View Full Version: La Gran Corte (3-8-1225)

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Title: La Gran Corte (3-8-1225)


Geoffrey - August 4, 2005 10:51 PM (GMT)
Notas previas:

Una reunión como la de la Gran Corte es una reunión extremadamente protocolaria, con unas formas muy rígidas de hacer y de sentir. Por ello, aunque de momento el post aun no se considera abierto, he abierto ya este topic para hacer algunas notas previas sobre cómo debéis comportaros si queréis ser correctos y adecuados.

Primero de todo, la Gran Corte no es un evento social como pueda ser la reunión de la Monarca. No tiene una naturaleza lúdica, y a menudo ni siquiera amable por momentos. Es dura, es una prueba en cierta medida, y es trascendental siempre. Se convoca siempre por el Principe, lo cual le da una potenciada y marcada naturaleza política, y a menudo grandes cambios de poder en la ciudad se han producido según el devenir de las reuniones de la Gran Corte, cambiando el balance de poder entre los diferentes Clanes y colectivos de la ciudad. Por ello, he aqui una serie de notas que debéis saber, a complementar con lo que ya aparece en la descripción de la Concergerie; tened en cuenta que una persona de rango superior a menudo puede saltarse esas normas para con sus vasallos, lo cual suele ser señal de su poder, se haga o no.

Primero de todo, esta el hecho de que la Gran Corte es un acto organizado, casi como una danza. Los oradores salen al espacio dejado en blanco en el centro para exponer sus palabras y vuelven a la posición que les corresponde en su puesto. Al menos, así debería ser siempre, siendo ordenados por el Principe en sus turnos respectivos; obviamente, en el calor del debate es más que habitual que haya imprecaciones o interrupciones a lo que diga un Cainita, pero se siguen considerando como poco educadas si son muy raras, y molestas o problemáticas si interrumpen en exceso. Además, las charlas y cuchicheos son habituales, pero tened en cuenta que a vuestro alrededor sólo están los miembros de vuestro Clan pues los Clanes se hayan organizados y separados según sus señores feudales (los Primogenitos), por lo que tenedlo muy en cuenta de cara a cómo interpretáis con otros jugadores.

Y ahora unas breves notas más:

-Referirse a los Cainitas utilizando su título si lo tienen como mínimo precediendo al nombre, y si es apropiado con los términos respetuosos adecuados como Ilustrísima, o Su Majestad (como aparece en el topic de interpretación de las reglas, que espero rehacer pronto para que quede más claro).
-Respetar a aquellos con titulo en su turno de palabra, y si no hay titulos de por medio, respetar a los que son más antiguos (fijaros en el rango de edad de debajo de su avatar para guiaros con esto).
-No emplear Disciplinas sobre otros Cainitas, sean de la clase que sean, pues se considera un ataque y atacar en la Gran Corte es muy peligroso (las leyendas incluso dicen que poderosos conjuros han sido lanzados en la sala para impedir su uso, aunque si alguien ha demostrado que son erróneas obviamente se lo ha callado).
-En caso de que un Primogénito tome la Voz de su Clan, que tenga muy en cuenta las consecuencias, pues es algo raro e importante en cualquier momento, a menudo trascendental en un debate como este.

He editado la descripción que puse de las normas sociales y demás dentro de la Concergerie, pero al final nada más. Así que, con esto, comenzamos.

Geoffrey - August 14, 2005 12:22 AM (GMT)
Geoffrey se sentó en su trono con tranquilidad. Detrás, a su izquierda, Montalbán miraba la sala aún vacía con intranquilidad, la Corte no era lo suyo. A su derecha, Erik terminaba de prepararse mentalmente para la prueba que se venía encima.

El Principe lo comprendía. Una Gran Corte no era una broma, y aunque se convocaban varias al año, siempre había potenciales sorpresas y giro de tuerca para los cuales era imposible prepararse. Y no poder prepararse hacía que la tensión aumentase. Era mucho lo que estaba en juego.

La nave era larga, un gran y lujoso salón de Corte, casi vacío de muebles salvo en unas pocas de sus paredes. Casi parecía esperar a que se llenase y cobrase lentamente vida con los movimientos, los gestos velados, los rumores. El amplio balcón que se erguía en lo que para los que entrasen sería la pared derecha sería para la Monarca. Casi agradecía que la Monarca no fuese probable que interviniese en la reunión, no en vano ella no pertenecía a esta Corte pese a vivir allí, pero el sólo saber que cada cosa que dijese sería juzgada, repensada, replanteada...

No había miedo. Debía desterrar esos pensamientos y centrarse. Muchos serían los que lo juzgasen, si no todos, y no tenía miedo a sus juicios. Se presentaba ante ellos con el valor, con la fuerza, y con el honor que le correspondía al gobernante de Paris. No había que temer salvo de las falsedades, las tretas y las medias verdades que se pudieran emplear en su contra. Sus aliados se encontrarían en la sala, ciertamente, pero ante la marea de las palabras de sus enemigos, sólo él valía en gran medida, pues depender de otros para que lo protegiesen sólo demostraría una falsa debilidad. Ya había discutido ultimamente con Trang Oul sobre lo que se desarrollaría aquí, y saber que se encontraría al pie de los escalones, justo a su derecha, presidiendo a su Clan sería una tranquilidad. Pero era cierto que no sólo con él había parlamentado, pues muchos otros habían dado sus opiniones y sus referencias.

La sala aún estaba tranquila y silenciosa, salvo por el leve crujir de las ropas de Montalbán al cambiar de pie. Pronto llegarían los Cainitas, anunciados cada uno por el propio Icaro, que ya esperaba junto a la entrada a la Concergerie, cuya guardia se había reforzado para esta noche... por si alguien era tan necio como para atacar una congregación como aquella. Geoffrey comprobó sus lujosas ropas, dignas del gobernante que eran, en cuyo pecho lucían el escudo nobiliario que correspondía al Principado de París; era raro que lo usase, pues generalmente prefería su propio escudo de armas, pero esta noche, su fuerza era la del Principe. Esta noche más que las demás, Geoffrey era París.

Alvaro Castellar - August 20, 2005 05:59 PM (GMT)
El sonido de los cascos de poderosos corceles advirtió a la llegada del primer asistente a la corte. Empujado por seis caballos de linaje español, un gran carruaje se aproximaba a La Concergierie. El transporte en cuestión no estaba diseñado con ostentosas decoraciones ni con los lujos que habitualmente irían asociados con este tipo de vehiculos. La única excepción a ello era un labrado escudo de armas a ambos lados del carruaje, donde se representaba a un halcón rampante hecho de la plata más pura sobre un fondo azul marino oscuro y enmarcado con un lujoso ribete dorado. Todos los vasallos del príncipe reconocieron de inmediato la identidad del primer asistente: Alvaro Castellar Primogénito Brujah y Espada de París, había llegado.

En el interior del transporte, Alvaro repasaba mentalmente los posibles discursos de explicación respecto a los asuntos que no le dejaban descansar tranquilo , las desapariciones de vasallos y el aumento de las tensiones entre Saliana y Geoffrey, estaban complicando mucho la vida parisina ultimamente, y combinado con el hecho de que numerosos garous se están comenzando a arremolinar en las cercanías de la ciudad..., no podía dejar de pensar que cuando todo esto derramase la copa las consecuencias de ello podrían derivar en una guerra.
Respecto al primer punto, el celote estaba avergonzado, hacía más de un mes que el príncipe le había encomendado resolver el misterio de las desapariones y pasado todo este tiempo apenas había conseguido resultados y si se le pedían explicaciones esta noche, tendría que ser extremadamente convincente para no compromenter su posición.

Finalmente, el carruaje se detuvo a las puertas del edificio y La Espada descendió con su sequito: Peter Orson su más leal vasallo y excepcional caballero inglés y Sophie de Lions los oidos de su amo en las cortés una encantadora y sensual dama. El primogénito Brujah vestía con los mejores ropajes para la ocasión, un clásico traje de caballero con su escudo grabado en el pecho, y con unas ombreras con tallados de diversos motivos heráldicos desde donde nacía una elegante capa que llegaba casi hasta los pies de su portador. Como siempre, su preciada espada se hallaba en su cinto lista para ser desenfundada para proteger tanto a su señor como el honor de una dama.

Icaro recibe con una sonrisa a Alvaro, lo guía hasta la sala donde tendrá lugar el evento y procede ha anunciarlo.

-Don Alvaro Castellar Primogénito Brujah y Espada de París, acompañado de sus vasallos Peter Orson y Sophie de Lions.

Alvaro se aproxima hasta el trono donde Geoffrey espera con un rostro impasible, acorde con alguien de su posición. Calcula la distancia adecuada y se arrodilla ante su señor con profundo respeto, Peter y Sophie detrás de él imitan su gesto.

-Su majestad Príncipe Geoffrey du Temple señor de París, se presenta Alvaro Castellar a la llamada de la gran corte.

La voz del Brujah suena con el porte digno de alguien de noble cuna, educadada, respetuosa y con un timbre ligeramente señorial. Se mantiene arrodillado en espera del permiso del principe para alzar su rostro y ocupar su lugar en la sala.

