Un caballero de elegantes ropas a lomos de su montura cruza raudo las calles de la ciudad hasta llegar a la nueva Universidad,allí desmonta y deja el cuiado del caballo a cargo de un novicio;éste mismo es el que se encarga de decirle donde se encuentra el director y sin apenas darle tiempo a acabar el caballero se da media vuelta y se gira en su búsqueda.No tarda mucho en encontrarle ocupado en su despacho,pero después de un tiempo de espera,este accede a recibirle amablemente y dispuesto a hablar de los temas tan prioritarios que el caballero parece querer tratar.Hay presentaciones formales y diversos comentarios iniciales que dieron pasa a una charla diversa que poco fueron llevando hacia donde el hombre le interesaba;una par de horas después y tras la entrega de un generoso donativo a la Universidad,todo estaba arreglado y listo para dar comienzo.