Title: Corte del amor(25/06/1225)
Monarca Salianna - July 24, 2005 03:52 AM (GMT)
Los carruajes llegaron hasta la residencia que el Rey mantenía a las afueras de París,la guardia real ocupó sus puestos mientras los sirvientes se apuraban a recibir a la dama que presidiría la reunión de hoy.Salianna bajó del carruaje y pasó bajo los muros que guarecían aquel refugio mientras repasaba con la vista de forma automaticamente todos los detalles.Se había preparado todo en los jardines,con antorchas de metro y medio clavadas en el suelo marcando los caminos y grandes "salas" iluminadas en la hierba.Entre sombras,al lado de un gran círculo de luz central,había una tarima de madera donde se encontraban varios músicos que tocarían suvamente para ambientar la velada y puede que incluso para arrancar un par de bailes,aunque dudaba que tanta relajación se diese en esta noche;tal vez en una futura reunion.Había docenas de sirvientes preparados para atender cualquier necesidad que tuviesen sus invitados e incluso lo había organizado para que algunos atendiesen esclusivamente a los vampiros de mayor rango de la ciudad,disponía de espacio mas que suficiente para acomodar a todos los vampiros que necesitasen pasar la el día aquí antes de volver a París;la guardia tambiém estaba perfectamente distribuida,perfectamente visible en las murallas y el exterior pero casi imperceptible en las cercanías de la fiesta.Nharabah se le acercó silenciosamente por detras haciendo gala de las sutiles artes por las que la apreciaba,miró a sus ojos y ésta asintió de forma casi imperceptible;todo estaba dispuesto,sólo restaba volver a vestirse.Había trajes preaparados para todos sus sirvientes y para ella,incluso uno para Argentum destinado a lucirse en las ocasiones de corte;el color predominate era el rojo,pero tocado con negro,plata y dorado.En esta ocasión luciría una diadema con rubíes que recojería en parte su pelo,dejando que el resto callera en suaves bucles sobre sus hombros recalcando la desnudez en la que los dejaba el vestido;todo estaba medido y pensado,calculado para no ser ni falto ni excesico,en su justa medida y en su lugar.No había lugar para los errores y abajo ya se escuchaba el ajetreo de la llegada del primer invitado,era el momento de ir a recibirlo.
Friedrich - July 27, 2005 01:37 AM (GMT)
En su apacible caminar con el primogénito de su clan, comenzó a hacerse el silencio. Era completamente normal, dos mentes acostumbradas a permanecer solas no mantienen mucha conversación, sobretodo basándose en temas en los que estaban totalmente de acuerdo el uno con el otro. Pero el aislacionismo Gangrel aún llegó más lejos cuando ambos, sin darse cuenta cambiaron el ritmo de sus pasos. Friedrich aceleró ostensiblemente su marcha inconscientemente, sin embargo en sus pensamientos rondaba la idea de la próxima visita a la Monarca... había algo que había tomado en determinación en la misa y mientras caminaba... Sí, hoy sería la noche en la que demostraría su amistad y lealtad completa.
Estos pensamientos habían pasado muchas veces por la mente del Gangrel desde que se había reencontrado con su vieja amiga, sin embargo ahora cobraban fuerza, sobre todo tras el despotismo del príncipe hacia su persona. Desde luego a Friedrich no le gustaba ser una moneda de cambio en un gran juego cósmico por el poder, por eso esta vez no significaba nada de eso, era un acto completamente libre para demostrar su lealtad, una promesa de honor inquebrantable, algo que entre los Animales era la más alta muestra de estima y entrega... era un acto por el que el Gangrel llamaría a la Monarca "amiga", aquella única persona por la que sería capaz de traicionar su Naturaleza.
Antes de perder de vista a su primogénito, le saludó con un último movimiento, pues no quería parecer "descortés" ni irrespetuoso, cuando estuvo fuera del alcance de miradas, su cuerpo cambió y se modificó completamente hasta adaptarse a la forma de un pequeño mamífero volador... un murciélago, adoptó esta forma para llegar presto a las cortes, debía... NECESITABA, ser el primero en llegar, y de esa forma lo logró, pues cuando llegó no parecía haber nadie.
Aún en el amparo de la oscuridad recuperó su forma "humana", para no causar miedo entre los guardias que allí se hallaban, y haciendo ruido a propósito, aunció su entrada. Un tropel de sirvientes llegaron para ocuparse de él, pero con un gesto de la mano y una leve sonrisa dio a entender que se bastaba él solo... obviamente su llegada era anunciada, aunque a él no le hubiera importado que no se hubiera dado el caso. Sin embargo terminaron guiándole hasta la entrada del suntuoso complejo. El maravilloso arco de entrada, permitía la vista de un amplio y exquisitamente decorado patio, que a su vez albergaba la magnánima mansión. Todo estaba cuidado al detalle, pero sin parecer artificial... la propia decoración era una verdadera obra de arte. Friedrich de Gangrel aguardó en el lugar que le indicaron, la llegada de la bellísima Cainita.
Monarca Salianna - July 27, 2005 02:56 AM (GMT)
Bajó por las escaleras del castillo con cuidado pero calculando el tiempo para no hacer esperar mas de lo justo al primer invitado.Cuando llegó hasta la puerta se soprendió de ver a Friedrich,pues esperaba que el príncipe o los primogénitos llegasen antes en sus carruajes;su aura(auspex 2)estaba inquieta y era posible que hubiese venido tan rapido para avisarle de algún problema,pues el gangrel era de los pocos cainitas en los que confiaba que le avisarían si algo fuera mal.Aún así,esperaba que no fuera nada y decidió recibirle con su mejor sonrisa al que después de todo había decidido presentarse primero....no lo olvidaría.
-Buenas noches mi buen amigo Friedrich,me alegra que hayais llegado tan pronto a la reunion.Venid conmigo a los jardines y dejad que os refresque con alguno de los elixires que tengo preparados...tengo preparada una vitae especialmente para los primogénitos y el príncipe,degustaremos un poco de ella antes de lleguen los demás invitados.-
La Monarca se pone a tu lado en el típico gesto para que le ofrezcas el brazo y te lleva con un paseo hasta los jardines traseros sin la compañia de ningun otro vasallo.Un magnífico espectáculo sobre la hierba de cículos de fuego,y que en cierta medida hace que la Bestia se revele un poco a entrar,es la primera imagen que tienes del lugar donde Salianna pretende reunir a la corte cainita.Escuchas una leve música al acercarte y te das cuenta que al veros,los músicos empiezan a tocar una suave melodía.Un sirviente se os acerca con unas copas en una bandeja y con una reverencia se va despues de servíroslas;la vitae tiene un aroma a sangre antigua con alguna especia que te resulta desconocida.Te das cuenta de repente que hasta los mas mínimos detalles estan cuidados,desde la distribución de los círculos de fuego,hasta las vestimentas de los criados,en rojo liso con el emblema de la Monarca en negro,tan sencillo que pasarían casi desapercibidos y era casi imposible que compitieran con las ropas de cualquier otro cainita de posición en la corte y que contrastaban ostensiblemente con el lujoso traje de Salianna.Pero es como si algo te dijese que no está todo...Argentum,había subido al carruaje de la Moanrca pero sin embargo aún no lo has visto desde que has llegado...
-Decidme¿Que os a parecido el discurso del Obispo La Rosa?-
La ves tranquila y alegre mientras disfruta de la copa que os han traido y nada traiciona la curiosidad que siente por tu temprana llegada.
Friedrich - July 27, 2005 03:21 AM (GMT)
Espléndida como siempre, pero sin caer en la repetición, esa era la magia de la Toreador, eso era lo que hacía que todos siguieran atentos sus palabras y sus movimientos. El estilo notable pero disimulado que acompañaba a cada uno de sus gestos, y que daban cada día una mejor impresión, una mayor clase a la que era la Monarca.