Zack_Thomas - August 21, 2005 12:10 AM (GMT)
la comitiva que acudio a la corte no fue anunciada por cascos de caballos, no hubo fanfarrias que la anunciacen, de hecho podria decirce que nadio se dio cuenta de que venian hasta el momento en que el grupo estubo ante la puerta. era el clan nosferatu.

el grupo de 7 u 8 nosferatus se plantaron ante la entrada de la corte, al tiempo que uno se adelanto hasta donde se encontraba icaro para hacer las presentaciones pertinentes.

- buenas noches caballero, por favor anuncie que sir Zack Thomas, primogenito nosferatu acaba de llegar y con el, el clan NOSFERATU.

que quien llegaba era el clan nosferatu era bastante obio, quien si no podria haber llegado sin ser notados, aparte de que su apariencia era inconfundible.

tras esto fueron hechos pasar por icaro quien procedio a presentarlos

-Sir Zack Thomas, primogenito nosferatu, acompañado por el clan nosferatu.

tras esta presentacion zack se acerca hasta la distancia correcata del principe y realiza una estudiada reverencia, al tiempo que todos los nosferatus tambien se inclinan.

- su exelencia principe Geoffrey du Temple, señor de paris. permitame anunciarle la llegada a la gran corte de su servidor zack thomas y del clan al que represento.

en este punto la visison de los nosferatu podia llegar a ser algo desagradable para los que no estubiesen acostumbrados a tratar con ellos, pues aunque todos vestian correctamente para la ocacion, ninguno estaba ocultando su verdadero aspecto.

Trang Oul - August 23, 2005 12:57 PM (GMT)

Ver, Oir, Callar y Analizar... Esas eran las premisas del Primogenito capadocio y consejero del principe en aquella noche. El capadocio notaba poco a poco como sus planteamientos para la vida en corte se iban acercando mas y mas a los de un ventrue, a los de su Señor Geoffrey. Sabia que la convivencia intensa que ambos habian llevado, estaba haciendo que sus posturas y forma de afrontar los problemas fuese cada vez mas similar.

En esta noche escucharia atentamente cada palabra de cada miembro de cada familia que se presentase ante ellos.

Habia llegado hace un rato y se encontraba ya en el mas profundo silencio a la derecha de su Señor Geoffrey, esperando la reunion... Ambos debian de concentrarse al maximo una vez mas, quien sabe lo que se trataria en aquella noche...

Herio - August 23, 2005 01:57 PM (GMT)
Una vez más, Herio guardaba el mayor de los anonimatos aprovechando la sobresaliente figura de su señor. Fiel a él más allá de toda duda, ocupaba ya el puesto privilegiado dentro del esquema de organización del evento. Como segundo de su clan y a la diestra del principe. Un puesto privilegiado sí, pero no demasiado del gusto del erudito que preferia las páginas de un libro a un acto social de tal magnitud. Como muestra de respeto había llegado junto con su señor, y su humildad le había impedido decirle a Icaro que le anunciara. Sin embargo, el chambelán era perfecto en el cumplimiento de su trabajo e hizo lo propio anunciando a Herio ante la todavia muy escasa concurrencia.

Su misión era la misma que la de su señor; estar atento y callado. Y esperar que esto terminara cuanto antes sin salpicar a ninguno de los suyos. Detras de Herio se encontraba el resto del clan, incluidos los vasallos de Trang Oul y el suyo propio.

Engel Tod - August 23, 2005 10:54 PM (GMT)
Aquella noche, mientras el mundo mortal dormia... Los vastagos celebraban su reunión, fue entonces cuando el malkavian, decidió hacer su entrada en la Gran Corte...

Con un paso cauteloso, pero decidido, entró a los dominios del principe... Y buscando a Icaro...

Icaro, salió pronto a su respuesta, ya que estaba atareado con los recibimientos y demas que su señor le habia encomendado...

-Buenas noches, Señor, haga el favor de seguirme.- Y comenzó el recorrido a la sala donde estaban todos los presentes... El cainita, con paso algo desesperado, lo siguió, casi pisandole los talones, literalmente...

En el salón, se encontraban el Gran Señor Geoffrey, el erudito Herio, su Señor, Trang Oul, del que no conocia mucho... La Espada de Paris, con su tipico semblante aristocrata, y el gran Zack unico del clan nosferatu, de quien pocas veces habia sido testigo de su asistencia en algunas reuniones... Extraño era que ambos se encontraran, ya que no acostumbraban asistir a cada fiesta que se daba, sea de quien fuese...

Ahi estaban, marcados, un poco los circulos de los grandes clanes, nunca le habia parecido ese tipo de discriminacion, mas, quien era el para cambiarlo, por desgracia en ese momento, nadie, eso era... la nada. Y no le parecia, nunca le habia gustado el sistema, mas quien era para criticar, si el no lo creo... nada tenia que reclamar.

Icaro, con una gran voz, anuncio: - Engel Tod, progenie de Malkav- con un gran acento.

El vastago colocose, en un sitio vacio, en las afueras, ahora, esperaria, primero a su querido compañero de clan, y en ese momento, su Señor.... Despues, habria otra espera, para comenzar la reunion aquella tan estrafalaria y algo pedante, mas, era pedida por su principe, asi que, aunque no le agradara asistia, por respeto a el.

Goratrix - August 24, 2005 01:09 AM (GMT)
La presencia de Goratrix se hacía notar incluso antes de llegar a la puerta de la Concergerie. Nadie sabía decir que era, pero el poder de su sangre se [I]notaba[/I]. Icaro lo recibió con una profunda reverencia, haciéndose a un lado mientras le abría la puerta para que pasase y lo guiaba hasta donde estab reuniéndose la corte.

-Goratrix, Voz de los Tremere y Miembro del Circulo Interior- anunció el chambelán haciéndose a un lado para que pasase el mago.

El Tremere pasó a su lado y se encaminó hacia su puesto en la segunda fila. Si, puede que no estuviese delante, como otros de los poderosos, pero todos sentirían su presencia en sus nucas. No necesitarían volverse para saber que él estaba allí, lo notarían. Y ni siquiera necesitaba emplear Disciplinas para que ese pequeño efecto se notase sobre los de sangre tan débil. No había muchos Matusalenes precisamente.

Realizó una breve inclinación de cabeza hacia quien era su Señor... de momento... y ocupó su lugar en la Gran Corte, confiando en que el resto de los suyos se reuniesen con él con prontitud.

Vikarna - August 24, 2005 10:10 AM (GMT)
Como si el solo pensamiento de su señor la hubiera llamado, Vikarna del clan tremere y su chiquilla Helene llegaron a la Concergierie. Aquel acto serviría para presentar en sociedad a la nueva tremere. Llegaron las dos en un pequeño carruaje propiedad del clan y dejaron que su sirviente dijera sus nombres a Icaro.

Ambas mujeres estaban radiantes, y despues de que Icaro las anunciase, tomaron su lugar detrás de su señor Goratrix. Una reverencia a todos los personajes importantes que se encontraban presentes y una levemente más pronunciada a Goratrix ahorraron palabras innecesarias.

Era casi indignante tener que estar en segunda fila. Eran un clan de pleno derecho, y su señor superaba en poder a todos los presentes. Pero no dejó que sus sentimientos se reflejaran en su rostro, que como siempre lucia una fina sonrisa.

Maximo Constanza - August 31, 2005 06:30 PM (GMT)
Al fin se celebraba la Gran Corte. Maximo había deseado este momento desde hacía algún tiempo. La convulsa ciudad de París necesitaba algo de orden y esclarecimiento en estos últimos tiempos. El Lasombra siempre se había sentido cómodo en ocasiones como estas, era de los que pensaban que la comunicación entre los cainitas era fundamental para llevar adecuadamente las complejas riendas de una sociedad como esta. Pronto comenzarían las viejas tradiciones y los rodeos, pero Maximo era paciente, sabía esperar el momento adecuado para inclinar balanzas a su favor... Un ser con sus principios morales y su rectitud no habría sobrevivido tantos siglos sin un mínimo de inteligencia, astucia y diplomacia; ésto era algo de lo que nunca se olvidaba.

Acompañado de su vasalla Helenna se adentró con porte noble en las estancias lujosas donde se celebraría la Corte. Tal y como era su costumbre lucía sus opulentos ropajes como una segunda piel. Su figura fácilmente se habría confundido entre las sombras de no ser por una fina franja dorada que recorría su azabache capa desde sus hombros hasta el final de ésta. El resto era como la oscuridad, desde sus escrutante mirada hasta su manera de moverse. Una vez anunciado por Icaro se dirigió a ofrecer sus respetos al Príncipe y a los demás Primogénitos. El baile acababa de comenzar...

