Title: Un carromato aparcado cerca de la univesidad
Description: 27/7/1225 noche. Privado
Geraud Gallois - August 22, 2005 04:33 PM (GMT)
Un descuidado carromato, se encuentra aparcado en una de las callejuelas menos transitadas del barrio latino. La bruma nocturna lo envuelve.
Un hombre vestido de negro y encapuchado hace guardia en el puesto del conductor. De vez en cuando se gira para vigilar la calle, cuando lo hace, una cara con una gran cicatriz se vislumbra en el interior de la capucha.
Vikarna - August 22, 2005 11:32 PM (GMT)
Tal y como esperaba. Aquel carromato debía ser el que debía buscar. Alerta siempre para asegurarse de que nadie habia seguido sus pasos, una dama vestida con una tunica oscura con amplia capucha, camina por la calle oscura. Se acerca al chofer y le habla con su dulce voz.
-¿Señor Cranchauve? Creo que tengo una cita con su señor.
Desconfiada por naturaleza, vuelve a prestar atención a lo que le rodea. Un gesto descarado para poder mirar todo el callejon no era adecuado. Agudizó el oido (auspex 1)..... ratas, dos gatos, ronquidos y algun que otro sonido habitual de la noche es lo único que percibe. Perfecto....
Geraud Gallois - August 23, 2005 07:05 AM (GMT)
Cranchauve se deslizó silencioso hasta el suelo al ver acercarse a la dama. Se inclinó ante ella al mismo tiempo que le abría la puerta lateral del carromato.
El interior del carromato tenía un aspecto muy diferente al exterior. Era bastante cómodo, agradable, limpio, con una decoración que tenía cierto aspecto oriental. Un montón de cojines cubrían los extremos cortos del habitáculo, dejando un espacio en el centro, ocupado por una mesa baja fijada al suelo. Sobre ella, en el techo, una pequeña lámpara iluminaba con luz difusa el habitáculo.
Geraud Gallois esperaba cómodamente sentado sobre uno de los grupos de cojines, vestía su habitual túnica negra, pero no llevaba el resto de piezas de ropa propias de un arquero ni la capa que le acompañaban siempre en todas sus reuniones sociales.
Cuando Vikarna llegó, el toreador le saludó con su habitual tono susurrante.
- Adelante bella Vikarna, por favor, poneos cómoda. Os agradezco la presteza con la que habéis acudido a nuestra cita. Regreso de un viaje, y la urgencia y la reserva gobiernan mis decisiones, espero sepáis disculparme al convocaros en este lugar y con tanta precipitación.
-Veréis,-añade- se me ha planteado un problema personal que lamentablemente no puedo resolver por mí mismo... creo que ya hemos comentado alguna vez mis limitaciones con ciertas habilidades que se consideran propias de nuestra condición. Habilidades de las que vos disponéis, necesito de vuestra ayuda y vuestra discreción.
Vikarna - August 23, 2005 09:46 AM (GMT)
Vikarna sonrió debajo de su capucha al ver el interior decorado y confortable que rompía con el aspecto exterior del carromato. Se sentó en un hermoso cojín con bordados y se retiró la capucha dejando caer su melena ondulada por sus hombros y su espalda. Su sonrisa se hizo más amplia al escuchar las palabras del galés.
- No es necesario que os disculpeis Geraud. La urgencia nos obliga a hacer las cosas de manera apresurada...
Escuchó lo que el hombre tenía que proponerle. Directo al grano. Sin perderse en absurdos circunloquios tan propios entre la raza de los condenados. Su sonrisa crecía por momentos iluminando su juvenil rostro.
- Me gusta que seas directo, Geraud. Nos ahorra mucho tiempo y el resultado es el mismo. Dejemos los formalismos para la corte. Será un placer ayudarte, y mi discreción está como siempre asegurada. Conozco el valor y la dificultad de mantener ciertas cosas en secreto.... Lo que me recuerda, que sería mejor si el carro se pusiera en marcha. Nunca se sabe. Pongamos las cosas más dificiles a cualquier posible espia.
Posible espía. No probable espía. Dudaba mucho que alguien pudiera estar interesado en ellos, pero su naturaleza le obligaba a tomar siempre precauciones. Prefería pecar de cauta, antes que de imprudente.
Geraud Gallois - August 23, 2005 12:19 PM (GMT)
Geraud sonríe. El carromato se pone marcha en cuanto Vikarna lo pide, como si obedeciese a su comentario. La madera de las paredes del carromato está reforzada para impedir el paso de la luz del sol, eso también amortigua el sonido, es difícil que Cranchauve la haya escuchado, pero el sirviente conoce su trabajo.
