

- Quisiera que concertaseis una entrevista con Miguel La Rosa.

La sonrisa se hizo más amplia, indicando que había gato encerrado en aquella petición, en seguida lo desvelaría.

- Pero debe ser casual, de modo que La Rosa no sospeche lo más mínimo que es mi intención hablar con él.

Elois entrelazó sus manos, adoptando una pose cómoda bajo el regazo del sillón.

- ¿Podreis hacer algo así por mi?

Se le ocurrían mil formas de prepararlo, incluso podría hacerlo ella misma, pero aquello sería la prueba de fuego para Gallois, si se desenvolvía bien con aquella situación depositaría una mayor confianza en éste, tal vez el arquero lo viera de esa forma, o tal vez no, pero aún quedaba que le pidiera lo segundo a falta de la respuesta de Gallois a la primera petición.


Geraud Gallois - October 14, 2005 11:57 AM (GMT)
Gallois sonrió. Nuevamente parecía que su condición de toreador le daba a él, un simple cainita, acceso fácil a los antiguos de su clan. Elois había entendido que él se ofrecía a ponerse a prueba para demostrarle a ella que podía confiar, pero, ¿Había entendido que tambien ella debía poner sobre la mesa los motivos para confiar en ella? ¿acaso le estaba pidiendo que condujese con engaños a La Rosa a una situación indefinida?

- Creo que tendreis que contarme más para que yo pueda entender lo que esperais que yo haga. Necesito que me expliqueis el motivo que impide que la entrevista sea programada por el método directo, para poder hacerlo conforme a vuestros deseos. ¿No teneis confianza con el Obispo de la Rosa?, ¿acaso el Obispo, persona que se caracteriza por su buena Fe, rechazaría una entrevista si supiese que es con vos?.

FDI: Que me lo estes contando aquí en lugar de por privado complica mucho el factor sorpresa :lol: . Espero que esta iniciativa, de la que yo no sabía nada, no afecte a la reunión que tengo al día siguiente y que inicié por motivos completamente diferentes.

Elois D'Umbrelle - October 14, 2005 12:36 PM (GMT)

Elois sonrió desairada desde su placentera pose antes de dar la respuesta que buscaba el toreador.

- Monsieur Gallois, de desear contactar con La Rosa directamente lo habría hecho, pero no es esa la cuestión.

La ventrue se pausó al tiempo que adoptaba una pose más erguida y su semblante se tornaba serio.

- Es simple, no quiero que La Rosa sepa que es mi deseo entablar una charla con él. No hay más detrás de todo esto que comprobar vuestro ingenio.

Ahora sonrió de nuevo.

- Podemos llamarlo una especie de entrenamiento para la segunda encomienda que tenog pensada.

Los ojos de la ventrue emitían un brillo especial cuando se refirió al segundo "trabajito". Aquello era una prueba que sería determinante para ver la valía del toreador, un juego de niños en comparación a lo siguiente...

FDI: Tampoco es para tanto, mientras no haya metainterpretación de La Rosa...
Lo siguiente si puede que vaya por Pv. En cuanto a lo otro no he leido nada acerca de una reunión que tuvieras en tramite, pasame si eso el link :P


Geraud Gallois - October 14, 2005 01:21 PM (GMT)
Un brillo recorrió los verdes ojos del arquero cuando su dura sesera alcanzó a comprender el oficio de alcahuete que la dama le ofrecía. Los sombríos nubarrones de que Elois tenía la mala intención de comprometerle en "una encerrona" se disiparon.

- Ah, quereis que yo, como Cupido, una las flechas de vuestro destino, sin que se huela rastro alguno de voluntad humana o divina en vuestro encuentro... quereis que me convierta en el azar... me parece aceptable. Y aunque no cometeré la imprudencia de preguntaros que es lo que "casualmente" le quereis decir a La Rosa, sí os pediré que me ayudeis dándole alguna pista al azar ¿conoceis cuales de vuestras actividades son más propicias para relacionaros con ese santo señor?. Si me dais algun dato ya no sabreis nada de este asunto hasta que os sorprendais al encontraros con él, asi que si quereis podeis avanzarme la segunda petición.




