Title: De nuevo con el aprendiz
Description: 18/7/1225 de día
Isolda Lamartine - August 15, 2005 07:02 PM (GMT)
El día era hermoso; de un modo un tanto extraño, desde luego.
Hacía un frío aterrado y había una cortina de niebla densa cubriéndolo todo; los corazones de los Durmientes se hallaban resguardados en el interior de sus seres humildes e ignorantes, y sus cuerpos vagaban perezosos por las campillas, escapando al trabajo para refugiarse en el calor de sus hogares.
Isolda cabalgaba con tranquilidad sobre Renne, cubierta como debía, pero no podía dilatar más aquellos encuentros.
Aquel joven tenía una extraña belleza que muchas veces había visto en los miembros de la Casa Merinita, y era obvio que tenía talento; pero debía primero probar su curiosidad, antes de intentar cultivarla.
Se detuvo frente a la choza del Herrero y su hijo. y descendió del caballo.
Dudó un momento, y por fin se acercó a la puerta y tocó tres veces.
Alain Cobertier - August 15, 2005 07:21 PM (GMT)
Alain dejó de tallar una de las tantas imágenes que se le presentaban durante la noche, una de esas figuras que le causaban tormento y le hundían en un laberinto de confusiones, de dudas, de desorientación....Soltó la herramienta y con la figura en la mano se dirigió a atender a lo que había llamado a la puertta.......Recibió un poco de sorpesa al encontrase con la mujer que había ayudado días antes, pero le fue bastante grato, ya que disfrutaba hundirse en sus ojos zafiro.......
Con su hermosa voz, como la que no muchos tenían le dijo a la mujer:
- Señorita, pase usted y dígame de que otra forma la puedo ayudar......para mi será todo un placer.....
Mientras decía esto apretaba la figura que estaba tallando, la cual representaba la imagen de un pequeño ser un tanto desfigurado, con unos ojos grandes y un signo geométrico en el pecho.
Isolda Lamartine - August 15, 2005 07:27 PM (GMT)
Aquella voz...
Isolda no estaba acostumbrada a escuchar aquellos timbres tan deliciosos entre los Durmientes, y aquello era una prueba más del pasado que seguramente él desconocía.
No pudo evitar girar la vista hacia la figura que llevaba en la mano, y menos aún pudo evitar fijarse en el símbolo que había tallado sobre el pecho. ¿Acaso conocería e sus sueños o en sus pesadillas lo que ella había leído, e intuía acaso su pasado y su linaje? ¿Sabría acaso que la Realidad no era lo que aparentaba, y deseaba acaso penetrarla y desnudarla, someterla?
En definitiva ese joven sería su aprendiz, costase lo que costase.
Asintió con una hermosa sonrisa a la invitación del joven, y entró en el hogar.
-Podéis ayudarme de muchas maneras, joven; creo que podría comenzar dándome vuestro nombre, pues desconocerlo me causa vergüenza, al haber usted intercedido por mí.
Alain Cobertier - August 15, 2005 07:50 PM (GMT)
Aquella mujer tenía algo que le encontaba a Alain, era algo que iba más allá de lo físico, como una belleza pero intangible.......
-Perdone usted mi descortesía, me llaman Alain Cobertier....
Alain se perturbó al recordar que tenía la figurilla en la mano y que estaba inacabada, siempre había sido muy perfeccionista en custión de las cosas que podían representar belleza, y que alguien viera una de sus creaciones no tan hermosa como lo podría ser le averganzaba.
Alain, depositó la figurilla en un cajón e invitó a la mujer a sentarse.
La casa era bastante amplia, aunque humilde, En el vestíbulo podían verse unos cuantos asientos muy desgastados y un gran aparador, que fue donde metió la figurilla.
El aparador lo había hecho alain, y por los bordes del mismo podían observarse unos símbolos que a simple vista se creerían parte de la decoración.
En la parte trasera estaba la herrería y en un pequeño cuarto, un taller en donde hacía sus tallados......Sus padre no estaban en ese momento, por lo cual, después de sentarse Alain le mostró la casa a la mujer, en al cual veíanse unos poccos muebles. Recorrieron la casa hasta llegar a la herrería, de la cual se pasaba al pequeño cualto en donde Alain tenía su taller. (al cual no entraron)........
