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Edad Oscura Paris > Tumulo del Honor Sangriento > Buscando Lobos



Title: Buscando Lobos
Description: privado-Dicter o cualquier garou 1/71225


Isolda Lamartine - July 23, 2005 03:04 AM (GMT)
El día era hermoso, sin lugar a dudas. No un día hermoso para morir, pero era hermoso de todos modos. El sol, tímido aún entre las nubes que salían flotando débilmente de la superficie del río, el delicado tañir de las campanas en la ciudad llamando para el primer oficio del día, la sensación de la tierra de estarse despertano, reviviendo de un oscuro letargo plagado de criaturas mosntruosas y terribles.

Por supuesto Isolda no tenía ni la más remota idea de dónde podía vivir un garou, y era más claro aún que no estaba para nada cerca al Túmulo*, pero tenía que intentar de todos modos, y el mejor lugar solía ser el que más lejos estuviera de la civilización.

Conocía de sobra las leyendas sobre los hombres lobo que nada más ver a alguien en los bosques separaban su cabeza de su cuerpo en medio de una danza sangrienta por una nueva presa, y auqnue no estaba muy propensa a creer ese tipo de habladurías para asustar a los niños (al fin y al cabo decían que los Magos se robaban a los recién nacidos para traer dioses del pasado... algo que, excepto contadas excepciones, era completamente falso), sí estaba preaparada para una necesaria huida.

Vestía un pantaón cómodo, con botas bastante flexibles, y podía verse bajo su capa de viaje, recogida atrás para darle libertad a sus brazos, una espada corta bastante común en una funda nada fuera de lo normal. Llevaba el cabello recogido en una coleta algo que era nada usual en ella.

Su figura no era extremadamente alta, pero era grácil, y se movía por el bosque con lentitud pero con habilidad. Miraba de vez en cuando, parándose en seco, a su alrededor, y luego continuaba. Esperaba no tener que salir de allí en malos términos.





*Esto para evitar inconvenientes, pero que quede claro.

Evento - July 23, 2005 09:47 AM (GMT)
Unos ojos invisibles y espirituales se fijan en la recién llegada, para el gaflino se trata de una intrusa y sabe perfectamente lo que debe hacer. Isolda no puede ignorar la extraña sensación de que algo o alguien la esta obserbando pero esa sensación rápidamente desaparece y todo vuelve a la normalidad.

Isolda Lamartine - July 23, 2005 03:40 PM (GMT)
Aquél sentimiento de nuevo. Isolda se detuvo. ¿Estaba demasiado cerca? ¿La habrían ya visto desde el mundo Umbral? Esperó, oteando el verde del bosque, desentrañando los hilos del silencio, sin tomar su espada pero con su mente y su cuerpo alerta.

Buscó en el mundo físico primero, y algunas chispas salieron de su cabello cuando la búqeuda terminó sin resultados.

Por fin se decidió, arriesgándose a que el escucha no fuera quien realmente ella necesitaba. Si era un espíritu, entendería entonces el magistral dominio sobre el Enoquiano que poseía la despertada. Si era un garou, u otra cosa, seguramente pensaría que en griego, hebreo o cualquier otra lengua hablaba. Si respondía, entonces sería una ventaja, pero si sólo veía luego de aquellas palabras una garra en su cuello sabría que... que bueno, que abía fallado. :P

-He venido a buscar a los Lobos. Un poderoso y maligno espíritu ahora habita en el Mundo de la Piel, y su maldad contenerse debe antes de que sea tarde. Sola yo no puedo hacerlo.

Aguanegra - July 26, 2005 10:57 AM (GMT)
Unas bolutas plateadas en el aire indican que alguien está rasgando el Velo que separa el mundo espiritual del real. Una silueta se forma y allí donde antes había un espacio solitario ahora esta ocupado por un hombre alto y fornido, su atuendo es propio de los nobles y su mirada es la típica de aquellos que mandan y esperan ser obedecidos. Es alto y musculoso y su cara muestra una mueca de seriedad serena. Mira sin miedo a Isolda con los brazos cruzados en su musculoso pecho mientras la brisa hace ondera su largo pelo negro y el manto oscuro que le cubre los hombros.

- ¿Buscabas a alguien?- su voz profunda y grabe contrasta con la belleza del paisage pero, al mismo tiempo, parece formar parte del mismo.