Gustosamente tendió su brazo, y con él acompañó a la Monarca a un precioso jardín, donde la sangre del Cainita no se vería agobiada. Salianna sabía tratar a los Gangrel, les brindaba toda la comodidad posible, a pesar de poder llegar a serle a ella incómoda, algo sencillamente encomiable. Sin embargo no toda la esencia de la clase Toreador se perdía en aquél lugar, de hecho todo estaba perfecto, hasta las sensaciones estaban perfectamente controladas, en alternancia de naturaleza y fuego. Un escalofrío recorrió el cuerpo del Cainita... algo extraño pero que le seguía ocurriendo cada cierto tiempo, debía ser mental. A veces le ocurría cuando estaba en peligro, otras cuando se encontraba completamente complacido, cual un animal en el bosque, como si de un gato al que sus ojos representaban se tratara, ése era el tipo de escalofrío que le daba, el de la esencia animal que la bestia le brindaba. En este caso, la seguridad y la paz, mezclada con una extraña emoción se confundían en la mente y en el muerto corazón del Gangrel.
Antes de comenzar a hablar bebió un poco de la sangre que le tendían, extraña pero exquisita, como siempre:
-La misa ha sido un encomiable acto de Fe por parte del orador, ¿La Rosa era su nombre?, nunca he tenido el placer de conocerle y tampoco reconozco su clan, aunque por sus refinados gustos, diría que es un Toreador como vos. Personalmente no comparto esa forma de ver el mundo, me parece limitada y poco acertada, pero cada cual debe tener la posibilidad de elegir cómo prefiere vivir su condena.- Una breve sonrisa cruzó la cara del cainita -Supongo que os preguntaréis el porqué de mi temprana visita, puede que os consuele saber que yo no lo supe hasta hace breves instantes, aunque está claro que de alguna forma lo deseaba- en su agitación Friedrich fué incapaz de advertir la ausencia de su paisano, estaba demasiado ocupado buscando las palabras, paladeándolas en su cerebro para después formularlas... durante un breve instante un nudo se hace en su garganta, desde luego éste sería un paso importante en su no-vida, de hecho ya lo era, por lo tanto los nervios le jugaron esa pequeña mala pasada -en este pequeño comité me siento enormemente halagado y a la vez emocionado, pues deseo ofrecer y jurar a vos lo más importante que tengo, mi confianza y mi amistad, lo más sagrado entre lo sagrado para mí y para mi clan. Deseo que lo aceptéis sin reservas, desde ahora y hasta el fin de los tiempos mi humilde vasallaje- Tras la proposición el Gangrel se quedó espectante, nunca había hecho algo parecido, y esta era la única forma de mostrarle toda la confianza y lealtad a su vieja amiga. Para él esto era suficiente, aunque si el acto necesitara más ritual, él lo haría sin dudarlo.
Monarca Salianna - July 27, 2005 03:57 AM (GMT)
Salianna se quedó en blanco durante medio segundo,aquello no lo esperaba.Si que en algún momento le jurase vasallaje ya el cainita le profesaba una gran lealtad y ella no podía dejar de admirarlo cada vez que realizaba un acto como aquel,tan limpio y genuino como sorprendente;pero no esperaba que fuera a hacerlo aquella misma noche.La tensión con las que las palabras salían de su boca denotaba lo mucho que había meditado aquel paso y a la vez la importancia que para él tenía.Su contacto con los gangrel en Constantinopla le había enseñado,entre otras cosas,que cuando un miembro del clan de los Animales juraba de aquella forma su lealtad hacia alguien era muestra de una gran admiración y respeto y mientras este se mantuviese,su lealtad y amistad se mantendrían a lo largo de los siglos.Era un honor teniendo en cuenta que venía de un cainita mas o menos joven y sin interés en la corte,un regalo que recibía por segunda vez en menos de un siglo y que de alguna forma le indicaba que estaba haciendo bien su cometido.Y para aquello sólo había una fórmula:una conducta tan limpia y recta con ellos como la que ellos mantenían contigo-
-Friedrich,sabeis que os tengo en gran estima y no deseo mal ninguno para vos¿Comprendeis las repercusiones que tendría para vos en la ciudad que dieseis ese paso?-la mirada del gangrel hablaba por si sola,pero estaba una pregunta que debería contestar,pues era un riesgo que debería tener muy en cuenta en estos tiempos al vivir en París-¿Comprendeis que esto os enemista de forma casi irrevocable con el Príncipe y posiblemente con Alexander?.-
No era una advertencia cualquiera,una de las partes mas importantes de la lealtad era el aceptar las consecuencias de los actos de tu señor como si fueran propios,y aunque sabía que la del gagrel no flaquearía si daba su palabra,el vasallaje debía aceptarse libremente y absolutamente consciente,pues si no éste se volvería casi inútil sin una ferrea lealtad que lo apoyase y Salianna sólo se conformaría con vasallos absolutamente leales a ella.
Friedrich - July 27, 2005 04:17 AM (GMT)
El Gangrel escuchó atentamente las palabras de su vieja amiga, consideró lo que le había dicho. Todas las dimensiones de ofrecer dicho vasallaje... desde las personales, hasta las políticas. Lo cierto es que se iba a granjear grandes enemistades, lo cierto es que tendría que seguir a Salianna a donde quiera que fuese ¿Pero no pensaba hacerlo ya él? Dos segundos de deliberación, nada más hizo falta. Friedrich rebosaba pasión, pero no era estúpido, sabía todo lo que conformaba dar ese importante paso, firmar ese contrato no escrito con su propia sangre, si fuera necesario... no pensó más, una vez leída la letra pequeña, no dudó en firmar. Por tercera vez en esa noce, la sonrisa se dibujó en los labios del cainita, pero esta vez no era sorna, sino alegría.
-Salianna- comenzó dirigiéndose a la Monarca -será un honor y un placer acarrear todo aquello que sea necesario, aún a disgusto de otros, por el simple hecho de poder servirla. Reitero mi ofrecimiento, aún con más vigor que antes, pues sabiendo esto, sabréis vos que mis intenciones son realmente ciertas. De hecho, me conocéis desde mi juventud, allá en Alemania, y supongo que aún os quedan suficientes recuerdos de nuestras experiencias allí como para captar toda vuestra confianza, sabiendo vos que ahora haré gala de toda mi entrega.- este último alegato lo hizo mucho más fluido el Gangrel, pues a parte de encontrarse menos nervioso, quería dejar claro que no existía sombra de duda en su voz -Aunque los propios cielos se pongan en mi contra, mi voluntad seguirá siendo vuestra, y mi espada y mi sangre también.
Monarca Salianna - July 27, 2005 04:36 AM (GMT)
Las preguntas de la Monarca parecían haber centrado al gangrel,sus ojos brillaban con determinacion y sus palabras escogidas denotaban el sentimiento y la seguridad que ahora tenía.Para ella no era necesario nada mas,sabía todo lo que necesitaba saber de aquel cainita y su último alegato le confirmaba lo que ya sabía:un ser con una determinación por encima de la media.Fijó sus ojos en los ojos del gangrel y por un momento pareció que no lo miraba,pero luego volvió a sonreir mientras un criado se acercaba con una bandeja;en la bandeja no venía copa alguna si no que en ella descansaba una daga de hoja afilada.Salianna posó su copa en la bandeja y cogio el cuchillo sin dejar de mirarle en ningún instante,cojió la copa de la mano del perplejo Friedrich y la vació en la hierba de un movimiento;luego,durante un segundo que pareció durar una eternidad,hizo un pequeño corte en su muñeca y dejó fluir su sangre hacia la copa vacia hasta que con la última gota,llegó al borde.Repitió la misma acción con su copa pero cogiendo la muñeca del gangrel y con un corte muy suave vertiendo su vitae.