Isolda Lamartine - August 15, 2005 09:18 PM (GMT)
Notó la incomodidad del joven cuando ella fijó su vista en su obra, pero decidió ignorarlo, anotándolo como un punto más en la lista de méritos del joven, pues evidenciaba su perfeccionismo. -No tenga usted cuidado, joven Alain, le dijo al muchacho sonriendo plácidamente, excusándolo por su olvido.
-Mi nombre es Isolda Lamartine.
Y luego simplemente se deleitó. Caminó por aquella casa con tranquilidad, siendo guiadaba por Alain, poniendo mucho cuidado en cada parte de la casa, en cada silla, en cada decorado, comprobando con cada paso que daban que estaba en el camino correcto.
Observó la herrería y el taller donde el joven esculpía, y varias ideas llegaron a su mente. Por un lado podría comenzar a indagarle sobre los motivos que plasmaba en sus obras, o podría ofrecerle su ayuda para comenzar una educación que seguramente no tendría medios para pagar.
La primera podría perfectamente combinarse con la segunda, pero no poría adivinar el orden, así que se decidió por la primera opcion.
Luego de regresar al humilde recibidor, Isolda preguntó con el mismo tono de voz dulce y delicado.
-He notado que sus obras denotan gran talento, joven Alain; pero me gustaría preguntarle sobre los motivos que ha plasmado en sus maderas. ¿Tienen acaso algún especial significado?
Alain Cobertier - August 19, 2005 04:07 AM (GMT)
Alain escuchó la pregunta de la mujer sin lograr evitar mostrar un poco de turbación, ya que no conocía a aquella mujer y no sabía como iba a reaccionar ante los verdaderos motivos que le inspiraban aquellos tallados. A Alain le asustaba que la mujer pansaba que estaba loco.
Después de un silencio y de mostrar una expresión pensativa y de preocupación le dijo a la mujer un poco de nervios (más por lo que la pregunta le hacía recordar) que intentó disimular lo más posible:
-Señorita......realmente no se si usted comprenderá lo que voy a decirle, cosa que jamás he esperado de alguien,....pero presiento que usted no lo malinterpretará.....A veces sueño cosas que se salen de lo común para los demás....realmente no las comprendo muy bien, aunque me gustaría,.......... así que lo único que me queda es plasmarlas en algo, porque igual, a veces son tantas en mi mente que siento que si no las saco de allí me va a terminar estallando la cabeza......Además, también siento la necesidad de materializar todo aquello que está ahí....usted comprende, en mi mente.....ya que a veces siento como si algo me faltara, pero no se qué....algo que a veces pretendo que sean ess cosas que continuamente me atormentan......y lo pero es que no se lo que son, ni lo que representan, por lo cual, la única respuesta que puedo darle a mis preguntas son solo el reflejo de las imágenes que se presentan en mi mente..........
Alain, al empezar a decir todo esto de una manera un poco apresurada y enfatizada, se turba al darse cuenta que lo hace, por lo que calla, adquiriendo su rostro sus labios un tono más rojo de lo común, y su rostro una palidez más pronunciada.................................
Isolda Lamartine - August 19, 2005 05:55 PM (GMT)
Sorprendente.
No sólo la manera en que hablaba, con una extraña seguridad, ni lo que decía sino el color de su piel y sus labios; era en verdad un hermoso ser, y su descendencia era tan evidente que Isolda sintió cierto temor.
Sabía que estos seres eran muy celosos y su manera de ver el mundo distaba de cualquier cosa que ella hubiera visto, y no quería tener ningún enfrentamiendo con un Hada; auqnue por aquel chico, si era invevitable, entonces así sería.
-No debe preocuparse por lo que me cuenta, pues tiene usted una fuente de creatividad y de genio inagotable en sus sueños, por más que ahora sean tormentosos e inescrutables. ¿Imagina cómo serían sus tallas y sus vidas si comprende lo que sueña?
Sonrió complaciente, dandole una palmadita tranquilizante al joven.
-He visto que su padre es herrero. ¿también plasma esos motivos en lo que forja, o sólo en lo que talla, joven Alain?