Isolda Lamartine - July 26, 2005 04:50 PM (GMT)
No podía esperar menos.

El rostro de Isolda dejó manifiesta su sorpresa ante la aparición de aquel Lobo y lanzó un gritito de terror, y luego de dar un par de pasos atrás-que por poco la hacen caer gracias a la mediación de una inoportuna raíz, le dedicó una sonrisa, inocente como el cuerpo que la ostentaba, y de cierto modo suplicante.

No parecía su cuerpo para nada, y en su mirada podía notarse el respeto, incluso el temor, que tenía al estar allí, frente a un Hombre Lobo, sin nada más que su insignificante espada para contener todo el poder que podría invocar uno de su raza.

No le pasó desapercibido a Isolda, que aquel ciclópeo ser no había tenido ningún reparo en aparecer frente a ella, de la nada. ¿Y si hubiera sido un humano? Es lo que él pensar debería, auqnue luego de decirle sus motivos probablemente lo dudara, o incluso tal vez conociera ya a alguno con el Don. Aunque lo dudaba.

Cuando habló, lo hizo de manera recatada, casi susurrando, con la voz temblando de palabra en palabra, víctima seguramente del terror que aquella aparición le inspiraba. Sin embargo parecía decidida a soportar una muerte atroz si ese era su destino.

-Así es, señor. Busco a uno de los Lobos, pues es su ayuda en esta hora oscura lo único que podría darme esperanza contra un ser que despertado desde lo más profundo de los Infiernos, amenaza con cernir sobre estas tierras su maldad sin fin, y sin fondo.




FDI: El post era para Dicter, pero espero que llegue antes de que avancemos mucho.... :P

Aguanegra - July 26, 2005 06:07 PM (GMT)
Aguanegra sabía que estaba delante de alguien que distaba mucho de ser una simple humana, la había oido susurrar a los espíritus y cierta Gnosis parecía provenir de su persona. Miró a la chica con su seriedad caracteristica y su frialdad inata en él, un sexto sentido le indicaba que quízás aquella chica hubiera preferido encontrarse con otra persona... Quizas con el que ostentaba el liderazgo del túmulo en aquellos momentos, un Colmillo llamado Dicter...

- Puede que los ancianos líderes del lugar no acudan pronto a tu llamada- dijo sin tapujos de ningún tipo- Mientras tanto yo puedo ofrecerte mi ayuda desinteresada y, como no, puedes aceptarla o rechazarla como desees.

Con una tenue reverencia de su cabeza el Señor de la Sombra se dispuso a escuchar las explicaciones de la muchacha.

-Podrías empezar por explicarme que clase de ser incomóda tus pensamientos y atemoriza tus sueños, que clase de amenaza te ha llevado a pedir la ayuda de los Garou...

Isolda Lamartine - July 26, 2005 07:50 PM (GMT)
Garou... una nueva palabra a su diccionario.

Si los ancianos podrían tardar en llegar a ella - tal vez no lo hicieran hasta que supieran que aquello que ella temía era digno de ser temido por todos en París-, la única posibilidad que tenía era confiar en aquel musculoso e imponente ser que se dirigía a ella.

De todos modos estaba allí en busca de alguien que comprediera el mundo espiritual, y debido que que ningún Portavoz del Espíritu recidía aún bajo Le Ictus, no tenía ninguna otra opción.

Suspiró, atemorizada, como tomando valor, y con un tono de voz similar al anterior, auqneu con un poco más de confianza, respondió al Hombre Lobo.

-Debe saber, señor, que mi nombre es Isolda Lamartine, y que la ayuda que me ofrece nunca será olvidada.

Tomó aliento de nuevo, y prosiguió. -El ser que me atormenta no debería ser nombrado en estas tierras santas de ustedes, pero le relataré sus maldades y perniciosas intenciones, hasta donde puedo penetrar en ellas.

-Viene de las tierras lejanas de los árabes, auqnue su naturaleza a usted no debe serle desconocida, pues es un espíritu que habita detrás del mundo, aunque su alma es negra como la noche y sus amos pérfidos y corruptos.


Guardó silencio un momento. -No sé cómo, ha tomado un cuerpo y anda libre en las noches parisinas... Luego guardó de nuevo silencio, mirando esperanzada a los ojos del garou.