-Tomad y bebed,es parte de mi y de mi poder.Emulando a los animales de los que toma nombre tu clan,quiero que la tomeis par que no solo conozcais mi olor,si no tambien mi sangre y yo la vuestra;ahora formais parte de mi manada y como tal deberemos tratarnos.Sed bienvenido a mi familia Friedrich,es un placer y un honor que paseis a formar parte de ella.
Salianna sonrió feliz y complacida,sólo aquello hacía que la noche fuese mas que fructuosa y esperaba que no fuera la única alegría que recibiese hoy;al menos,había empezado con buen pie.
Friedrich - July 27, 2005 04:58 AM (GMT)
Friedrich simplemente no saba crédito a sus ojos. Cuando la Monarca vertió su sangre sobre la copa, fue un momento aparentemente traído del mundo de Oniria, donde el dios de los sueños moraba. Sin embargo todo era real, la Monarca le iba a ofrecer su sangre... era un honor inconcebible por mente alguna, un gesto que demostraba a la vez su confianza y aceptación, y que aceptaba todo lo que él había hecho hasta ahora. Pugnaban sus sentimientos por salir, cual alarido desbocado para anunciar su felicidad, apenas podía contener la agitación que en su interior bullía. El momento álgido llegó cuando ella misma cogió la muñeca del Gangrel y vertió su sangre sobre una copa homóloga a la anterior, mientras lo hacía él susurró todo lo que sus emociones le dejaban.
-Con sangre pensé, si fuera necesario, pues esta oportunidad de demostrarlo no he de rechazar, y con sangre es, al igual que mi mente predijo, como este maravilloso acto se cerrará. Bebed mi sangre, como un último y real símbolo de lo que ahora se sella.
Lentamente cogió el Gangrel la copa que ella le tendía, y en perfecta sincronización, ambos bebieron el preciado contenido, con lentitud, con sabor, con deleite. Una vez acabaron Friedrich guardó unos segundos de silencio, luego lentamente se orientó, quedando en frente de ella, hincó una rodilla en el suelo, y bajó su cabeza, de forma solemne en un gesto de la más pura humildad y gratitud.
Monarca Salianna - July 27, 2005 05:17 AM (GMT)
Salianna rió alegremente y su risa fue una suave cascada melódica que acarició tus oidos.Parecía realmente complacida con lo que acababa de suceder y por un omento fue absolutamnte cierto.Sin embargo,al cesar la risa,volvió a su mente el próximo problema que acarrearia ésto:Geoffrey;él no iba a estar tan contento como ella y era incluso posible que si se lo decía en la fiesta intenara arruinársela.Debía pensar muy bien qué era lo que íba hacer.
-Bien mi buen amigo,entonces siento comunicaros que una de las primeras consecuencias que tiene estó para vos,es que debereis subir a poneros un traje con mi emblema,ahora sois mi vasallo y no deseo ocultárselo a nadie.-
Salianna volvió a reir con la cara con la que respondió el gangrel,tal vez no había pensado en aquello,pero empezaba a imaginarse donde sen encontraba el otro vasallo de la Monarca.
-Venid,os acompañaré-
Una sonrisa perpetua acompaño a la Monarca hasta que llegaron a la habitación donde dejaria que vistieran a Friedrich.
Friedrich - July 27, 2005 05:32 AM (GMT)
La risa de la Monarca fue un regalo para los oídos y la moral del Gangrel, a la par que un motivo para relajarse. Le vestirían con sus emblemas, mejor ¡era justo lo que deseaba! Y mientras caminaban así lo expresó:
-Si su sangre y olor han de permanecer en mi interior, guardados por mi memoria y mis venas, su emblema ha de relucir fuera, cual faro que marque mi posición.
Friedrich se encontraba pletórico, ahora darían el último paso, desde luego el príncipe poco le importaba, pues había logrado aquello que anhelaba por encima de todo ya, y todas las adverisdades que ahora se derivaran no serían más que un pequeño escollo en el camino. Cuando entraron en el edificio, la luz lo inundaba, los felinos ojos del gangrel se contrajeron para adaptarse, quedando sus pupilas reducidas a dos rendijas. Con su mente libre de dudas o preocupaciones, fue cuando Friedrich se percató de la ausencia de Argentum, sin embargo no quiso preguntar, ahora, en este momento, nada debía empañar los actos que hiciera, y una pregunta fuera de lugar no sería lo más apropiado. Además, aunque no le importara, el príncipe sería seguro un duro enemigo, y debía comenzar a prepararse... aunque sabía que no estaría exento de ayuda. Mientras era vestido, Friedrich pensó en todo lo que acababa de ocurrir, y al final sus sentimientos se desataron... lo natural tenía que salir de un momento a otro, y en un cuerpo tan poco acostumbrado a guardar las formas, ese momento era YA. Una limpia carcajada inundó la habitación en la que se encontraba, y los sentimientos dejaron de oprimirle el corazón.
Monarca Salianna - July 27, 2005 06:31 AM (GMT)
Bajaba las escaleras de nuevo hacia el jardín cuando escuchó la carcajada del gangrel y disfrutó como toreador de la belleza de aquel sentimiento puro de alegría.Una vez abajo,y después de unos minutos,apareció Friedrich vestido con el traje con los colores de la Monarca;en el pecho lucía el emblema de Salianna y el alemán lo llevaba con orgullo.Con sus potenciados sentidos se deleitó con aquella imagen y la grabó muy hondamente en su memoría,aquello era lo que inspiraría sus palabra si el príncipe volvía a entrometerse en un asunto que no le concernía de modo alguno.
-Estais fantástico maese Friedrich,espero que el traje que preparé para Argentum le que de tan bien como a vos ese.-No mentía,había escogido para él un conjunto en el que el dorado se destacaba un poco mas,contrastando con la pálida piel del gangrel y resaltando sus ojos felinos.-Espero que esteis preparado para esta noche mi buen amigo,os aseguro que la mayoria de los asistentes si no todos se darán cuenta del emblema que ahora llevais sobre el pecho,el Príncipe entre ellos;y no creo que a él le guste.Es posible que le llegue a molestar tanto que intente interponerse en nuetro acuerdo,pero no debeis dejaros enfurecer u ofuscar por sus palabras ni por las de ningún otro;si se diera ese caso el intentará haceros decir lo que no quereis y usará toda su habilidad para conseguirlo.No os preocupeis si arremete contra mi por cualquier causa,su sire me odia y supongo que consecuentemente él tambien;si en algún momento os veis acorralado por sus palabras o veis que debeis dejarlo en mis manos por cualquier razón,sólo debeis pensarlo ya que seguiré vuestro estado mentalmente y estaré siempre cerca por si me necesitais.No debeis preocuparos demasiado,esta es mi fiesta y espero que no ponga demasiadas objeciones,asi que disfrutad de ella y no le deis mas importancia de la necesaria.-
Prefería hacerlo así,antes de nada,las primeras órdenes de la noche;era algo que tenía que hacer pero prefería despacharlo cuanto antes y disponer así del tiempo que les restara hasta que llegaran los demás invitados para poder charlar mas tranquilamente.Su relación con Friedrich se había basado en una confianza mutua y pretendía que se mantuviese así.
-Contadme mi buen amigo¿Que ha sido de vos estos dias que no os he visto?-
Salianna sonreia una vez mas y el brillo de sus ojos denotaba lo a gusto que se encontraba en aquellos momentos mientras la propia Alís traía nuevas copas para vosotros,su mente se encontraba ya en calma;había sopesado todas las posibilidades y estaba preparada para lo que ocurriese.