Alain Cobertier - August 20, 2005 05:09 AM (GMT)
Alain escuchó con seriedad la última pregunta de la mujer, intentando responder lo que le era demasiado complicado:
-Pues tal vez me equivoque, pero pienso que aquello que se expresa en un arte no se queda en sí mismo, ya que si se hace (espresar algo en el rate), es porque aquello que plasmamos ahí va más allá de este.......ésta continuamente en nuestros pensamientos y en nuestros actos, en nuestra forma de vida, aunque lo disimulemos a los demás porque estamos seguros que no lo comprenderán, aunque usted..............................En fin, pienso mucho en las cosas que sueño y no tanto por lo que se me aparecen y son extrañas, sino porque sé que son algo que hacen parte mí, y es un "mí" desconocido, pero más cercano que lo que me rodea........y con esto creo estarle dando la respuesta a la primera pregunta.............Tal vez no sepa que pasará si me entero del por qué de las cosas que sueño, pero sé que sería lo mejor, ya que....no sé, es como si algo me faltara, como si estuviera metido en un tallado al que ya me he acostumbrado, pero que siento que no es el mio..........
Alain, mientras hablaba, presentaba la misma perturbación que en un inicio, pero un poco más atenuada, ya que aún no comprendía por qué razón hablaba con aquella mujer algo que no comprendía y que jamás había hablado con alguien, aunque algo de en ella le transmitía confianza, o si no, por lo menos cierta certaza de comprensión.......
Isolda Lamartine - August 20, 2005 06:43 PM (GMT)
Muchas ideas pasaron por la mente de Isolda, intentando encontrar el mejor inicio y el mejor final, y son una sonrisa casi maternal en su rostro, observaba al joven mientras le contaba todo aquello.
Ella misma soñaba, como su madre, y sus sueños eran llenos de sombras y preguntas, y símbolos misteriosos y voces en idiomas lejanos y antiguos, que sólo años después conoció; pero auqnue no entendía el por qué de sus sueños, de un modo intuitivo siempre entendió lo que querían decirle.
Hace cinco años tan solo entendió su origen, pero algo en su interior le decía que las razones de los sueños del joven eran diferentes, y tal vez incluso peligrosas.
Lo entendía; ahora estaba seguro de que el joven adivinaba una realidad más rica y profuna bajo las cosas que podía ver y a las que estaba acostumbrado. Incluso adivinaba intuitivamente la importancia del significado de los actos y los conceptos para la realidad misma.
Era perfecto.
-Pocos son los que sueñan como usted lo hace, pocos son los que entienden sus sueños o al menos les interesa entenderlos, pero son muchos menos los que entienden que lo que fabricamos a través del velo de nuestra mente, utilizando aquello que adivinamos como lo realmente nuestro, es tan poderoso y hermoso como la flor que nunca podríamos crear.
Calló largo rato, agachando la cabeza.
-Joven Alain; en un principio vine porque agradecerle a usted su ayuda me era completamente necesario, pero hoy me iré convencida de que usted necesita conocer cosas que en la ciudad podrá aprender, bajo mi tutela. Hay en París grandes mentes, sensibles, que sabrían apreciar su arte, y hay lugares donde sin duda usted sería bien recibido pues es grande en su oficio. Yo quiero tomarlo bajo mi tutelaje, y permitirle la posibilidad de que estudie lo que los sabios han escrito.
-¿Lo desea?
Alain Cobertier - August 21, 2005 01:00 AM (GMT)
Alain se sorprendió un poco ante la propuesta de Isolda, ya que algo le decía que era incomprensible que una mujer así pudiera tener interés en alguien como Alain, una persona publerina que no podría brindarle mucho o algo....Por alguna razón no desconfiaba de las buenas intenciones de la mujer y algo muy remoto de su ser le gritaba que esta era la puerta para conocer aquello de su vida que estaba sumido en las sombras, en una laguna incierta que el jamás había logrado pisar....!Pero y sus padres¡....Creo que no sería mucha la diferencia, su madre era como un fantasma que le miraba recelosa y su padre alguien que muy dudablemente comprendería las cosas que le pasaban a Alain....Es más Alain había hablado más de sí mismo con esa mujer que con su padre en toda su vida..........Ellos comprenderían, Alain los quería y no los sacaría de su vida, pero tenía que aceptar, destruir el desfraz en el que sentía había vivido por tanto tiempo y del cual sus padres eran parte.
