Siguiendo las instrucciones de su patrón, Fabrice Lamark, el intendente de la La orfebreria Favertier, se dirigió a barrio de la isla. Vestia sus mejores ropas. En un jubon llevaba varias misivas autografiadas por Messie Delacroix.
Diligentemente recorrió las mansiones de los nobles mas influyentes de Paris, dejando en cada lugar una de las cartas de su señor:
" Paris anno domini 1225
Ruego humildemente a su excelencia acepte mi solicitud de audiencia.
Pues deseo ofrecerle mis servicios como orfebre y mi dedicacion.
Quedo a la respuesta de su gracia, siempre a su servicio, en la orfebreria Favertier en la Vilé.
Gerard Delacroix, Maestro Orfebre"
En una de las varias mansiones que visitó, propiedad de un Duque o algo por el estilo, le indicaron que su amo podría venir la noche siguiente a una audiencia breve con su Alteza. Tendría que llegar a partir de la hora de la cena, pues el Duque era hombre ocupado y atareado.