Elois D'Umbrelle - October 14, 2005 02:13 PM (GMT)
Aquel toreador sería muy diestro con el arco, no dudaba de su puntería pero no daba una en la diana en cuanto a Elois refería. Sin embargo la ilusión de hacer de cupido se tornaba divertida, la ventrue seguiría el juego el cual no sabía exactamente si era una metáfora o una realidad de sus pensamientos.
No importaba, siempre y cuando le hiciera el trabajo sucio, al fin y al cabo era la mejor forma de no llamar la atención para su interrogatorio de cara a Castellar.

Jocosa, divertida, respondió Elois entonces a su invitado.

- Monsieur Gallois no os haré más concesiones, como bien dije deseo comprobar vuestra valía y vuestro ingenio, sólo os expondré la labor. Es cosa vuestra el como realizarla, pero os aventuro que de vuestro buen hacer dependen nuestras relaciones futuras.

Una pausa.

- Vayamos por partes monsieur, cuando culmineis esta empresa os anunciaré la segunda.

Geraud Gallois - October 14, 2005 02:32 PM (GMT)
Al parecer Elois marcaba en su modo de pensar una falsa linea que diferenciaba entre el cortejo amoroso y la conversación política, era una lástima. En ese caso no comprendería lo poco atractivo que resultaba que se cerrase en banda a revelar ningun dato más de los que el arquero le pedía.

- Sea como deseais, mas sabed que ningun artista es capaz de crear ingeniosamente sin que se le ofrezca inspiración alguna.

Gallois se reclinó, su carcaj estaba lleno todavía de cuestiones a tratar.

- Mas espero que vuestra insitencia con ponerme a prueba, cuestión que nace de mi ofrecimiento, no impida que conversemos, como veníamos haciendo, sobre otros interesantes temas... Desde el día que vuestro ghoul hospitalario y el mío exhospitalario se toparon el uno con el otro en una taberna de Montparnasse ardo en deseos de saber si la razón por la que ambos les enviamos allí es la misma.

Elois D'Umbrelle - October 14, 2005 02:55 PM (GMT)

Una vez más el arquero la desconcertaba, ella no lo mostraba, incluso empleaba esa táctica a menudo, pero para aquel toreador era algo innato, nacido de su escasa delicadeza o depurada técnica, era un mar de incertidumbres lo cual hacía mantener en constante alerta a la ventrue, pues no sabía como tratar al huésped.

- Decidme Gallois, cual fue vuestro motivo. El mio fue simple, apagar el caldeado ambiente que por desgracia pobla las noches de París.

Replicó seria la ventrue, esta vez le anticipó la respuesta, no convenía andar a escondidas con el toreador, de vez en cuando debía propiciarle algo de información, era lo justo.

Geraud Gallois - October 14, 2005 03:11 PM (GMT)
- El mismo motivo, aunque se diferencian nuestras prespectivas y nuestros medios para afrontar el problema que afecta a las tabernas. Vuestra eficaz intervención impidió que sucediese nada más grave en la taberna de Montparnasse, pero esa misma noche yo fui testigo de una pelea... casi debería decir una batalla, en el centro de la ciudad, allí fue la intervención de las tropas del Prinicipe la que serenó los caldeados ánimos. Yo no dispongo de tropas con las que imponer la calma, pero estoy tratando de buscar el foco, la conexión entre todos los acontecimientos que se han ido produciendo... ¿teneis vos alguna idea de cual puede ser la causa de esos exaltados ánimos del rebaño?

Elois D'Umbrelle - October 15, 2005 10:00 AM (GMT)

La mente de la ventrue sólo consideraba mantener el orden en París, le bastaba con hallar al responsable, pues no tenía tiempo ni ganas de desperdiciarlo en insulsos problemas mortales, al fin y al cabo ello correspondía la príncipe y a cainitas que no tuvieran nada mejor que hacer...

Sin embargo su rostro estaba serio, su mirada centrada sobre Gallois, demostrando verdadero interés en aquello que le contaba, incluso su rostro emitía laguna que otra mueca de preocupación. El problema en cuestión parecía grave y Elois se dispuso según las circunstancias dejando su cuerpo más erguido, más tenso.

