Title: Primer Gran Concilio Mágico
Description: 17/7/1225 Magi, Aprendices, Novicios
Isolda Lamartine - August 12, 2005 10:38 PM (GMT)
Aquel era el día señalado.
Isolda había ido donde cada uno de los habitantes de Le Ictus, excepto donde Aloisius, a quien había enviado el mensaje con su Aprendiz, invitándoles a presentarse al primer gran Concilio mágico que tendría lugar después del regreso de casi todos los magos.
El asunto era de gran importancia, e Isolda les hizo sentir el peligro al que se enfrentaba la capilla, y la importancia de todos escuchar de qué se trataba.
El salón de reuniones era verdaderamente grande. Una gran mesa circular de madera rústica, sin adornos, estaba en el centro exacto, detalle que tal vez sólo los batini y los herméticos notaría, y a su alrededor innumerables sillas y asientos, de la misma madera, y ninguno con emblemas o signos, con número par, y siendo este el que desde el inicio había, y el que habría para siempre.
Las paredes de piedra, igualmente limpias, habían sido siempre mudos testigos de grandes reuniones que seguramente habrían tenido mucha importancia hacía muchos años, y ahora comenzaba saga con otros Magos.
Nunca había problemas para comunicarse con los magos que se encontraban al otro extremo de la mesa, en virtud a simples hechizos; el lugar estaba muy bien iluminado, desde el techo, por un candelabro con fuego similar al que estaba distribuido en todo el laberinto, y nunca había allí una sola pelea mortal, pues poderosos hechizos de contramagia, destinados a eliminar cualquier hechizo dañino para los otros o para el edificio estaban siempre en funcionamiento en aquel lugar.
Allí, en una de las sillas, Isolda esperaba con los ojos cerrados.
Gerard Delacroix - August 13, 2005 02:20 PM (GMT)
Era el primer gran concilio al que asistia. Y Gerard, como responsable de la casa Verditius en Paris, se vistió con una túnica ceremonial. Era una túnica sencilla en color ocre y con el escudo de la casa verditius sobre el pecho.
Se apresuró a recorrer los pasillos desde su estudio en la capilla hasta la sala del concilio.
Se preguntaba por los motivos y se sentia intrigado y, por qué no, intranquilo.
Llego pronto y abrió la puerta de la estancia. Entró dentro. Recorrió la sala con sus ojos, percibió la perfección geométrica de su disposición, pero enseguida vió que sentada en la mesa ya estaba Isolda. Hizo un gesto con la cabeza:"Saludos Isolda Lamartine Magister Mundi, Bani Bonisagus, bienhallada seais. ¿ Puedo sentarme junto a vos?" Gerard sabia que iban a tratar asuntos graves pero estar junto a su superior en la orden le ayudaria a enfrentarlos, asi como a mostrar su apoyo. Además, su corazón deseaba estar junto a esa mujer, una diosa viviente.
Isolda Lamartine - August 13, 2005 02:28 PM (GMT)
Isolda vestía una túnica blanca -algo verdadermente extraño en ella-, sin adornos ni costuras excepto el símbolo de la casa Bonisagus, aunque recatado y tejido en hilos plateados, de modo que era bastante difícil percatarse de su presencia sobre la hermosa tela de orígenes árabes.
En cuando Gerard entró, se puso de pie para recibirlo, contenta de que estuviera por fin allí. Su maestro muchas veces había estado junto a ella en situaciones similares, y agradeció silenciosamente el apoyo que ahora su Aprendiz le brindaba.
-Sed bienvenido Practicus Gerard Delacroix, bani Verditius, a este Sanctum de la Magia.
Sonrió dulcemente y le indicó con su mano derecha un puesto a su lado.
-Será un honor teneros a mi diestra, en el lugar que siempre ocupara vuestro Maestro.
Sólo era una lástima que se reunieran en aquella sala para tratar temas peligrosos y molestos; algún día tendrían que hacerlo con otro objetivo diferente a pelear por los sistemas mágicos o para contrarrestar la ira de un enemigo.
Ivor Hersir - August 13, 2005 03:58 PM (GMT)
Envuelto en funestas y grises ropas entró en el salón, con suavidad, y extremo cuidado. Desconocía las circunstancias que habían llevado a Isolda, a convocar un Concilio de Magos, mas, algo le llevaba a pensar que no era nada bueno...en su entrada, sus ojos tempestuosos recorrieron el salón, vislumbrando, al fin, al primero de los asistentes, Gerard y a Isolda, ambos sentados ya...
Apenas había tenido trato con la mujer, y su aspecto, llenaba al Valdaermen de curiosidad, intrigado por el como podía acaparar esa muchacha de tan singular aspecto, el poder que había logrado...Entre éstos pensamientos que colmaban su mente, el karl hizo una inclinación de cabeza, a modo de saludo, tras lo cual, en completo silencio, ocupó uno de los asientos libres, a la izquierda de Isolda, mas con varios asientos entre medias, exactamente en perpendicular a la visión de Isolda. Su rostro, una escultura de seriedad en éstos momentos, surcada, solo, en algunos tramos, por pequeñas cicatrices, apreto sus manos...y suspiró.
Iluno - August 13, 2005 05:32 PM (GMT)
Iluno hizo su entrada poco despues que el valadaermen. Iba vestido con sus ropas de cuero y lino de colores marrones y verdes. Pero para la ocasión llevaba una piel de oveja de gran tamaño sobre sus fuertes hombros. A pesar del calor que podría pasar, aquella era la forma de vestir apropiada segun su punto de vista en una ocasión como esta.
Algo como un concilio era un asunto serio, y esa seriedad se reflejaba en su rostro. Su pelo recogido con un trozo de tela y su barba cuidadosamente recortada enmarcaban su gesto de autoridad y seriedad. Era consciente de su posición en la capilla. Una cosa no quitaba la otra.
Saludó con una educada inclinación de la cabeza a los presentes y se sentó enfrente de la archimaga en la otra punta de la circular mesa.
- Saludos a los presentes. Veo que aún no estamos todos. Esperaremos.
Isolda Lamartine - August 14, 2005 05:59 AM (GMT)
Se puso de pie cuando entró Ivor, y permaneció así asta que hubo entrado Iluno, y a ambos los saludó de la misma manera:
-Sean bienvenidos.
Les hizo una reverencia y tomó de nuevo asiento.
A su lado, tiempo atrás, se había sentado el Maestro de Gerard, y ahora él ocupaba su lugar. ¿Quién ocuparía el de ella cuando se hubiera ido? Sólo esperaba que los Magi le hicieran caso a sus consejos y no los tomaran a la ligera, que tomaran las precauciones indicadas, y que esa reunión no se convirtiera en un campo de batalla.
Kurush_Ishraqi - August 22, 2005 04:25 AM (GMT)
Kurush llevaba varios momentos caminando por los corredores de la capilla, algo lo tenía muy intranquilo y luego de observar a la Meca supo que no era nada bueno, un gran poder podía sentirse, aparte de todos los magi que estaban reunidos en un solo lugar...
Los pensamiento viajaban grandes distancias y en la unidad podían encontrarse cada uno, parecía un conflito y eso no le lanzaba buenos resultados.
Caminó despacio hasta la sala del concilio, como midiendo absolutamente cada paso, todo en el Sútil era matemáticamente perfecto, el movimiento de su cuerpo, el movimiento de sus ropas incluso daban la ilusión de estar alineadas, geométricamente ubicadas.
Llego hasta la puerta y observó a los presentes, aún sin entrar realizó una reverencia y un par de palabras en su idioma natal de santificación lo prosiguieron, luego, decidió entrar y saludar... en la medida de lo posible ya que hacia demasiado no se reunia con magos de las diferentes hermandades.
-Saludos a todos los presentes.
El batini no solía entablar conversaciones muy a menudo asi que su saludo seguramente se escuchó como cuando un indio habla en las "viejas peliculas del oeste"...
Después se adentro en la sala para notar su intrinseca perfección.. pero no se sentó.
Aloisius Montenegro - August 23, 2005 10:10 AM (GMT)
Aloisius entró en la sala del consejo de magi y, después de saludar a todos por su nombre se disculpó.
- Siento mi tardanza, mis obligaciones en el hospital no me han permitido llegar con toda la prontitud que hubiese deseado. Me encontraba realizando una operación quirurgica de gran dificult... perdonadme otra vez, no deseo seguir importunandoos con explicaciones por las que, con toda probabilidad, no sentiis la más mínima curiosidad.Los ropajes negros de la orden aún se encontraban manchados con sangre, sobretodo en la tela blanca de la cruz símbolo de los caballeros Hospitalarios de la orden de San Juan de Jerusalen. Era obvio que no había gastado ni un segundo de su tiempo para cambiarse y no demorar más su llegada. Su espada de caballero había sido cuidadosamente dejada a la derecha de la puerta, tal y como mandaban las formas.
- Espero que no os importe mi aspecto. No deseaba haceros esperar más. Quizás mi vestuario no sea el más apropiado pero, por supuesto, haceros esperar sería más inapropiado si cabe. Si no os importa, Señora, me sentaré a vuestra vera para este concilio.En la pregunta de Aloisius nadie pudo detectar sarcasmo pues no lo había. Consideraba que las diferencias personales con Isolda no debían interferir en los asuntos de la capilla y, al menos así parecía, la Hermética era del mismo parecer.
"Las cuestiones importantes sólo pueden ser tratadas desde la templanza, virtud necesaria para la mayoría de los quehaceres de la vida, pero más necesaria aún para enfrentarse a la adversidad"
Aloisius Montenegro
Isolda Lamartine - August 23, 2005 03:23 PM (GMT)
Isolda se puso de pie ante la entrada del batini, y le saludó con una inclinación de cabeza.
-Sea bienvenido Kurush Ishraqi.
Y no se sentó cuando arrivó Aloisius. Su semblante no cambió, pues estaba preocupada y sus prioridades bien organizadas, pero acía tanto tiempo no veía a ese sujeto, que el impacto fue grande en sus psiquis, auqnue en pocos segundos simplemente se desvaneció de la misma manera como había llegado.