Después de que la mujer pronunció la pregunta, Alain calló largo rato mientras por su mente pasaban todos estos pensamientos. Después miró a la mujer a la ojos y los Observó por unos instantes,.
-Señotita, no se qué podría brindarle yo o cual es la razón por lo cual me hace esa propuesta, pero por algún motivo no siento desconfianza ni recelos de las buenas pretensiones de sus palabras.....Y para hablarle con sinceridad, siento como si desde hace algún tiempo hubiera estado esperando algo así, como si supiera que algo iba a llegar para brindarme elementos para conocer lo que quedó en las sombras, aquello que se me presenta en un lenguaje aún desconocido ara mi y que constantemente me dice que soy un ser que está perdido o por lo menos engañado de lo que en esencia es............Resaltándome el desarraigo que siempre he llevado......y creo que sería estúpido, incoherente y absurdo decirle que no. Igaul, sus palabras me han generado una gran conmoción, como si fuera a ver a alguien muy querido que hace tiempo se fue o no se le ve....Pero, lamentablemente, no tengo mucho con lo cual podría retribuirle lo que haría por mi, pero usted ya sabe que estoy a sus órdenes, y todo lo que necesite y eeste a mi alcance.....solo dígame...
Alain miró fijamente a la mujer con un poco de condescendencia esperando observar su reacción ante sus palabras.....
Isolda Lamartine - August 21, 2005 07:17 PM (GMT)
La Magiter Mundi sonrió de nuevo. Su rostro, cada vez que sonreía, se convertía en un extraño manatial misterioso y laberíntico, que a pesar de irradiar calor humano, irradiaba tantas cosas y tan incomprensibles todas, que todas sus sonrisas y gestos permanecían cubiertos por un denso velo, a menos que ella decidiera descorrerlo.
Era el caso.
Su expresión era de sincera alegría, y asi pudo sentirlo Alain.
-Entenderá seguramente mi interés en ayudarle, cuando entienda el porqué de sus sueños y tal vez sus significados; no le ayudo por lo que usted pueda brindarme, sino por lo que usted podría llegar a ser bajo la tutela adecuada. No dudo de la habilidad de su Padre en el oficio de la Herrería, pero sus manos, Alain, son tan delicadas y fuertes, que podría hacer el oficio de su padre mientras talla una flor en el aire.
Le dio un sólo golpe tranquilizador en la mano. -Sólo le pediría un favor: cualquier estudio que empiece deberá terminarlo y ser el mejor; no dudo de sus capacidades, pero requiero que usted ponga todo de su parte.
Alain Cobertier - August 22, 2005 03:06 AM (GMT)
Alain sintió algo extraño de la mujer, como una especie de calor agradable que no podía describir.
- Señorita, creo que es lo mínimo que puedo hacer, ya que esto, en el fondo, no sería por usted y para su bien sino por el mío. Deseo darles las gracias por lo que me propuso y quiero que sepa que tengo grandes deseos de aprender y por esto y por lo que siento que le debo no la decepcionaré. Usted me dirá cuando desea que partamos y que es necesario que haga antes de hacerlo.
Alain sintió la alegría de la mujer, la cual se mezcló con la suya. Sentía que algo grande iba a pasar y que por fin se estaba dando.
Isolda Lamartine - August 25, 2005 02:32 AM (GMT)
La Magister Mundi sonrió complacida, poniéndose de pie.
-Antes de que vengas conmigo debes aprender a encontrar en las expresiones que logras de tus sueños, en estas preciosas y misteriosas tallas, cosas que aún no has intuido y que no necesariamente tienen relación con los motivos.
-Te hablo del poder de la expresión, en cualquiera de sus formas, y de la sensibilidad para aprehender el mundo, ya sea este un sueño o una forma física. Ve entonces a Le Vile, y busca ser aceptado como aprendiz de alguien que pertenezca al gremio de orfebres, que sin duda alguna tienen relaciones con los más preciosos metales y los más increíbles sentimientos. En cuanto consigas allí ubicarte, yo lo sabré y volveré a buscarte.