Joseph_el_Egipcio - September 4, 2005 06:19 PM (GMT)
Joseph se acerco andando a la Concergeríe, sin prisa pero sin pausa, acompañado de su compañero Rudolph. Gustaba de llegar pronto a las celebraciones de la corte, y aunque no era primogénito y estaba supuestamente bajo la voz del Assamita, prefería ser visto, en ésta, una de las pocas ocasiones en que se dejaba ver libremente por las calles de París. De hecho, la mayoría de los cainitas de la ciudad, excepto un pequeño de grupo de conocidos, tan sólo veía a Jopseph durante las cortes. Por eso consideraba importante estos momentos. Era su manera de mostrar a los demás la independencia de la que gozaba en realidad pese a su título de vasallo de los Assamitas.
Al margen de todo esto, la corte de hoy interesaba sobremanera a Joseph. El príncipe estaba entre la espada y la pared, en gran parte gracias a lo que él se había encargado de difundir. Tenía muchas ganas de ver que era lo que tenía preparado. Sin duda algo grandioso , si quería mantener el respeto y admiración de sus ciudadanos que un príncipe debiese tener.
Con estos pemnsamientos rondado su mente, Joseph se presento en la Concergeríe y se dirigió a su sitio habitual, con la cabeza bien alta, y una enigmática sonrisa de la que solo unos pocos conocían el porqué.

Engel Tod - September 4, 2005 06:48 PM (GMT)
Engel, aburrido, por que no se dignaban a llegar a la cita temprano? seria que son "demasiado importantes" para ser los primeros.. puaj!

Todavia estaba algo sentido con "su principe" por lo que volteó hacia el, y le dirigió una seca mirada, la cual sostuvo, hasta que alguien mas lo interrumpiera, o Geoffrey lo notara...

Su corazon, por lo menos lo que quedaba de el, si así se le podia llamar, se sentía pesado... y al igual que su mente, rota en pedazos.

Axiz - September 7, 2005 12:09 PM (GMT)
Axiz y Ludovic caminaban presurosos por las calles de Paris, la caminata se habia hecho mas larga de lo que pensaban y estaban preocupados de no acudir a tiempo a la importante cita.

Al llegar vieron a Icaro en la entrada, Axiz un poco bromista y para distender el ambiente dice

-Espero que no haya empezado, y que haya alguien mas impuntual que nosotros.

-No caballeros, todavia faltan algunos...

Los tres caminaron juntos por el pasillo hasta llegar a la sala, alli se encontraban los cainitas mas importantes de la ciudad, AXiz no se sentia comodo entre tanta nobleza, pero cada vez estaba mas interesado en la politica, ademas si se daban las circustancias hablaria en la Gran Corte.

Icaro presento a Andre´el Axiz del clan Brujah, Ludovic Tanian del clan Brujah.
Ambos saludaron solemnemete al Principe y se acercaron a su señor Alvaro Castellar para saludarlo respetuosamente y colocarse en silencio cerca de el.

fdi: cualquier error de interpretacion, haganlon saber ya que soy nuevo y puedo cometer algunos errores.

Geraud Gallois - September 8, 2005 01:44 PM (GMT)
Geraud Gallois aguardaba pacientemente en la puerta exterior. Esperaba entrar acompañando al séquito de alguno de los representantes más significativos de su clan, como el primogénito, el sacerdote ceniciento de la via caeli o quizas incluso la monarca. Pero no había visto a ninguno de ellos en el rato que llevaba esperando.

El toreador comenzó a dudar... si sus superiores habían entrado mucho antes, sin que él les hubiese visto, estaría comentiendo un error imperdonable de protocolo al retrasarse tanto. Finalmente ante el peso de su duda, se decidió a entrar. Antes de hacerlo, por respeto a la paz del eliseo, le dejó sus flechas y armas a su gohul que le esperaría en el exterior, pero conservó su arco largo (inofensivo sin munición) del que el arquero nunca se separaba, al igual que un músico siempre tenía cerca su instrumento músical.

Ícaro anunció su entrada, el toreador entró elegántemente vestido con un sobrio y cuidado uniforme negro, adornado en esta ocasión especial por un broche granate con el símbolo de su clan. Saludó con la mirada a sus conocidos, sin hacer gestos ostentosos, hasta llegar a su posición en un lugar poco destacado del círculo interior, que ocupó manteníenose en silencio.

La Rosa - September 18, 2005 04:13 PM (GMT)
Miguel de La Rosa despertó suavemente de su sopor aquella noche, y pronto comenzó a ataviarse de forma elegante y protocolaria con alguna de sus mejores túnicas de seda, mientras guardaba receloso para sus adentros sus preocupaciones y reflexiones sobre lo que esta noche acontecería. "La ley de los vástagos"- pensó decepcionado- Nunca fue ley, y nunca vi justicia en esas decisiones, sólo vanidad, el pecado predilecto del Diablo. Espero que las cosas cambien pronto querida.

Dicho esto Marie apareció entre las enormes cortinas del salón limitándose al silencio y dejando entrever la tenue luz de la luna traspasando el color rojizo de la vidriera del ventanal; tomó una copa llena de sangre y se la ofració a su Señor que la aceptó gustosamante mientras se concentraba aún más en sus asuntos.

- Todo está dispuesto mi Señor- Apersuró Madamme Marie que ya se encontraba tan perfectamente acicalada como su belleza merecía, y como el evento lo requería.

La Rosa sin mediar palabra tomó a su sierva de la mano y juntos abandonaron la Capilla para montar en la carroza del Obispo que se encontraba dos o tres pasos enfrente de la puerta de la capilla. Miguel miró de nuevo hacia atrás para cerciorarse de que el Santo Lugar estaba convenientemente protegido, luego hechó un leve vistazo a la noche y tras una leve sonrisa dedicada a su acompañante, se pusieron en marcha hacia la Gran Corte de París.

Cientos de metros ántes de la Concergeríe, los dos cainitas pudieron comprobar que hoy era un día especial. Notaban la presencia del poder reunido alli, no sólo por lo escepcional de la decoración en el edificio ( aunque incomparablemente torpe frente a la belleza del buen gusto Toreador), ni por el doblamiento de la guardia, sinó por el olor a rancio que desprenden los siglos de polvo y ceniza de los más antiguos allí concentrados.

Tras apearse lentamente fueron recibidos por Icaro, quien los condujo de estancia en estancia, hoy engalardonadas. Tras el pasillo se abrieron los portones, y la voz del senescal anunció su llegada. Las puertas macizas dieron paso a la Corte, y los dos cainitas en silencio y respetuosamente deleitaron con una reverencia al Príncipe, a los primogénitos y al resto de vampiros alli presentes. Luego ocuparon su lugar, el lugar del Clan Toreador, justo por detrás de su Primogénito, y allí aguardaron en silencio ensimismados y con gesto reservado.


Geoffrey - September 18, 2005 06:51 PM (GMT)
Geoffrey fue viendo llegar a cada uno, y a cada uno respondía con un cabeceo desde su trono, más o menos pronunciado según la posición de los Cainitas. [i]"Faltan muchos aún por llegar"[/i] pensó, mientras un grupo de diversos miembros de los Clanes llegaba y se distribuía entre el resto de Cainitas, [i]"y sin embargo, la atmósfera de la Gran Corte ya comienza a caer. El manto dedeber y honor que me viste empaña la sala, y cada uno se va dando cuenta de que la solemnidad y formalidad del momento deben ser respetadas."[/i]

Con un distanciamiento considerable, repasó a los Cainitas reunidos: su Consejero y la Espada de París, el conjunto Tremere y el Nosferatu, así como numerosos miembros iluestres y no tan ilustres de diferentes Clanes. Cada uno con sus intereses y sus planes destinados para la reunión política más importante de toda Francia. La Corte más poderosa y probablemente la más antigua.

Y, sin embargo, el palco superior, destinado a la Monarca de las Cortes del Amor y sus seguidores, aún permanecía vacío. Salianna no había hecho aún aparición, y hasta que ella llegase no resultaba probable que todo se iniciase. La tensión comenzaba a correr por las venas del Ventrue en vez de la sangre, pero se forzó a relajarse, cosa que tan sólo consiguió gracias a sus muchos años de entrenamiento en política. Muchas veces había estado de pie donde ahora estaba el resto de la Corte, pero pocas veces había estado sentado en el trono.

Ciertamente, esta sesión no poseía el peso sobre sus hombros que había tenido la primera. Aun recordaba como todo su ser casi temblaba visiblemente mientras esperaba, sentado donde ahora estaba, a que llegasen los Cainitas por primera vez a su llamada. Si no hubieran acudido sería señal de que la Corte al completo lo rechazaba y no lo reconocía, y aquella tensión había hecho que Geoffrey tuviera su pesadilla recurrente todas las noches de aquella distante semana. El alivio que sintió cuando vio que, uno a uno, acudían a su llamada aquella noche no se puede describir con palabras.

Y, sin embargo, pese a que su trono no se encontraba exactamente en juego (al menos no más que habitualmente), Geoffrey estaba tenso y nervioso. Había mucho que tratar, mucho estaba ocurriendo en París, y mucho iba a ocurrir. Era como si los hechos actuales fueran tan sólo las nubes de una oscura tormenta en el horizonte, y sabía que la comunidad Cainita de la ciudad notaba eso. Y querrían poner a prueba a su Principe ante lo que se avecinaba.

