Title: 25-06-1.225 Paseo por la orilla
Description: privado
Herio - July 26, 2005 05:00 PM (GMT)
Herio seguia intrigado por el extraño espia de la noche anterior. La sensación que sintió en las orillas del Sena le tenia particularmente nitrigado. Su curiosidad no obstante, era bastante grande y en ocasiones la prudencia quedaba de lado. Esta noche, no era ese caso.
Herio salió a primera hora de su refugio y se dirigió al lugar donde sintió la extrtaña sensación. Aquel lugar seria el mejor sitio para empezar su pequeña investigación. Se sentó en una roca y se concentró en sus sentidos y sensaciones. Cerró los ojos y abrió su mente.
Isolda Lamartine - July 26, 2005 05:05 PM (GMT)
-Buenas noches, señor Herio dijo una dulce voz en la mente de Herio, casi tan irreal que podría decirse que provenía del mismo río, pues fundida con las brumas y las pequeñas olas, con los sonidos incipientes y moribundos de la ciudad, aquella voz entraba en armonía con todo lo que la rodeaba, y le daba vida.
-Por un momento creí que nunca podríamos a solas hablar, pero mis ruegos ahora han obtenido respuesta, y eso me complace...
Herio - July 26, 2005 05:13 PM (GMT)
Herio se sobresaltó. No era para menos, el silencio y la concentración se habian visto bruscamente interrumpidos por aquella voz en su mente. Aquella dulce voz....
No sabia de donde provenia, pero dado que estaba en su cabeza decidió probar suerte y dar forma de palabras a sus pensamientos. Quizá la misteriosa voz podria lleerlos en su mente. Aquel pensamiento le preocupó.
-¿Quien eres? ¿Que haces en mi mente? ¿Que quieres de mi?-pensó
Isolda Lamartine - July 26, 2005 07:56 PM (GMT)
Por unos segundos, la mente de Herio se llenó de angelicales melodías infraumanas, llenando los espacios necesarios del silencio de Isolda, pues de no haber sido así trribles sucesos con seguridad allí hubieran acontecido.
-Soy su amiga, mientras usted acepte mi ayuda. Guardó de nuevo silencio. -Es la única manera que tengo de hablarle para no ser escuchados. Hubo de nuevo silencio. -Usted tiene en su poder un libro de dos, de tres objetos que a París llegaron hace cuatro noches, y espero no tener que maldecir ese día por la eternidad por culpa de ese arribo.
-Yo he mirado más allá de las palabras en uno de los objetos, y he visto cosas que podrían ser terribles... pero para saberlo necesito saber qué es lo que usted ha visto...
Herio - July 26, 2005 09:26 PM (GMT)
La sospecha del capaddocio se vió confirmada. La "voz" podia leer su pensamiento. Bien. No era tan extraño. Tambien él podia hacerlo. Pero no así, no de esa manera. Habia algo que le preocupaba y lo tranquilizaba a la vez. Era algo...... diferente.
-Sus palabras parecen sinceras, pero mucho me temo que estoy hablando con la misma persona que me estuvo espiando anoche. Eso no resulta tranquilizador me temo.-pensó
-Comprendo la importancia de mantener un secreto y la dificultad de dicha tarea en esta ciudad. Pero comprenderá usted que es dificil confiarle los secretos de mi descubrimiento a una voz en mi cabeza. No se quien es y lo más importante, no conozco sus intenciones.
-Creo que un encuentro cara a cara seria vital para demostrar la confianza que deberemos confiar el uno en el otro. Si no confia en mi en ese sentido le doy mi palabra de que no traicionaré esa confianza. Y espero que usted tampoco.
-Si esta de acuerdo conmigo, digame un lugar y una hora. Estoy seguro de que algun lugar será lo suficientemente discreto para nuestro encuentro.
La cadena de sucesos desatada con la llegada de los libros se ponia mas interesante por momentos. Y peligrosa
Isolda Lamartine - July 26, 2005 10:37 PM (GMT)
No esperaba menos. Lo que acababa de pensar ese muerto le daba mucha confianza a Isolda, pues al menos ahora sabía que no daría o diría lo que habría encontrado a cualquier persona por cualquier razón, y suponía que los descubrimientos que habría llegado a hacer, si acarreasen algún peligro y él lo hubiera entendido, serían ahora parte de sus más profundos pensamientos. Pensó en forzar la mente de Herio, pero decidió darle la oportunidad de mostrarle su valía.
-Sin lugar a duda, usted habrá de comprender la preocupación que me invadió después de haber leido aquellas letras, y de saber que los textos habían sido retirados de su original refugio. Por un momento las "palabras" de Isolda se fundieron tanto en la mente de Herio, que este pudo sentir cómo casi hacían parte de sus pensamientos. Una tranquilizadora "melodía", un refrescante aroma a tulipanes, invadió los sentidos del cadáver, comenzando a dibujar el lugar en el que se encontrarían cuando aquella ratificante "conversación terminara". -No debería usted referirse a mi acción como espionaje, pues no es más alejado de su real esencia. Refierase a ella, si lo desea, como Preocupación.
La manera de decir las cosas por aquella dulce voz femenina era tan efímera, tan irreal, aquella conversación estaba tan basada en conceptos, dejando atrás las palabras limitantes e inútiles, que sin duda Herio encontraría algunos conceptos confusos e incluso inexpugnables.
Revelarle sus intenciones o su identidad simplemente era un imposible, auqnue podría aceptar que fuera naturalmente desconfiado. -Lamento, señor, que en realidad usted no comprenda la verdadera importancia de mantener su "descubrimiento" en secreto; y fue eso lo que interesó a mis ojos, y seguramente a los de muchos, el que no se hiciera aquella visita en silencio y en calma. Pero si lo que necesita es ver mis ojos, y convencerse de que no pretendo aprovecharme de esta mitológica situación, entonces no tengo inconveniente en proponerle un Jardín, en su Crepúsculo, justo cuando el Sol haya muerto.
Luego hubo un gran silencio, y la armonía misteriosa que había invadido la mente e Herio había ya desaparecido.
Herio - July 26, 2005 11:35 PM (GMT)
Herio se sentia abrumado por la voz en su mente. Sentía un gran poder, pero no lograba comprenderlo. A su entender, no se trataba de un miembro de la raza de los condenados. Era imposible, ninguno era así. Tan............perfecto. No sabia que era, y eso le intrigaba casi tanto como lo asustaba. Pensó:
-Comprendo su preocupación y la comparto. Solo saqué el libro de la biblioteca para evitar que cayera en las manos equivocadas.
-Lamento que le moleste la palabra espiar, pero así es como lo sentí yo en aquel momento...... pero no ahora.
Herio sentia una extraña sensación. La sinceridad afloró en cada uno de sus pensamientos como si hubiese sido liberada. No podria ser de otra manera.
-Creame cuando le digo que comprendo la importancia de mantener el secreto. Han sido los acontecimientos los que me han forzado a compartirlo con extraños. Siempre ha sido así entre cainitas. Uno no siempre consigue lo que quiere.
Herio se quedó asombrado cuando escuchó lo último que habia de decirle aquella voz. Era un enigma, una prueba, y solo si la superaba seria digno de conocer a la persona tras la voz.
Un escalofrio recorrió su fria espina dorsal.