Title: La llegada....(13/07/1225)
Kate Ashthor - August 30, 2005 12:25 AM (GMT)
Día 24...
Por fin me encuentro en las afueras de París en un pueblo llamado Montparnasse, esta anocheciendo y el clima pinta para una pequeña llovisna, sera mejor dejar de escribir y buscar un refugio......
Kate Ashthor - August 30, 2005 12:32 AM (GMT)
Luego de caminar mucho tiempo he encontrado un lugar, no es muy lujoso, se trata de un viejo granero avandonado, me servira como refugio de la lluvia.
Kate Ashthor - September 11, 2005 11:28 PM (GMT)
Con la Noche Kate cae dormida sobre el suelo del granero, de pronto oye unos ruidos y despierta....
-Ejmm, quien esta ahi??
Elois D'Umbrelle - September 11, 2005 11:35 PM (GMT)
Las puertas del granero se abren de repente.
Un granjero armado con una hoz y varios soldados bien armados entran en el pintoresco lugar, buscando al intruso o intrusa en este caso.
Acechan atentos desde la entrada, es evidente que han oído a Kate.
- Alto en nombre de la Duquesa.
Exclama uno en voz alta, aparentemente es el lider de la cuadrilla, mientras tanto el granjero temeroso se hace a un lado.
Kate Ashthor - September 11, 2005 11:39 PM (GMT)
Al ver la escena me levanto y trato de escapar....
-Rayos
De repente solamente siento que alguien me ha tirado del brazo.
Elois D'Umbrelle - September 13, 2005 09:31 PM (GMT)
Prendida por dos soldados, la muchacha estaba desconcertada, más si cabe cuando fue esposada.
Entre aquel revuelo de incertidumbre a su lado pasó un granjero aliviado, complacido se sonreía al capturar aquel ladrón, justo sin tiempo para asimilar, el cabezilla de los armados soldados le explicó el sino que la aguardaba sin miramientos.
- Habeis sido cogida por hurto y recibireis justo castigo por ello, se os amputarán las manos lo más probable. Ahora os llevaremos ante la duquesa para que os juzgue.
Cuando tubo noción de lo que ocurría, aquella confusión, ya era tarde pues se hallaba en un carromato dirección al castillo de la duquesa.
Cruzó el umbral de los esbeltos muros rocosos, fornidos centinelas patrullaban el interior, arqueros en almenas y cruzados de uno a otro lado. Escapar era imposible, por no decir locura. A regañadientes fue conducida como una vulgar ladrona al interior del castillo. Una vez dentro la comitiva se detuvo a las puertas del salón principal, donde había varios hombres alrededor de una mujer de gran belleza dispuesta sobre un trono.
A la diestra de esta yacía en pie un hombre maduro con una túnica blanca y cruz roja al torso, sus gestos eran amables, su mirada noble y su pose elegante, tal y como aquella mujer estaba dispuesta, majestuosa en el regazo del elegante trono escuchando atentamente las palabras de otro hombre, más siniestro, situado justamente a su siniestra, con atavíos negros como su negro cabello arremolinado tanto como su turbia mirada, recitando las palabras procedentes de un libro sostenido entre sus manos con una prominente boca que se tornaba despiadada cuando el tono severo que asestaba en cada palabra relucía silenciando la sala.
A su lado estaba un hombre mayor, tosiendo de vez en cuando, aislado como ella lo estaba en ese tormentoso lugar, el hombre de aspecto bonachón y bien engalardonado la miró, sus ojos se entristecieron y no pudo reprimirse acercándose cuando el jefe de los soldados acudía a pedir audiencia.
- ¿Porqué os encontrais aquí y así?
Preguntó antes y después de toser, las palabras le costaban la misma vida y parecía que esta le fuera a ser arrebatada en poco tiempo.
Kate Ashthor - September 14, 2005 02:48 AM (GMT)
Que hare, pensaba mientras veia a toda esa gente extraña para mi, en eso me percate que toda la atención estaba dirigida al centro de la sala, justamente donde se encontraba aquella distinguida dama, tenia dos opciones quedarme ahi y esperar a recibir un castigo injusto o arriesgarme.......
Me decidi por la segunda, con unos cuantos tirones y un puntapie, me solte de los guardias que me tenian prisionera, y corri hasta quedar frente a aquella dama, inmediatamente me inque....