Zack_Thomas - September 18, 2005 07:46 PM (GMT)
de algo podia vanagloriarse zack, en esta gran corte al igual que en la primera llamada por geoffrey, el clan nosferatu habia sido el primero en llegar en su totalidad. pero la espera comensaba a ser molesta, cuanto mas esperarian el resto de los cainitas de paris para presentarse ante el principe. cuantos primogenitos habian venido, mientras que los miembros de sus clanes aun se encontraban ausentes, definitivamente esa era una gran falta de union en los clanes, lo que jamas pasaria con los nosferatus, CON SUS NOSFERATUS, era de admirarse la union que habia entre ellos, todos eran un mismo oido, los ojos de uno eran los ojos de todos, y a la cabeza "el" Zack Thomas. cuanto mas faltaria.

(estracto de los pensamientos de zack durante la espera)


Heinz Bavenberg - September 19, 2005 02:48 PM (GMT)
Heinz llego a la Concergerie caminando. Su cara demostraba cierto disgusto; ya que sus hijas seguramente llegarían tarde a la reunión. No podía entender como podían ser tan impuntuales, se había cansado de esperar a que se vistieran y decidió ir solo a la gran corte. Aun resonaban en sus oídos el griterío de sus vasallas. Al llegar a la puerta se encontró con el chambelán. Y Heinz le dijo.

- Buenas noches, por favor anúnciele al príncipe que esta presente Heinz Bavenberg, Sacerdote ceniciento de la Via Peccati, miembro del clan Ventrue.

Heinz Bavenberg conocería por primera vez al nuevo príncipe en sus funciones. Ya que antes de internarse en su refugio, el príncipe era otro. Con el antiguo príncipe Heinz había tenido una muy buena relación, pero ante este chiquillo insubordinado Heinz no guardaba ningún respeto. Y esperaba que el nuevo príncipe respete a rajatabla el contrato moral que tenia con su sire por su refugio y templo de la Via Peccati.

Heinz se acerco a una distancia correcta del príncipe y lo saludo con una esforzada reverencia. El maestro de la Via Peccati vestía ropajes lujosos de color dorados los cuales dejaban al descubierto su pecho en el cual llevaba su apreciado amuleto. Luego se dirigió a su lugar y permaneció expectante.


Elois D'Umbrelle - September 19, 2005 05:25 PM (GMT)

Cayó la noche, la tan esperada noche. Geoffrey había hecho el llamamiento y todos debían acudir. Este acontecimiento era distinto de todo lo asociado a Salianna y sus cortes del amor, aquí nadie acudía a pedir favores o fraguar intrigas, al menos no aparentemente, era un acto social, equivalente a la corte de su Majestad, donde la renombrada Duquesa de Orleans gozaba también de privilegios. No obstante esta corte reclamaba para si alguna escoria que a su modo de ver no debía estar, los bajos clanes no deberían tener tanta voz, algunos miembros de los altos quizás tampoco tendrían que acudir, incluso deberían emigrar de París, sin embargo ese no era su cometido, sino juzgar que tal lo haría Geoffrey, por su reunión previa denotó que sería un gobernante justo, quizás pusiese mucho celo en tal empresa, algo que lo dejaría desnudo ante los depredadores sin escrúpulos de la corte.

Por suerte para el príncipe, esta ventrue que se vestía entre sus pensamientos, había decidido ayudarle, el príncipe de París no debía mostrar debilidad o eso debilitaría en mucho la imagen del clan. Bastante deprimentes habían sido los últimos años de reinado de Alexander...

Ya estaba vestida, de negro completamente, el luto sería esta noche su sello, pues la duquesa acudía a París ejerciendo su título y por tanto guardando el respeto pertinente a su marido fallecido.

Mientras sus doncellas terminaban de peinarla, sus pensamientos flotaron por el océano hasta llegar a Londres, donde Mitras gobernaba con mano dura, fiel reflejo de las viejas tradiciones y tan sólo una tal Merlinda de los Tremere le hacía flaquear. Es por ello que se sonrió, tenía intención de valorar por si misma a Goratrix, su homónimo en París. Sería muy interesante...

El carromato guiado por los seis corceles del más puro blanco inmaculado despegó presuroso del Chateux, Elois sabía que llegaría tarde, no le importaba, pero tampoco quería llamar mucho la atención, su refugo estaba lejos de la ciudad y por ende Geoffrey entendería su demora.

Tiempo después, el cochero abrió la puerta y la ayudó a descender, elegante como siempre, su rostro estaba tapado por un velo negro, en consonancia con su oscuro vestido y azabache cabello recogido en un glamoroso moño.

Caminó hacia dentro de la Concergierie, la esperaban, Icaro la recibió como era de esperar y Elois le dedicó una cálida sonrisa. En susurros le habló mientras se posicionaba para irrumpir en el salón de la corte.

- ¿Ha llegado ya la matriarca?

El chambelan negó con la cabeza, para alivio de Elois, pues su demora no se haría notar tanto a falta de un miembro tan destacado como lo sería Salianna.

Icaró cruzó la puerta, presto y dispuesto, con tono seco pronunció su breve discurso, presentándola, ella no le había dicho nada, no hacía falta, de sobra era conocida ya...

- Madame Elois D'Umbrelle, refutado miembro del clan Ventrue y Maestra de la Vía Regalis.

Con paso firme, sobrio, porte augusto cruzó por la puerta dirección al centro de la corte, sabía que todos la miraban, no le importaba, ese era su terreno, incluso sonreía bajo su velo, tal vez extasiada por retomar su carrera política.

Se detuvo donde estaba acordado presentar los respetos a su alteza, sus rodillas cedieron inclinándose levemente, con suma gracilidad el vestido se deslizó, mientras su cuerpo inerte yacía erguido con todo control sobre si misma, un verdadero ejemplo de como hacer una reverencia.

- Mi señor

Pudo escucharse en voz baja, pues por algún motivo había tenido el valor de dirigir palabra a Geoffrey, síntoma inequívoco de la confianza que tenía sobre sí y su valía, ella vivía para la corte actuando con desparpajo e inspiración, no en vano era sacerdote ceniciento del camino de los Reyes.

Cuando se incorporó prosiguió dirección al semicírculo donde los de su clan aguardaban, encantadoras danzaban sus piernas bajo el negro traje de seda como una cobra se balancea para alimentarse. Siguió despacio sin dar la espalda al príncipe como otras tantas veces lo había hecho con Alexander, sonriendo dulcemente al ventrue sobre el trono y situandose a la cabeza de los Ventrue, con el príncipe siendo su único superior en la jerarquía, todo había sido apalabrado y ejecutado con tranquilidad sublime, dando pues una imagen solemne, plasmando una unidad inquebrantable dentro del clan. Su postura majestuosa y a la vez natural, con sus atentos ojos de halcón vigilando bajo el sombrío velo podrían resultar molestos para quellos que no estuviesen acostumbrados a su presencia, pero de algún modo, la cercanía de Elois era tal que su aura embriagaba a los presentes con su toque encantador, sosegando incluso el posible ansia del príncipe. Allí a la cabecera del clan, tenía a una amiga, al menos eso parecía.

Poco tardaron en aparecer más cainitas en consecución a su entrada, más rezagados si cabe que la propia ventrue, siendo pues estos el nuevo centro de atención y desviando las miradas de la imponente dama, cuyos ojos pese a estar perdidos y ocultos abarcaban toda la sala con un simple barrido en su mirada.


Trang Oul - September 22, 2005 10:03 PM (GMT)
El capadocio mantenia la compostura al lado de su Señor el Principe de Paris. Habia conseguido mimetizarse a la perfeccion con las mas fina costumbres ventrues a fuerza de vivir estas situaciones de palacio, y sabia perfectamente como moverse en la sombra mientras su Señor exponia sus oratorias.

El tiempo pasaba y la afluencia a la gran corte, si bien estaba siendo agil, aun faltaban algunos de sus miembros mas importantes; asi que decidio romper el hielo entablando una pequeña conversacion mental con su Señor:

[COLOR=green]- Mi señor, cuando vos creais conveniente podeis dar por comenzada la sesion, esperad algunos minutos si acaso.. mas ya sabeis que la paciencia no es virtud en algunos de nuestros mas ilustres invitados. - dijo el capadocio a la mente de Geoffrey teniendo en mente a Goratrix entre otros -.[COLOR] (auspex a la mente de geoffrey)

Jacques - September 22, 2005 10:12 PM (GMT)
Demasiada tranquilidad se notaba en aquella calida noche de verano, pero Jacques sabia que aquello distaba mucho de la realidad, la realdiad que encotraria dentro de aquel castillo, de aquel gigante de piedra que se convertiria en un nido de serpientes por una noche, como muchas otras veces habia sucedido ya. El Malkavian sabia muy bien, que nunca nadie estaba lo suficientemente preparado para una Gran Corte, no era la primera que presenciaba, y esperaba que no fuera la ultima. El primogénito llevaba cierta confianza sobre sus hombros, sabia sobre que terreno pisaba, y estaba preparado para casi cualquier cosa. Y aunque quizas no fuera realmente asi, era mejor entrar pensado que estabas preparado.

