Esta vez no llevaba sus bocetos y los nervios eran mucho menores, pero Gerard no estaba relajado. En su mente habia cuestiones que atar. El Duque le dijo que no solo queria saber su respuesta, sino tambien sus motivos.
Habia mucho que hilvanar, pues la relacion debia ser franca pero con una estudiada distancia, y el planteamiento del orfebre debia ser coherente y estructurado, bien fundamentado.
Sin apenas percatarse del paso del tiempo, llegó hasta la puerta del palacio del Duque.
Una vez alli, como la noche anterior, uso la aldaba para reclamar la atención de los habitantes y esperó.
FDI:
Se me fue el sanctus.......... ( si es que un hermético tiene) y cole este tópic aqui
he abierto nuevamente el mismo en el barrio de la isla.
Espero que pronto sea este borrado de la faz del FORO.
:o