-Mi señora por favor pido piedad para esta humilde servidora, he sido capturada injustificadamente y herroneamente llamada ladrona solo por haberme.....
En ese momento fui interrumpida por un guardia que bruscamente me levanto del suelo, el movimiento brusco hizo que mi morral callera al suelo dejando ver algunos de mis dibujos.
Elois D'Umbrelle - September 14, 2005 08:31 AM (GMT)
Tanto el vijo Pier, sorprendido como los incompetentes guardias salieron tras ella persiguiéndola con furia, soin embargo al chica con atavío masculino se plantó ante la duquesa, pillándola por sorpresa.
Instintivamente, aquel gentil hombre situado a la diestra de la noble dama, ya estaba interpuesto entre ambas mujeres espada en mano alzada para su defensa. El filo interpuesto significaba la diferencia entre la vida y la muerte, pues de no haber hincado su cuerpo éste habría sido sesgado sin reparo.
Furiosos los captores se sañaron con ella al apresarla con la corte de público y la duquesa como espectadora privilegiada.
- Alto
Exclamó una dulce y cálida voz, al unísono todos se templaron, pues el origen de la misma no tenía otro que la noble dama. Muchos agacharon su rostro pues esta estaba en pie ahora, sorprendida por tan lamentable espectáculo en sus dominios.
El maestre D'Artois, con el frío acero ante ella era el único que seguía imperturbarble, la dama dio un paso y se acercó a su leal siervo.
- Bajad el arma
Susurró tranquila. Estando su visión centrada en aquel morral con los lienzos así como en la insólita escena en general.
- Poneos en pie vos que reclamais piedad y así misma os llamais mi sierva.
La muchacha levantó la mirada y luego el cuerpo siguiendo las indicaciones de la duquesa. Escasos metros y un fornido cruzado las separaban, pero pudo contemplar la dulzura danzando en el rostro de aquella mujer, sus cabellos eran del color de la noche, los ojos tomaban la forma del mar, intensos y penetrantes. Su estatura era corta, pero elegantemente andaba por encima de los hombres.
- Os escucho.
Replicó en tono maternal, para desasosiego de los guardias que había tras ella, ansiosos por tomar represalias contra la joven cuando la duquesa no estubiese presente.
Entonces, justo después de sus palabras, aquel de la siniestra, el del mismo aspecto, replicó a la señora duquesa desde la lejanía.
- Pero mi señora, es una plebeya, no merece vuestra piedad sino un castigo ejemplar.
Ella aún con mirada sobre Kate, en tono áspeto y severo lo calló al momento.
- ¿Vos reclamais mi piedad, monsieur Vilfort?
Con esa irónica frase, hizo ver que no era al senescal a quien pretendía escuchar, sólo el silencio estaba en la sala pues Vilfort no se atrevió a abrir más la boca hasta ser instado por la duquesa.
- Eso me parecía.
Expuso a continuación, mientras su mirada seguía puesta en Kate en tono matriarcal.
- Hablad
Volvió a pedir dulcemente.
Kate Ashthor - September 15, 2005 12:56 AM (GMT)
Al escuchar las palabras dulces pero imponentes que provenian de la Duquesa me dispuse a hacer una reverencia en tono de respeto.....
-Mi Señora pido su piedad y su perdon estos hombres me han apresado injustamente, mi crimen si es que lo es fue resguardarme de la lluvia y su tempestad, como puede ver no soy mas que una pobre artista de segunda que busca un poco de suerte en esta su tierra...
Nuevamente me inque esperando respuesta.
Elois D'Umbrelle - September 17, 2005 09:55 AM (GMT)
La duquesa la escuchó atenta mientras hablaba, sus ojos se posaron en Kate como un halcón examinándola, incluso llegándola a intimidar por su perenne mirada del color del oceáno, penetrante como las olas en los acantilados, minando poco a poco el coraje del más rocoso guerrero. La fuerza que desprendía esa pequeña dama era arrebatadora, no en vano era duquesa pues la sangre noble afloraba pese a no hacer nada, sólo con estar allí, en pie observando... Y pese a todo rezumaba encanto.
Dulzura había en su rostro, cuando sonrió cálida y acogedora, con desaire incluso, tal vez así restando importancia al crimen cometido.