Icaro recibio en la entrada a Jacques, y a su acompañante, su aprendiz y vasallo Matheau. Los dos iban vestidos muy elegantemente, con ropajes claros de bellas y finas telas, y Jacques portaba la heraldica del clan bordada en el pecho.

-Sir Jacques, Primogénito Malkavian, acompañado por su vasallo Matheau.- anuncio Icaro al llegar a la sala.

Los dos Malkavian se colocaron en sus respectivos sitios en la sala, viendo que el hermano Engel ya esperaba en su posicion.

-Su excelencia, Principe Geoffrey du Temple, señor de Paris. Jacques, Primogenito Malkavian se presenta ante la Gran Corte.- dijo Jacques elegantemente ante el principe.

Y tras aquello, calló y espero a que diera comienzo la Gran corte.

Matheau - September 22, 2005 10:38 PM (GMT)
Matheau se retorcía incomodo en el interior de aquel traje. A pesar de ser la ropa más suave y cómoda que hubiera llevado en vida y no vida se sentía extraño envuelto en aquellos trapos de tierras lejanas que nunca habría soñado con llevar. Pero aquello distaba de ser un sueño. Las palabras de su señor habían sido breves y claras. Sabía que su breve existencia podía todavía ser más breve de no seguir los estrictos protocolos de la Estirpe. Aquello dejaba las incomprensibles maquinaciones de la nobleza de su antiguo hogar como los juegos de simples críos.

En silencio siguió a su mentor tras el anuncio de su llegada observando intrigado el interior del castillo. Apenas podía mantener la concentración ante el torrente de impresiones, como un niño ante un juguete nuevo. Segundos después la realidad volvió ante su mente bruscamente cuando la tensión palpable en el ambiente lo sobrecogió al posar su mirada sobre unos ojos ajenos. Algo dentro de él le aconsejo inteligentemente que agachara la vista y esperara en silencio observando el suelo.

Engel Tod - September 23, 2005 12:00 AM (GMT)
Habian llegado... Por fin, estaba presente su representante en estos eventos burgueses e ipocritas...

Una mirada de alivio y gusto se reflejo en su perdido rostro... Un rayo de luz le iluminaba, no estaba solo.. Por ahora.

Geoffrey - September 23, 2005 01:14 AM (GMT)
Geoffrey miró a la concurrencia. No le contestó a su Consejero a la mente, pues tal comunicación le resultaba sumamente perturbadora y extraña. Alienígena incluso. Sin embargo, por suerte, poco a poco fueron llegando todos los que faltaban, siendo la ultima de todos la Monarca, que apareció en su balcón entre los susurros entre fascinados y maquinadores de toda la concurrencia de la ciudad.

Todos los Cainitas de París, con muy pocas excepciones, se reunían a sus pies, dispuestos claramente en sus Clanes y facciones. Los Altos Clanes más próximos, como les corresponde, mientras los Bajos Clanes se disponen un poco más en el exterior. Todos de pie, acechantes, ansiosos por saber cómo discurriría la noche. La gran noche.

Geoffrey se pone en pie antes de hablar, con la capa ondeando suavemente tras él ante el movimiento. No podría ser más apropiado. Su mirada, poderosa y segura recorrió a toda la confluencia. Eléctrica. Algunos casi podrían ver la corona aparecer sobre él, etérea pero no por ello menos imponente. Lentamente, la capa se colocó adecuadamente en su espalda, como si un sastre hubiese estado ahí para ajustarla, y sólo entonces habló el Principe de la Gran Corte. Si la voz de Alexander ordenaba con el simple poder de quien sabe que su palabra no puede ser desobedecida, la de Geoffrey hablaba con la convicción de quien tiene el honor de su parte: apasionada, controlada, tranquila, profunda.

-Buenas noches, caballeros y damas, señores y vasallos, y a mi propia señora que atiende a nuestra Corte desde su puesto de altura- el saludo, breve pero directo, abarcaba a todo el mundo en la Corte, dejando ese tema solucionado y zanjado- . Os agradezco a todos que hayáis acudido a mi llamada, demostrando así lo unida que se halla la comunidad Cainita de la ciudad, así como el respeto que mostráis todos por las Tradiciones. Y ello nos honra, a vosotros y a mi. Mas me temo que esta reunión no es una reunión de placer, como la que nos regaló mi Señora Salianna, Monarca de las Cortes del Amor, sino que se trata de debatir terribles asuntos que atañen al gobierno y a la no-vida en nuestra plaza.-

Geoffrey hizo una pausa, breve y perfecta. La introducción había sido completado, y los primeros cuchicheos ya se oían entre las filas de algunos que creían saber, y aquellos que reconocían ignorar. La impaciencia de unos contrastaba con el estatismo tranquilo de los que realmente sabían, aunque solo fuese parte, y cuyas miradas diferentes se centraban en su persona. Si bien por dentro Geoffrey bullía de actividad, de pensamientos y de sensaciones, el exterior se mantenía tan frío y perfecto como era necesario. El entrenamiento de su Sire había sido concienzudo y detallado, y ahora lo ponía en práctica hasta el último de sus parámetros, aunque con nuevas reglas.

-Sin embargo, trataremos de buscar en el comienzo lo más sencillo de todo. Y es que creo firmemente que, si bien hay platos de gusto para todos y otros que no lo son, comenzar por las buenas nuevas siempre crea un clima adecuado a una Corte. Así pues, comenzarmos con el más sencillo, por cuanto atañe no a nuestra no-vida, sino a la del ganado. Y es que podéis hallaros tranquilos de que la hambruna no caerá con fuerza sobre París. He arreglado para que tres diferentes fuerzas se combinen para abastecer la plaza, y aún si algunas fallasen, las otras bastarían para que la gente pasase el invierno y hasta las siguientes cosechas.-

Geoffrey hizo un nuevo silencio. Espaciar los asuntos a tratar era lo correcto, en caso de que alguien quisiese tomar la palabra tendría ocasión de hacerlo ahora. Esperó, observando con tranquilidad a toda la concurrencia, y viendo que aunque muchas palabras se intercambiaban, ninguna se dirigía abiertamente a la Corte. Por un momento se preguntó cuantas palabras más se intercambiarían por medios mentales, o cualquier otro, lejos del conocimiento de los demás, pero pronto desechó ese pensamiento por poco util actualmente. Silencio, decididamente. Hora de continuar con lo que importaba.

Y entonces llegaría el primer giro de la noche. Sabía que todos esperaban que él dirigiera un bonito y florido discurso, que todos ignorarían antes de comenzar a trabajar sus propias posiciones. Bien cierto era eso, así que no pensaba retrasar lo inevitable. Así que se volvió no hacia su Consejero y Voz de los Capadocio, no hacia la Espada de París y Voz de los Brujah. Le hubiera gustado girarse hacia la Voz de los Tzimisce, o incluso la Toreador, pero ambas se estaban aclimatando a la ciudad o no eran dadas en exceso a esta forma de Corte, de manera que permanecerían calladas. Volverse hacia la que debería ser Primogénita Ventrue y la Voz de los Lasombra habría sido la forma sencilla, pues aunque ambos eran sabios y de pensamiento independiente, su proximidad en cierta manera al Principe podía garantizar que no entrasen directamente a golpear donde doliese.

Esa no era la intención.

Así que se volvió a quien muchos consideraban el Cainita más poderoso del París actual, salvando a su propia Señora. A aquel que creían que podría destruirle con solo pensarlo. Si vencía esta batalla, la guerra habría avanzado un paso.

-Viendo que ninguno de los presentes posee nada que decir al respecto de nuestro primer tema de la noche: Goratrix, Voz del Clan Tremere, tenéis la palabra.-

El silencio calló sobre la Corte. Casi se podía sentir el peso de la tensión, casi se podía cortar con un cuchillo. Geoffrey tomó asiento en su trono mientras Goratrix, Chiquillo de Tremere y miembro del Consejo de los Siete, se colocaba en la posición que correspondía a los oradores.

Elois D'Umbrelle - September 23, 2005 09:57 PM (GMT)

Ya estaban todos, incluida la monarca, mas la ventrue no dijo nada. Geoffrey marcó la salida con el discurso de apertura, algo habitual y propio de la corte, no hubo sorpresa en Elois, después siguiendo lo acordado, inició el evento calmando ansiedades entre la vasta población parisina, la hambruna quedaría paliada esa temporada. Se echaba todo el mérito de ello, estaba bien, debía mostrar fuerza.

Todo fue del agrado para aquella espectante y "tímida" ventrue, que presidiendo a los patricios, alzó levemente su mano izquierda. Sutil como sólo ella sabía hacerlo la aspeó, arriba y abajo, indicando que se bajase el tono de voz hasta quedar extinguido, algunas palabras del mensaje de Geoffrey eran la causa. No necesitaba mirar a los suyos, se la respetaba, incluso se la podría temer, pero su saber estar era impecable, la ausencia de Ettien de Trevillón podía plantear aquella noche severas dudas en la autoridad ded Geoffrey. Muchos se harían preguntas entre los suyos, pero ella no haría de voz para los cachorros, si algo querían, debían acudir al propio principe. Ese detalle implicaría que muchos desistiesen para alzar la voz en la corte, derivando sus pesares en los pequeños revuelos aplacados con mano de hierro tras un simple gesto de Elois quien esperaba le fuera reconocido el gesto a su debido tiempo, por aquel beneficiario...