Friedrich - July 27, 2005 11:18 AM (GMT)
Terminaron de vestir a Friedrich con las vestiduras y el emblema de la Monarca. Se sentía incçomodo con un traje nuevo... y limpio, pero le daba completamente igual, ahora llevaría un importante distintivo, ahora mostraría a todos a quién servía, en quién confiaba, y quién tenía su amistad, y a quién protegería llegado el caso. ¡Que el príncipe lo viera! Así sabría de una vez que Friedrich no se encontraba en su poder, así se enteraría por fin del compromiso que se llevó a cabo recientemente, pero más importante aún, portar este símbolo sin habérselo dicho antes a él, le debía mostrar que en dicho compromiso no teníani voz ni voto, y que portanto, para él era intocable.
Cuando se acercó de nuevo a la Monarca, ésta le abordó con unos consejos de última hora, unos consejos que seguro vendrían bien al Gangrel en las próximas horas. Tal y como Friedrich esperaba, no estaría solo, mucho mejor. De hecho su compañía sería la mejor que existía, así que dejó de preocuparse por las horas venideras.
Una pregunta trivial, sencilla, simple, de despreocupado interés por su persona. Y Friedrich pensó que era lo más adecuado, una buena forma de pasar el tiempo, y seguir conociéndose, así que se preparó para responder y de esa forma enlazar con otros diversos temas que les mantuvieran ocupados hasta la llegada del segundo invitado. Nada como una agradable charla en el jardín...
Elois D'Umbrelle - July 27, 2005 11:54 AM (GMT)
Seis corceles, blancos como la nieve, conducían un majestuoso carromato cubierto, de color caoba portando un emblema labrado en la madera a ambos lados del mismo, dos cocheros sujetaban con firmeza las riendas mientras dos pajes en pie, situados en la parte trasera del vehículo eran claros indicios de la importancia de quien iba en su interior. Un séquito de doce caballeros fuertemente armados escoltaban la cabeza principal, portando sus mejores galas, bordados turquesas sobre fondo púrpura contorneados por símbolos de ocre que daban forma un escudo heráldico en el centro. Ropajes suaves de fresco tejido, anómalas en un séquito salvo que su señor fuera enormemente rico, y así era, pero no se trataba de un señor sino una señora, la señora duquesa de Orleáns, Madame Elois D’Umbrelle, a la cabeza de la comitiva, llegaba entre los primeros invitados a la corte de la matriarca.
Semanas hacía ya cuando uno de sus emisarios vaticinó a la matriarca que su señora acudiría a la reunión para posible sorpresa de ésta de todos los presentes, años ha desde la última vez que Elois lucía galas en público, todo era cuestión de tiempo y la invitación de Salianna resultó propicia para anunciar su abandono ermitaño deambulando entre los augustos muros de un imponente castillo lejos del bullicio local e intrigas cortesanas, sólo entre sus meditaciones la Ventrue retomaba el curso de la política para desasosiego de muchos, pues bien sabida era su voracidad social aunque siempre aportaba un toque de distinción donde fuera que estuviere.
En el recuerdo de la matriarca, estaría también reciente la lucha en el sur, en cuya Cruzada la duquesa de Orleáns escasamente había participado, y mientras los nobles pasarían penurias, los territorios del norte de la duquesa eran labrados y atendidos fructuosamente, incluso excedentes para comerciar tendría la previsora Ventrue que astutamente había rehusado la contienda.
Una misa tuvo lugar en los dominios de Constanza, mas Elois no acudió a semejante evento patrocinado por La Rosa, varios motivos tenía la Ventrue para eludir semejantes compromisos eclesiásticos. Por todo ello, escapando a ese acto social tiempo tuvo para llegar entre los primeros a la corte del Amor, gustando de ser puntual a las cortes quiso demostrar que las buenas costumbres nunca se pierden y con ese ímpetu acudió al palacio de la Toreador.
Descendió del carruaje de la mano de su fiel sirviente D’Artois ayudada en todo momento por sus dos pajes, tal y como debía hacerse, en el más estricto protocolo. El séquito se esfumaría poco después con un gesto de ésta, volverían para cuando estuviese acordado recoger a la dama y devolverla sana y salva a su morada, por suerte para ella, podría prolongar su visita al máximo, su Chateaux no andaba lejos de allí a diferencia de los reclamos en el propio París en los que debía partir con el tiempo preciso.
Caminó la duquesa portando un elegante vestido turquesa de volantes blancos y encajes bordados en oro y plata, un colgante de perlas lucía entre cuello y recatado escote, mas su pelo azabache estaba recogido en una red de oro, estilizando su figura y permitiendo a todos contemplar su nuevo collar. Pasos suaves y comedidos en todo momento, flotando sobre el suelo que pisaba en lugar de caminar, representaba Elois D’Umbrelle todas las virtudes y defectos del noble clan de los Patricios, y su nombre simplemente se asociaba a una palabra, era la quintaesencia de los Ventrue, y a nadie pasaba desapercibida su presencia cuando llegaba a un lugar, carismática y dulce como resultaba, todos los mortales caían rendidos a sus pies, una lástima su ausencia en las cortes, pues sin duda éstas habían perdido elegancia con su falta, una elegancia indispensable…
Su porte erguido se detuvo ante un lacayo, antes de partir, algo nervioso por la situación el Chevalier D'Artois acudió raudo en post de uno de los siempre atentos sirvientes de la monarca, avisando al mismo de la presencia de su señora, para que éste tomase las medidas oportunas y la anunciase como fuera debido.
- Debéis anunciar a Madame Elois D’Umbrelle, duquesa de Orleáns.
Elois ni siquiera recaló en el criado, un ser inferior y pese a todo correctísimo, sabía cual era su sitio, la plebe y actuaba en consecuencia. La ventrue esperó paciente su turno hasta ser anunciada y dieran paso a los bellísimos jardines situados en la parte trasera, donde debían encontrarse la monarca y el resto de cainitas de la corte...
Zack_Thomas - July 30, 2005 03:25 PM (GMT)
el carruaje que conducia a Zack, llego al tiempo en que un carruaje con un gran sequito comensaba a alejarse. El carruaje donde venia Zack no era de los que se puede decir que destacaba por sobre los demas, muy al contrario era este muy discreto y como sequito solo traia al conductor, vestido con tan negros y elegantes ropajes (aunque no tanto), como el caballero que descendio del carruaje. Para bajar no uso mas ayuda que la proporcionada por los criados de la monarca que acudian a abrir las puertas de los carruajes y recibir a los invitados.
esta noche Zack, lucia como siempre un elegante traje negro, tan negro como la seda de la capa que utilizaba, portaba el rubio cabello callendo en bucles sobre sus hombros y dejaba ver en su costado su hermosa y enjollada espada la cual lo distinguia como un noble.
De esta forma hiso su llegada el primogenito nosferatu, el carruaje en que venia se marcho tras descender zack, mientras que este se dirigia a los vasallos de la monarca.
- buenas noches. por favor anuncien a la monarca que Zack Thomas a llegado
Alvaro Castellar - July 30, 2005 10:20 PM (GMT)
La morada preparada por la monarca para su explendorosa fiesta se manifesto ante los ojos de Jean Claude, mientras conducía el carruaje de Alvaro en dirección a la misma.
-Hemos llegado mi señor, le anunció el ghoul a su amo.
-Bien - fue la seca respuesta que recibió-
La verdad es que se hallaba un poco tenso, la corte no era su lugar, mas estaba obligado a ir para no ofender a su anfitriona. A Alvaro no le gustaba mucho hallarse en un lugar donde facilmente podía encontrarse indefenso. Además, tantos cainitas reunidos en un mismo sitio daba lugar a grandes oportunidades de tramar tejemanejes políticos y es por ello que tendría que estar muy atento para no verse envuelto en su red de engaños y manipulaciones.
Finalmente, el carruaje llegó a las puertas donde los sirvientes ya estaban esperando para hacerse cargo de los invitados. Las puertas del transporte se abrieron y sus ocupantes descendieron del mismo; Alvaro Castellar Primogenito Brujah y Espada de París había llegado. A su lado, hallabase su más fiel vasalla, Sophie de Lions, quien como siempre vestía con un ornamentado traje que resaltaba su esbelta figura.