Se quedó de pie esperando una respuesta por parte de Alain, sonriendo con sincera alegría. Su voz había ido mutando lentamente en el transcurso de la conversación, y ahora incluso se había tomado la oportunidad de tutearle, pues era necesario que él mismo descubriera las diferencias tan profundas del lenguaje, y su poderoso influjo: las palabras que pronunciaba, delicadas, podrían haber hecho que una roca se apartase con complacencia ante la petición de la Maga. Si era tan perceptivo como había demostrado, seguramente sería este motivo de meditaciones suyas en las noches futuras; al menos eso esperaba.
Alain Cobertier - August 27, 2005 10:08 PM (GMT)
Alain escuchó a la mujer viendo en ella algo como maternal, o por lo menos cercano.
Alain meditó por un minuto sus palabras y sintió que era largo el camino que tenía que recorrer para poder aprender y con este aprendizaje tener respuestas, pero para ello tenía que acariciar la vida en todas sus formas, el mundo como la mujer decía, escuchar las hermosas palabras de los seres que podían darle y construirle, penetrar en su interior, en su alma, en su esencia.....Conocer más de que era su amigo y dejarse orientar por aquellos que habían recorrido el camino, de una forma diferente, pero con dolores y tropiezos que habían dejado como consecuencia, experiencia.
-Claro, creo que es necesrio que genere flujos que rompan la burbuja en la que me encuentro y si aprendiendo y mejorando aquello que me a prmitido respirar por tanto tiempo, el camino hacia.......las rspuestas sería más....mágico.....
Alain después de hablar con la mujer, se dispuso a seguir la orientación que ella le dió.
Isolda Lamartine - August 28, 2005 04:48 PM (GMT)
Le sonrió de nuevo. Pronto comenzaría. Tendría que hacer unas averiguaciones en la Universidad, hablar con algunas personas que conocía, para permitirle a Alain alcnazar la cota de conocimientos mínima para poder llamarle de manera oficial, sin problemas con la orden, Aprendiz.
-Tus palabras son inteligentes, y grande adivino que es tu decisión. Está pues en paz, y has lo que te he aconsejado. Pronto nos veremos de nuevo.
Le aggradeció a Alain su amabilidad con una inclinación de cabeza, tan perfecta en su simplicidad, que podría superar en belleza a las exageradas poses de la nobleza. Cada uno de sus movimientos medidos co naturidad, encajados en un esquema de misterio, pues aunque parezca contradictorio, así era.
Se dirigió a la salida, y esperó a que Alain la siguiera.
Alain Cobertier - August 28, 2005 06:35 PM (GMT)
Alain acompañó a la mujer hasta donde podía hacerlo, encantándole la armonía en sus gestos y en su actitud, la nobleza de su ser...
-Realmente me complace mucho su presencia en este lugar y me ha dejado con grandes emociones en mi interior todo lo que ha pasado hoy...Iré a Le Vile y esperaré que regreses, cosa que algo me dice y me ratifica que harás...
Alain tomó la mano de la mujer entre las suyas observandolas por un momento y después le dió un tierno beso con sus rojos labios....
Isolda Lamartine - August 28, 2005 10:30 PM (GMT)
Si hubiera sido otra mujer, normal, sin tanto dominio sobre su mente y su cuerpo, sin tanta conciencia sobre el mundo y sin tanto poder y entenimiento sobre este, seguramente el tierno beso de aquellos rojos labios la hubieran echo perder la razón, pues tal era la belleza andrógina y perfecta de Alain Cobertier; por eso, por el terrible peligro que entrañaba la belleza y la inaprensible mente de las Hadas, la Orden prohibía a sus miembros molestarlas siquiera.
Para Isolda, el beso tenía otros significados.
-No debe dudar de nuestra futura conversación, pues sucederá sea lo que sea que pase, y tal vez ambos seamos ya diferentes, pero será de igual modo un placer para ambos.
-Nos veremos, Alain Cobertier. Le dedicó una tierna sonrisa y salió de la casa, hacia el lugar donde Renne, su caballo blanco, la esperaba.