Aguanegra - July 28, 2005 10:07 AM (GMT)
Aguanegra se acarició el mentón pensativamente, saboreando mentalmente las palabras de la joven. El peligro parecía lo suficientemente importante como para hacer que una chica se adentrara en el bosque... sola y armada con una espada.

- Podéis llamarme Aguanegra- dijo el Garou en tono cordial- Y estoy a vuestra entera disposición para acabar con este monstruo de las profundidades del mal que tanto os preocupa. Decidme pues, donde se encuentra ese perfido espíritu y qual es la mejor manera de acabar con él.

Isolda Lamartine - July 28, 2005 04:24 PM (GMT)
Isolda asintió, mucho más tranquila por el tono cordial que aquel Lobo había utilizado. El resto del problema sería mucho más complicado, pues no podría saber en dónde aquel ser se ocultaba.

-No puedo saber dónde su alma esconde, pero sé dónde estuvo antes si eso puede sernos de ayuda. Su poder es grande, y atacarlo de frente podría significar la muerte, pero tenemos que capturar ese cuerpo sin matarlo, para poder atrapar al espíritu que dentro yace.

Ludo, el que aulla en la montaña - July 28, 2005 04:52 PM (GMT)

Ludo salio en forma de lobo a espaldas de la joben.
haia un rato que ensuchaba la cnversacion gracioas a sus potenciados sentidos animales y al los dones de gaia

-Ayuda desinteresada.

Dijo el ludo con una voz totalmetne entendible para los humanos pero sin cambiar la forma lupus.

No parecia acerle demasiado caso a la humana que tenia enfrente.
Aunque era un tipo muy social y afable. Su natural desprecio por los hominidos ,habiando el nacido lobo, hacia que las primeras impresiones nunca fueran muy buenas.

-Como puedes ofrecer tu ayuda a una deconocida que entran en nuestro bown.

-Darle muerte o no cuanto entro era decision vuestra. podias guiarla fuera.
Pero mostranros como lo hicisteis firmo su sentencia de muerte, al rebelar nuestra naturaleza.

-Y ahora le ofreceis vuestra ayuda sin la aprovacion de los ancianos, solo por que os asusta con cuentos de espiritus. Yo podria contaros relatos mucho más aterradores.

Isolda Lamartine - July 28, 2005 05:22 PM (GMT)
FDI: sólo aclarar que estoy muy lejos de cualquier cosa que ustedes llamen casa, que no es lógico que cualquier caminante que quiera hablar con los Lobos sepa dónde encontrarlos...



Aquello se ponía cada vez más interesante. Isolda dio un brinco del susto cuando la voz de aquel Lobo apareció a sus espaldas, y tropezando con una raíz fue a dar al suelo, formando una especie de triángulo con ambos garou.

Esto era lo que esperaba desde un inicio, problemas. Se puso de pie, decidida a no decir ni una sola palabra. Su vida pendía de la decisión de aquellos lobos; auqnue el recién llegado se equivocaba en una cosa: él no podría contarle algo más aterrador que la oscuridad de Lor-Ukter.

Aguanegra - July 30, 2005 10:21 AM (GMT)
Aguanegra no se inmutó ante las palabras del lupus, sabía de sobras las reticencias que tenían los lobos, pero la chica apenas estaba en los límites del bown y desde el principio había demostrado ser algo más que una simple humana al entrar en contacto con el mundo espiritual. De no haber sido así él no se hubiera mostrado a la joven.

- Como ves entre nosotros hay formas de pensar diferentes- dijo el Señor de la Sombra ayudando a la joven a levantarse- Pero no temas Aulla en la Montaña es bueno y no te hará nada al menos que le insultes demasiado.

"Yo me hago responsable de su vida y de mis actos Ludo" dijo Aguanegra en el idioma de los Garou dirigiendose al Fenris con una mirda llena de seriedad "Igualmente iba a avisar a los ancianos sobre este ercuentro en cuanto hubiera sabido más..."

La enorme mano del Ahroun se poso en las de Isolda en tono tranquilizador, él no estaba acostumbrado a tratar cariñosamente a la gente pero creía conveniente calmar a la chica si quería sacar algo en claro de aquella misteriosa amenaza.

Ludo, el que aulla en la montaña - July 30, 2005 12:32 PM (GMT)
-¿Esta humana habla con los espiritus?
- Te lo a dicho ella o te lo han comunicado ellos mismos.
dijo Ludo desviando la mirada un segundo hacia la joven.

