Las madres siempre dicen que hay que cuidar mucho la alimentación, pues es de lo mas importante para la salud. Noël nunca hizo mucho caso a su madre, y ahora no tenia que cuidar mucho la salud. Por eso se podia permitir el lujo de la comida basura, aunque todavia no se habia inventado ese termino, era bastante aplicable a lo que el Malkavian estaba haciendo.
Nadie hecharia en falta a uno de aquellos rateros apestosos en un lugar como aquel. La presa que Noël iba persiguiendo encajaba en dicha clasificación. Aquel pobre, o no tan pobre, hombre, no sabia que detras suyo habia un chupasangre esperando el momento idoneo para cenar. El vampiro no tenia mucha hambre precisamente, pero siempre habia actuado precavidamente en su alimentación. Nunca sabes si vas a tener un momento de necesidad y darte cuenta en ese momento que tienes el estomago medio vacio, hace que puedas tener un problema.
El tipo en cuestion, se adentro en una posada. Noël se detuvo en la entrada, se hecho a un lado y se desofusco, no queria que se le notase que lo estaba siguiendo, y tras esperar fuera unos instantes, la figura encapuchada entro en la taberna, con ojos analiticos. Parecia haber movimiento en el lugar. Pero el cainita solo tenia intencion de tomar algo, y ese algo no lo servian en aquella taberna y tampoco podia tomarselo allí mismo. Asi, que se dirigio a la unica mesa que quedaba vacia en aquel lugar, y observo a su presa, como bebia y hablaba con otros. Pero no vigilaba furtivamente, aquello seria una imprudencia, mas bien de reojo. Podria haber entrado ofuscado, pero algo le decia en su intuicion que asi quizas seria mas entretenida la noche.