-Sea bienvenido Aloisius Montenegro . Su tono y formalidad era la misma que había usado con todos los otros Magi. Se preguntaba cómo lo tomarían, y esperaba que lo hicieran de la mejor forma posible, por su propia seguridad y la de la capulla. -Sentaros en mi vera, don Aloisius, si es vuestro deseo, y no os disculpéis por haber tardado, pues conocemos vuestras ocupaciones y las respetamos.
Le dedicó una sonrisa, y tomó siento luego de que todos los otros lo hubieran hecho. Por lo general este tipo de reuniones dentro de la Orden eran basadas en un estricto código de etiqueta, y se sentaa acada quién en su lugar segun su conocimiento mágico o su influencia política, y las palabras de todos eran siempre precedidas de aclaraciones conceptuales y excepciones a posibles "abusos del lenguaje" que se efectuaran. No era este el caso, e Isolda estaba perfectamente acostumbrada a este tipo de reuniones, auqnue en otras tierras.
Su tono cambió, de ser suave y delicado a ser serio y monótono cuando comenzó a explicar los sucesos con el mayor detalle posible.
-He convocado esta reunión porque una noticia grave deben conocer, y deben conocer los riesgos y las implicaciones que lo que les diré tiene.
Cerró los ojos.
-Hace ya largos años, en tierras lejanas y desconocidas para muchos, llegué a un pueblo bastante peculiar, un pueblo árabe, acompañada de mi Maestro Sandro Iván Artois D´Vicrer Salazar. El lugar estaba rodeado de desiertos interminables y sus días eran tan calientes como el sol y sus noches tan heladas como la nieve; pero era todo, paisajes, noches y días, sumamente extraños, aunque no supe hasta después la razón de mi presentimiendo.
-Parecía, en principio un lugar normal, donde la gente salía de la taberna ebria y se golpeaba la una a la otra por cualquier disputa casera, o por un pleito de honor o de linajes; cuano tuve la oportunidad de observar el comportamiento del Pueblo desde adentro, comprobé que esto no era normal, y sentí algo que penetraba en los corazones de los hombres y de la misma tierra: los animales estaban todos enfermos y decaidos; las tierras estériles y malsanas sólo producían frutos insalubres y hasta peligrosos; el agua contaminada y pútrida levantaba los ánimos de las gentes provocando disputas y muertes; los hombres peleaban contra lo que pasara frente a sus ojos impulsados por una mano negra, violenta y perversa; bien es sabido que los árabes son granes guerreros, pero sus actos no eran controlados por sus mentes, sino por una nube de odio que flotaba sobre todo el pueblo.
Por un segundo miró a Kurush; por fin seguramente sabría el origen de la relación entre ella y el maestro Ibrahim.
-Y los hombres enfermaban de extrañas enfermedades que nunca había visto, y morían en un día, o dos si eran fuertes, o más si no eran normales hombres, y sus cuerpos secos y vacíos de toda vida se conservaba secos para siempre, pues este espíritu se alimentaba de sus anhelos y de sus vidas. Sus cáscaras vacías permanecían en las calles, en las camas o en los campos de batalla, atestiguando el poder de aquel mal que se había apoderado de ese lugar.
Suspiró.
FDI. os suplico que si postean no digan nada, que no puedo terminar esto hoy porque tengo que irme ya... pero falta, obviamente...
Isolda Lamartine - August 25, 2005 02:16 AM (GMT)
Luego de segundos que a Isolda le parecieron interminables, continuó con su relato. Las razones de la eternidad de aquellas palabras eran en parte conocidas por Iluno, y ahora comenzarían a ser en parte conocidas por el resto de Magi de la capilla. Ojalá fuese todo tan sencillo como poner a los buenos de un lado y al malo del otro.
Las palabras del Inkarna con el que Iluno había hablado llevaban una gran verdad; era evidente que la poderosa entidad espiritual veía las cosas, o las presentía, a un nivel que para Isolda era desconocido; de todos modos no podría develar la historia completa. No, eso sería demasiado peligroso para todos.
-El hogar en el que seríamos recibidos era donde más fuerte se podía sentir la terrible presencia insustancial que agobiaba a todo el pueblo; las hermosas figuras geométricas árabes, su excelente tallado y los jardines interiores de la casa, otrora florecidos todo el año y repletos de silvestres especies de pájaros cantantes y de música producida por el arte humana, ahora aparecían ante nuestros ojos apagados y muertos; un silencio de muerte habitaba los espacios que los sonidos angelicales, las canciones de animales y hombres, habían dejado desocupadas, y las plantas, muertas todas, aparecían como un recordatorio de que en ese momento penetrábamos el reino de la muerte.
Guardó silencio unos segundos, recorriendo con la mirada, triste, a todos los Magi reunidos.
-Tal vez no les parezca a ustedes que sea sorprendente, pues era de esperarse que si todo el pueblo estaba en similares condiciones, con la corrupción reptando por cada pared; empero hay algo que hacía que este palacio fuera especial entre las casas que se ubicaban en ese pueblo. Esa era la casa de un Maestro entre los Ahl-I-Batín, amigo de mi Maestro, y Maestro mío durante mis permanencias en tierras árabes. Su poder y su comprensión de las facetas de la realidad era grande, y su palacio era según su voluntad. Pero ahora se hallaba ocupado por otro ser, que le superaba en poder y convertía su orden y su Unidad en oscuridad y Muerte.
-Cuando mi Maestro y yo entramos a su habitación, lo hallamos en su cama, enfermo, sintiendo cómo la vida se le escapaba frente a sus ojos, sintiendo cómo su poder mágico escapaba hacia lugares que los hombres no pisan por no existir en sus mentes; sentía el peso de aquella oscuridad nublando las almas de los mortales y pudriendo la tierra que tanto amaba, y aunque luchó, en ese momento perdía la batalla.
Hizo una nueva pausa. Había detalles que sería mejor aún no revelar de ese aparte de la historia, aunque seguramente Ishraqi los recordaría sin ninguna dificultad, pues las historias que a ese eco siguieron le dieron el nombre de Jinete de Tormentas, y a su Maestro de Creador de Mundos, nombre que sin embargo se negó a usar.
-La batalla mágica que mi Maestro llevó contra la enfermedad que lastimaba la mente y el cuerpo del Ahl-i-batín, fue acompañada por una batalla que yo libré contra el origen del mal. Ambos nos demoramos dos días sin descanso en nuestra tarea, y por fin logramos librar al Mago y al pueblo de este ser.
Bajó el rostro y cerró de nuevo los ojos.
Sobre la mesa se delineó con rapidez la imagen mental que Isolda tenía del valle profundo donde se encontraba la guarida del monstruo. Las paredes a ambos lados del valle podrían superar cualquier construcción humana, tal vez duplicarla, y la falta completa e verdor hacía que el ambiente fuera fuerte para quienes no estaban acostumbrados. Soplaba un fuerte viento desde la entrada al valle, y humaredas polvorosas nublaban la vista y amenazaban con sepultar a quienes se atrevieran a cruzar aquellos reinos olvidados y temidos, incluso por los hábiles nativos y sus monturas resistentes.
La imagen se acercó lentamente a una de las caras del valle, por donde Isolda y un hombre con una capa negra y la cabeza cubierta trepaban, cubiertos sus rostros al modo árabe para protegerse de la arena, mortal y lasciva, que los golpeaba con furia.
-Encontrar el rastro no fue difícil, pues confiado el ser que lo producía, había dejado ya sus arcas bien claras en todo el recorrido hasta su guardia, y tras una comprobación final, comenzamos el ascenso. Contuvimos su magia sobre el viento todo lo bien que pudimos, pero a medida que ascendíamos se ponía más violento y más peligroso, y vaporosos humores malignos comenzaron a llegarnos junto a pequeñas piedras y guijarros, que tenían como objetivo, más que detenernos, arrojarnos al vacío.
-Cuando llegamos a la boca del túnel, las cosas fueron muy diferentes. La magia que provenía de adentro se nos presentó tan negra como el camino hacia nuestro objetivo, y la maldad de las intenciones hicieron que por poco nos arrojáramos solos al vacío, pues pensamos por un segundo que preferible era morir a enfrentar aquel mal. Tal era el poder de aquel ser, que no sólo dominaba el viento, sino la mente y el cuerpo.
A medida que Isolda avanzaba en su relato, la imagen -que todos podían ver perfectamente a pesar de estar en esquinas opuestas de la mesa-, iba recorriendo sus palabras e ilustrando no sólo las visiones, sino las sensaciones que ellos sintieron, y por un momento un hedor de infierno y un deseo de morir a seguir viendo aquello invadió a todos los presentes.
Este sentimiento era tan fuerte, que la misma Isolda tuvo dificultades -que no se molestó en ocultar-, para continuar su relato.
Lo que siguió fue tan cruento, que aquella cámara nunca más escucharía terrores como aquellos, ni masacres ni tantos derramamientos de sangre verían los campos de batalla como los que los Magi reunidos en torno a aquella mesa pudieron ver y escuchar, y el sentimiento que ambos aventureros llevaban en el camino hacia la profunda oscuridad, invadió también a los Magi de Le Ictus.
-Su poder residía en lo que allí guardaba: las mentes y las almas laceradas de los que habían muerto por su influjo, y la misma tierra, el agua y el viento que envenenaba estaban allí atados y sufriendo, y pesadas lágrimas derramaba el Universo al presenciar aquello en sus límites. Mi acompañante y yo liberamos toda la quintaesencia que Lor-Ukter -pues este descubrimos era el nombre del Elemental- había colectado en ese lugar infernal, con oscuros propósitos que aún no alcanzo a vislumbrar, a pesar de que tanto tiempo a pasado ya.
-Cuando estuvo ya débil, y él acudió a sus Dominios para defenderlos, el poder del que se alimentaba estaba menguado, y pudimos eliminarle. O al menos eso creímos.
Se detuvo mucho más tiempo que en las anteriores ocasiones, y pasó con su vista a todos los presentes.
Cuando supo que habían comprendido su relato, la imagen se desvaneció.
-Os cuento esto pues ese ser se encuentra ahora en París, y su poder ha crecido alimentado por una fuente que desconozco, aunque presiento que se trata de un ser superior a él que le ha alimentado con algún propósito. Ha atacado ya al señor Iluno, pues el ser rondaba Le Ictus, y sé que ahora puede tomar cuerpos y caminar entre los Durmientes como cualquiera de ellos.