Los ojos verdes de Geraud están fijos sobre los azules ojos de Vikarna cuando le expone su problema, lo hace cambiando el tratamiento por uno más personal.
-Tienes razón al ser precavida, no quisiera que mis secretos se divulgasen: Hace tiempo vine a París con el proyecto de labrarme una nueva vida y olvidarme de parte de mi pasado relacionado con cierta bailarina árabe, durante años la busqué sin éxito, y ahora que trato de olvidarla, existe la irónica posibilidad de que venga hacia mí. Como siempre, desapareció antes de que yo pudiese verla, incluso es posible que no fuese ella y todo esto sea una broma pesada que me han gastado, pero esta vez tengo alguna pista...
El galés estira el brazo hasta la esquina más cercana y de entre los cojines saca una bolsa de tela negra. Con cuidado de no tocar los objetos que contiene los deposita sobre la mesa central. Hay un velo de tul y un espejo de mano, pequeño y circular, fabricado en latón, con el marco descentrado formando una media luna y cenefas árabes en el mango, el espejo está resquebrajado resultando inútil para mirarse.
- Por lo que conozco de esas habilidades que yo no tengo, creo que es posible averiguar datos de la propietaria de estos objetos, para contrastarlos con los de la mujer de mis recuerdos y averiguar si son la misma persona. ¿qué opinas?
Geraud mira a Vikarna cierta agitación contenida, como un paciente a la espera de un diagnóstico.
Vikarna - August 23, 2005 02:15 PM (GMT)
Vikarna sonrió de nuevo. El toreador parecía algo nervioso por la situación y ansioso por librarse de su pasado.
- Veo que tienes muchas ganas de librarte de tu pasado. No nos demoremos más.Cogió el velo que le ofrecía el galés y sintió el roce de la piel de su mano contra la suya. Su sonrisa dejó ver sus prefectos dientes blancos.
- Veamos que secretos esconde este precioso velo de tul....La voz de la tremere se interrumpe cuando un enorme caudal de información visual, olfativa, de sentimientos e imagenes acude a su mente. Casi se siente abrumada por la cantidad de información que puede percibir en el velo. Se recompone un poco y mira a los ojos de Geraud.
- Se todo lo que se pueda saber sobre la dueña con este velo..La sonrisa de Vikarna adquiere un toque picaro y lascivo.
- Su dueña es de lo más interesante. Dime.... ¿que quieres saber?Vikarna proyecta las imagenes que ha captado a la mente del galés sin avisarle siquiera (auspex 4).Sin mala intención, claro. Solo para ver la cara que ponía.
FDI: VikarnasiteUsar auspex 3 con el velo de la bailarina.
Tiro 8 dados a dificultad 6
0 7 4 8 8 7 2 0
6 exitos
5 + exitos: Un caudal de información está disponible, casi cualquier cosa que quieras saber sobre la relación de esa persona con el objeto.
La tirada de dados
Geraud Gallois - August 23, 2005 10:15 PM (GMT)
El caudal de información que Vikarna le ofrece a Geraud le deja momentaneamente aturdido. En ese estado semiconsciente balbucea unas palabras "¿cómo se llama?", despues se recompone, la tremere le ha dado justo lo que él quería y le tiene que estar agradecido.
- Gracias Vikarna, he visto que la propietaria de ese velo es la misma que conocí hace tanto tiempo. Toda información produce nuevos interrogantes, pero ahora todo eso es secundario.
Geraud aleja a la bailarina de su mente y se concentra únicamente en su compañera de viaje en el carromato.
- Me has ayudado, ahora lo que tengo que averiguar es cómo deseas que te demuestre mi gratitud.
Vikarna - August 23, 2005 10:41 PM (GMT)
La sonrisa de Vikarna se convirtió en una dulce risita al ver al galés abrumado por las imagenes que instantes antes la habían abrumado a ella. Asintió al agradecimiento de Geraud y escuchó con atencion sus palabras. "....cómo deseas que te demuestre mi gratitud" . La palabra deseo era básica en el vocabulario de la tremere. Su sonrisa adquirió un doble sentido.
- Bien Geraud. Mis deseos son muchos... demasiados quizá... Deberiamos buscar una manera de que me ayudes con alguno de ellos...
La mano de Vikarna acaricia la de Geraud con suavidad mientras le mira a los ojos. Le expone sus "ideas" sin dejar de mirarle a los ojos. Son verdes. Son bonitos.
FDI: te mando por privi sus "ideas"
Geraud Gallois - August 24, 2005 09:08 AM (GMT)
La mirada de Geraud se perdía en el azul cielo de los ojos de Vikarna.