Terminó su alegato el toreador y la ventrue seguía con el mismo talante, como si lo que Gallois contara la hubiera afectado en gran medida. Por fin se dicidió a emitir un juicio.

- Monsieur Gallois, este es un tema que nos atañe a todos, desde el Príncipe hasta el último de los cainitas de París. No es para menos la preocupación que demostrais y que yo comparto. Sin embargo desde mi morada es dificil afrontar con verdadera eficacia el problema, pero estoy dispuesta a poner medios en su resolución, mas si cabe ahora que sé por vos mismo que fuisteis una víctima más de las circunstancias. Esa situación no debe repetirse en el futuro.

Su semblante cambió de serio a indignación conforme resolvía el alegato. Después pareció contener su ímpetu quedándose pensativa el tiempo preciso para serenarse.

- No conozco la causa del ímpetu que afecta al ganado, pero si os puedo decir que vais bien encaminado buscando el foco y os rogaría que a bien de poder ayudaos en la empresa me contaseis que habeis logrado obtener. Dos cabezas piensan mejor que una Gallois y además os puedo facilitar recursos para proseguir con tan noble causa.

La ventrue dudaba que Gallois compartiese realmente algo importante de sus investigaciones, eso atentaba contra la naturaleza cainita, tampoco le importaba demasiado el problema pese a la extraordinaria representación de la que el arquero estaba siendo víctima. Elois sería capáz engañar al mismísimo diablo, eso claro si no fuese ella misma...

Geraud Gallois - October 16, 2005 12:32 PM (GMT)
El arquero la tenía en alta estima la habilidad de la ventrue, pero una y otra vez observaba como ella prefería mostrarse débil e insegura no atreviendose a responder a las preguntas que él le hacía. Una y otra vez él tenía que ser el primero en contestarse, para animarla a ella, aunque en esta ocasión el no disponía de una respuesta contundente.

- En realidad comencé a investigarlo porque se trataba de un promblema menor, que los parroquianos de diferentes tabernas muestren predisposición a pelearse sin que exista una razón concreta es sólo algo curioso. Pero hubo muertes y a falta de una razón lógica para explicar esos comportamientos, parece que alguna clase de arte sobrenatural está afectando al rebaño en las tabernas. Aunque por mucho que se analice el comportamiento inusual de los afectados no termina de cuadrar con ninguna de las habilidades más conocidas que poseen los cainitas... decir nada más es aventurar teorías que pueden confundir más que ayudar. No es mucho, pero quizas vos tengais algun dato que contradiga o complemente lo que yo he dicho.

Era lo poco que Gallois podía decir sobre la pregunta que él mismo había formulado, esperaba que fuese suficiente para animar a Elois a manifestar sus propias opiniones, puesto que desde la prespectiva del arquero la cuestión preocupaba efectivamente a muchos cainitas, pero el secretismo y el temor hacia sus congeneres estaba impidiendo una verdadera colaboración entre ellos, una actitud que posiblemente perjudicase a todos ellos.

Elois D'Umbrelle - October 16, 2005 02:24 PM (GMT)

Pensativa y preocupada eran las cualidades que se podían atribuir más fielmente a la dama aquella noche, Gallois tocaba temas clave y aunque la dama no cesaba de observarlo su mirda andaba algo perdida.

Rompió el silencio la dulce voz que abanderaba sus consumados diálogos tan bien medidos para cada ocasión.

- Monsieur Gallois, si me lo permitiis, os transmitiré ciertas inquietudes.

Su cuerpo yacía tenso, parecía estar avanzando alguna confesión de suma importancia, por fin se decantaba a tomar la voz cantante, algo a lo que estaba acostumbrada pues el peso de la conversación nunca le infundía temor sino lo contrario, sosiego.

- Existe algún arte sobrenatural detrás de todo esto, no me cabe duda, pero mis conjeturas elevan el peligro sobre el ganado.

Una vez más se detuvo, silencio en la sala, parecía que volvería a dejar la incertidumbre sembrada en el toreador cuando se animó finalmente a proseguir.