- Os creo
Exclamó a modo de susurro, la dulce voz de la ventrue se deslizó por los oídos de la plebeya para consuelo de esta, paladeando sus palabras como el más exótico elixir, la vida misma, siendo perdonada con dos simples palabras.
Un paso al frente de la duquesa, observando ahora los lienzos, no tuvo que mirar a D'Artois aquel maduro caballero con una cruz roja en el pecho y de rostro amable, pues éste con sólo ver la intención en su señora de querer ver la obra de Kate, presuroso enfundó la espada, tomándoselos a la doncella para que Elois pudiese verlos.
En cuestión de segundos la tensión quedó aliviada, los centinelas cesaron en su empeño por hostigar a la rea, temerosos por conradecir a la duquesa. Vilfort, a lo lejos no musitaba más que una mueca de reproche por la piedad que su señora mostraba, por supuesto de espaldas a ésta, jamás osaría plantarle cara, como nadie en aquel salón tendría nunca el valor suficiente para sostener aquella mirada azul y por consiguiente plantarle cara tampoco a su señora.
Apenas acababa de entrar Kate en la vida de Elois, irrumpiendo de esa forma en su corte, cuando ya podía percatarse de la fuerte personalidad de la duquesa, el respeto que infundía acompasado por un temor sano. Madame D'Umbrelle destacaba per se y no cabría duda que el mismo efecto sería producido allá donde fuese, incluida la corte parisina, capáz incluso de hacer sombra al mismísimo rey.
- Cual es vuestro nombre.
Una sorprendente pregunta, así como un halago por parte de la duquesa, pocas veces un noble se preocupaba por conocer a sus vasallos.
Kate Ashthor - September 18, 2005 01:02 AM (GMT)
Mientras escuchaba las palabras de la Duquesa me incorpore nuevamente con el fin de inclinarme en tono de respeto mientas le decia mi nombre...
-Es Kate Ashthor mi Señora.
Elois D'Umbrelle - September 19, 2005 07:41 PM (GMT)
Elois, la sonrió dulcemente, mientras observó por encima sus lienzos.
- ¿De donde sois Kate Ashthor?, no parece un nombre muy francés...
Entabló así una tertulia cómoda con la plebeya, no era la primera vez que la ventrue trataba a sus subordinados, por supuesto manteniendo las distancias abismales entre ambos, pero la duquesa era una gobernante que se ganaba el respeto de sus subditos más por su saber estar que por su dureza. No es que no fuese dura, que lo era y mucho, mas nunca sin motivo y aquello parecía más una coincidencia que otra cosa, una feliz coincidencia quizás...
Vilfort se acercó presuroso al lado de su señora tratando de ver lo que con tanto ímpetu observaba esta. Por su parte D'Artois cruzó sus brazos y miró a la chica sonriente, sus ojos eran sinceros y en su rostro maduro podía verse amabilidad en contraste con la furia de los ojos negros que el senescal Vilfort derrochaba para la joven.
Kate Ashthor - September 20, 2005 01:58 AM (GMT)
-Mi Señora siento informarle que no conozco mi procedencia.... hace unos siete años perdi la memoria y lo ultimo que recuerdo es heber despertado en una vieja casa en Londres, luego de eso me he dedicado a viajar para aumentar mis conocimientos y para practicar mi pintura de la cual vivo.
Elois D'Umbrelle - September 20, 2005 09:42 AM (GMT)
Interesante. Elois veía conspiraciones aún donde no pudiese haberlas, pero tal vez la procedencia de Londres era una señal para el reclamo que tiempo atrás hizo. Sabía que con sus dones podría indagar en la memoria de la joven y rebuscar, mas lo haría sin prisa, no convenía levantar sospechas, al fin y al cabo parecía una simple mortal.
Su cara se tornó seria, debía administrar justicia, su talante era apesadumbrado.
- Vereis Kate Ashthor, no puedo dejar sin castigo vuestro allanamiento, espero lo comprendais, es por ello que os debo imponer una condena ejemplar, o sino todos los peregrinos acudirán a mis tierras emulando vuestro hacer.
Una sonrisa malébola se dibujó en el rostro del senescla Vilfort, complacido por las palabras que escuchaba por parte de su señora, cuando ya pensaba que la piedad se había hecho hueco en el corazón de la duquesa, ésta lo sorprendió, como sorprendido quedó D'Artois, que no dudó en replicar, eso si, sumiso y respetuoso.