Hizo una nueva pausa.
-Desde que sentí su presencia he reforzado las defensas mágicas de la Capilla, pues antes logró penetrar y llegar hasta la puerta de mi Sanctum.
Se puso de pie, y caminó un poco en derredor, pensativa.
-Os e convocado por dos cosas, entonces. La primera, y más importante, es que lo penséis con detenimiento antes de aventuraros fuera de estos muros sin las debidas protecciones, pues peligro corremos todos, como toda la ciudad. El segundo motivo, es que Le Ictus necesita que todos pongáis de vuestra parte para lograr que las defensas de la Capilla, y por tanto la seguridad de todos, sea guardada en contra de ese ser.
Guardó silencio. Había terminado. Era obvio que no había pedido ayuda, y no lo haría.
Gerard Delacroix - August 29, 2005 11:02 PM (GMT)
No era facil asimilar una realidad tan espantosa en el tiempo de su exposición. Gerard estaba preparado para cometer la realidad con una perspectiva ordenada, concisa, inquisitia y discernidora. Pero aquella realidad a la que antaño se enfrentós Isolda, no sin pérdidas, y que ahora la perseguia hasta aqui, era.....
La vida parece darnos una vuelta de tuerca para probar nuestro temple y todo aquello desafiaba la concentración y entendimiento hermético. " yo soy el pensamiento, y sobre mi esta Keter, la corona . Yo ordeno y no al reves. ..." La laetania hermética para sosegarse funcionaba, despues los hechizos de la sala hicieron el resto.
Con la maquinaria mental dispuesta, pudo obviar los nobles y potentes sentimientos de protección que gravitaban sobre su relación con Isolda, esa pulsión primaria de perder la vida por ella si era necesario desapareció. " un poderoso espiíritu, Lor-Ukter, esta aqui y se ha podido encarnar atravesando la celosia. Ha podido penetrar hasta el Sanctum de Isolda. Ergo es poderoso y malvado. Nadie está a salvo. Pero, ¿Cual era la autentica naturaleza de Lor-Ukter?". Tras estos pensamiento Gerard se decio a intervenir.
Un incómodo silencio estaba recorriendo la mesa donde los magi pensaban o, mejor dicho, digerian las nuevas de Isolda. Delacroix sentado a la derecha de Isollda se levantó y carraspeó levemente. Su rostro estaba sereno pero circunspecto.
"Graves, muy graves, noticias nos traes Isolda Lamartin Bani Bonisagus Magus Mundi. Ese ser, de pesadilla, que os persigue y ahora nos acecha, parece haber crecido en fuerza y astucia. Parece ser una encarnación del mal en su esencia de destrucción y muerte. Pero ¿cual es su verdadera esencia? no parece desprovisto de método y objetivos, es posible que además de su animadversión hacia vos tenga algun otro objetivo en esta ciudad, y para ese otro objetivo ha sido traido y rescatado por algun ser o por alguien, pues no olvidemos que existen más despertados y que no los concemos a todos y sus poderes. Pero insisto, ¿ cual es su verdadera esencia?¿ Que arquetipo lo domina? ¿De donde extrae su poder?. Estas cuestiones deberan ser acotadas para poder defendernos de él. Si me permiten la opinión los respetables magi aqui presentes" Tras lo que se sentó y cruzó los dedos de las manos. Su rostro continuaba con el mismo rictus.
Respiro calmadamente cinco veces y escruto el rosro e los demás alli presentes.
Isolda Lamartine - August 30, 2005 11:49 PM (GMT)
Y por fin se rompía el silencio. No era que le desagradara, al contrario. Muchas veces había logrado descubrir grandes secretos y verdades veladas mientras, en la penumbra del atardecer, la benigna luz venusina comenzaba a desaparecer; en esas noches el silencio era tan aterrador, que parecía así mismo una parte tan esencial del mundo como la vida misma; y en verdad lo era, y muchos le temían.
Este silencio se rompió de la manera menos precisa. No porque fuera tosca o insulsa, sino porque eso la obligaría irremediablemente a dar detalles que involucrarían en un grado mayor a los miembros de la Capilla.
Sí, era justo que supieran todo lo que ella pudiera decirles, pues estaban en peligro por ella, de algún modo, pero eso acarrearía otras cosas que no podía permitir. Aún así se dispuso a contestar como mejor pudiera.
-Le contestaré de la mejor manera, Practicus Delacroix, auqnue muchas de las cosas que usted inquiere son así mismo mis dudas, y sólo aventurar puedo las respuestas, corriendo el riesgo de equivocar el paso.
Levantó el rostro hacia todos. -No toméis entonces mis palabras en adelante como ciertas, y respetad el gran margen de duda que yo les pongo, pues tal vez haya sido todo preparado por el espíritu, conociendo mi mente, para que yo cayera en su trampa.
Esperó unos segundos, y comenzó.
-La Orden de Hermes ha llamado a estos espíritus como Elementales, pues su esencia espiritual y el dominio que tienen se ocupa de uno de los cuatro elementos. Lor-Ukter es así un Elemental de Viento. Empero, como podréis haber ya entendido, tenía a su vez dos habilidades en aquella época, pues causaba enfermedades letales llevando en sus brisas perniciosos olores, e indisponía los ánimos de los hombres y de los animales, volviéndolos violentos e impredescibles.
-En ese entonces ya una presencia externa sentí, pero era apenas lógico, pues su fuerza la drenaba de sus víctimas: tanto los que morían en un mar de sufrimientos en pocos días, como de la ira de aquellos que peleaban por su influjo. Aún después de la muerte seguía atormentanto las almas de los que capturaba, pues en esa caverna cien cabezas hallé, y en todas aún había sufrimiento. Así pues no era extraño sentir presencias de diferentes naturalezas en su Oscura Magia, ya que eran muchas las fuentes de donde provenía su fuerza.
-Ahora no lo conozco, pero sé que es tal vez cien veces más fuerte que antes, y desde esa época su objetivo ha sido sólo uno: poder. No puedo decir si goza con el sufrimiento que provoca, pero sí puedo decir que entre más sufrimiento provoca, más fuerte se hace.
-Sus objetivos en la ciudad me son desconocidos, pero créanme cuando les digo que si viene sólo por mí, ya hace tiempo podría haber intentado eliminarme.
Guardó silencio varios segundos. Aquello era completamente cierto. Cumplía dos misiones, sin embargo, que sabía comenzarían a surtir efecto de inmediato.
-Así que son otras sus metas, pero permanecen tan oscuras como su naturaleza.
En la mente de Gerard sonaron unas palabras, delicadas, que más que palabras eran conceptos puros en un nivel de comunicación que sólo los entes astrales o los herméticos preparados podrían alcanzar.
"Prácticus, usted bien ha de saber que el conocimiento del Arquetipo de un ser le daría la mago hábil control sobre él. Si usaba esa Palabra en otro sentido, auqnue lo adivino, no debería olvidar lo que las Palabras *Significan".
*Como grupo, las Palabras en general son el primer paso en el camino hacia el Intellectus Mundi pues son conceptos casi puros.
Aloisius Montenegro - September 2, 2005 10:17 AM (GMT)
Aloisius permaneció impávido escuchando la terrible desgracia que se cernía sobre la ciudad. No podían quedarse sin reacción. Era el momento de actuar unidos y con determinación.
- Si me permiten vuesas mercedes, tomaré la palabra. Me gustaría, y perdonen la franqueza, que dejemos de lado las diferencias que podamos tener. Más que de lado deberíamos dejarlas dentro de estos muros en los que podemos dirimir nuestras diferencias desde la dialéctica y no por otros medios. Tal como otras veces ha pasado- Después de decir esto miró significativamente a Isolda y esperó apenas un segundo para calibrar su reacción-
Sólo si permanecemos unidos ante el gran mal que nos acecha y con la ayuda de Dios, podremos tener la determinación para vencer a ese demonio. No debemos dudar, no podemos dudar. Vosotros los que sois guerreros convendreis conmigo, al menos en este tema, que sólo tendremos alguna posibilidad si juntamos nuestras fuerzas. ¿No es así?
"Busca entre tus enemigos aliados y, quizás algún día, tengas verdaderos amigos"
Aloiosius Montenegro
Isolda Lamartine - September 3, 2005 02:18 PM (GMT)
Escuchaba con atención las palabras de Aloisius, pues ya las esperaba, y hubiera pensado que él sería el primero en hablar, pero por lo visto prefería mirar y luego expresarse, e incluso con sorna e ironía hablaba en aquel momento, pues así Isolda entendió sus palabras primeras.
Sin embargo el gran control sobre su cuerpo y su mente la previnieron de cambiar de pose, ni su actitud ni su rictus se movió, pues de lo que hablaban era más molesto que el mismo Aloisius, e incluso su mente relegó aquel enojo en un lugar de donde no pudiera siquiera ser sacado.
Sin embargo algo había sucedido allí, en la reunión, y comenzaba a irse el flujo de sucesos justamente por donde ella no lo deseaba.
Su voz resonó dulce y tranquilizadora, complaciente y hermosa, en toda la sala al hablarle a Aloisius, que por lo visto no entendía las intenciones de la Maga.
-Tiene usted gran razón señor Aloisius al decir que unidos es como podremos hacerle frente al poder que ese ser lleva consigo; empero nuestra unión será para proteger Le Ictus y a todos los que aquí habitan, más no para enfrentarlo.
Bajó el rostro dos segundos, y lo levantó de nuevo.
-Si nuestra unión fortifica la Capilla entonces no será más problema y podremos dormir y trabajar seguros, y si no olvidan mi consejo, y nuestra unión fortifica además a cada miembro, nada temerán cuando abandonen estos muros. Pero enfrentar al Oscuro no es trabajo de todos, y no podré permitir que nadie intenté enfrentarlo, ni siquiera unidos todos, pues sin duda la muerte de todos traería.
Era clara su postura. Debería poner cuidado con Aloisius, y aunque este pudiera tomarlo como una ofensa, Isolda recreó en su mente la palabra Puerta, y en la mente de Aloisius resonaron las palabras.