Ludo comenzo a dar vueltas alrededor de la chica. Obserbandola en ocasioines atentamente, en otras con la visata perdida, fija en no se sabe que. Tras un rato se detubo frente a otro garou.

-Yo ire a comunicarse los a los antiguos.

- No dejes que se vaya.

Aguanegra - July 30, 2005 05:39 PM (GMT)
Aguanegra econgió los hombros mientras observaba como Ludo se adentraba en el bosque en busca de los ancianos del túmulo.

- No te preocupes- dijo mirando a Isolda con serenidad y seriedad- No creo que te hagan nada. He visto que puedes tratar con los espíritus, eso no es normal en los humanos, explica como utilizas ese don reservado sólo a algunos escogidos.

El Garou puso especial atención en tranquilizar a la muchacha aunque bastante torpemente, se sentó a su lado y miró hacia el bosque, los ancianos no tardarían en en llegar y posiblemente eso rompería la tranquilidad en el ambiente y entre los dos.

- Ahora vendrán más de los mios- continuó observando el bosque atento a todo movimiento- Pero mientras esté yo aquí nada ni nadie debe incomodarte

Ludo, el que aulla en la montaña - July 31, 2005 09:44 AM (GMT)
FDI: yo esperare para volver a postear hasta que alguno de los antiguos este disponible para hacerlo tb creo que ahora solo estan el lider y el maestro de ritos haber i se conectan pronto.

Isolda Lamartine - August 2, 2005 06:55 AM (GMT)
Isolda se dejó ayudar de Aguanegra ya mucho más calmada, y miraba a Ludo caminar alrededor suyo con una extraña sonrisa temerosa en los labios. A pesar de todo, el agudo olfato de ambos, ya estando tan cerca de ella, pudieron notar que ningún olor que delatara su miedo salía de ella, y sus sonrisas, sus miradas y sus actos comenzaron a tomar de pronto un nuevo significado en las mentes de ambos garous.

Nunca había estado asustada. Había estado desde el principio inusualmente alegre, tanto que el temblor de sus miembros y de sus palabras se confundía con el terror. Era la primera vez que la Magiter Mundi veía a un Lobo, a un "Garou", como ellos se hacían llamar, y ver su impresionante habilidad para cruzar umbrales, sus instintivos actos y sus pasionales acciones le era una grata sorpresa, digna de ser escuchada y disfrutada en todas las gamas posibles.

Agradeció a Aguanegra cuando Ludo hubo ya desaparecido.

-Le agradezco su amabilidad para conmigo, señor Aguanegra. Sonrió, amablemente.

Hubo un silencio por unos minutos, y un repentino viento que desapareció casi al instante levantó muchas hojas secas del suelo, removiendo los cabellos dorados de Isolda, cuando el Lobo le preguntó sobre su "habilidad" de hablar con los espíritus.

En los ojos azules de la Magus resplandecían fulgores poderosos de azules de tormenta. Aquello no era una habilidad, pero ahora no estaba bien mentir. No si quería librar a París de aquella amenaza Sombría.

Cuando su voz salió de la boca, no era ya dulce, sino poderosa, como un relámpago, y sus ojos acompañaron, como en un coro, esta fuerza inusitada.

-Puedo hablarles porque no soy un humano. Soy un Despertado, y mi nombre es Isolda Lamartine, Portadora de la Cruz de Hielo, Magister Mundi de la Orden de Hermes.

Sin duda podría ser algo imprevisto para Aguanegra, pues dudaba que hubiera conocido a un mago, pero aquella presentación cumplía a la vez dos propósitos.

Cuando su voz de detuvo, la luz en sus ojos, el viento y el brillo e su cabello desaparecieron, dejando allí de nuevo a la misma inocente joven con mirada tímida que entrara en un inicio en los límites de los territorios garou. Pero ya no era lo mismo, y un entendimiento sobre el significado de aquella figura débil y tierna, tan diferente a la anterior, llegó a la mente de Aguanegra.

