Cuando Joseph se levanto esa noche, rápidamente Antoine acudió ante su presencia, visiblemente nervioso. Medio balbucendo, consiguió decir:
- Señor Joseph, hay noticias desde Hispania. Hoy ha llegado un grupo a caballo portando correo urgente para usted.
Cogiendo aliento, metió la mano en su maltrechas ropas, sacando dos cartas. Estaban algo arrugadas. Se notaba que habían echo un viaje de forma apresurada. Pero los sellos estaban intactos, nmo había duda.
- Muy bien, Antoine. Buen trabajo. Puedes retirarte. Voy a leerlas con calma...- Fijo Jopseph sin mirarlo a los ojos, absorto ya en sus maquinaciones
Ya en su refugio, a la luz de las velas, Joseph examino cuidadosamente las cartas. Eran dos. Una traía el sello de su amigo Ermerico de Zaragoza. La otra, de la corte de Astorga. Parecía que todo había salido bien. Tanto Nikolai como los hombres de Máximo habían cumplido su cometido.
Una vez revisadas las cartas, se dispuso a abrir la carta de Ermerico. La otra era cosa de Máximo...
------
De Imhotep, conicido como Hermerico el Mercader, a Ptahhotep, conocido como Joseph el Egipcio, mercader de Paris
Estimado amigo, me alegra gratamante tener noticias tuyas....
etc, etc, etc
------
Mmmm, una lectura interesante, sin duda. Debía ponerse en contacto con Máximo sin demora.