"Señor Aloisius, disculpe usted que me dirija de este modo, pero es imprecindible; nadie aquí tiene el poder suficiente para enfrentarlo, ni unidos siquiera aquello sería posible. Sólo Usted, que es poderoso y sabio, podría ayudarnos en la empresa, y no deberá siquiera de frente enfrentarlo. Nadie más, y no seré flexible en este punto."
Iluno - September 3, 2005 04:50 PM (GMT)
Iluno estaba a punto de abrir la boca cuando habló la archimaga. Se alegró por ello, porque dudaba que el archimago apreciase lo que le iba a decir. A pesar de sus palabras amables y sus deseos de unidad, dejaba bien claro que esa unidad sería una unidad bajo su voluntad y la de su "dios". Afortunadamente, la mirada de todos estaba fija en los dos archimagos, que con su sola presencia parecían captar todas las atenciones. Se mordió con suavidad el labio y permaneció impasible.
Aloisius Montenegro - September 9, 2005 01:51 PM (GMT)
- Así sea, como vos decís. Estais más informada que yo a este respecto y es por eso que sería oportuno que nos informaseis adecuadamente, dentro de lo que considereis y no más alla, respecto a esa bestia infernal. Creo que todos aportaremos nuestro duro trabajo, cada uno desde su perspectiva. Reconozco que no me es conocida la manera de pensar de todos los que aquí nos encontramos, aunque siempre he tratado con gentes de otros credos, tanto sarracenos como judaicos, me cuesta comprender a los, por así decirlo y sin ningún ánimo de ofender, paganos. Es por esto que no sé si considerarán apropiada mi próxima proposición. Propongo, y que nadie busque doblez en mis palabras, que ante un peligro como el que ahora nos acecha será necesario un liderazgo ferreo y, dado que vos sois la que más sabe respecto a ese ser y sus intenciones, deberiais ser vos la que tomase esa responsabilidad. Creo que convendrán conmigo que será lo más oportuno para afrontar la situación. Cuando todo quede solucionado, esperemos que para bien, se puede volver a afrontar la cuestión del liderazgo de la capilla y, si fuese necesario, decidir quien llevará la responsabilidad de regir y gobernar. Meditad bien vuestras decisiones al respecto y hablad. Yo por mi parte he hablado y propongo que , Magister Mundi Isolda Christine Terrein Lamartine, bani Bonisagus, Princesa de la Luna de Fuego, Guardiana del Innombrable, Portadora de la Cruz de Hielo, Jinete de la Tormenta, Ama de Mundos sea, provisionalmente, la regente de esta capilla.
Aunque ofrecer el liderazgo momentaneo a Isolda Lamartinne podría ser peligroso para Aloisius, este había estado meditandolo durante la exposición de la archimago y no había encontrado una opción viable. No podía ser de otra forma, si Dios así lo disponía así debería de ser. Los caminos del Señor son inexcrutables.
"Tiendo mi mano y bajo mi espada, abro mi corazón y escucho tus palabras con la única intención de que tú también escuches las mías"
Aloisius Montenegro, Archimago de las Voces Mesiánicas, Caballero de la Orden del Hospital de San Juan de Jerusalem.
Gerard Delacroix - September 9, 2005 05:13 PM (GMT)
Aquella era la facultad de la fé. Don Aloissius hacía gala de su fuerza interior, de su total abnegación y creia que hacia el bien al sacrificarse en la pugna por el poder en favor de su contrincante. Todo era por el BIEN absoluto y en nombre de DIOS. Pero en realidad se trataba de una inteligencia astuta, taimada y convenientemente manipuladora. " Si Isolda acepta ser regente justo ahora, cuando el mayor mal que habia amenazado la capilla en los últimos años se manifestaba, era posible que se le culpara por las consecuencias, que un giro del destino acabara por destruirla, sino a ella, sí a toda su influencia y poder." El simple pensamiento de tal destino para su adorada archimaga hizo sentir un vuelco en el corazon a Gerard. Proyectó su mente tras trazar el glifo de apertura en el aire con su mirada. Mi señoa Isolda, perdone que la importune en su pensamiento, pero temo que esto sea una trampa de Don Aloisius para poneros en una posición dificil y peligrosa. ¿Puedo intervenir de algun modo que os convenga para reconducir el debate?"
Gerard se mesó la perilla mecánicamente mientras proyectaba su mente.
FDI: Corona 3.
Iluno - September 10, 2005 11:15 AM (GMT)
Iluno creia que ya había escuchado bastante las aduladoras palabras del archimago y que era momento de dar su opninión sobre varias cosas expuestas por Montenegro.
- No pretendo sacarle ningun doble sentido a tus palabras, don Aloisius. He escuchado con atención todo cuanto has dicho y algunas de tus opiniones no dejan lugar a segundas interpretaciones.
Iluno no trataba de usted a nadie. No por falta de respeto. Sino porque en su idioma materno no existía tal tratamiento de deferencia. Aún no se había acostumbrado a ello.
- Antes has hecho un "llamamiento" a los guerreros aquí presentes, entre los que, modestamente, me considero incluido. Alegando que estariamos de acuerdo contigo y que con la ayuda de tu dios venceriamos. Respeto tus creencias así como espero que se respeten las mias. Pero no esperes que luche contra nada por el bien o con la ayuda de tu dios.
Las palabras de Iluno sonaban respetuosas, pero eran las palabras de un lider. Contundentes y firmes.
- En absoluto me ofende que me llames "pagano". ¿Acaso te ofenderias tu, si yo te llamara "cristiano"?
- Comparto tu opinión de que Isolda Lamartine debería ser la regente de la capilla en estos tiempos dificiles. Pero no he podido evitar oir como mencionabas la palabra "provisionalmente". Esta capilla ha de ser fuerte para enfrentarse al futuro. Y no lo será si consideras que le estas "cediendo" un liderazgo que no posees a la archimaga. A mi me suena como si solo plantearas una momentanea tregua. ¿Y si despues de este peligro viene otro? ¿Volverias a estar dispuesto a ceder tu "liderazgo"?
Iluno se sentía encendido por dentro. Pero relajado por fuera. Su voz era fria y carente de sentimiento. Sus ojos ardian de pasion.
- Fué mi compañia la que fundó esta capilla junto con la Vieja Fé. Creo que mi voz, por tanto, deberia ser escuchada como lo que representa; la voz del más importante representante de esa compañia fundadora de la capilla. No como la voz de un individuo.
Isolda Lamartine - September 11, 2005 05:41 AM (GMT)
Isolda escuchó a Aloisius con el mismo semblante neutro, mudo, que había tenido mientras hablaba la anterior vez. Del mismo modo "escuchó" los pensamientos del Prácticus en su mente, y la intervención de su amado Iluno, por último.
Todas aquellas palabras volaban en su mente con velocidad impresionante, y tomando nota de cada una de las subyacentes intenciones, la Magister Mundi sonrió para sus adentros. Le encantaban aquellos juegos políticos, y estaba acostumbrada a ellos pues la Orden era experta en inventar y escribir antecedentes, pleitos, fórmulas, y los Sa* solían ser tan intrincados y angustiosos para los observadores externos como el más elaborado entre todos los laberintos, dándole a casi todo hermético la capacidad de disfrutar de aquellos encuentros retóricos.
Isolda se consideraba una buena jugadora. No asidua, pero buena de todos modos, más por experiencia que por talento natural.
Habló primero a Gerard, usando el mismo camino por él abierto, intentando calmarle en sus preocupaciones.
"Agradezco tu entereza, y reconozco en tus palabras inteligencia y previsión, dignas de tu Casa y de tu persona. Pero debo enfrentar el reto que se pone ante mí, pues es mi escape lo que Aloisius espera".
Esperó unos segundos, a que el silencio que Iluno había impuesto en la sala cuajara, tomara formas definidas en las mentes de todos los Magi presentes, que aunque tal vez no podrían reconocerlo como lo que era realmente, intuitivamente sí que lo reconocían. Al menos eso era lo que ella esperaba.
Y luego intervino. Como en las anteriores intervenciones que había hecho, fue su voz delicada y suave, como una caricia, y no sin fuerza ni decisión, dejó manifiesta la lucidez de que gozaba.
Se dirigió primero a Aloisius, no sin dejar de notar que la había llamado como sólo dentro de la Orden solían hacerlo.
-Agradezco vuestras palabras, don Aloisius, y no dudo tampoco que lo que ellas dicen es justamente eso. Concuerdo con vos en un punto: debemos aunar conocimientos en la empresa que he propuesto, si la aceptáis, como espero, y organizar y distribuir nuestras capacidades para hacer de Le Ictus una barrera infranqueable. Será esa entonces la labor que emprendamos en cuanto sea posible, que espero, como creo que todos luego de lo que habéis visto, que sea tan pronto como nuestra actual reunión termine, o cuando mañana la noche ceda su puesto al día.
Guardó silencio, moviendo su mirada de Aloisius a Iluno, y volviéndola a posar en el cristiano después de haber recorrido los rostros de los demás presentes.
-El otro tema que proponéis es sin embargo algo delicado. Iluno, reconozco en vuestra opinión la de vuestra Compañía, y aprecio la opinión que nos ofrendas. Es sin duda una áspera discusión que debe ser llevada a cabo, pero dado que estoy en ella implicada, debo deciros antes de que continuéis, la opinión que sobre esto tengo.
-Acepto ser consejera en lo que ahora acaece sobre nosotros, como siempre he intentado serlo, pues aquellos que buscáis consejo o simple conversación, siempre habéis encontrado las puertas de mi Sanctum abiertas; no será esta una ocasión diferente, y aconsejaré a Le Ictus como mejor pueda para que el peligro que sobre Ella se cierne, sea superado de la mejor de las formas. Será ese entonces el papel que siga jugando, tanto en la capilla como en lo que ahora hemos de emprender, pues no me puedo permitir "regentar" las vidas de Magi que han arribado a este lugar a buscar refugio y seguridad.
Guardó silencio un momento, y luego prosiguió. –Comprendo que mucho más falta por decir, y que será necesario para muchos tener todo esto claro, aunque para otros resulte tal vez molesto. Pero no es el momento.
Reinó el silencio, de nuevo, por unos instantes, hasta que su melodiosa voz lo empujó de nuevo, no rompiéndolo, sino como si esa hermosa voz proviniera del silencio mismo.