Sin embargo, la jugada de conceder la voz a Goratrix, la pilló de sorpresa, podría ser muy sagaz o muy estúpida. Ella nunca habría hecho algo así desde luego, pero ella no gobernaba ni estaba al tanto de todas las intrigas que se cernían sobre la espalda del príncipe, causandole un tremendo peso que en ocasiones resultaba infatigable. Conocía bien a Alexander, en alguna ocasión pidió su consejo, es por ello que no se aventuró a hacer conjeturas, esperaría ver como se resolvía todo, aunque se temía que los detractores de Geoffrey vieran debilidad en aquella jugada, Elois esperaba que le saliese bien, que fuera para dar un golpe de efecto, quizás había seguido sus consejos noches atrás. Esbozó una tímida sonrisa, casi imperceptibe, además su talante era neutro, serio para la ocasión y sobrio como debía ser. Si las cosas no salían bien, maquinaba posibles soluciones para salir en ayuda dle príncipe y que éste pudiese capear el temporal lo mejor posible.


Heinz Bavenberg - September 24, 2005 12:16 AM (GMT)
El humor de Heinz ya había mejorado, por que sus hijas pudieron llegar antes que empiece la reunión y se ubicaron perfectamente con sus respectivos clanes; como Heinz les había indicado.

En el rostro de Heinz se reflejo un gesto de preocupación ante las palabras del príncipe pero lentamente sus labios expresaron una pequeña sonrisa de satisfacción al escuchar la invitación al poderoso Goratrix.

Era increíble lo que estaba escuchando, como podía ser un que un chiquillo de Alexander fuera tan idiota. ¿Por qué este nuevo príncipe conspirador y arrebatador de poder metía su cabeza en la guillotina? ¿Acaso era un loco? O era un perfecto estratega que había aprendido de su creador. La respuesta no la sabía en ese momento, aunque se inclinaba más por la primera opción. Todavía quedaba mucho por escuchar y muchos misterios por resolver. Pero esa decisión podía llegar a costarle su lugar. Si había algo que Heinz sabia del poder… era que un príncipe tiene que intentar eliminar toda opinión y palabra de los que son mas poderosos en su ciudad y no dejarlos ser su titiritero.

Fdi: Perdón por la palabra idiota no es con mala intención pero era perfecta para los pensamientos de mi personaje.

La Rosa - September 24, 2005 05:35 PM (GMT)
Una vez el protocolo fue respetado y la Monarca Saliana hizo su entrada magistral en la sala, tal vez empañando la autoridad del Príncipe, como de costumbre; La Rosa y su eterna acompañante M. Marie saludaron y se aposentaron confortablemente en su lugar esperando con un semblante respetuoso escuchar atentamente cualquier declaración y descifrar las jugadas que se establecian sobre el tablero. Sin duda para Geoffrey du Temple era duro contar con un cainita de mallor rango que él en la ciudad como Saliana, tal hecho era fuente inequívoca de conflicto de intereses siempre, como es lógico resueltos a fabor de la Toreador y limitando la libertad de movimientos del Ventrue; ¿qué remedio?. Por el momento ya había bastantes detalles para reflexionar, unos buenos y otros malos, según el criterio del Patriarca del Cielo, pero la sinceridad en las palabras del Príncipe y su acto de responsabilidad dando la cara ante toda la sociedad inmortal lo ennoblecian. Quizas fuese un Rey joven y precipitado en sus jugadas que no se percataba de que la pieza más poderosa del tablero era la Dama. No en vano Geoffrey aún tenía mucho que aprender, la cuestión era si tendría tiempo para hacerlo, si ganaría tiempo en su partida, o por el contrario su cabeza rodaría como rodaron la de cientos de Príncipes ántes. Por lo de pronto, La Rosa debía preocuparse de que las reglas más importantes del juego, las del Señor y no las de los hombres fuesen escrupulosamente respetadas y todo y todos llegasen a buen puerto, apollando a quien fuese necesario, o justo, y haciendo recapacitar a varios vástagos imprudentes.

Goratrix - September 25, 2005 08:54 PM (GMT)
[i]Bastante exasperado, Goratrix comenzaba a cansarse de esperar cuando la monarca por fin hizo su aparición..Acto seguido, el pelele de Salianna abrió su discurso con las formas propias que marcaban el protocolo para despues, aburrir al mago con asuntos de los mortales..hasta que, tras el silencio de la audiencia, entregó la palabra a un sorprendido hijo de Tremere que no esperaba pronunciarse en estos compases de la noche..
Vestido totalmente de verde oscuro, la figura imponente del robusto hechicero se levantó en su asiento..[/i]
[COLOR=green]Gracias majestad[/COLOR]- indicó con una reverencia- [COLOR=green]quiero, en primer lugar; dar las buenas noches a todos los cainitas presentes y agradecer la hospitalidad con la que nos han agasajado desde que llegamos a Paris, hace ya algunos años..[/COLOR]La profunda voz del Tremere, resonaba imponente en toda la estancia como un poderoso encantamiento cautivador..[COLOR=green]Ha pasado cierto tiempo en el que he visto crecer esta ciudad en muchos más aspectos de lo que la gente suele alcanzar a percibir..y sin duda, Paris ha florecido notablemente con las reformas a cargo de sus majestades.[/COLOR].dice mirando a los monarcas.
[COLOR=green]Sin embargo los recientes sucesos como asesinatos y desapariciones no pueden ni deben tolerarse por más tiempo ya que empañan el crisol de armonia y paz en el que viven los ciudadanos.
Agradezco una vez mas, a nuestros excelsos señores el derecho concibido al clan Tremere para crear progenie, con el fin de afianzar a nuestra casa en esta parte de la Vieja Europa..Asi que como muestra de agradecimiento me comprometo, como representante de mi casa que los Tremere hallarán la fuente de mal que fustiga las calles de Paris y lo entregarán a las autoridades pertinentes con la máxima celeridad posible..[/COLOR][COLOR=purple]Asi, yo Goratrix de Tremere brindo mi amistad propia y la de mi clan para con todos los cainitas que busquen en el clan Tremere un poderoso aliado que nos ayude a solucionar los problemas que pueda tener nuestra amada Paris..Y a vos, majestad os ofrezco mi servicios como consejero del Principe o la Reina para cualquier asunto que estimeis necesario..[/COLOR]

La Rosa - September 25, 2005 09:25 PM (GMT)
-AD EFESIOS-, (Fuera de razón y de regla, disparatadamente, fuera de contexto).-Penso el Obispo turbado por aquellas palabras de vanidad e hipocresía dibujando en el aire con la mirada un gesto de inquietud. Goratrix de Tremere fiel a su nombre y al honor de su Casa. ¿ Cuántas veces había La Rosa oido de boca de los Tremere palabras de aliento conversas en nuves de plomo con el paso del tiempo?. No importa lo que Goratrix dijese, de él y de su pútrida estirpe sólo se debía de esperar el mal y la tiranía. Sólo hacía falta esperar a ver la reacción de la sala.

Axiz - September 25, 2005 09:52 PM (GMT)
Axiz se mantenia erguido en toda su altura, con sus ojos dominaba todo lo que ocurria en la corte y escutaba las sensaciones de los demas.

Escucho atento las palabras del principe, serio e imperturbable, sus ojos miraban y penetraban mas alla de las apariencias.

Se sintio sorprendido y extrañado por las palabras del principe, dejar hablar a Goratrix suponia una estupidez o una gran estrategia...pues segun como hablase el hijo Tremere se habria ganado la mitad de la batalla.

Axiz no conocia a Goratrix pero si los rumores eran ciertos tenia un gran poder en Paris y al igual que su clan tenian suficientes ansias de poder como para destavilizar al gobierno actual.

Espero ansioso las palabras de Goratrix, pero se sintio incomodo al finalizar el pequeño discurso. Por que prestaba su servicios? y porque no aprovechar la situacion? pero...

-Al parecer todos los podeoros son solo simples cobardes-penso Axiz mientras analizaba las palabras del Tremere.-necesitamos mas que simples alianzas imaginarias o palabreiras para acabar con los problemas...necesitamos fuerza y eficacia...solo los Brujah tenemos ese poder-Axiz pensaba y pensaba pero seguia intrigado por las palabras del Tremere.

Tal vez solo sea una estrategia, si el principe acepataba la ayuda de Goratrix estaria demostrando su propia debilidad, ademas se acercaria de manera peligrosa al principado...depues de todo parece una buena jugada...

Axiz esperaba con su cara seria y recia mirando al principe, como todos los cainitas reunidos...esperando cual seria su reaccion, ahora se veria de que estab a hecho el principe y si tenia la fuerza para gobernar

fdi:Axiz a pensado todo esto y en ningun momento ha hablado o demostrado algo en su rostro o gestos.