Dirijiose el Celote por los jardines hasta el lugar donde anunciaban a los invitados, Jean Claude se adelantó para darle el nombre de su señor a los encargados, mientras Alvaro oteaba los alrededores en busca de caras conocidas, distinguiendo a dos, Zack Thomas el Primogenito Nosferatu y a Doña Elois D´Umbrelle, que acababan de ser anunciados. Tras anunciar su llegada, La Espada se internó dentro de los jardines donde tendría lugar la fiesta en busca de la monarca a quien debía presentar sus respetos.
Monarca Salianna - July 31, 2005 07:42 AM (GMT)
Alís vio a lo lejos a su Serenísima la duquesa D´Umbrelle y decidió que otro criado la atendiese,ya que apenas era capaz de disimular su desagrado por ella y de ninguna forma haría nada que la pusiese en evidencia o que perturbase la fiesta;sin embargo le tenía un respetable miedo mas que justificado y podía sentir claramente su poder desde la distancia.El lacallo,nervioso por complacer a la bella dama que organizaba el evento,fue un poco mas servil de lo que hubiese debido e infinítamente mas de lo que hubiese deseado Alís,pero condujo eficazmente a la ventrue hasta el círculo principal y luego volvió a sus tareas;la duquesa,aún siendo una de las cainitas mas antiguas de la corte vampírica,no poseía ningún título en ella y por tanto no sería anunciada.Sólo los primogénitos y el príncipe serían anunciados ya que la Monarca deseaba que aquella reunion fuera menos protocolaria de lo habitual;ésta se giró al ver acercarse a la cainita y terminó la conversación con el gangrel para poder charlar con ella.
-Buenas noches Elois,me alegró recibir la confirmación de vuestra asistencia a mi fiesta,os agradezco que hallais podido encontrar tiempo entre todos los asuntos que os han mantenido tan lejos de la vida cotidiana de París-Si algo tenían los cainitas era tiempo,sin embargo las relaciones que mantenían entre ellas eran bastante lejanas.Algo tenía que haber llamado la atención de la duquesa si había decidido volver a las cortes,tal vez pretendiera reclamar el principado que por antigüedad le correspondía o tal vez estuviese solamente sopesando las posibilidades de la nueva situación,pero sin duda era una figura a tener en cuenta.
Mientras,en el patio de entrada,Alís y un séquito de criados recibían primero al primogénito Nosferatu y luego a la espada de París,refrescando a las monturas y guiándoles con la sonrisa habitual de la francesa hasta la fiesta.Ambos fueron anunciados en el orden de llegada y un criado se acercó a cada uno de ellos ofreciéndole un copa con vitae y quedándose a su lado luego para satisfacer cualquier necesidad que les surgiese;la música que sonaba era suave,instrumentos de cuerda y viento,el jardín relucía con los fuegos de las antorchas y todo el ambiente sugería algo bastante alegado de las Cortes a las que estaban habituados.La Monarca advirtió su llegada y con una mirada les invitó a unirse a la charla que mantenía con Elois.
-Buenas noches caballeros,me complace que hallan decidido asistir,espero que disfruten de esta reunión.Supongo que ya conocerán a la señorita D´Umbrelle,toda una personalidad en la ciudad aunque ultimamente nos conceda pocas veces el privilegio de su compañía.-
Al contrario de lo acostumbrado en las cortes,Salianna prefería aprobechar estos momentos cuando aún habían llegado pocos invitados para tener charlas con varios cainitas al mismo tiempo y fomentar una actitud mas relajada y agradable,algo mas acorde con el estilo de reunión social que pretendía imprimirle a la fiesta dejando que cada uno aprobechase como quisiese lo que le ofrecía.
Alvaro Castellar - July 31, 2005 11:25 AM (GMT)
Con paso firme, Alvaro avanzó un paso y se inclunó cortesmente ante la monarca, calculando la distancia y grado de inclinación correctos, a la par que saludaba a la monarca mientras se incorporaba.
-Majestad -comenzó-, es un verdadero placer el hallarme aquí hoy con vós, sin duda sabeis como conseguir que vuestros invitados se encuentren mejor que en sus propios hogares. En verdad, debe ser cierto que es en noches especiales como esta cuando se dan los eventos más agradables de la noche parisina.
-Creo que ya conoceis a Sophie de Lions Majestad, es bien seguro que alguna vez la habreis visto en las cortes -la joven cainita se adelanta un paso, y con una maestría obtenida con años de practica se inclina educadamente ante la monarca. Con una dulce y melodiosa voz dice- Es un honor Majestad, el poder estar aquí esta noche en compañía de mi señor y tener oportunidad de conocer a su gracia en persona.- Una vez ha saludado a Saliana, Sophie se reincorpora al lado de su señor.
Alvaro se vuelve hacia el patricio una vez mantenidas las formas con la monarca.
-Buenas noches Doña Elois D´Umbrelle, es un placer el volver a verla en una ocasión tan especial como esta.
Se vuelve ahora hacia el caballero que como él acababa de llegar.
-Buenas noches tenga usted también Zack Thomas de Nosferatu, no he tenido ocasión de conocerle en persona, pero quiza esta noche podamos dialogar sobre diferentes temas para solucionar esto ¿no os parece?.
Tras concluir su presentación, La Espada espera a que sus interlocutores movieran pieza, ahora empezaba la auténtica fiesta.
Engel Tod - July 31, 2005 02:58 PM (GMT)
En ese momento, caminando por la calle se aproximaba al castillo camiando de un modo muy singular observando todo a su alrededor de manera muy curiosa, Engel Tod, que al saber la importancia del evento, hasta sus ropas habia decidido cambiar, porlo que ahora vestia un gran abrigo blanco, claro esta, que su camisa naranja seguía en su lugar, y realmente habia hecho un esfuerzo por mantener su cabello ordenado, pero con el ajetreo de la caminata, y con el viento nocturno, este habia regresado a su forma original.
El momento de llegar al castillo se aproximaba, por lo que Engel paró en seco a buscar aire, y valor. Decidió despues de unos cuantos minutos, el entrar, ya que la misma monarca le habia instado a que asistiera, por lo que, como en contadas ocasiones asitiria a un evento importante con mucha gente de la alta sociedad, algunos no merecian estar ahi, el lo sabia mejor que nadie, pero, debido a que no era su fiesta, no podía hacer nada al respecto.
Al entrar al castillo, observó detenidamente al caballero que anunciaba la entrada, y al ver que lo miraba, dijo: Decid a tu ama, que el Señor Engel Tod ha llegado, mas tengo que pediros un humilde favor, no anunciarme como acostumbrais, unicamente decidle su Señora, y si ella lo considera necesario, pues entonces anunciarme, también decidle que no es necesario anunciarme puesto que pretendo presentarme personalmente con los presentes.
Y quedandose en Silencio, observó fija y perspicazmente al caballero que haria el favor de anunciar a su Señora, su llegada.
Joseph_el_Egipcio - July 31, 2005 04:40 PM (GMT)
Ya bien entrada la noche, Joseph y su siervo Rudolph irrumpieron en el mercado de Sant Jaques, donde una de sus mejores caravanas los esperaba. Vestidos de gala, con hermosas y relucientes túnicas blancas adornadas con bordados de un estilo orientalizante, los egipcios mantenía un aspecto elegante, a la par que no demasiado llamativo. Ya llamaban ellos bastante la atención, con sus cuerpos afeitados y siempre limpios y perfumados, al contario que la mayoría de los cainitas de la ciudad, incluyendo a los más importantes. Su carroza, aunque sin ninguna decoración que alardease demasiado, daba un aspecto sólido, consistente, capaz de aguantar largos viajes en buenas condiciones. No en vano esa era su función, y no lucirla por las calles de París.