-No es el momento, puesto que nuestras mentes e intenciones tienen que tener de buena manera definido su objetivo, y ninguna otra preocupación debe haber cuando emprendamos cualquier acción, sea esta proteger la capilla o proteger a alguno de los Magi que en ella reside, y sin duda vuestra propuesta, don Aloisius, tendría nuestras mentes y esfuerzos capturados más de lo que sería saludable, o recomendable. Considero prudente que esta conversación se lleve a cabo cuando Lor-Ukter haya sido dominado. ¿Opináis como yo?
Si bien era cierto que Aloisius y ella, de cierto modo, delineaban el futuro de Le Ictus, no era el origen de este "liderazgo" el título o el rango, sino la sabiduría y el poder, tal vez incluso el temor, que los otros Magi tenían en ellos. Isolda esperaba que no fuera lo último, pues sería terrible e infundado el liderazgo de Le Ictus, y acbaría repentinamente, como un relámpago.
Sin embargo había normas de conducta y convivencia, de las que hasta ahora nadie se había quejado, que podrían confundir las percepciones de Aloisius, pues como bien Iluno había dicho, el cristiano cedía algo que en realidad no tenía. Porque nadie en realidad lo tenía.
*Sistema de favores y deudas entre los herméticos.
Eddard Danzasombría - September 12, 2005 05:22 PM (GMT)
El sonido de un aplauso interrumpió el momento de tensión de de los magi reunidos.
-Bravo, bien dicho mi buena señora, habláis con gran sabiduría.
La voz era cascada, y el tono ligeramente sarcástico. La figura que se encontraba en la puerta era la de un hombre recién entrado en la madurez. Las arrugas de su rostro atestiguaban una vida de preocupaciones y risas a partes iguales. El hombre vestía una túnica amarronada que había visto tiempos mejores, y sobre esta, un sobretodo de cuero adornado con motivos animales y vegetales.
Destacaba por su altura, desde la cual dominaba a la concurrencia, y por su piel tostada por el sol. Tenía la barba y el pelo, ambos del color de la más negra de las noches, enmarañados, y apoyaba su peso sobre un nudoso bastón de roble endurecido al fuego. Cubriendo su cabeza portaba un raído sombrero de cuero viejo, más no hizo ademán de quitárselo.
Eddard barrió a todos los presentes con su mirada, y acto seguido se encaminó a uno de los asientos libres (aparentemente al azar).
-Ruego sepáis perdonar todos mi tardanza, pero otros asuntos me tenían ocupado. Aunque he llegado a tiempo para escuchar a nuestra señora Isolda. Pero por favor, continuad pues con el tema que estuviérais tratando.
Mientras decía estas palabras, hizo una inclinación de cabeza a la mentada Hermética, y uno a uno fue saludando a todos aquellos magi que conocía.
Eddard se sentó y se sumió en un profundo silencio. Podía notar como la magia recorria el lugar escogido para la reunión, conjuros y encantamientos antiguos y poderosos, que hacían de la sala un lugar prácticamente seguro.
Un ruidoso suspiro escapó de sus labios, mientras su mente divagaba recordando tiempos mejores. Durante un momento se pudo apreciar un tenue olor a pino, sudor y sangre.
Isolda Lamartine - September 13, 2005 02:19 PM (GMT)
Isolda sonrió amablemente a las palmadas y a las palabras, y por supuesto a la persona de Eddard, apreciando enormemente el flujo nuevo que había tomado el general ambiente con el no tan delicado sarcasmo del Mago. Por fin. Había cosas inevitables, y era de gran importancia para aquellos que de uno y otro modo daban pasos dentro de las contrucciones que se creaban a sí mismas, saber aceptar como lo que eran las presencias que siempre se presentían, como una palabra que siempre estaba en la punta de la lengua.
Contestó a la excusa del recién llegado con una sonrisa encantadora y sincera, y con delicadas palabras que le permitirían a todos los Magi reorientarse en lo que había sucedido.
-No debe preocuparse por su retraso, Maese Danzasombría. Si me permite vertiré sobre usted la conversación y el relato que he contado hasta el momento.
Luego de que Danzasombría aceptase (si no aceptas, entonces edito y no hay problema...), Isolda le miró a los ojos, y en pocos segundos, de un modo extraño, que no produjo ni confusión, ni miedo, ni dolor, el Magi tenía ya en su mente todo cuanto se había dicho sin ser estas imágenes de ningún modo arruinadas en su "bjetividad" más inmediata por las persepciones de la maga.
Con el suave olor a pino, sudor y sangre, bailaron al unísono un olor a tulipanes, tierra y Verdad.
Eddard Danzasombría - September 13, 2005 06:10 PM (GMT)
A medida que la información calaba en la mente del Druida, éste iba abriendo los ojos cada vez más.
Esto se pone cada vez peor...
Eddard se mesaba la barba, como pensando. Su cara, normalmente afable y algo pícara se había convertido en un torbellino de emociones, entre las que destacaban el asombro y una sombra de preocupación. Después de unos instantes, que le parecieron una eternidad, al fin se dispuso a hablar.
Si lo he entendido bien, decís que una vez conseguistéis vencer a ese espíritu junto a vuestro maestro... y ahora ha reaparecido, más poderoso que antes. Bien, no soy ningún experto en el mundo espiritual-cuando dijo esto, inclinó la cabeza ante Iluno a modo de respeto-pero todo en la naturaleza tiene un contrario, una némesis si lo preferís. Invierno y Verano, blanco y negro... de manera que al ser vos la que os enfrentasteis a este ser, quizás forjarais con él algún tipo de vínculo, no de manera consciente se entiende, o el lo forjó con vos, de manera que seríais una especie de faro para sus sentidos. Es decir, puede que se sienta atraido hacia vos-una sonrisa de tristeza se insinuó en sus labios-Lo que quiero decir con esta perorata, es que quizás esté en vuestra persona la respuesta a este dilema, mirad en vuestro interior y puede que consigáis sacar algo en claro de la situación...
Acabó su intervención con una mirada fija puesta sobre la archimaga.
Vaya, veo que los años no pasan en vano, y creo que empiezo a sermonear a la gente cada vez que tengo ocasión de ello... espero que sepan disculpar todos mi intervención, era solo una opinión sobre este preocupante tema... pero os ruego que continueis, Isolda, cualquier dato, por pequeño que sea, nos puede ayudar a entender el gran peligro que se cierne no solo sobre nuestra capilla, sino sobre todos los magi y durmientes de la ciudad.
Aloisius Montenegro - September 14, 2005 10:08 PM (GMT)
- Estoy de acuerdo con vos, señor Danzasombría. El mal que se cierne sobre nosotros debería ser lo único que ocupase nuestras cabezas y la forma de enfrentarnos a él nuestra única preocupación. Pero, por desgracia no es así. Sólo desearía, brevemente, aclarar mi anterior ofrecimiento, que tan rápidamente ha sido malinterpretado. Yo, en ningún momento he cedido nada pues nada considero de mi posesión y nunca he utilizado tal palabra señor Iluno. Os aclaro que me refiero a la palabra ceder, pues parece ser que teneis problemas con el idioma franco. No se me ocurre que tal equívoco pueda ser intencionado por lo que considero que debo avisaros de vuestro error filológico. Mi única intención, repito, es fortalecernos ante el peligro. Y como dice el señor Eddard Danzasombría, no me extenderé más dado que la señora Isolda no desea tomar tal responsabilidad.
Todas sus palabras fueron expresadas de una forma clara y suave. No deseaba desunir la capilla pero consideró necesario aclarar su postura ante las acusaciónes del Portavoz de los Espíritus. No necesitaba más enemigos pero tampoco que mermase su credibilidad como persona honrada y sin intenciones engañosas.
"Aclara a tiempo lo que más tarde, si no muestras valentía y afrontas las cosas, se convertirá en un problema"
Aloisius Montenegro.
Iluno - September 15, 2005 03:21 PM (GMT)
Que rápido y con que facilidad daba la vuelta el archimago a sus palabras y a sus intenciones. Era un gran manipulador. Casi tan grande como su ego y su desprecio apenas disimulado por las demás compañias.
- En ningun momento he cuestionado su habilidad con las palabras, señor Montenegro. Es usted muy habil con ellas, pero no por ello soy yo un ignorante barbaro que desconoce los intrincados entresijos de la lengua franca.
Ahora demostraba ser capaz de tratar de usted si quería y un conocimiento adecuado del idioma que era casi materno. Al fin y al cabo, se había creado en la vertiente de los pirineos de dominio francés.
- No he cuestionado sus palabras, sino sus intenciones. No convierta esto en una cuestión semántica. Dice que he malinterpretado sus palabras, pero no dice nada de que haya malinterpretado sus intenciones. Es usted muy habil con las palabras. Sabe expresar cosas muy concretas con ellas, que en caso de necesidad puede transformarlas a su gusto.
A pesar de lo duro y directo de sus palabras, Iluno se mantuvo tranquilamente sentado en la mesa y su voz no se había alzado lo más minimo.
- Claro que no ha mencionado la palabra "ceder". He sido yo el que lo ha hecho para expresar con mis propias palabras lo que las suyas decían entre lineas.
Suspiró. Estaba claro que el archimago se sentía tan hinchado de poder y de "fé" que no sabía ver más allá de sus propias narices y su autocomplacencia.
- Pero no es mi deseo desviar la conversación de lo que nos ha reunido hoy aquí. Ya tendremos otros días para hablar del "liderazgo" de la capilla. Hoy estamos aquí para hablar de Lor-Ukter y lo que haremos al respecto. Y yo aún, no he dicho nada sobre ese tema.
Miró a Eddard antes de seguir hablando. No le daría oportunidad de contestar a sus duras palabras al engreido cristiano. Que se las quedara en la mente para pensar posibles respuestas y decirselas a su dios. A Iluno, no le importaban lo más minimo.
- Hay una gran verdad en tus palabras, Danzasombria. Estoy convencido de que has dado en el clavo. Los espiritus no suelen sentir demasiado interés por el mundo físico. Este es un extraño y terrible caso. El vínculo que se forjó entre ambos aquel funesto día, ha de ser roto. Isolda hizo lo que debía al desterrar al maligno espiritu en aquella ocasión. Nada le podemos reprochar por ello, a pesar de que sus nobles actos de el pasado nos obliguen a realizar otros igualmente nobles hoy dia.