Elois D'Umbrelle - September 26, 2005 09:49 AM (GMT)

La jugada de Geoffrey se tornaba peligrosa, hasta el punto de volverse en su contra tal como Goratrix de los Tremere la usaba en su favor. Cada vez parecía peor idea la opción del príncipe, pero el haber escuchado las palabras del tremere indignó notablemente a Elois, no por Goratrix en si, sino porque su alteza concediese permiso para engendrar a los usurpadores. Cada vez entendía menos las concesiones del ventrue sobre el trono, caían cainitas en París, de los Altos Clanes incluso y se excedía en sus favores con la casa de los usurpadores aumentando su número en la ciudad, es que no le bastaba ya con el poder del propio patriarca, es que no tenían suficiente con tener voz propia, Geoffrey tejía su propia tela de araña sobre sí, como se pudo ver en las desafiantes palabras del brujo.

Ese detalle no gustaría a muchos, el principe minaba su propia autoridad en público, el revuelo tras la ventrue aumentó de tono, cuchicheos que ni sus leves gestos de mano aplacaron.

Elois giró su cuello hacía atrás un instante, unos ojos azules arrebatadores de vida, dejaron sin sentido al clan ventrue por completo, los cachorros que hablaban enmudecieron pavorosos al contemplar la mirada fulminante en el rostro indignado de la Maestra. Se contenía, podía verse pero la furia desbordante que procesaban esos tiernos ojos estallaría si no se la obedecía, nadie quería enfrentarse o desafiar su poder. No tenían valor para enfrentarse a Geoffrey, tampoco lo tendrían para alzarse contra ella.

Rápido retornó a su estado original, sonrisa dulce en boca, como si nada hubiese ocurrido, natural y sosegada, mas los cachorros ventrue no se atrevían a abrir la boca despúes de aquel gesto de su superiora. El talante y saber estar salieron a relucir de manera impecable, mientras Elois conservaba su semblante neutro, espectante a los hechos siguientes.

Un gesto que dolió en lo más profundo de su ser a la noble cainita, estaba en consonancia con los suyos, pero su deber le impedía sumarse a la protesta, ella tenía una responsabilidad con su cargo, con el cargo de príncipe y la defensa de esta era la prioridad. Ya manifestaría sus quejas a su debido tiempo, en privado, como debía ser.

El único consuelo que quedaba a la desvalida ventrue era el sacar provecho de aquella situación, se le abría un banico de posibilidades, las aprovecharía.


Joseph_el_Egipcio - September 28, 2005 06:08 PM (GMT)
El egipcio, en un comodo tercer plano, no perdía ojo de lo que estaba pasando, por la cuanta que le traía. Había acertado interésandose por el tema de las desapariciones, pensó, en un primer momento. Pero tras sopesar el discurso de Goratrix, se dio cuenta de que era una pulga en un baile de titanes. La cosa se había puesto muy fea, si el príncipe tenía que recurrir al apoyo tremere de una manera tan poco protocolaria. Al fin y al cabo el príncipe ya tenía a sus mejores hombres "investigando" el caso. Esto le daba al asunto una nueva y gran dimensión. Presintió que esta corte sería un momento importante en la historia de París, y él estaba en medio.

Geoffrey - October 1, 2005 03:33 PM (GMT)
Geoffrey sonrio casi, pues las palabras del Tremere danzaban justo donde el deseaba tenerlas. Ciertamente Goratrix era sabio, y sus gestos y palabras lo demostraban. No se implicaba, no se ponia de ninguna parte, ofrecia su ayuda a todo el mundo sin vincularse a ninguna faccion. Y asi, en efecto, se convertia en su propia faccion. El Principe esperaba eso de el. La Corte estaba llena de Cainitas poderosos, acaso incluso mas poderosos que el propio Geoffrey, pero ninguno tan poderoso y peligroso como el mago o la Monarca. Y Goratrix, con suavidad, habia dado su primer paso en el mapa de la politica. Este paso era predecible, ciertamente lo habia hecho, pero los peligrosos eran los siguientes, de ahi la importancia de desactivarlo ahora que el propio Goratrix no imaginaba que iba a hablar, asi que no llevaba nada preparado.

Su mirada abandono al poderoso mago, y cuando lo hizo retomo la palabra, tras comprobar que ningun otro Cainita hacia ademan de tomarla. Lo hizo con voz tranquila y agradable: aunque no habia desaparecido de ella el tono poderoso que lo caracterizaba en la Corte, pero se hacia menos distante.

-Os agradezco vuestras palabras, Voz de los Tremere, y confio en que durante los proximos anos brindeis a la recien Abrazada todos los conocimientos que precisara para ser un miembro respetable y educado de esta Corte, y que pueda demostrarnos con la mayor brevedad el progreso de sus estudios.-

Y es que ahi estaba el golpe. Entrenar a un Cainita era un proceso que llevaba no menos de diez anos de intenso estudio y ensenanza, a menudo mas si el tutor se lo tomaba con mas calma. Exigiendole al Clan Tremere una rapida e intensiva instruccion de la Neonata conseguia descolocar a la mitad de sus miembros, alejandolos de sus intrigas y estudios esotericos. Era cierto que a la larga seria un nuevo miembro que sumaria su poder al de su senor, pero en la inestable olla a presion que era Paris en el momento actual, lentamente contribuia a desarticular a uno de los Clanes con un potencial mayor peligro para toda la Corte. Quizas algunos no lo entendieran, ya trataria con ellos en su momento, para desarmar sus dudas. Ahora tocaba enganchar el que habia preparado como segundo tema de la noche.

-A mayores, vuestras palabras portan la sabiduria por la que sois conocido, al referirse a uno de los mayores problemas que encontramos en la ciudad en este momento. Primero de todo quiero que todos respiren- dice, con un tono jocoso que quita gravedad a la situacion por medio de una broma, y relaja algo el ambiente, especialmente entre los neonatos que mas temen por sus no-vidas- tranquilos, pues mis mejores vasallos se hallan investigando en el tema, asi como numerosos otros Cainitas que han decidido abarcar ese peligroso asunto por sus propios medios. A todos ellos, os agradezco vuestros esfuerzos, que a todos os honran, y mas de uno acaso sea recompensado por esta Corte si sus esfuerzos prueban exitosos.-

Si alguno de aquellos que habia estado investigando creia que lo estaba haciendo en secreto, bien se equivocaba. Era cierto que el Principe no era omnisciente, pero seguia con interes este tema, y le alegraba que la Corte se interesase por el bienestar de la ciudad, y la promesa de una recompensa con suerte los animaba a continuar con sus esfuerzos.

-Pero, dejando las vueltas, vayamos al asunto. Y es que los estudios que hemos ido realizando prueban muchas cosas, algunas de ellas que van en contra de lo que inicialmente se consideraba como "lo que estaba ocurriendo". Y es que los cuatro asesinatos a la luz de los nuevos conocimientos que poseemos, parecen hallarse sin relacion. Por un lado, sabemos que el joven Lasombra destruido fue abordado por los Assamitas, mas no parece que los demas tengan rastros de accion de su Clan en torno a sus desapariciones. Por su parte, en el caso del Gangrel, nada senala la existencia de confrontacion alguna, de modo que igual tan solo ha retornado a los bosques, y las desapariciones de los demas han dado una luz siniestra a lo que seria un acto normal entre los seguidores de la Via Bestiae. El caso de la Malkavian aun se halla en proceso de investigacion, mas creemos que cedio al peso de sus demencias paranoicas y acaso haya acabado huyendo para escapar de sus perseguidores, o ella misma se halla destruido creyendo ser "su enemigo". Finalmente, la investigacion de la tragica destruccion de un miembro de mi propio Clan, que me ha dolido personalmente, ha sido postergada a las anteriores por razon cronologica, de modo que no puedo indicar mucho de momento, mas las revelaciones anteriores acaso arrojen luz sobre los hechos de esta desaparicion tambien.-

Geoffrey calla, dejando que sus palabras calen en la Corte. Sabe que este es uno de los temas centrales a discutir, de modo que debe ser entendido bien por todo el mundo.

-Ahora cedo la palabra a Alvaro Castellar, Primogenito del Clan Brujah y Espada de Paris, quien con notable efectividad ha dirigido la investigacion junto con mi propio Consejero. Tras sus sabias palabras acerca de sus investigaciones, todos podreis exponer vuestras dudas y vuestras opiniones, por criticas que sean, siempre que lo hagais respetando adecuadamente los turnos y con respeto a los demas, como mandan las reglas de etiqueta que imperan en este Eliseo.-

El Principe callo, sobremirando a todos los Cainitas reunidos, debiles y poderosos, antes de posar la mirada en el caballero situado justo bajo el, a su derecha. Observo como Alvaro avanzaba para ocupar el espacio vacio ante la Corte que correspondia a los que hablaban, y en cada uno de sus gestos se notaba el honor del caballero. Geoffrey sabia que Alvaro no dudaria en destruirlo si fallaba en su deber, si acometia faltas al honor y gobernaba con el despotismo y la tirania que habian caracterizado a su senor. Precisamente por eso era su Espada, porque la Corte tambien sabia que Alvaro velaria por el honor de todo el Principado, y no solo por su apariencia.