Aguanegra - August 3, 2005 09:36 AM (GMT)
Noches sombrías delante de un fuego, el miedo en los Garou que le ensenyaron a ser lo que era, poderosos Guerreros de Gaia asustados y hablando entre susurros de un peligro que se cerníua sobre un Túmulo milenario y luego... El ataque de unos seres que robaban la Gnosis del lugar para... para... deformarla y adaptarla a sus caprichos. Todo eso pasó por la mente al sentir la transformación de Isolda, habíua visto a aquellos... Magos?! y sabía que no debía tomarlos a la ligera. Intentó tranquilizarse para no parecer un bobo, cuando todo paso y la joven volvió a ser lo que era, es decir, lo que aparentaba ser, Aguanegra cerró los ojos y aspiró el límio aire del bosque, el flujo de la naturaleza corrió por sus miembros, su Gnosis se paseó por sus venas, él debía hacer una presentación tan impresionante como la que había echo la joven. Hizo una plegaria hacía Abuelo Trueno para que le ayudase en ello y al parecer este asistió a la llamada.

El cielo se emcapotó un poco y un trueno lejano sóno en las sombras, parecía la amenaza de una tormenta, un viento helado y cruel izo que el largo pelo de Aguanegra se ondulase fieramente y levantó las ojas del suelo, miles de graznidos sonaron en el cielo y una nuve de Cuervos de la Tormenta oscureció el sol, Aguanegra tomó su forma Crinos.

- Debes saber que mi nombre és Aguanegra, Guerrero de Gaia, Hijo del Abuelo Trueno que es el Señor de Tormentas- de repente el graznido de los Cuervos sólo fue un eco lejano y todo volvió a la normalidad, el Garou estaba de nuievoe n su forma humana con los brazos cruzados en el pecho- Después de una presentación tan teatral sería bueno que comieramos algo y nos sentaramos a la sombra de aquel arbol a esperar a los demás. Intenta no hablar demasiado de Ordenes, Cruces de Hielo y cosas por el estilo, los ancianos podrían pensar que pretendes robarnos algo y no será agradable hacerles enfurecer.

Isolda Lamartine - August 3, 2005 02:57 PM (GMT)
Isolda observó cómo el cielo se oscurecía, cómo el poder del la Tormenta era invocado por aquel ser, haciendo un alarde de poder que ciertamente la dejó impresionada.

Aquell gigantesca forma de guerra la había leido, escrita en varios libros de su biblioteca, pero jamás podrían aquellas palabras temerosas igualar la majestad que irradiaba ese cuerpo diseñado para la guerra. Su altura hizo que Isolda tuviera que dar varios pasos atrás para no tener que levantar excesivamente la mirada, y sintió cómo en su mente un terror comenzaba a formarse, un terror impresionante y sobrenatural. Su mente, antes de que fuera tarde, dibujó Parma, y auqel terrible sentimiento desapareció lentamente.

El que los Lobos también fueran capaces de controlar los elementos la dejó igualmente impresionada, auqnue había una grand diferencia. La Vieja Fe hacía lo mismo, e incluso las Voces Mesiánicas, pero todos ellos tenían una diferencia fundamental con la Orden de Hermes: su poder dependía de seres externos, de manifestaciones de poder que no salían de su propia voluntad. La Orden dominaba a los elementos, dominaba la naturaleza, dominaba las mentes, por que ellos, alcanzando el estado de Iluminación necesarios, eran dioses. No suplicaban a los ángeles o a los espíritus: se sentaban en la misma mesa y conversaban de igual a igual.

Cuando Aguanegra terminó de presentarse, haciendo gala de aquella ironía que hacía tiempo no le escuchaba a nadie, se tapó la boca con la mano izquierda, soltando una risita, sumándose a la burla sobre las presentaciones teatrales que empezara Aguanegra.


Acompañó al Lobo a sentarse bajo la sombra del árbol, mientras mascullaba mentalmente las siguientes palabras que le dedicara.

Lo siguiente no lo entendió tan bien. ¿Robarles?

-Tomo con gran aprecio el consejo que me brinda, y procuraré no hablar ni de Órdenes ni de Cruces, si eso puede hacer que lo que me ha traido salga con fortuna. Pero no entiendo sus razones. ¿Por qué pensarían que quiero robarles?

Sus gestos eran de sincera curiosidad. Si tratar con los Ancianos era tan peligroso como tratar con un Archimago, entonces mejor cuidaba bien su boca.

Aguanegra - August 5, 2005 01:19 PM (GMT)
El Garou se recosto en la sombra y cerró los ojos para sentir la tenue brisa en su cara y el sol veraniego en su rostro, era en aquellos momentos en que su alma, su espíritu, una parte de su naturaleza se sentía uno con Gaia y entonces se podía permitir dibujar una sonrisa plena y de felicidad en su rostro serio. La Gnosis, la energía espiritual fluia por aquella tierra, por cada rama, por cada hoja o hierba, daba al lugar una importancia tal que Aguanegra se sintió dispuesto a matar y ser matado antes que alguien destrozara aquel lugar.

