Title: Reunión con Isolda en la Taverne du Fogueron
Description: 19/07/1225
Evento - September 16, 2005 06:09 PM (GMT)
El extrangero llamó la atención de todos los parroquianos que se habían reunido en el local. Cualquiera podía ver que se trataba de un noble, aunque sus ropas estaban algo pasadas de moda y no llevaba ninguna espada en su cinto, su porte, formas y el tono de su voz indicaba que estaba acostumbrado a mandar y a ser obedecido. El tavernero hizo una leve inclinación de la cabeza ante su presencia, más como si fuera un instinto recalcado en su mente después de ver lo que podía hacer un noble si no se le mostraba el debido respeto.
- Estoy esperando a una mujer llamada Isolda- dijo el noble en tono neutro y describiendo a la maga con todo detalle- Cuando llegue hacedle saber que la espero en aquella mesa- y acompañó su voz señalando una mesa algo apartada y solitaria en un lugar sombrio del local.
Dicho esto el noble se sentó en la silla i pidió un baso de vino que bebio en pequeños sorbos.
Isolda Lamartine - September 17, 2005 08:22 PM (GMT)
La carta era interesante, y a Isolda le gustaban los enigmas, pero no era tonta. Su nombre era conocido entre pocos círculos, y podía casi asegurar que si no era un mago entonces era uno de sus muchos enemigos.
Y como siempre tomó las precauciones necesarias.
Fue cualquiera la víctima, elegida entre algunas pocas por su anonimidad. Su rostro fue lentamente cambiado, y su tamaño, sus ropas y sus formas, y sus ojos desde luego, y finalmente fue la misma mente de Isolda la que viajó en aquel transporte cómodo y seguro.
En el camino hacia la taberna iba degustando poco a poco cada una de las trivialaes pero hermosas ideas que llevaba aquella campesina en la cabeza, exatrayendo algo de conocimiento básico sobre plantas y otras cosillas, y dándose el lujo de forjar un hermoso sueño en aquella cabeza llena de preocupaciones y sin esperanza.
Al llegar al frente de la Taberna, Isolda se detuvo. Observó a todos lados, y luego de suspirar entró.
Era una mujer no muy alta, con cabello rubio marchito por el tiempo y la preocupación, y con un par de hermosos ojos azules calvados en su blanco rostro. Vestía como campesina, y a pesar del porte noble que la acompañaba, nadie, excepto quien la pudiera estar esperando, notó su presencia.
Tan silenciosamente como había entrado se dirigió a la barra, llamando con la mirada suplicante y temerosa al posadero.
Evento - September 18, 2005 05:29 PM (GMT)
"Es ella" se dijo el noble mientras observaba el cuerpo de la campesina. "Chica lista, esconder su verdadero poder en un mascara..." El extaño la miró con intención, pronto Isolda sintió que el pelo de su nuca se le erizaba y un cierto temor se apodero de la mente de la campesina, un temor que desapareció cuando la maga miró a quien la estaba esperando.
Se levantó con elegancia. Hizo una leve reverencia que llamó la atención de todos los presentes. ¿Un noble inclinando su cabeza ante una simple pleveya?.
- Me alegro que hayáis aceptado mi cordial invitación- dijo con una sonrisa mostrando unos dientes torcidos y amarillentos- Me sentiría alagado si decidieseis sentaros a conmigo, tenemos cosas de las que hablar...
El extraño la miró a los ojos, había algo en su rostro y su forma de hablar que a Isolda no le eran del todo desconocidos. ¿Le había visto antes?. El noble esperó la respuesta impasible y sin dejar de sonreír.
Isolda Lamartine - September 18, 2005 05:38 PM (GMT)
La campesina devolvió la sonrisa, igualment amarillenta y horrible al noble, y como si no se hubiera percatado de aquella reverencia que le dedicaba caminó hasta la mesa.
-Será "gustoso" sentarme a tu mesa, seas quien seas.
Se sentó sin más. Era uno de los problemas de usar máscaras. Por lo general los rasgos más resaltables de los recipientes son tomados por la mente mientras ocupa el cuerpo, y en este caso aquella pobre mujer se preciaba entre los suyos por no tener ni una sola pisca de educación en su cuerpo.
Bien sabía que por ello la podían matar, pero ni modo, eso se ganaba él por darle aquellas muestras de respeto sin saber siquiera quién era.
Evento - September 19, 2005 11:26 AM (GMT)
- Vuestro nuevo atuendo desmerece la belleza interior que acontece en vuestra naturaleza- dijo el noble con una sonrisa ante los rudos modales del cuerpo que Isolda había escogido.
En sus ojos apareció una leve xispa que sorprendió a Isolda, era una sensación extraña, pero la maga se dio rápidamente cuenta de que no estaba delante de un simple noble, era algo más.
- No soy de los que se andan por las ramas- dijo el extraño ahora con un porte más serio- Así que si me lo permitís iré directamente al grano. No me preguntéis nada, ni siquiera quien soy, primero esperad que os cuente y luego haced las preguntas que creáis pertinentes.