Axiz - October 2, 2005 02:53 AM (GMT)
[QUOTE]A mayores, vuestras palabras portan la sabiduria por la que sois conocido, al referirse a uno de los mayores problemas que encontramos en la ciudad en este momento. Primero de todo quiero que todos respiren tranquilos, pues mis mejores vasallos se hallan investigando en el tema[/QUOTE]

Axiz no se toma en gracia la broma de Principe , aunque algunos neonatos se miran entre si algunos hacen caso nerviosos y otros enteineden la broma y se relajan un poco, pero el arabe no. El era un cainita afable con los que trataba pero cuadno los temas eran serios se tornaba en una seriedad amenazante.

Continuo con su semblante serio observando todo lo que ovcurria en la corte, podia ver las jugadas politicas como una partida de ajedrez, donde solo unos pocos jugaban y el resto eran peones, torres, alfiles...solo faltaba elejir el bando y que pieza serias.

Axiz conocia de cerca el tema de los neonatos desaparecidos, el mismo habia participado en la investigacion y sabia de primera mano otros detalles

[QUOTE]- otros Cainitas que han decidido abarcar ese peligroso asunto por sus propios medios. A todos ellos, os agradezco vuestros esfuerzos, que a todos os honran y mas de uno acaso sea recompensado por esta Corte si sus esfuerzos prueban exitosos.-[/QUOTE]

El gigante escucho mas atento que nunca entre esos cainitas se encotraba el, y no dudaria en usar las palabras del principe a su favor, si tenia exito seria recompensado por la corte, por el principe...sabia que los Ventrue son hombres de honor tambien, aunque el poder los ciega

[QUOTE]-Pero, dejando las vueltas, vayamos al asunto. Y es que los estudios que hemos ido realizando prueban muchas cosas, algunas de ellas que van en contra de lo que inicialmente se consideraba como "lo que estaba ocurriendo". Y es que los cuatro asesinatos a la luz de los nuevos conocimientos que poseemos, parecen hallarse sin relacion. Por un lado, sabemos que el joven Lasombra destruido fue abordado por los Assamitas, mas no parece que los demas tengan rastros de accion de su Clan en torno a sus desapariciones. Por su parte, en el caso del Gangrel, nada senala la existencia de confrontacion alguna, de modo que igual tan solo ha retornado a los bosques, y las desapariciones de los demas han dado una luz siniestra a lo que seria un acto normal entre los seguidores de la Via Bestiae. El caso de la Malkavian aun se halla en proceso de investigacion, mas creemos que cedio al peso de sus demencias paranoicas y acaso haya acabado huyendo para escapar de sus perseguidores, o ella misma se halla destruido creyendo ser "su enemigo". Finalmente, la investigacion de la tragica destruccion de un miembro de mi propio Clan, que me ha dolido personalmente, ha sido postergada a las anteriores por razon cronologica, de modo que no puedo indicar mucho de momento, mas las revelaciones anteriores acaso arrojen luz sobre los hechos de esta desaparicion tambien.-[/QUOTE]

Las palabras del principe intentaba sacarse la responsabilidad de los hechos sobre las desapariciones, haciendo que hechos a medias fueran hechos concretos, una jugada que podira desorientar a algunos pero no a los que tenian mas años...solo los neonatros se tranquilisarian por esa verdad a medias.

[QUOTE]-Ahora cedo la palabra a Alvaro Castellar, Primogenito del Clan Brujah y Espada de Paris, quien con notable efectividad ha dirigido la investigacion junto con mi propio Consejero. Tras sus sabias palabras acerca de sus investigaciones, todos podreis exponer vuestras dudas y vuestras opiniones, por criticas que sean, siempre que lo hagais respetando adecuadamente los turnos y con respeto a los demas, como mandan las reglas de etiqueta que imperan en este Eliseo.-[/QUOTE]

El rostro de Axiz cambio, ahora se veia satisfaccion, su señor iba a tomar la palabra ahora necesitaria todo el apoyo y el arabe lo daria incondiciaonalmente. Giro su cabeza para abarcar a toda la corte, y luego sus ojos se posaron en su maestro...nadie osaria llevarle la contra a Castellar o complicarlo por gusto o se habria ganado un nuevo enemigo...Axiz defendia a su maestro, a su amigo y sobre todo a su clan.

Fazir-Al-Jamal - October 4, 2005 05:15 PM (GMT)
Edición:

El assamit ahabía permanecido desde el principio a un lado espectante a como ocurriría aquélla corte.

Engel Tod - October 5, 2005 03:34 AM (GMT)
Engel advirtió la llegada atrasada del vástago, se le hizo más interesante que la palabrería que tenían... tan solo repicaba en su cabeza, para irse a cualquier otro lado de esta, no le preocupaba donde...

Se puso a examinar los rostros de los concurridos.

El primogénito nosferatu, serio como siempre.

Herio, su compañero de investigaciones, algo extraño, serio, como si estuviese meditando cada palabra. Al igual que su Señor.

El clan Ventrue, siempre tan pomposo y pedante... ahi se encontraba Elois, tan bella como siempre, su rostro parecía algo absorto, pero siempre atenta.

La hermosa Monarca, no sabía interpretar su rostro, era algo extraña su mirada, como si no entendiese, o no le pareciese los asuntos tratados.

Su amigo Axiz, estarían mejor jugando una partida de ajedrez...

Goratrix, era algo tenebroso, infundaba cierto temor, por lo que no mantuvo su rostro en el...

Zack_Thomas - October 5, 2005 06:17 PM (GMT)
zack parecia estar completamente atento a todo, aunque en realidad estaba absorto en sus propios pensamientos, lo que se dijese el ya lo sabia, pues habian pocas cosas en la ciudad que el desconociese, aparte de que nadie diria mucho, pues nadie queria arriesgarse en incurrir en una falta.

en silencio, siguio esperando el turno del clan nosferatu.

Luca Verinni - October 6, 2005 01:17 PM (GMT)
Contemplaba atentamente las variadas declamaciones de los cainitas que tenían algo que objetar. El silencio era sepulcral, roto por la firme voz del actual hablante, aunque todo estaba siempre abierto a debate.

Estaba situado a la derecha de Miguel de la Rosa, una eminencia de la Vía Caeli y un reconocido miembro del clan Toreador, se sentía extrañamente henchido de orgullo al tener a semejante personaje junto a sí. También había sido informado de la presencia de otro más de su propio clan, pero no había tenido la fortuna de coincidir con él.

La reunión se tornaba monótona y hacía bastante tiempo que habían dejado atrás el punto álgido de la misma. A pesar de todo, seguía concediendo al compendio toda su atención, pues eclipsando el tedio y el cansancio estaban los buenos modales y la etiqueta. Aguardaba con algo más de interés la voz de Brujah.

¿Qué diría el primogénito? ¿Arrojaría algo más de luz sobre el delicado asunto? Desenterrar datos tan trascendentales como esos en mitad de una Corte podría ser altamente peligroso, o milagrosamente tonificador. Esperaría...

La Rosa - October 8, 2005 04:46 PM (GMT)
Tras el insulto de las palabras del Tremere La Rosa escuchó atentamente las palabras e intenciones de Geoffrey du Temple, que sin duda bordaban el pateticismo, y prosiguió indagando lo que allí se comentaría entre frases. ¿ Es que el Ventrue no pensaba otorgar jamás la palabra a la oposición?......... Sin duda las mentes de aquellos que se rigen por sus propias intenciones resultan quebrantablemente delatoras. No obstante La Rosa pudo observar en verdad cierto atisbo de voluntad en el Príncipe por solucionar aquellos problemas; si bien no conseguía descubrir si era por simple manipulación e interés o por buena voluntad. Quizás eso no importase demasiado en el fondo, pues cada vez se demostraba más como un Príncipe voluble. Era una pena, pues su voz no parecía ser la del que se sabe escuchado, y su caracter no tenía el gusto refinado de aquellos que se dan a respetar, ni su voluntad la fuerza necesaria para el liderazgo. Gracias al cielo siempre estaba la Monarca, quien de momento seguía un camino iluminado. Pobre de Geoffrey si aquellos neonatos y demás oposición supiesen de su verdadera devilidad; no tardaría ni un solsticio en caer. Y La Rosa sintió pena por el amor que tenía hacia aquel vástago orgulloso que no se dejaba ayudar, pero sí corromper por las serpientes de su entorno. Lo verdaderamente importante era que la política no manchase al rebaño, por eso estaba La Rosa aquí.

Engel Tod - October 8, 2005 06:14 PM (GMT)
Las acusaciones en contra de su amiga Karla, eran algo pesado... tuvo que dejar de examinar a los demás vástagos... era algo inusual, en teoría el príncipe conocía bien a Karla, por que pensaba así de ella...

[I]Ella no es de las que huyen, incluso ante sus grandes temores, tan solo se esconde... pero deja alguna señal. [/I] pensaba el malkavian.

Su cara demostraba algo de enojo, y desagrado, había dicho que el clan era menos, y que no era confiable en sus acciones... eso había entendido. y no le gustaba nada.

Sus ojos miraban al que había sido su amigo... estaba comportandose muy extraño.




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