Una vez cruzadas unas pocas palabras con el arriero, elegantemente vestido de mercader, la carroza partió. Poco antes habían empezado a pasar carrozas, que desde la abadía de Sant Denís, rodaban rumbo a la corte de la monarca. Entre la oscuridad, Joseph pudo distinguir algunos de los emblemas de los cainitas de la ciudad. Dejando pasar un tiempo prudencial, para no llegar ni demasiado pronto ni demasiado tarde, su carroza se incrporó al camino y avanzó, silenciosa, hasta las puertas de la corte.
El arriero busco un lugar apropiado para dejar el carruaje, mientras Joseph y Rudolph abrían las puertas, descendiendo del carruaje.
Engel Tod - July 31, 2005 05:24 PM (GMT)
En ese momento, al oir, que otro personaje entraba, decidió observarlo (Auspex 2) y al comprobar que era un cainita, dijo amablemente, sin quitar sus profundos ojos grises de el:
Estimado Señor, disculpad mi intromisión, me parece haberlo visto en otra ocasión, aunque no hemos tenido la oportunidad de conversar. Mi nombre es Engel Tod. y quedose en silencio, esperando una cordial respuesta.
Geoffrey - July 31, 2005 10:08 PM (GMT)
El saludo del Malkavian se ve ligeramente tapado por el retumbar de unos cascos, al verse aproximar a un regimiento de caballería, que lucía el emblema del Príncipe. El resto de los Cainitas escogían la belleza, o el lujo, o la comodidad, pero no era el caso de Geoffrey du Temple: en un tiempo en que la guerra era la actitud del noble, en concreto la guerra montado en caballo, y la caballería pesada se consideraba la unidad más temible y poderosa en un campo de batalla, la suya era la aparición en la corte del Poder en si mismo. Firme, marcial, honorable, fuerte... impresionante, apabullante incluso.
Geoffrey cabalgaba al frente de la unidad, puro epítome del honor y la gloria de los Ventrue. A sus lados, Erik y Montalbán, ya que la dama había decidido retirarse a meditar sobre lo dicho en la Iglesia en el momento en que se reunieron con la unidad de caballería y se separaron de los carromatos, adecuados para el recogimiento debido a la casa de Dios.
Llegó a la altura de la entrada a la casa de verano del rey, que conocía bien ya de antes, y penetró por su puerta seguido de los demás Cainitas, dispersando adecuadamente su Corte. No se detuvo ante el sirviente que vino a atenderle, ni recogió la copa, dejando esos asuntos a Erik. No entraba con prisa, ni con fría furia, ni nada por el estilo, pero su entrada era impresionante en cualquier caso. Aún cuando todos sus caballeros se hubieran presentado en la fiesta desarmados salvo por las lanzas de caballería, cuya utilidad era casi nula en combate fuera de las llanuras donde llevar a cabo una carga, y cuyas puntas iban sin embargo ondeando con penachos con el estandarte del Principe.
Geoffrey, desde la entrada al jardín donde esperaba ser introducido por el sirviente del que había pasado tranquilamente, observaba a la Monarca, claramente discernible en su terreno. Era una fiesta muy Toreador, ciertamente. Y, aunque su mirada permanecía fija en la Monarca, tomaba nota de todo emblema y señal de actos sociales en la sala, como Montalbán hacía con las medidas de seguridad y lugares donde era posible la emboscada.
Monarca Salianna - July 31, 2005 10:16 PM (GMT)
Los criados recibieron rapidamente a los recién llegados y la propia Alís los acompañó hasta el recinto donde ya se encontraban los primeros asistentes mientras ellos hablaban por el camino.La Monarca les sonrió a su llegada haciéndoles saber que se había percatado de su presencia pero se mantuvo por el momento en la conversación que mantenía con los primogénitos y la duquesa.
-Por supuesto que conozco a la bella Sophie,aunque no hallamos tenido la oportunidad de hablar,es una bella flor que destaca en cualquier corte y espero que podamos enmendar pronto el no habernos conocido mas antes.Por favor,disfruten de la fiesta y no duden en pedir lo que necesiten,si me disculpan iré a recibir a los jóvenes para que puedan integrarse mejor.-
Con un pequeño gesto de cabeza y una sonrisa deja a los tres cainitas con su conversación y se dirige a los que acaban de llegar,mientras,en la cabeza de Zack suena la voz de Salianna(auspex4):Deberemos encontrar un momento para hablar a solas lejos de oidos indiscretos.Con Una sonrisa se acerca al setita y al malkavian.
-Sed bienvenidos me alegra ver que llega con disposicion de conversar y espero que se encuentren a gusto en la fiesta.-
En ese momento el suelo retumbó bajo sus pies y con un segundo concentrando sus sentido bastó para reconocer el inconfundible sello del príncipe en aquella entrada.Se acercó con un paso poderoso con el que indicaba su posición e incluso con sólo Eric y Montalban,uno a cada lado,llegaba hasta la fiesta por delante de sus criado con una imagen imponente.La música paró a su llegada y ésta fue anunciada como le correspondía,luego la música volvió a sonar suave y melódica y Salianna se despidió brevemente de los dos cainitas para ir a recibir a Geoffrey mientras dos criados se situaban para servirle a él o a sus vasallos en lo que necesitasen.
-Querido Príncipe,me honrais asistiendo a mi fiesta,espero que no os resulte recargada en exceso y que podais sentiros cómodos.Espero que podamos charlar distendidamente esta noche y si tuvierais tiempo,mi nuevo vasallo desea presentarle sus respetos;se que habitualmente os ocupais de esos asuntos en la Concergierie,pero si hoy dispusieseis de un instante podríamos zanjar ese tema y que cumpla con las Tradiciones.-
Salianna sonreía ahora alegremente,la llegada del príncipe era signo de que muchos otros llegarían a la fiesta,siguiendo el rastro de la corte que este regentaba,y que con un poc de suerte congreraía hoy a la mayor parte de la sociedad cainita de París.
Geoffrey - July 31, 2005 11:11 PM (GMT)
Geoffrey sonrió a su señora e hincó rodilla en tierra en una profunda reverencia secundada por sus hombros. Era raro que la gente acudiese a un gesto como ese, pero tan sólo era una nueva pieza de sus planes, haciendo que el choque de sus gestos con su entrada dejase en un ambiente un poco descolocado en la fiesta que ni la musica acertaba a dispersar del todo.
-Su Majestad, es un honor que me halláis invitado a vuestra recepción, y un placer el poder asistir a ella. No dudéis que, como siempre- dijo, mientras se incorporaba a un gesto de ella- , disponéis de mi tiempo asi como de mi espada y mi honor. Y no dudéis que tendré tiempo de atender a las Tradiciones, y si el otro caballero recién llegado a la ciudad aún no ha llegado, atenderé gustoso a vuestro nuevo seguidor.-
Lo cierto, es que se le ocurrieron numerosas ideas, numerosos juegos de palabras y burlas. Desde decir "vuestro nuevo animal de compañía" a multitud de otras opciones, pero no era ni apropiado ni justo, el Gangrel no tenía culpa de haberse dejado enredar en las artes de su Señora.
Y, por un último minuto, jugó con la idea de denegarle permiso para permanecer en la ciudad. Había multitud de razones para justificarlo, y retirar un peón de la Monarca de en medio, de un modo u otro, siempre era agradable. Pero, finalmente, decidió que aceptaría que ella jugase con el pobre despechado, que viendose rechazado por el Principe no había sido capaz de encontrar otro camino que entregarse por completo a la unica mano que le daba golpecitos en la cabeza y le daba comida. Algún día descubriría que las cosas se ganan, no se entregan libremente, y sólo había un Gangrel en toda la ciudad que hubiera demostrado saber eso.
Elois D'Umbrelle - July 31, 2005 11:17 PM (GMT)
Una galante reverencia propició la ventrue a la monarca, reconociendo así el poder de ésta, las diferencias entre ambas eran singulares, pero Elois como buena seguidora de la Vía Regalis sabía cual era su sitio y cual el de Salianna... al menos por el momento.