- Algunos como tu- dijo el Garou sin abrir los ojos- Suelen recoger la energía espirtual de nuestros lugares sagrados, lo hacen sin pedir permiso y de forma violenta y eso es algo que los Garou no nos tomamos muy bien.

Sus ojos negros se abrieron muy poco para divisar la silueta de Isolda recortada en la luz del sol, volvió a cerrarlos y suspiró.

Isolda Lamartine - August 5, 2005 02:30 PM (GMT)
Así que era aquello. ¿Energía espiritual? Muchas veces había leído y escuchado historias sobre aquello; se decía que los Lobos guardaban con fiereza Nodos, Nodos poderosos o no tanto, según el número de Lobos que los guardaran, y a pesar de que se decía que no sabían cómo utilizar la quintaesencia, parecía ser la parte fundamental de su adoración por la Tierra y la naturaleza.

Quintaesencia. Ladrones de quintaesencia. Debía reconocer que a un mago aquello podría parecerle estúpido: que un montón de peludos se siente alrededor de un nodo y deje perder su quintaesencia sin siquiera usar el Tass que se formaba a su alrededor. Como fuera, ella no necesitaba robar quintaesencia, y si lo necesitara lo haría desde su casita.

-Lamento lo que los que son como yo hayan podido hacer a los suyos por su energía espiritual, señor Aguanegra, pero en lo último en que mi mente se recrea es en robarle a los únicos que podrían evitar que aquel Sombrío convierta los días en noches y las noches en infiernos.

Luego, como él mismo lo hiciera cerró los ojos, dejando a su complicada mente hilar y deshilar la información que había obtenido, buscando a la vez la mejor manera de escapar en caso de que fuera necesario.

En silencio, arrullada por el viento, Isolda pudo sentir la quintaesencia fluyendo por la tierra, por las plantas, por las piedras. Todo la tenía, era la base del mundo, pero por allí llevaba un toque especial, natural, bestial y tranquilizante...

Dicter Mc Ulster - August 8, 2005 06:27 PM (GMT)
Dicter corría por la penumbra en forma lupina y seguido por Ludo hacia el claro donde las fuerzas espirituales le instaban a llegar lo más deprisa posible. Tenía las proféticas palabras de Aguanegra revoloteándole el pensamiento ¿Sería cierto que había abandonado en exceso la protección del baun del túmulo? En los últimos meses la presencia de sobrenaturales ajenos a la nación garou parecía estar cobrando dimensiones amenazadoras.

El claro de la reunión poseía un rico poder espiritual que se manifestaba en la presencia de numerosos gaflinos y yaglinos de aspecto vagamente animal. Antes de cruzar de lado y enfrentarse a lo que fuera que hubiera intimidado a los espíritus, decidió aprovechar la baja celosía de la zona para "escudriñar" y observar que era lo que les esperaba en el mundo de la carne:

La visión de una muchacha con... alguien que le resultaba extrañamente familiar le causó extrañez antes que amenaza. Sin embargo, el entrometido ente protector que le había servido de guía, temiendo quizás por la escasez de información que estaba proporcionando a su señor, encontró la ocasión para ser otra vez de utilidad: revoloteó hasta la oreja de Dicter y le susurró:

-Él es el extranjero que os desafió en el túmulo ¿Recordais señor?

Le Grand asintió lentamente y tras agradecer al espíritu por su servicio adoptó la forma humana y saltó la barrera entre los dos mundos a unos pocos metros de distancia de la pareja pero fuera de su rango de visión. Otros Colmillos Plateados del Clan, respondiendo a las órdenes de Dicter, habían seguido su rastro durante la travesía y ahora comenzaban a rodear el pasaje.

Mc Ulster avanzó a grandes zancadas hasta quedar enfrente de los dos individuos. Dirigió una mirada interrogatoria a Aguanegra y después se dirigió a la mujer.

-Quien sois y qué estais haciendo aqui.

Isolda Lamartine - August 8, 2005 08:05 PM (GMT)
Acababa apenas de terminar de hablar cuando comenzó a sentir grandes fuentes quintaesenciales moviéndose en los alrededores, allá donde sus ojos no podían vislumbrar ni siluetas de pensamientos.