- Vereis, hace ya algunas noches que la seguridad de mi morada quedó flanqueada. Ningún cainita en París en su sano juicio lo haría, pues estos son mis dominios y tengo potestad sobre ellos, mas tengo la certeza, poseo los medios precisos, que ciertamente ningún cainita quebrantó mis dominios...

Dejó ahí un inciso antes de proseguir con la confesión.

- Monsieur Gallois, espero sospecheis la confidencialidad de esta confesión ásí como la confianza que proceso en vos, consonante a nuestra creciente alianza recién forjada.

Una pausa más, pero la ventrue quería apuntillar ciertos detalles, la demora a la que Gallois estaba sometido parecía un calvario...

- Indagué monsieur, poseo recursos y muchos, mas las sospechas siguen en curso, pero todas las pistas apuntan a...

El tono de voz se apagó, mientras ella se incorporaba y acercaba al toreador, próxima a éste para que sólo sus oídos fueran el único receptáculo.

- La corte de los lupinos que sirven al Señor Wyrm.

Después de comunicar el origen de tanto misterio asintió con su cabeza, nublando su visión por instantes en los que sus párpados se cerraron para reafirmar su certeza. Luego recobró el talante normal, como si nada hubiese pasado.

- En efecto, todos los indicios me han conducido a entes sobrenaturales lejos de la Estirpe, por supuesto sólo son conjeturas y aún sigo el rastro, pero de momento las pistas apuntan allí. Mas decidme Gallois, que opinión os merece.

La preocupación de la ventrue contrastaba ahora con la curiosidad de cómo afectaría su revelación al toreador.



Geraud Gallois - October 25, 2005 10:59 AM (GMT)
Gallois esperaba que llegase el momento de enfrentarse a la disyuntiva en la que ahora se encontraba. Hablar pondría en peligro su honor, puesto que había dado la promesa de mantener su silencio, callar podría poner en peligro mucho más. ¿podría su silencio resultar lo suficientemente elocuente como para entenderse con Elois?

El arquero no pareció sorprenderse en absoluto por la presencia de lupinos, simplemente miró a la ventrue con complicidad, como si lo que ella acabase de decir tuviese mucho sentido. Sin embargo, se interesó por el señor del que hablaba Elois.

- ¿Acaso los lupinos forman sus propias cortes? ¿Quién es ese señor Wyrm?




Elois D'Umbrelle - October 25, 2005 11:14 AM (GMT)

Elois vió al mirada de complicidad en el arquero por lo que la charla adquiría un nuevo sentido para ella, un nuevo rumbo...

- Es obvio monsieur Gallois, como sino se agruparían.

Y sonrió, pues ella poseía conociminetos que el toreador ansiaba, más este debería poner también sus cartas sobre la mesa.

- Existen dos cortes en París al parecer, pero antes de entrar en términos, tal vez tengais algo que añadir al asunto en cuestión.

La ventrue se plantó por el momento, ya había dado suficiente información al toreador en asuntos que a lupinos respectan. Y arduao trabajo le había costado conseguirlos por los que no los vendería tan a la ligera.


Geraud Gallois - October 25, 2005 11:36 AM (GMT)
- No se me había ocurrido que se agrupasen, no esperaba que fuesen lo suficientemente inteligentes para el comportamiento social... aunque he de reconocer que mi conocimiento sobre los lupinos es muy limitado, mis creencias sobre el comportamiento de esas criaturas se estan viendo superadas en las últimas fechas. No puedo ser más concreto, al igual que vos deseais que respete la confidencialidad de vuestra información, exactamente lo mismo me han pedido otros.

Gallois debía mantenerse firme a su palabra, tenía prohibido hablar sobre la relación existente entre los lobos y las tabernas, esperaba que Elois supiese encontrar suficiente información en el hecho de que se le hubiese prohibido especificamente hablar de ese tema.

Elois D'Umbrelle - October 25, 2005 11:44 AM (GMT)

- Veo planear sobre vuestro alegato confidentes destacados.

Contestó al momento Elois, que sospechaba quizás las influencias del toreador.

- Mas permitidme pues una pregunta, supongo que ésta respuesta no os liga a confidencialidad alguna.

Y se sonrió.

- ¿Con quien habeis frecuentado compañía estas últimas noches, monsieur Gallois?