Gentil respondió a su pregunta, antes de la inminente cascada de lumbreras cortesanos iniciada por el goteo casi simultáneo, amparado en la llegada de la primogenitura.
- Mi señora Salianna la política externa tubo absorvido mi tiempo, muchas son las cortes europeas, muchos reslutan los amigos y enemigos, pero ahora ha llegado el momento.
Con esas palabras replicó, dando a entender a Salianna que como buena ventrue y consumada política su aparente ausencia social, no había significado su ausencia política...
Entonces se acercaron los primogénitos, cortando de tajo la inminente crecida de tensión que podría producirse, nunca de forma directa, pero sí en dobles sentidos, adornados con recursos esilísticos como ironías y sátiras, ambas cainitas eran hábiles en el manejo de los antiguos griegos, asestando buen trato a la retórica, muchas palabras podrían curzarse, pero el pulso debería esperar, aunque el pulso en sí yacía perenne mientras Elois estuviese en la fiesta, al menos así lo vería la Matriarca.
Tornando su rostro afable y sumiso otra elegante reverencia, con porte regio, distinguido, deleitó la duquesa a los recién llegados.
- Mis saludos para vuestras gracias, señores míos, señorita.
Aún sin hablar el nosferatu, Salianna se apresuró a atender al resto de invitados, pero sería alguien mejor posicionado, pues entonces no era propio esa falta de decoro por su anfitriona, la toreador no cometería ese descuido, deduciendo Elois que ese distanciamiento sería por de su alteza... o bien porque se sintiese incomoda por alguien... ¿sería ella la causante?... sonrió complacida, aunque su sonrisa quedaría amparada en el disimulo de la fiesta. Por supuesto ella no habría actuado así, pero al tratarse de un miembro de los Bajos Clanes, el darle de lado era admisible, al fin y al cabo, Geoffrey era uno de los invitados más importates de la corte y Zack era un nosferatu, puede que sus relaciones no fueran muy estrechas.
- Un placer el encontrarme con vuestras mercedes, esperando que tengamos ocasión de conversar a lo largo de la velada, pese a lo ocupada que ésta resulte para los patriarcas de los clanes, pues da gusto gozar de compañía tan selecta.
Dijo Elois retomando la conversación.
Trang Oul - August 1, 2005 01:00 PM (GMT)
El capadocio llego un poco mas tarde de lo habitual en el a la reunion de las Cortes del Amor, debido a su charla con Goratrix tras la misa tridentina. Entro en la lujosa estancia sin llamar la atencion y se movio entre los invitados, atento a cada detalle o conversacion que le pudiese ser reveladora... (auspex a cañon)
Herio - August 1, 2005 03:09 PM (GMT)
Herio llegó justo a tiempo para ver a su amigo entrar por la puerta. Tambien el llegaba un poco tarde debido a una charla de lo más interesante. Se acercó a Trang Oul y le saludó con una inclinación de cabeza. Se dispuso a estar cerca de su señor por si lo necesitaba y aguzó sus sentidos al máximo. (aupex)
Vikarna - August 1, 2005 05:21 PM (GMT)
Vikarna llegó a la fiesta antes que su señor a sabiendas de lo eso daria que pensar a los presentes. Con una sonrisa en su bello rostro y el pelo cayendole en cascada por encima de los hombros, se la veia aún más radiante que de costumbre. Un vestido de seda con finos bordados y generoso escote dejaba ver su espalda y el inicio de sus senos. Su mirada trataba de cruzarse aunque solo fuera unos segundos con la de todo cainita presente. Sus ojos azules lo observaban todo y sus sentidos estaban más alerta que nunca (auspex1) atentos a cualquier indicio de peligro para su señor Goratrix.
Se paseo suavemente como si levitara entre los presentes, dedicandoles sonrisas a todos sin excepción. Aquella actitud provocadora tambien daria que pensar. Era un experta en el juego social y los presentes no tardarian en descubrirlo.
Saludó mentalmente a su amigo capaddocio (auspex 4)
Hola Aaron, veo que te me has adelantado. Esta noche promete muchas sorpresas. Espero que disfrutes de la fiesta
En ningun momento se pudo apreciar cambio alguno en su rostro o en su manera de actuar. Habló al capaddocio sin mirarle siquiera.
Boadicea do Teixido - August 2, 2005 09:03 PM (GMT)
Prestos se marcharon de la misa que el Obispo La Rosa habia orado... A medio camino la fiesta se desviaron a su taberna para cambiar las austeras ropas de Boadicea y lucir un vestido digno de una fiesta organizada por la Monarca toreador. Un ceñido vestido sin mangas con un apretado corpiño marcaban las curvas del pecado, unas caras sedas color bermellón conformaban el exótico vestido de la dama. La orfebreria egipcia de oro adornaba sus brazos con amuletos, sus dedos con ostentosos anillos y su cabeza con una labrada diadema de serpiente. Su trenzada melena se recogia con lazos de blanca seda y estaban adornados con pequeños amuletos. Su preciosa sonrisa se ocultaba bajo un translúcido pañuelo decorado con bordados dorados... Su mejor perfume conquistaba los lugares por donde pasaba colmando el olfato de los cercanos hasta la erización de sus cabellos.
A lomos de un magnifico ejemplar equino, un purasangre tizón, los sirvientes de la fiesta vieron llegar a Boadicea acompañada de su fiel siervo Gaël. Pararón frente a la puerta y Gaël ayudó a su dama a bajar del caballo. Tras acompañarla hasta su recepción se despidió de su ama y tomo el camino de vuelta a Le Teverne du Forgeron.
Acompañada de un criado de Salianna entró a la zona de encuentro mientras jugaba de camino con la compostura de los soldados de gala que permanecian firmes y inmutables. Aquellas osadas miradas se quedaban petrificadas con sus ojos mientras la oculta boca de Boadicea sonreia pícara...
Boadicea entró humildemente y se adentró en el tumulto... Estaba deseosa de ver como se desenvolvia una fiesta de tal índole... Para su desgracia pocas eran las veces que los representantes de la autoridad relajaban sus deberes para dejarse ver en estas fiestas.
Zack_Thomas - August 3, 2005 01:51 AM (GMT)
Zack entro tras ser anunciado, y al encontrarse con la monarca en compañia de la duquesa se in clino ante la primera en una profunda reverencia.
- Su majestad. buenas noches.
tras esto se dirigio a la duquesa.
-buenas noches tambien para usted, duquesa.
y culmino sus saludos con una reverencia ante su igual del clan brujah.
- buenas noches don alvaro castellar de brujah, yo tambien creo que ensta reunion seria perfecto para conocernos un poco mas los habitantes de paris, aunque resulta extraño que teniendo tanto tiempo en paris como el que tenemos no ayamos coincidido en alguna reunion de las del tipo social.
tras esto Zack escucho en su mente las palabras de la monarca y sin hacer el menor gesto de que algo hubiese sucedido para girarse a mirar la entrada de los invitados tras la marcha de la monarca
Dazbog Von Vertzang - August 3, 2005 12:11 PM (GMT)
Von vertzang cabalgaba acompañado de una dama en dirección al eliseo.
Hacia la corte, aunque era conscente de que su camnio hasta el eliseo era largo aquella noche se habia tomado su tiempo para dar instruciones y preparar todo. Como era de espetar las personas importantes llegan cuando todo el mundo esta ya, para que los puedan contemplar.
Von vertzang vestia además una de sus ya habituales casacas abiertas una chaqueta de piel bastante, nueva comprada seguramente a los mercaderes de la ciudad recientemente por alguno de sus criados.
Montado sobre su gran caballo negro iva al paso esperando a su acompañante.
La dama que vestia un traje blanco con pequeños adornos rojos. Monta una yegua blanca. Los dos cabalgan cerca ya de las murallas de la ciudad.
