View Full Version: Historia de juventud

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Title: Historia de juventud
Description: de Joseph


Joseph_el_Egipcio - July 23, 2005 04:39 PM (GMT)
Anno Domine 850, (Asúan, Egipto)

Jeremías se apostó por última vez sobre el alférez de su ventana, sobre las aguas turbias del Nilo a su paso por la pirmera catarata, en Asúan. Sabía que seguramente era la ultima vez que la veía. Sus padres, miembros de la fe copta, estaban cada vez mas oprimidos por la mayoría islámica que mandaba en sus tierras. Aunque eran una familia rica, y tenía libertad religiosa, unos impuestos insostenibles teñían de oscuridad esa presunta buena voluntad de los arabes. Ante esta situación, casi toda la poblacío acababa cediendo y arrastrándose a la nueva fe. Pero ellos no estaban dispuestos. Mandaría a su hijo al monasterio de San Simeón, uno de los lugares donde los pocos monjes que lo habitaban estaban libres de las persecuciones. Jeremías estaba orgulloso de ello, se sentía un niño valeroso y fuerte. Pero no pudo evitar que la última vista del paisaje que rodeaba su hogar le robase una lágrima, que fluyó, pesadumbrosa, por su mejilla.

Joseph_el_Egipcio - July 23, 2005 04:41 PM (GMT)
Anno Domine 862 (proximidades de Asúan, Egipto)
Con dieciocho años ya cumplidos, Jeremías se había ganado una fama de rebelde dentro de los muros de su monasterio. Aunque enteramente dedicado al estudio teológico y a la literatura, más de una vez su abad lo había amonestado por lo exaltado de sus textos, e incluso el Gran Patriarca de Alejandría había mandado una carta exigiéndole moderación en un texto acerca de las humillaciones recibidas por el mártir Sinaxario, antes de darle muerte. Aunque casi todos lo apyaban, eran conscientes de que ya tenían demasiados problemas.
De todas formas, un viejo y respetado monje de un monasterio próximo, fue un día a verlo. Hablaron largo y tendido, de una forma sincera y afable. Las palabras del monje sonaban con una dulzura y veracidad, que contradecirlas se volvía tarea imposible. El mundo que describía era hermoso y libre. Libre. Una palabra que Jeremías hacía mucho que no escuchaba.
Las conversaciones con este monje, de nombre Sergio, se plantearon como un oasis en el desierto de su vida. Sus ideas, rozando el heretismo, hacían mella en el sentimiento de Jeremías. Sin quererlo, se vio a sí mismo hablando de romper las leyes impuestas por alguien que no era su Dios. De defenderse de la opresió y gritar libertad.
Estas palabras, unidas del ya de por sí especial carácter de Jeremías llegaron a oídos del abad, que en una juntanza con los más viejos del lugar, consideraron oportuno un traslado. Aunque todos tenían un gran respeto por Sergio, consideraron que la joven mente de Jeremías no estaba preparada aun para sus bellos discursos. Una estancia en él sinaí sería más que provechosa para completar su formación.
Cuando Jeremías recibió la noticia, una imagen vovlió a su cabeza. Se sintió un niño, asomado a una ventana, contemplando en incesante devenir de las aguas del gran río.

Joseph_el_Egipcio - July 23, 2005 04:43 PM (GMT)
Anno Domine 868 (desierto del Sinaí, Egipto)

Con el paso de los años, el retiro espiritual al que fue sometido, hizo que el carácter exaltado de Jeremias se fuese volviendo más tranquilo y taciturno. Pasaba las horas en la biblioteca, leyendo a los antiguos maestros, y copiando sus obras, mientras veía pasar las horas y los días, ante un futuro incierto. Así iba matando el tiempo, cuando una noche, volvió a encontrarse con Sergio. De pronto, la pequeña llama que aún ardía en su interior, brotó de nuevo. En los días siguientes, las arengas de Sergio hicieron que esa llama se convertiera en hoguera. Y esa hoguera, en un incendio que cubrió todo su cuerpo. Su preparación había terminado. Ahora estaba listo. Eran las palabras de Sergio. Jeremías sonrió.




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