Sus ojos brillaban, sólo buscaba saber quien era la fuente de tal confidencialidad sin adentrarse en detalles de lo hablado. Relegando a segundo plano sus respuestas, pues el poner tanta información en un sólo cainita como era Gallois se tornaba arriesgado, podríar correr el peligro de formarse opiniones propias.




Geraud Gallois - October 25, 2005 01:47 PM (GMT)
El sagaz arquero se dió cuenta rápido como una flecha de que Elois D'Umbrelle le estaba poniendo a prueba. Si ella conseguía averiguar las fuentes de las que él había recibido información previamente significaba que él no era discreto y por lo tanto no era suficientemente digno de la confianza que había depositado en él al hacerle ella misma una revelación secrecreta. Asi que simplemente le respondió con la verdad:

- Las últimas noches he deambulado por el Louvre en busca de descanso.

Pero Geraud no quería hablar de fuentes, ni de secretos. El toreador se detuvo a admirar a la cainita, hermosa e imponente sobre su trono. Daba todo el aspecto de que ella podía doblegarle a él si quisiera, retorcele, ya fuese a través de su poder o de sus palabras, extraerle el jugo ... tambien podría ser conciliadora y conversar sobre lobos.

- Me resulta difícil concebir que esas criaturas puedan ser sociales, por muchos que sean los indicios que apunten en esa dirección... Hay algo que creo tener claro sobre los lobos, y es que son seres territoriales. Sin embargo, algo les ha impulsado a pasearse por vuestro territorio, y es posible que tambien hayan caminado por el centro de París. Como arquero, como cazador, me parece que debe existir una razón poderosa que les impulse a un comportamiento que parece inusual en ellos. ¿Averiguasteis con qué proposito se internaron en vuestros dominios?

Elois D'Umbrelle - October 25, 2005 09:08 PM (GMT)

Con premura contradijo la ventrue las palabras de Gallois no fuera a confundirse.

- No he dicho que fueran sociales.

Estaba muy seria, el asunto lo era y no quería que el toreador atendiera a confusiones.

- Existen dos cortes, una de ellas gobernada por Wyrm, la cual es posiblemente la culpable de las incursiones en refugios cainitas. Desconozco los motivos, pero ando tras la pista. Es todo lo que puedo contaros que debereis añadir a lo ya conocido pues en gran medida es cierto.

Tampoco quiso contar más la ventrue, primero debería demostrar su confianza y aportar su valía con hechos concretos como el encuentro que debería acordar con La Rosa.

- Volviendo a los temas de interés, existe algún otro en vuestro haber.

Y de cuajo cortó la trama, era obvio que nada más hablaría al respecto de lobos.


Geraud Gallois - October 25, 2005 11:30 PM (GMT)
La posibilidad que había planteado Elois le resultó a Geraud una idea muy interesante y novedosa. Si hubiese algo que se pudiese describir como dos cortes de lobos en París sin duda habría conflictos entre ellas, eso podría explicar los cambios en las conductas territoriales de esos seres inferiores. Era sin duda un dato a investigar, pero no en ese momento, puesto que la señora habia dejado claro que ese asunto estaba cerrado, tal y como el toreador le había pedido que hiciese con cualquier tema que pudiese importunarla, asi que no había más que hablar.

- Los temas que me interesan son siempre diversos hasta no tener límite: el amor, el arte, la vida, ... pero habrá que escoger un momento para considerar que es suficiente por hoy y continuar otro día, a la sombra de un nuevo anochecer. A un romántico como yo, en presencia de una bella dama noble, siempre le gustaría entrar en conversaciones más personales... pero dudo que en otro tema nuestras palabras alcanzasen la intensidad y tensión contenida a la que han llegado hasta este momento, asi que por mi parte me doy por satisfecho...-el arquero la miró con una mirada pícara y un gesto sumamente respetuoso - siempre que vos lo esteis.

Elois D'Umbrelle - October 26, 2005 09:56 PM (GMT)

Replicó suavemente la ventrue

- ¡Au contraire!

No estaba muy por la labor de concluir la charla y acto seguido sin mediar respuesta en el toreador detrás de su exclamación materializó su preocupación.