Geoffrey - August 3, 2005 11:21 PM (GMT)
Tras los saludos pertinentes con su Señora, Geoffrey se volvió hacia los Primogénitos reunidos en el círculo central de aquellos que la Monarca había delimitado en la pradera. Lo cierto es que su Bestia rugía, como la de todos, ante la vista de tanto fuego junto, aunque el control de Geoffrey sobre la misma, así como su progreso en el Camino de los Reyes hacían que lograse controlarla con una relativa sencillez pese a los aspavientos que ella hacía cuando, con el viento, alguna antorcha se movía de manera imprevista.
Realizó una adecuada reverencia ante cada uno de los Primogénitos, algo más profunda a aquellos que ostentaban títulos adicionales al de Primogénito como correspondía, saludándolos uno a uno con calma y tranquilidad, con una sonrisa danzando alegre en su boca, como quien se encuentra en una reunión entre amigos en el salón de su casa.
Zack_Thomas - August 4, 2005 01:35 AM (GMT)
entre tantos asistentes a la reunion, llego el que seria el mas importante, geoffrey principe de paris, que tras cumplidos los formalismos para con la monarca se dirigio a saludar a los primogenitos que habian llegado al lugar.
cuando llego el turno de saludar al principe, zack realiso su mejor reverencia, inclinandose hasta el punto justo.
-buenas noches su exelencia
Geoffrey - August 4, 2005 12:46 PM (GMT)
Geoffrey sonrió agradablemente al Nosferatu mientras lo saludaba.
-Buenas noches también para ti, Zack Thomas, Primogénito del Clan Nosferatu en la ciudad. Confío en no haberme perdido demasiado en esta fiesta que nuestra Monarca ha organizado para todos nosotros.-
Engel Tod - August 4, 2005 01:08 PM (GMT)
En vista de que su saludo habia sido opacado por la entrada de tan importante personaje bien conocido de el. Decidió aproximarse, esperando a que los rituales de respetos (falsos, para algunos) terminasen y asi poder el acercarse y presentarse ante los que consideraba necesario hacerlo. Comenzó a aproximarse hacia la Monarca, debido a que era tan agradable anfitriona. Despues iria con su querido principe.
Zack_Thomas - August 4, 2005 04:54 PM (GMT)
- no su exelencia, no se a perdido de mucho, pues la reunion lleva poco tiempo de empesar.
dijo zack dirigiendose al prinsipe. al tiempo que continuaba la conversacion mas con un nuevo miembro en el grupo.
- de hecho, estaba hablando con don alvaro, de que es extraño que con tanto tiempo que llevamos en la ciudad no ayamos coincidido en ninguna reunion social anteriormente, aunque claro esta eso es mi entera culpa, pues no suelo avandonar con mucha frecuencia los dominios que su exelencia me a otorgado en la ciudad.
Elois D'Umbrelle - August 4, 2005 08:19 PM (GMT)
Geoffrey se acercó al grupo con ademán de saludar a sus siervos, especialmente a aquellos más importantes, era la primera vez que Elois lo veía desde hacía tiempo, concretamente al última vez que estuvo en la corte con Alexander debatiendo algunos asuntos importantes.
Cuando éste se acercó, encontró una soberana reverencia propia de una reina y digna de un rey, después escuchó su dulce voz de nuevo.
- Saludos Geoffrey, principe de París.
Así de simple y secas fueron sus palabras más prosiguieron en ese tono.
- Ahora, si me disculpan caballeros, madame, les dejaré con sus asuntos, no deseo interponerme más de lo preciso.
Una nueva reverencia dirigida a todos y partió, alejandose de la molesta luz, caminando por lugares al amparo de la oscuridad.
Su mirada estaba ahora centrada en la prominente mujer egipcia, la cual desconocía y otros tantos cainitos que tampoco le eran conocidos...
Vikarna - August 4, 2005 08:43 PM (GMT)
Vikarna se acercó con paso tranquilo y relajado a la ventrue de entre las sombras. A buen seguro se trataba de Elois D´Umbrelle. Conocia su reputación, pero no a ella.
Disculpe que la moleste. Maddame D´Umbrelle si no me equivoco. Permitame que me presente; soy la varonesa de Haufburg, Vikarna del clan tremere.
Hacia mucho tiempo que no hacia referencia a su titulo como mortal en tierras Vienesas, pero sabia que los patricios eran más dados a prestar atención a quien los tenia. Y ella era una de esas personas. Esperó su respuesta con su sonrisa de siempre iluminandele el rostro.
Elois D'Umbrelle - August 4, 2005 09:57 PM (GMT)
Paseando entre penumbras de repente y sin pedirlo Elois se vio abordada por una dama, cainita sin dudarlo pues se contaba entre los invitados. Se presentó con extraño linaje al cual aún costaba acostumbrarse, Tremere, los usurpadores...
Sin embargo, pese a las suspicacias que pudieran suscitarse, la ventrue la acogió cálida como era habitual en ella, aquellos no eran sus dominios, pese a todo tenía un amplico sentido de la hospitalidad, la sonrió cordial, agachó su cabeza con un gesto leve, sin abandonar su porte erguida, le habló cortés, en tono suave como era acostumbrado, mientras que sus ojos procuraban no mirarla fijamente mucho rato no fuera a intimidarla.
- Así es, soy Elois D'Umbrelle, progenie de Gilles de Boillon, del noble linaje Ventrue, caminante en el camino de los Reyes.
Y así se presentó ella como tenía acostumbrado hacerlo, según las viejas tradiciones.
- ¿En que puedo ayudarla madame?.
Inquirió con cara sorprendida.
Vikarna - August 4, 2005 10:31 PM (GMT)
Vikarna sonrió a la duquesa con su dulce sonrisa que nunca parecia ser burlona ni sarcastica, sino sincera y alegre. Como ella.
- En realidad ya me habeis ayudado. Puesto que mi deseo era conoceros en persona. Tenemos un amigo común en cierto capaddocio y queria ver quien era la persona que tanto le habia maravillado.
Vikarna procuró no levantar la voz más de lo necesario. Aquella sala estaba llena de oidos y aunque seria dificil ocultar sus palabras de alguien que quisiera oirlas era una questión de sentido común no hablar demasiado alto. Canalizó su mente hacia la ventrue y le habló ( auspex 4)
- Solo trataba de no levantar escesivas sospechas, lo cierto es que me gustaria poder charlar con usted otro dia en privado. Hoy hay demasiados oidos pendientes de las conversaciones ajenas. Le aseguro que encontrará nuestra entrevista de lo más interesante.
Geoffrey - August 4, 2005 10:37 PM (GMT)
Geoffrey realizó una adecuada inclinación de cabeza ante la Ventrue como respuesta, y tras verla partir hacia otra parte de los círculos emplazados, se volvió de nuevo a los Primogénitos allí reunidos.
-Lo cierto es que resulta extraño que no hayan tenido ocasión de hablar, mas cierto es que mi Sire no resultaba prolífico en cuanto a fiestas se refiere, ni yo he tenido tiempo de organizarlas en estos complicados años. He de agradecerle tan amable gesto a Mi Señora, que me privó de las complicaciones logísticas que implican un encuentro como este.-
Pasó por alto las referencias al Dominio de los Nosferatu, pues eran palabras que realmente no necesitaban de respuesta, eran temas cerrados desde hacía años. Quizá incluso antes que el Abrazo del propio Geoffrey.
-Mas, ¿qué os ha motivado a acudir a esta fiesta y abandonar vuestros Dominios? ¿Acaso los Nosferatu realmente tienen un corazón dado a buscar la grata compañía?- aunque las palabras pudiesen parecer serias, en realidad lo dice en tono de chanza, demostrando con ello que lo único que pretende con ellas es hacer una broma con la cual iniciar una conversación amena y tranquila.