Hizo una breve pausa para mirar a todos los presentes de la sala. A todos..
- Pero como ha señalado la señorita Lamartine antes, es demasiado peligroso enfrentarse a un espiritu de tal poder. Nuestros esfuerzos conjuntos deberrán estar centrados en proteger esta capilla. Aquellos que seamos capaces de enfrentarnos a Lor-Ukter, seremos los que arriesguemos nuestras vidas. Por el bien de la capilla y de los habitantes de Paris, no por lograr el favor de una deidad...
No había desprecio en sus palabras. Solo sinceridad y fuerza a raudales.
Eddard Danzasombría - September 15, 2005 05:05 PM (GMT)
Eddard afirmaba con aprovación las palabras del Portavoz de los espíritus. Su punto de vista le parecía correcto y la manera en que contestó al archimago muy de su agrado. La política nunca había interesado al druida, más sabía perfectamente que esa opinión no era compartida por todos los magi de Le Ictus. Jamás habría un compromiso de unión suficientemente fuerte entre las compañías de la capilla (menos aún cuando había dos archimagos de distintos frentes en ella).
Bien amigos, dejando a parte el tema del liderazgo de nuestra capilla
Danzasombría hizo incapié en la palabra "nuestra".
-y las intenciones de don Aloisius, a quien dicho sea de paso, considero hombre de honor y justica, por muy equivocado que pueda estar en otros temas, me gustaría que se tuvieran en cuenta varias cosas en el tema que nos atañe actualmente.
Eddard se tomó varios segundos para observar a todos los presentes, al cabo suspiró y continuó hablando.
-Para empezar, me gustaría expresar mi opinión sobre el peligro real de nuestro enemigo. No solo vamos a ser afectados nosotros, toda la ciudad corre peligro si dejamos que este intruso se haga más poderoso. Mi señora Lamartine expresa su inquietud por el hecho de que alguien con tanto poder pueda merodear por Paris. Asímismo, Iluno ha expresado con total clarida que solo aquellos suficientemente poderosos deberemos enfrentarnos a Lor-Ukter, algo con lo que estoy de acuerdo, más creo que nos olvidamos de un detalle... en nuestra arrogancia, y me incluyo yo, hemos hablado de un problema que afecta a los magi, cuando sabemos de la existencia de otras criaturas igualmente poderosas a quien podríamos acudir. Quizás sea el momento de que los artesanos de la voluntad aunen esfuerzos con otras fuerzas de la naturaleza, pues toda ayuda ha de ser tenida en cuenta.
Durante un momento Eddard observó a la audiencia, probablemente el grupo de despertados más versátil y poderoso de la ciudad...
Podríamos llegar a ser grandes en la unión, pero a veces el orgullo nos ciega...
En fin, como supongo habrán deducido, me refiero a los Hombres lobo e incluso, por qué no, a los muertos vivientes... los vampiros.
El druida esperó a ver que reacción suscitaba su sugerencia. Miró alternativamente a todos los presentes escrutando las emociones de cada uno.
Iluno - September 15, 2005 05:23 PM (GMT)
Normalemente solia coincidir con el vieja fé, pero en esta ocasión no lo hacía ni de lejos.
- Debo de haberme expresado mal. No me refería a los más poderosos, sino a los más capaces y versados en el mundo espiritual y los espiritus. Un magi poderoso sin ningun tipo de habilidad en ese campo es tan inutil a la causa como un aprendiz. No es mi intención ofender a nadie, pero creo que solo dos personas en esta sala encajan en la descripción de poderosos y una en la descripción de conocedor de los espiritus.
Sus palabras de nuevo habían sido duras, pero necesarias. Así lo había expresado Isolda. No permitiría que nadie corriera riesgos innecesarios. Por muy arrogantes o poderoso que pudieran ser.
- ¿Pedir ayuda a unas sanguijuelas? No he oido nada más absurdo en mi vida. veo que no sabeis mucho de sabguijuelas señor Danzasombría. Son viles criaturas que solo viven para arrebatarles la sangre y la vida a los vivos. Son unos engendros muertos que no merecen otra cosa que una muerte total y definitiva...
Pero no era esa la cuestión.
- Además. La conexión de los vampiros con el mundo espiritual es practicamente inexsistente. Nada tendrían que aportar salvo nuevos problemas a nuestra causa.
Su voz se había levantado un poco al referirse a los vampiros. Respiró hondo, y se calmó.
- Disculpame si mis palabras son duras. Pero la mera idea de pedir la ayuda de los muertos chupasangres me produce un sentimiento de rabia.
Eddard Danzasombría - September 15, 2005 06:01 PM (GMT)
Eddard vio como la ira de Iluno crecía, sus palabras sin duda habían sido duras, más él no se molestó por ellas.
Estoy de acuerdo en todas vuestras afirmaciones. Creo que sería tarea de aquellos versados en el tema enfrentarse a dicho espíritu, y ciertamente, los vampiros me parecen horrores que no merecerían existir, más no debemos juzgar a todos los condenados bajo el mismo rasero.
Independientemente de lo que creamos nosotros, esos seres existen, y para bien o para mal viven en París.
Además, según ha explicado dama Isolda, parece ser que Lor-Ukter tiene poder para poseer los cuerpos de sus víctimas, por lo tanto quizás pueda ser afectado en el plano físico...
Eddard hizo una pausa para tomar aire. Su tono era sosegado, aunque una nota de preocupación inundaba su mirada.
No se trata tan solo de poder, ni del conocimiento del mundo espiritual, a pesar de que son los factores más importantes en la cuestión. Pensad que cualquier tipo de ayuda, por pequeña y efímera que sea, puede suponer la diferencia entre la vida y la muerte de aquellos que se enfrenten a Lor-Ukter. Descartar la ayuda de otros, y nótese que también me he referido a los Hombres Lobo como posibles aliados, es a mi entender precipitarse demasiado.
Es un asunto complicado, pero creo que haríamos bien en sopesar todas las posibilidades, por muy repugnantes que nos parezcan. A veces el azar crea extrañas alianzas, y mientras no cambiemos a un demonio por otro, si me permiten la expresión, toda ayuda debería ser bienvenida.
El pequeño amago de una triste sonrisa se dejó ver durante un momento en el cansado rostro del druida.
Iluno - September 15, 2005 06:33 PM (GMT)
Las palabras de Eddard tenían retazos de verdad y estaban dichas desde su punto de vista sobre el tema. No era nada que reprocharle. Respetaba los puntos de vista, pero le parecía extraño que le discutieran sobre espiritus como si sabrían más que él.
- Puede que haya condenados que merezcan un poco más de respeto que los otros, pero no dejan de ser lo que son. Seres atados al mundo fisico. Cuando un espiritu toma un cuerpo fisico para sus propios fines, lo hace sin consideración alguna. Atacando su cuerpo fisico, solo lograriamos hacer daño al pobre infeliz que haya sido poseido. Y creamé, que se de que hablo, que nada de lo que le hagas en el mundo fisico, le hará el más minimo daño a un espiritu. Por lo tanto, dejando de lado el debate sobre si los vampiros son o no son seres despreciables; la realidad es que no nos pueden ayudar.
No admitía discrepancias en ese punto.
- No descartamos la ayuda de otros. Ni en cuanto a otras criaturas se refiere, ni en cuanto a los magi de esta capilla. Tienes razón, cualquier ayuda puede ser vital. Pero cada ayuda deberá ser hecha por las personas adecuadas en los campos adecuados. No tratamos de hacernos los heroes ni nada que se le parezca. Solo tratamos de evitar posibles pérdidas del todo innecesarias. No se si me he explicado con claridad...
Estaba claro como el agua, si no querian entender los motivos de Isolda e Iluno, se arrepentirían de haber puesto el problema en conocimiento de los demás. Tenían que comprender que era el bien de todos lo que les hacía actuar de esa manera. No querian dejar a nadie fuera de forma arbitraria. Ni mucho menos. Todos tenían algo que aportar a la causa, aunque esto no fuera ir como locos a la caza de un espiritu sin saber nada sobre el tema...
- He notado que se refería a los Lobos. Los he omitido de forma voluntaria. La ayuda de los Lobos ya ha sido solicitada. Son seres de sangre caliente y faciles de enfurecer, pero están dispuestos a colaborar. Antes he hablado de que no dejariamos a nadie fuera por las buenas, este puede ser un ejemplo de que cada uno puede aportar su maestria sin tener que enfrentarse directamente al espiritu.
Y no se le ocurría nadie más adecuado para esa labor.
- Dime. ¿Que tratos tienes con los Lobos de la zona? Puede que esa sea tu aportación a la causa.. pero te lo advierto como amigo..... solo será adecuado que trates con los Lobos si ya has tenido trato con ellos con anterioridad. De lo contrario, puede ser demasiado peligroso.
En verdad lo era. Mientras los Lobos siguieran discutiendo las ordenes de su lider, cualquier insubordinado podría decidir matar un magi así por las buenas. De todas formas, sabía que la decisión no era suya....
Eddard Danzasombría - September 15, 2005 07:58 PM (GMT)
Eddard miró con fijeza al joven portavoz, y una expresión de pesar ocupó su rostro ante las palabras de éste.
Mi buen Iluno, no seais tan tajante, pues no he pretendido en ningún momento alardear sobre mi sabiduría en cuestiones espirituales, que es prácticamente nula.
En referencia a los Lobos, los he conocido en el pasado, en mi tierra natal, y siempre nos hemos llevado bien. A los de París no tengo el honor de conocerlos, más cuando me he internado en el bosque nunca me han molestado ni yo a ellos... no sé si sería un buen diplomático con los que cambian de forma pero puedo intentarlo.
El druida se tomó un respiro antes de continuar.
Regerente al resto, en fin, todos hablais de enfrentarse al monstruo, como si fueramos los grandes guerreros de las sagas de antaño...ummm ¿por qué tanto empeño?.
Deberíamos trabajar unidos, y no me refiero a ir todos juntos y acabar con el espíritu lanzando grandes bolas de fuego o cosas por el estilo.