- Desearía que me habláseis más de vuestro Sire, considero que es importante de cara al futuro el conocerla bien.

Y sonrió tímida, mas Elois no lo era, quizás cortés o educada, pero no tímida.


Geraud Gallois - October 27, 2005 09:57 AM (GMT)
Gallois marcó mentalmente ese instante de la charla. La ventrue se había mantenido firme ante las diferentes oleadas de palabras que le había enviado el arquero, y cuando al toreador comenzaba a escasearle la munición, Elois tomaba la iniciativa. Que gran general se habían perdido los campos de batalla.

- Bien sûr, la dama Marthena de Rouen es uno de mis temas de conversación favoritos. ¿qué es lo que os gustaría saber sobre ella?

Elois D'Umbrelle - November 3, 2005 11:52 AM (GMT)

- Todo.

Afirmó rotundamente, para después esbozar una sonrisa, como si sus palabras hubieran sido una broma, que no lo habían sido desde luego... aunque prosiguió para quitar peso por un lado o acentuar su interés por otro.

- Donde tiene su morada la dama, quienes son sus aliados y enemigos principales.

Contentró su mirada en el toreador.

- Esos detalles me son fundamentales, necesito nombres y estar al tanto antes de embarcarme en una futurible alianza con ella, aunque ser vuestro sire le otorga bastantes puntos...

Geraud Gallois - November 3, 2005 12:24 PM (GMT)
- Marthena vive en Rouen, Normandía, de forma estable desde que el territorio fue reconquistado por Francia, antes de ello viajaba por todas las cortes de Europa buscando aliados para combatir en las cruzadas. Como ya os he explicado, ni la cruzada ni la recuperación de los antiguos dominios de Normandía han sido demasiado fructiferos, y han invertido casi todos sus recursos, pero supongo que conserva aliados entre los hospitalarios, los nobles franceses de Normandía y probablemente en otros lugares. Sus enemigos principales son los que estan en Normandía y provienen de Inglaterra y supongo que tambien tiene enemigos en Tierra Santa...

Geraud estaba un poco perdido, sin saber qué más añadir.

(FDI: Ruego seas condescendiente, te lo explicaría "todo", pero no he definido "todo" --> no es mi personaje, sino su sire, pero creo haber dibujado ya un perfil bastante claro).

Elois D'Umbrelle - November 3, 2005 11:36 PM (GMT)

- Excelente.

Dijo con contundencia Elois, tal como el más puro acero toledano. Por un lado conocía los rumores sobre Gallois, pero quiso saberlos de la propia boca dedl toreador, ahora debía comprobar más cosas.

- En tal caso, debereis comunicar a vuestro sire que si aspira a expulsar los ingleses de sus tierras tendrá que seguir las directrices de un plan que de interesaros os haré partícipe en esta velada, pues aún tenemos tiempo...

Observó la respuesta de Gallois, Elois, simplemente era demasiado previsora.

Geraud Gallois - November 3, 2005 11:43 PM (GMT)

- Bien, pensaba que vuestros planes para con los ingleses eran a más largo plazo, pero al parecer sois capaz de tejerlos mientras atendeis a mi conversación. Ya os he comentado mi interés en esa cuestión, asi que espero ansioso a escuchar lo que tengais que proponerme.

Elois D'Umbrelle - November 5, 2005 11:25 AM (GMT)

Elois se sonrió.

- Tranquilidad monsieur.

Con un gesto de su mano llamó a la calma.

- Los planes fueron tejidos con anterioridad a esta visita...

Explicó la ventrue con modestia pues no quería reconocer la facilidad que tenía para urdir estratagemas. Aunque esa modestia mal disimulada podía traducirse en algo de sobervia, sin embargo, la ventrue tenía motivos después de todo.

- Ahora os explicaré lo que vuestro sire deberá ir preparando para cuando llegue el momento.

Y así Elois le explicó a Gallois lo que quería de su señora Matherna, no le dió más detalles de los que ella debía hacer, por supuesto la labor oscilaba entre el medio y el larog plazo.

- ¿Considerais viable la petición?

Preguntó tiempo después de dar el propio para reflexión.




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