- Ya hace algunos días que mis superiores me enviaron a investigar ciertas cosas que habían acontecido en la ciudad, digamos que algo se ha perdido y queremos recuperarlo. Después de mucho investigar encontré al vil ladrón e intenté atraparlo. Pero desgraciadamente me venció sin que yo pudiera hacer nada pues contaba además con un aliado poderoso... Así pues decidí que debía ser más cauteloso y vigilar a mi enemigo de cerca, qual fue mi sorpresa cuando descubrí que aquel a quien persigo, ese ser malvado que sólo busca la destrucción para su propio beneficio, se ha reunido con vos en algunas ocasiones- el hombre hizo una pausa y se fijo en los gestos de Isolda- No todos los Lobos son lo que parecen estimada Isolda, algunos esconden la maldad en sus corazones, posiblemente habéis sido testigos de algunos enfrentamientos entre los Lobos y, decidme, ¿quien los ha empezado? entonces allaréis al culpable de tanto mal. Sé que deseáis acabar con un espíritu maligno pero estoy en el deber de informaros que puede que tengáis esbirros de ese ser malefico demasiado cerca de vos.
Dicho esto el noble se apoyó en el respaldo de la silla y miró a los ojos de la campesina esperando su reacción ante sus palabras.
Isolda Lamartine - September 19, 2005 06:53 PM (GMT)
La campesina seguía sonriendo de la misma manera en que lo había hecho desde que se sentara, y poco se movía, excepto de vez en vez para rascarse un poco la cabeza piojosa o para arrancarse una cascarita de mugre de la piel.
Cuando el hombre terminó hubo un largo silencio. La campesina se preguntaba si aquello había sido todo. ¿No le contaría el resto de la historia?
-Cuando termines, me dices para que te pueda preguntar la cosas.
Sonrió como payaso, estirando las comisuras de la boca de extremo a extremo, mirando fijamente a aquel hombre.
Evento - September 22, 2005 06:25 PM (GMT)
El noble soltó una carcajada tirando la cabeza hacía atras y Isolda pudo ver que su paladar no era rojo sinó de un color gris oscuro y... ¿Algo se movia? ¿Un gusano? no podía ser, solo una fracción de segundo y el hombre volvió a mirarla y a Isolda le pareció ver que la miraba con unos ojos naranjados e inyectados en sangre, los ojos de un loco. Pero todo fue una alucinación ¿O aquel hombre era un Despertado? El paladar volvía a ser normal y los ojos no tenían nada de raro.
- Podéis preguntarme estimada Isolda, por otra parte dejad que os aconsege que consigais otro cuerpo la próxima vez que vayáis... digamos, enmascarada.
El noble esperó que la aldeana contestara.
Isolda Lamartine - September 24, 2005 02:38 PM (GMT)
La campesina sonrió coqueta ante las palabras del noble, que parecía desearla con descaro. ¿Qué podría preguntar primero? Eran múltiples las ideas que llegaban a su mente, y sin duda alguna sería necesario... ordenarlas.
-¿Me has traido a charlas y no me vas a invitar a comer y a tomar algo?
Fue la priemra. Ya vería cómo se comportaban las otras preguntas, vivas desde su propia naturaleza.
Isolda lanzó en cambio un hechizo, recitando con cuidado las palabras adecuadas, pues aquel hombre interesante sin duda se mostraba de cara al futuro, y más aún, de cara al pasado, y fueron sus palabras dulces en su mente, y poderosas.
"Cae bajo los pies del álamo, Emeth está arriba y abajo."
Aquello era todo cuanto necesitaba, pues las palabras usadas eran más que suficientes para obtener el efecto deseado, que esclarecería la naturaleza de aquel hombre, mostrando y revelando sus sentimientos y su aura, y ocultando a su ves el uso de aquella habilidad, pues algunas dudas ya se forjaban en la mente de la Magister Mundi.
[Corona 4, Primus 2. He usado Corona 4 en lugar de dos para vencer posibles defensas en ese sentido fabricadas con niveles menores, y Primus cubre el uso de aquella magia; se supone que veré su estado de ánimo y su nbaturaleza... a decisión del señor evento...]
Evento - September 26, 2005 02:34 PM (GMT)
Un calor agobiante cruzó el cerebro de Isolda, una abrasadora protección mágica más poderosa de lo que la maga había supuesto, aturdida le llegaron multitud de mensajes a su mente llenos de imagenes distorsionadas, una cosa le quedo clara, la pobre campesina que su mente había ocupado moriría en breves dias a causa de una enfermedad desconocida que le produciría una muerte evenenada y dolorosa. La defensa además había causado estragos en el físico de la pobre pleveya que empezó a sangrar por la nariz, por alguna razón Isolda notaba que ahora no estaba sóla en aquel cuerpo, los ojos del noble la miraron divertidos.