En la cara de Danzasombría volvió a aparecer el amago de su pícara sonrisa.
Sé que vuestras intenciones son buenas, no deseais involucrar a aquellos que no tengan las habilidades para enfrentarse a Lor-Ukter, y eso es encomiable, pero por encima de nuestra seguridad personal está la obligación de proteger a aquellos que disfrutan de una vida normal, aquellos que no han nacido con nuestra capacidad para moldear la realidad, aquellos que realmente se encuentran indefensos ante el poder de este depredador.
Lo que quiero decir es que actuemos como una capilla unida. Entre nosotros existen magi que pueden forjar y encantar objetos y talismanes, así como otros que dominan la esencia que fluye en torno a la vida. Los hay que saben como curar heridas mortales, y como obtener la fuerza de muchos, como viajar entre los planos y establecer contactos con entidades espirituales. Otros pueden colarse en las mentes ajenas e implantar en ellas sus pensamientos y emociones... somos versátiles y, en mayor o menor medida, poderosos. Tenemos el deber de trabajar juntos, pues solo como un grupo podremos hacer frente a este ser.
Aprendamos a dejar a un lado nuestras diferencias y rencillas y colaboremos, quizás de esta manera consigamos encontrar una solución al problema.
En esta ocasión, la sonrisa se había esfumado de la cara del druida. Su voz enfatizaba cada una de las palabras, poniendo toda su emoción en lo que decía.
Tras la excitación el druida se tomó un momento para perderse en sus propios pensamientos. Estaba ausente como recordando algo. Su voz sonó como un susurro en medio de la silenciosa sala.
Hace muchos años, puede que antes de que vos vinierais a la vida, pude contemplar el trabajo de una capilla de magi unida, creando poderosos conjuros en harmonía, y os puedo asegurar que ahí reside el auténtico poder de un mago, más allá de su fe, sus creencias o las áreas que domine.
Ese aciago día vi como tres de hombres poderosos daban su vida por su comunidad... si no hubiesen actuado en conjunto, la comunidad entera habría perecido. El niño que era entonces fue testigo de una valiosa lección que jamás olvidaré.
Tras su intervención, el druida calló durante unos segundos. Su expresión, normalmente afable se había ensombrecido un tanto.
Quizás haya sido demasiado duro... en fin.
Iluno - September 15, 2005 08:40 PM (GMT)
El rostro de Iluna era todo un poema. Aquel hombre estaba explicandole y tratando de hacerle entrar en razón sobre algo que él ya había dicho. Puede que no escuchara sus palabras o que se sintiera especielmente paternalista, pero no hacía más que confirmar la opinión del montañes como si de una enseñanza se tratara. Curioso...
- Si nunca ha tratado con los Lobos de los bosques parisinos, puede que no sea recomendable acercarse a ellos. Pero nuestra situación es especial. No seré yo quien decida por usted.
- Parece que no me ha entendido. Nadie pretende emular a los guerreros de las leyendas. Como antes le he dicho, ninguno de nosotros quiere ser un heroe. Y mucho menos un heroe muerto......... como en las leyendas.
Iluno hablaba tranquilamente, de la misma forma que hablaría a un alumno. Diferencias aparte, tenía a Eddard por un buen amigo dentro de la capilla. Aunque en casos como este discreparan. O no lo hicieran y este le hablara como si fuera el caso....
- Tambien he dicho con anterioridad y para responder a lo dicho por el señor Montenegro, que hariamos esto por el bien de la capilla, y, de TODOS los parisinos. Y no solo por ellos. Un espiritu no puede ser destruido. Hemos de asegurarnos de que no se convierta en un problema en un futuro para otras gentes. Despertados o no..
- Parece que insistes en exponer como si trataras de convencerme, las mismas opiniones que yo he expresado con anterioridad. Puede que como ha dicho el señor Montenegro, no me este expresando bien en la lengua franca. Porque de lo contrario, no me lo explico...
El rostro de Iluno era serio, pero un buen obsevador podría notar un matiz de incredulidad en su gesto.
- No he dado ejemplos concretos, pero me parece haber explicado claramente, que todos los miembros de esta capilla cooperarian. Cada uno en su maestria.
No le gustaba que le trataran como a un joven e inexperto que no entendia cosas tan básicas como la cooperación. Puede que en su ausencia, su amigo hubiera cambiado más de lo que cabia esperar. No podía explicarselo de otra forma.
- Puede que ya hubiera venido a la vida, amigo mio. No todos llevamos la edad en el rostro....
- Es una bonita historia.... que no hace más que confirmar el punto de vista que me había parecido dejar claro con mis palabras.
- ¿Crees que esos tres hombres hicieron mal en su día? ¿Crees que acaso si toda la comunidad se hubiera lanzado a la muerte el resultado habría sido mejor?
Desde luego que no.
- Si algo he sacado en claro de tus palabras, es que compartimos la misma opinión, amigo. No deberiamos seguir discutiendo por algo que no es necesario. Te doy las gracias por apoyar mi punto de vista aunque trataras de hacerme ver algo que ya había visto días atrás...
La historia de los tres hombres parecía adecuada a la situación actual. Isolda, Aloisius y el mismo. Tres personas diferentes, con ideas diferentes, que estaban dispuestos a darlo todo por su comunidad. Bonita historia. Esperaba que a él no le quedara demasiado grande su papel en ella.
Gerard Delacroix - September 15, 2005 09:55 PM (GMT)
Ciertamente la cosa se habia caldeado del modo más tonto. Es que las personas no pueden trascender el encorsetado lenguaje, cargado de giros semánticos, que aprisiona las ideas como aves enjauladas. ¡Dios! si tansolo pudieran compartir la belleza de la visión de las ideas puras. Pero ese es el sino de la humanidad.
¡Señores, por favor!. Los circunloquios estan bien para las tabernas y las discusiones en la plaza del mercado. Pero aqui, debemos hacer honor a nuestra condición de despertados donde responsabilidad y poder se reparten en proporción. - Gerard se mostró indignado, le resultaba molesto el mod en que se perdia la energía de tan poderosos y variados compañeros de capilla. - Es absurdo perderse en eternas aclaraciones, repeticiones y reexposiciones de la ya hablado. Cuando todavia no hemos plantedo el problema en toda su dimensión.
Hasta ahora y a modo de corolario creo que se han propuesto los siguientes puntos:
- Es necesario Proteger Le Ictus y a sus habitantes, osease nosotros.
- Solo los que tengan capacidad real para enfrentarse al enemigo deberan ser avocados a la tarea de su destrucción.
- Los habitantes de Paris, víctimas inocentes, serán salvados en la medida en que Lor-Ukter sea destruido o contenido con prontitud.
- Para acometer las tareas es necesaria la unidad de la capilla.
- La unidad de la capilla se hará sin lider, pues se pospone la cuestión del liderazgo.
Dicho esto, os solicito a todos que solo aporteis nuevos planteamientos, ideas y datos relevantes para despues , con suficiente información, sincretizar todo lo dicho mediante la puesta en comun, el debate y las votaciones." Gerard habló con la autoridad que solia ejercer en la casa Favertier, y era posible que muchos quedaran sorprendidos por la fuerza contundencia y mando en su voz. Él mismo refléxionó el modo en que habia dicho las cosas y decidió añadir una última frase, esta vez en un tono más cordial y suplicante: ¡Por favor!, construyamos, dialoguemos, avancemos y no actuemos con suspicacia ni lingüistica, ni semántica, y tampoco en cuanto a la autoridad y el conocimiento.
Eddard Danzasombría - September 15, 2005 10:06 PM (GMT)
El rostro de Eddard era un mar de confusión.
Al fin y al cabo, amigo, puede que no nos logremos entender nunca en este aspecto... pues no has comprendido nada de lo que he intentado decirte. No apoyaba tus palabras, intentaba explicar algo, pero quizás no sea el más idóneo para este tipo de situaciones. Como maestro dejo mucho que desear, aunque no es mi intención enseñar a nadie ni hacerte comprender.
Bien, ya que mis palabras caen en saco vacío, ya que todo lo que he querido decir no lo has interpretado correctamente, termino mi intervención sobre el tema. Sea como queráis todos, os queréis enfrentar al espíritu de una forma que no comparto pero respeto, de manera que será como decidáis.
La resignación entró en tromba en los pensamientos del druida, como una avalancha en una cumbre nevada.
Bien, no me ha entendido, pero a veces es mejor así.
Ruego que me disculpes si mi tono ha sido excesivamente pedante o didáctico Iluno, a pesar de que en realidad no coincidamos en algunos puntos, creo que eres una persona capaz y reflexiva y que harás lo que creas mejor en la situación que nos compete.
La mirada de Eddard enfocó el rostro del protavoz, le dedicó un gesto de disculpa y se encogió de hombros, como quitándole hierro al asunto. Siempre se había llevado bien con Iluno, y no deseaba que una pequeña discrepancia cambiara el buen trato que tenía con él.
Como habéis dicho, buscaré a los Lobos, intentaré hablar con ellos... no creo que me resulte difícil encontrarlos, ni que alberguen malas intenciones contra mi persona.
A veces resultaba complicado ponerse de acuerdo sobre ciertos asuntos, eran cosas de convivir con gente de tan diversas opiniones y creencias.
Iluno - September 15, 2005 10:40 PM (GMT)
Iluno asintió al oir las palabras de Gerard y de Eddard. A pesar de que Gerard se excedía un poco en sus apreciaciones.
- No te falta razón, maese Delacroix. Pero ese es el objetivo del concilio, llegar a un acuerdo. Es imposible llegar a nada si nos tenemos que callar nuestras opiniones. A pesar de no haber coincidido con Montengro y Danzasombria, considero que la conversación ha sido igualmente enriquecedora.
- Además, los puntos que señalas, los hemos alcanzado discutiendo las cosas. La palabra "discutir" no implica que sea malo...
Miró a Eddard y le devolvió el gesto de disculpa.
- Tus palabras no han caido en saco vacio, amigo mio. Han sido escuchadas y asimilidas aunque no hayan sido "aceptadas" en cierta manera. Creo que los dos podremos acercar posturas en otro momento sin tantos espectadores a los que molestar con nuestra perorata...... y con un buen par de pintas de cerveza.