- Tu petición es muy razonable. Haría eso por tí aunque no hubiese una deuda de por medio... ¿Es quizas... demasiado racional? al ofrecerme para cumplir un deseo esperaba que en tu petición hubiese menos razón que pasión. - Geraud desvía momentaneamente su mirada hacia la caricia que le hace Vikarna, después vuelve a mirarla a los ojos y sonríe - No importa, aunque no esté entre tus proyectos descubriré el modo de obsequiar también a tu corazón.
Vikarna - August 24, 2005 10:22 AM (GMT)
Vikarna se alegró de poder contar con la ayuda del galés. Sería sin duda una gran ayuda. Además, nadíe sospecharía nada en absoluto. Y no es que hubiera mucho de lo que sospechar, pero la no-vida de la tremere se regía siempre por esa especie de "paranoia" contenida.
- Nunca dejo que mis sentimientos nublen mi razón, Geraud. Los placeres los reservo para mis momentos libres....
Retira con suavidad la mano que acariciaba la de Geraud. Su caricia había sido más un acto reflejo o una toma de contacto que una invitación inmediata. De todas formas, no cerraría las puertas de cara el futuro. Aquel toreador era bastante apuesto...
- Tranquilo, mi corazón está colmado de obsequios en estos momentos... Pero no olvidaré ese ofrecimiento...
Los ojos de Vikarna dejan claro que no lo hará. Demasiado tentador como para dejarlo pasar. Cuando estuviera menos ocupada con sus obligaciones para con el clan y la educación de su brillante chiquilla.....
Geraud Gallois - August 24, 2005 03:17 PM (GMT)
Durante el tiempo en el que ambos llevaban habitando en París, Vikarna habia comprobado que para Geraud cortejar era más vital que respirar. Ella nunca había tenido problemas para delimitarle hasta donde podía llegar. Sin embargo, tras recibir la ayuda de Vikarna, Geraud estaba especialmente liberado e hizo un último intento:
- Anteponer la razón a los sentimientos es algo a lo que muchos aspiran y pocos consiguen, al final todos sucumbimos a nuestra naturaleza humana. ¿Me contarías cual es tu secreto? – pregunta que vino acompañada de una mirada que recorrió a toda la tremere y una sonrisa maliciosa.
Pero instantes después Geraud se arrepintió y rectificó.
- Me parece que ya te he pedido demasiados secretos hoy... estoy abusando de tu tiempo. Será mejor que regresemos.
Se levantó de su asiento y abrió una portezuela en la pared del carromato, a la altura del conductor.
- Indícale a Cranchauve en qué parte de la ciudad debe parar y en un instante estaremos allí.
Vikarna - August 25, 2005 10:27 AM (GMT)
El nuevo intento del galés no pasó desapercibido a la bella tremere. Le divertía aquel juego del cortejo. Pestañeó de una forma algo innecesaria pero no demasiado exagerada y los hoyuelos de su sonrisa aparecieron en sus mejillas.
- No me importa decirte un secreto más esta noche, Geraud. El secreto es darles total libertad a los sentimientos y deseos cuando se dispone de tiempo para ello. Saciadas así las pasiones, se pueden dejar a un lado en favor de la razón cuando es necesario. No se si me he explicado...
Claro que se había explicado. Era bien sencillo. Cuando el deber no requería su inmediata atención, daba rienda suelta a sus más profunods deseos. De esa forma, sus saciados deseos no interferian en su..... trabajo.
- Señor Cranchauve, ¿podría llevarme hasta la Sainte Chapelle? Gracias
La capilla en construcción no quedaba demasiado lejos de su lugar de destino. Además sería un lugar discreto. O eso esperaba Vikarna.
Geraud Gallois - August 25, 2005 12:21 PM (GMT)
Cranchauve respondió diligente:
- En un momento estaremos allí, mi señora.
Geraud permaneció durante unos instantes en silencio, admirando la brillante retórica con la que le había respondido Vikarna. El toreador disfrutaba del dominio del razonamiento que demostraba la tremere. Él ya había aceptado colaborar con ella, pero ahora ella había utilizado el mejor argumento disponible para motivarle a él. Toda la ayuda que Geraud pudiese prestale, contribuiría a que la dama dispusiese de más tiempo, ese tiempo en el que se desarrollaba la faceta oculta y pasional de Vikarna que tanta curiosidad le producía a Geraud.
El carromato se paró al llegar al destino indicado. El galés se despidió de su invitada:
- He disfrutado mucho de esta charla. Espero no tener que importunarte con más peticiones de ayuda, pero seguro que pronto ecuentro otro motivo para que conversemos.