"Dejemonos de tonterias estimada Isolda" dijo la voz del noble en la cabeza de la pleveya "Os estoy advirtiendo de qe vuestra vida corre peligro, es un insulto para mi y los mios que, con toda nuestra buena voluntad, hayamos decidido avisaros de la maldad que puede explotar en vuestras manos y me tratéis de esta manera tan poco... correcta. Os lo advierto, no me considero una persona paciente, así que otro insulto como el que acabo de recibir o otra falta de respeto y consideraré que soys mi enemiga con lo que, sintiendolo mucho, debere eliminaros aquí mismo. Vos decidid que os conviene, escuchar mi humilde consejo y encontrar en mi un aliado o os largáis por donde habéis venido, vuestra es la elección"
Dicho esto la nariz deja de sangrar y el dolor abrasador desaparece, no asi la sensación que la maga siente de no estar sola en el cuerpo de la campesina, el noble hace una señal al tavernero y le pide un poco de pan, queso y una nueva jarra de vino.
Isolda Lamartine - September 26, 2005 05:05 PM (GMT)
La campesina se limpió la sangre de la nariz, y sin dejar de sonreir le dio un bocado a la comida que habían traido y tomó un trago de vino.
Sentía un leve dolor de cabeza, pero no podía negar que aún así aquel alimento era delicioso. De todos modos había valido la pena venir esa noche.
El visitante en el cuerpo de la campesina recibió una agradable sorpresa, pues nada allí había excepto los caminos múltiples de un hermoso laberinto circular, cuyo radio infinito se adivinaba en las no-curvatoras de las curvaturas*. Sin grabados, sin señales, siendo todo exactamente igual a cada una de las mínimas partes, se mostraba aquello más como un mandala que como un laberinto, aunque se necesitaban ojos expertos para que se notara realmente la diferencia.
Y así fue lentamente absorbiéndose el hechizo aplicado sobre el cuerpo de la campesina, sieno esta energía reutilizada en algo que tal vez nadie más vería.
La campesina se dirigió al hombre en latín, a pesar de que ella no conocía aquella legnua, y ni siquiera se percataba de que en ella conversaba, pues únicamente estaba concentrada en alimetantarse y limpiar la ocasional sangre que salía de su naricilla.
-Son peligrosas sus palabras, tanto como mi acto, señor, y así como acataré su consejo de conducirme con más cuidado y le pido me excuse, yo misma le aconsejo a usted cuide la manera en que me habla.
Hablaba en serio. No quería tener que mostrarle porqué era Magister Mundi, y no quería tener que procurarse la ayuda de sus múltiples aliados, pues aquello se covertiría en una guerra mágica como nunca antes se había visto.
-¿Aceptará mi consejo, o deberemos dar nuestra reunión por terminada?
Ahora había un tono un poco más juguetón en aquella voz, que por supuesto no era la de la campesina.
*No me he equivocado, es así.
Evento - September 26, 2005 07:06 PM (GMT)
El noble sonrió con deferencia hacia Isolda, sus ojos no miraban a la campesina, sinó más allá, a la misma mente de la maga.
- Estamos de acuerdo entonces- contestó el noble sintiendo que había conseguido captar toda la atención de la maga, necesitaba que le tomara en serio- Ninguno de los dos quiere empezar una guerra que nos producirá más heridad de las que deseamos tener, es de sabios parlamentar antes que utilizar la violencia. Así pues después de esta muestra de estupidez por parte de ambos y quedando claro que los dos somos bastante poderosos poremos reanudar nuestra conversación, saciada el hambre de la pleveya espero que me preguntáis lo que queráis y estaré gustoso en contentaros Magister Mundi.
El noble cruzó sus brazos y su sonrisa se disolvió en un rictos severo a la espera
Isolda Lamartine - September 28, 2005 07:03 PM (GMT)
A pesar de aquello el laberinto permanecía poderoso y estructurado, y sólo una salida había: hacia afuera.
La campesina se limpió la boca y tomó un trago de vino, inocente ser, igorante más bien, de todo cuanto acontecía en su cabeza y fuera de ella, contenta pues ahora podría ir a casa con lindos sueños con qué soñar y con el estomago lleno para poder retozar al otro día, como sólo los adinerados pueden hacerlo.
Sonrió así complacida al noble, y su rictus no abandonó esta posición en toda la conversación, pues era grande la felicidad de su alma.
-Usted y ustedes me tienen en desventaja, noble, porque saben cosas. Yo no sé nada de usted ni de ustedes. Considearía que estaríamos igual si me dice quién es, quiénes son, y si desde ahí sé porqué saben de mí y me conocen, estaré tranquila; de lo contrario también se lo pregunto para no tener que preguntar dos veces.
A pesar de todo, Isolda era consciente de que aún estaba en el cuerpo de la campesina, y eso le produjo una sonrisa alegre, pues aquellos modales más de una vez le serían su duda útiles.