- No es necesario que te disculpes, pero si lo haces, acepta tambien mis disculpas por la parte que me corresponde.
No guardaba resentimiento alguno contra ninguno de los presentes. Todas las discrepancias tenian un mismo objetivo; el bien de toda la capilla. Habló en tono amable y conciliador a Eddard.
- Aún así, ten cuidado, los Lobos de esta zona parecen especialmente ...... agresivos. Se que sabrás cuidarte, pero nunca está de más dar un consejo a un amigo.
Se levantó un momento para dirigirse a todos los presentes.
- Como ha dicho el señor Delacroix, hemos alcanzado ya unos puntos de acuerdo. Si nadie tiene ningun inconveniente, podremos usarlos como punto de partida desde ahora y olvidarnos de lo anteriormente dicho. Con esos puntos como base, no tardaremos en dar con soluciones al problema.
No podía evitar sacar a la luz las dotes de liderazgo que el cosntante contacto con Otso* le proporcionaba.
Otso*: El nombre que le dá iluno al pilar de Cacique. Otso significa lobo, que es un animal que es adecuado para representar el liderazgo.
Gerard Delacroix - September 15, 2005 10:46 PM (GMT)
Gerard pensaba que Eddard padecia de algun tipo de sordera, fisica o a consecuencia de la obcecación, por lo que, aunque podia ser descoretes decidio hablarle en su mente.
Esta vez con un gesto de su indice trazo el glifo de apertura ( Corona 3) y salto su pensamiento a la mente del Druida: "Señor Eddard Danzasombria soy Gerard Delacroix Bani Verditius Artifice de la Cruz, ¿ me ha ignorado usted a posta?, ¿ acaso son mis palabras ruido para us oidos? y además ¿Padece algun tipo de sordera? Pues Iluno le ha dicho antes que ya se ha contactado con los lupinos. ¿Cree necesario iniciar nuevas conversaciones para mostrar a la capilla desunida frente a esos primitivos seres?, tal vez si escuchara más y hablara menos"
El rostro de Gerard se mostro severo y el entrecejo fruncido, no pudo evitar transmitir su enojo en los pensamientos. No soportaba a esas personas que llegan y , desoyendo las señales y mensajes existentes prosiguen adelante como un elefante en una cacharreria.
Escucho mientras tanto la réplica de Iluno, y tenia que decir algo:
" Iluno permiteme un inciso y no le doy más vueltas, solo pretendia vetar los circunloquios no la discusión. En el resto estoy de acuerdo"
Eddard Danzasombría - September 15, 2005 11:03 PM (GMT)
Mientras Eddard trataba de hablar a Iluno, Gerard expuso en terminos un poco fuera de tono, su opinión sobre los puntos a alcanzar en el tema que les ocupaba. Eddard escuchó la voz de Gerard en su mente. Su semblante se ensombreció y su ceño se frunció profundamente, marcando aún más las numerosas arrugas existentes.
Por favor, maese Delacroix, no me gusta que se metan en mi mente sin previo aviso, os ruego que si deseais hablar conmigo lo hagáis con métodos más mundanos.
Por cierto que no padezco de sordera ni estupidez y sería muy grato que no me insultárais ya que yo no he pretendido ignoraros, simplemente estaba charlando con Iluno.
La voz de Danzasombría era suave y su tono amable, más el frío cortante del Invierno escapaba con su aliento.
No me gusta que se dirijan a mi en el tono ni con los comentarios que me hacéis, pero no deseo pelear ni discutir, con lo cual, considero que lo mejor para ambos es que me marche, no quiero ser fuente de discordia.
Ahh, por cierto, si hablo demasiado es por qué he llegado tarde (como quizás recordéis), y hay cosas que no tenía claras, pues aunque nuestra señora Isolda ha vertido en mi mente los puntos básicos del problema cuando he llegado, no poseo vuestra enorme agudeza mental.
Dicho esto con un tono bastante sarcástico y una sonrisa en los labios, el druida se levantó y haciendo una reverencia hacia todos los magi reunidos (la que dirigió al hermético era más bien un cabeceo de disgusto) y comenzó a andar en dirección a la puerta de salida.
FDI: cuando estaba escribiendo el mensaje tu has colgado el tuyo y yo no lo sabía, cuando he colgado mi post he leido el tuyo y no me ha dado tiempo a editar el mío...
no es que no escuche ok?.
Iluno - September 15, 2005 11:04 PM (GMT)
Iluno asintió a el hermetico. No había más palabras que añadir a lo dicho hasta ahora. Era momento de seguir avanzando. Se había pasado todo el inicio del concilio callado, así seguiría hasta que viera otro momento adecuado para hablar. Nunca hablaba sin un buen motivo.
Pronto había llegado el momento de hacerlo.
- No te marches amigo mio. Tu opinión es tan necesaria como la de cualquier otro en esta sala. No nos prives de tu consejo a los demás, porque Gerard haya hecho algo que no haya sido de tu agrado.
Gerard Delacroix - September 15, 2005 11:21 PM (GMT)
FDI: Eddard eso ya lo sabia, pero es lo que se ha aparentado. Por otro lado lo que te digo en tu mente solo lo oyes tu y se decides enfadarte es tu problema, pero no ha sido una conversación pública, mientras que tu respuesta si.
DDI:
La reacción del señor Danzasombria le parecio exagerada, tal vez todo en aquel hombre era exagerado. Y si se marchaba era algo incoherente con lo expuesto por el mismo anteriormente.
Gerard se lavanto cuando lo hizo el druida.
Un momento Eddard. Siento que mi comentario privado en su mente le haya disgustado. Pero insisto en que era privado, y tal vez esa vieja costumbre hermética le incomode. No deseo que se vaya y si prefiere que me disculpe en publico por haberme entrometido en su pensamiento, lo haré. Por otro lado creo, que si es usted fiel a sus própias palabras, convendrá en que es necesario mantener la unidad de la capilla. En cuanto al contenido de mi comentario, no pienso discutirlo aqui por que es algo entre usted y yo que ya aclararemos más tarde. Gerard usó su tono más suave e insistió. Le ruego de nuevo, por favor, que no abandone este concilio pues seria un fracaso de todos. Y en cuanto a sus insinuaciones sobre lo que le he dicho, repito no voy a comentarlo aqui.
Gerard quedó de pié esperando la decisión de Eddard.
Eddard Danzasombría - September 15, 2005 11:29 PM (GMT)
El aprecio del noble Iluno llenó de ánimo a Eddard, en verdad era un buen amigo... el comentario autoritario de Gerard, en cambio, le pareció un poco fuera de lugar.
Nada más lejos de mi intención Iluno. No os toméis esto como la pataleta de un niño pequeño.
El druida permanecía de pie, a escasos pasos de la puerta.
Maese Gerard ha expresado su opinión respecto a mi actitud, y yo respeto eso pero no puedo quedarme a discutir cuando mi presencia no es aceptada. Más tarde si lo deseais podremos arreglar nuestras diferencias, señor Delacroix.
He venido en respuesta a la llamada de este concilio, he intentado dejar a un lado mis prejuicios y abogar por la colaboración entre todos, más por ahora eso es un imposible...
Dijo esto con tristeza en la voz.
Si ahora me quedara, la discusión podría ir a peor, y todos nosotros necesitamos la mente alerta, sin pasiones ni enfados que turben nuestro ingenio.
Haciendo una reverencia a la sala, Eddard se dispuso a traspasar el umbral.
Por cierto no buscaré a los Lobos si ya está hecho... si, si, ya me callo maese Delacroix-dijo mirando hacia el hermético seguid vosotros con el tema, seguro que cuando se haya tomado una decisión me enteraré y la apoyaré al ciento por ciento.
Aloisius Montenegro - September 16, 2005 12:38 AM (GMT)
- Perdonen mi intervención señores, si a alguno incomoda, y por favor no desvirtuen lo que voy a decir, aunque sé que algunos están predispuestos a hacerlo. Calmemos nuestro ánimo.
Las palabras de Aloisius fueron tranquilas en un desesperado intento de apaciguar la situación.
- Querido Eddard, nos conocemos hace tiempo y, si me lo permitís, os considero un amigo aunque discrepemos en muchas cuestiones. Os ruego no abandoneis la sala, hacedlo como un favor hacia mi persona y hacia la de los que pertenecemos a este concilio. Dejemos que las palabras se enfrien y centremonos en el problema. Os lo pido y no os lo ordeno, pues no tengo la autoridad para hacerlo, en nombre de los inocentes que se verian perjudicados por vuestra decisión de no aportar vuestra sabiduría. Por favor.
Perder a alguien de la valía del señor Eddard Danzasombría por una inoportuna discusión no le parecía practico al Exarca de las Voces Mesiánicas. Era del todo inoportuna aquella situación, cuando más necesitaban estar unidos.
- Sin que sirva de precedente, estoy de acuerdo con el señor Iluno, por favor quedaos y no nos privéis de vuestra sabiduría.
"A veces las palabras hieren más que las espadas y puedo aseguraros que causan más daños"
Aloisius Montenegro.
Eddard Danzasombría - September 16, 2005 04:19 PM (GMT)
El druida escuchó la intervención del hospitalario estando a punto de cruzar la puerta. Una sonrisa de resignación cruzó el semblante de Eddard.
Bien, si son dos los amigos que me lo piden, no tengo más remedio que aceptar... en fin, mis disculpas Iluno, y a vos don Aloisius, creo que me he dejado llevar por las emociones dejando que ellas tomaran el mando.
Un leve rubor coloreó la cara de Eddard.
Volveré a mi asiento si nadie tiene nada en contra, y pido de nuevo disculpas a todos.
Mientras se encaminaba hacia la silla miraba a Gerard, su rostro expresaba incomodidad y cierta irritación, más al pasar por delante de éste, le dedicó un cabeceo y una sonrisa. Esperaba que las palabras dichas en el concilio no pasaran de meros comentarios ya que no deseaba enemistarse con ninguno de sus compañeros.
Al fin y al cabo, quizás si que me esté comportando como un chiquillo, ja, quien lo diría.
Bueno, ya tendremos tiempo de arreglar los problemas con Delacroix más
tarde...