- Pero... mi señora...
Abogó por ella, pero no quedó más que en intento, la mano de la duquesa se alzó y el cruzado calló avergonzado.
- Ya lo he decidido...
Incluso el viejo Pier tenía pesadumbre, aquella muchacha era joven, sabía que su señora era justa y ese proceder no le pegaba, sin embargo no habló, era un sirviente vien instruido.
- Debereis trabajar para mi en forma de compensación.
Vilfort miró atónito, ante las sobervias sonrisas que esgrimían D'Artois y Pier. La duquesa le daba la oportunidad de pagar su deuda, ciertamente Kate había encontrado piedad en su veredicto.
Entre tanto que Elois miraba satisfecha a Kate, esperando ver que le respondía, el trabajar para ella implicaba que la duquesa cuidaría de su bienestar mientras así fuese, así como Kate tendría que trabajar como un siervo más de la noble.
Kate Ashthor - September 20, 2005 04:55 PM (GMT)
Mientras escuchaba las palabras de la Duquesa mil cosas pasaron por mi mente, por una parte solo cargaba algunas monedas que no me servirian ni para tres días, y por otra parte se me presentaba una oportunidad que no podia rechazar....
Asi que me hacerque unos pasos en dirección de la Duquesa y me arrodille...
-Mi Señora estoy a sus ordenes.....
Elois D'Umbrelle - September 20, 2005 09:20 PM (GMT)
Elois sonrió y de buen grado acogió el gesto.
- Muy bien, D'Artois encargate de ella.
Dicho y hecho el cruzado la tomó mientras ella volvía a sus quehaceres cotidianos, era una mujer muy ocupada.
El Cruzado se la llevó de la sala a otra contigua, menos concurrida, tras ellos apareció el viejo enfermizo de Pier.
- Habeis tenido mucha suerte Kate Ashthor, Madame es muy piadosa.
- Qué haremos con ella, preguntó Pier al gentil caballero de armas.
- Hay una casa abandonada en el campo norte, apenas se usa. Llevala y que la instalen allí. Pronto tendrá noticias de la duquesa.
Después el ghoul se volvió a Kate.
- Entre tanto ten más cuidado con lo que haces. Si Vilfort logra persuadir a la duquesa, te cortarán las manos...
No parecía una amenaza, sino una advertencia.
Pier la tomó y la ayudó a desposeerse de ataduras, mientras la llevó por los pasillos del castillo, junto con todas sus pertenencias. El castillo era enorme, inmenso y muy bien cuidado. Los siervos y guardias abundaban en todas partes.
Cruzaron el pórtico de entrada, esta vez para salir, y caminaron campo a través con una antorcha que portaba el viejo quien de vez en cuando tenía unos golpes fortísimos de tos. Parecía muy enfermo.
Al fin llegaron a la casa indicada por el hospitalario, era poco más que el cobertizo, pero tenía chimenea donde hacer comida. Un camastro, una mesa y una silla.
- Esta era la casa del guarda, pero murió hace un par de inviernos, ¿necesitas algo más?
Pier la miró con ternura, parecía fatigado por la travesía hasta la casa y pese a todo la sonreía cortesmente.
Kate Ashthor - September 21, 2005 01:28 AM (GMT)
-No gracias, creo que tengo todo lo q necesito, ademas de mi vida claro...
Luego de eso despedi gentilmente a aquel hombre, que a sus espaldas cerro la puerta de la pequeña casa.
Mire a mi alrededor y me di cuenta que habia corrido con muy buena suerte, pero habia motivos para sentirme preocupada, la advertencia que me habia sido hecha no era algo que se desechara facilmente, necesitaba dormir y estar alerta almismo tiempo(tenia razones), asi que decidi sentarme en la vieja silla q ahi se encontraba, sabia q no dormiria bien, pero por lo menos descansaria un rato....
Kate Ashthor - September 22, 2005 11:19 PM (GMT)
Pasaron las horas y mi descanso fue interumpido por ruidos en el exterior de la pequeña casa, rapidamente me levante de la silla y mire atravez de la madera que formaba las paredes......
-ahí no hay nada, solo es mi imaginación..... decia mientras regresaba a la silla