Era una mescolanza extraña e sensaciones, y se puso de pie lentamente, oteando en la distancia. Sentía cómo el peligro crecía, y sentía también cómo el final de su misión parecía llegar, cubierto y misterioso, desde los árboles, o desde los mundos Invisibles.

De repente escuchó pasos entre los árboles, y al poco la figura noble de Dicter apareció entre las sombras e la arboleda.

Aquel porte indicaba que tal vez fuera él el indicado, el que intentaría matarla allí mismo o aceptara dar su ayuda en aquella cacería.

Sonrió, tímida, observándolo aunque no a los ojos, en señal de respeto. Cuando pronunció su nombre, otra voz, idéntica, aunque hablando medio segundo antes que ella, lo pronunció también, provocando una extraña sensación de eco.

-Mi nombre es Isolda Lamartine, Magus de la Orden de Hermes.

Temía que aquello que Aguanegra le había avisado no mencionar se pusiera en su contra, pero el no hacerlo haría dudosa la confianza que prestaba a aquellos que podrían ayudarle a evitar una tragedia.

-Y me he dirigido a ustedes en busca de ayuda, y auxilio, para evitar que un Corrupto y Sombrío Espíritu, poderoso como pocos, Señor de los Vientos, la Muerte y las Enfermedades, haga que en esta ciudad y en sus habitantes, florezcan las mismas y torcidas ideas que ya hace tiempo provocó en lejanas tierras árabes.

Había dicho lo básico; su voz denotaba seguridad, inusual tal vez en la desfavorable situación en que se encontraba, pero que manifestaba su fuerza y valentía.

Aguanegra - August 9, 2005 10:59 AM (GMT)
Aguanegra no se sintió intimidado por la presencia de Dicter, sólo se levantó, cruzo los brazos y se apoyó en el arbol cercano siendo testigo de la conversación. Sonreía, quizás la presencia de la joven serviría para mostrarle al Colmillo Plateado que los Bosques se estaban convirtiendo en un lugar demasiado visitado en los últimos días.
Sus instintos guerreros lo ponían alerta de cualquier movimiento, sabía que los Garou del túmulo estab cerca pero no le preocupaba en modo alguno. No creía que fueran capaces de atacarle. Con un leve movimiento de cabeza saludo al Philodox y escuchó la presentación de Isolda.

Dicter Mc Ulster - August 9, 2005 05:38 PM (GMT)
Fdi: Dones "Verdad de Gaia" y "Sentir lo Antinatural
Dicter Mc Ulster

Don "Sentir lo antinatural" sobre Isolda Lamartine
Tiro 5 dados a dificultad 6
3 0 0 0 4
3 exitos

El número de éxitos indica la información sobre el tipo, la fuerza y los poderes del ser sobrenatural objetivo. Mándame por privado lo que consideres oportuno por tres exitos (incluido si tienes o no corrupción del wyrm, aunque ya supongo que no).

El de Verdad de Gaia me permite saber si en algún momento mientes, tiene una dificultad igual a tu manipulacion + subterfugio, necesito un éxito y tiro 7 dados.

Ddi:

Le Grand miró extrañado a la jovencita y con un asomo de suspicacia. La situación tenía un toque de irrealidad con el que no se sentía nada conforme ¿Una mujer se había adentrado en el bosque, sola, para pedir ayuda a un clan de hombres lobo, contra un inmenso enemigo del que ningún theurge había tenido la más mínima noticia? ¿Acaso no se daba cuenta de que se estaba jugando la vida con aquella maniobra tan temeraria? Desesperación, estupidez o algún truco bajo la manga eran las tres razones que podían haber impulsado a aquella hechicera a hacer lo que había hecho.

Lo unico que Dicter tenía realmente claro era que en primer lugar sería tarea del Señor del Clan decidir y juzgar, y que esa mujer tendría que responder a muchas preguntas antes de volver a salir del bosque.

-Yo soy Mano de Helios -Dicter dudó sobre si hacer honor de alguno de sus títulos entre los Garou, pero le daba la impresión que la humana no comprendería lo que significaba Philodox o Colmillo Plateado del mismo modo que él no conocía a ningún mago llamado "Hermes"-, Segundo del Clan. Explícate con más detenimiento, Isolda Lamartine ¿Traes alguna prueba además de tu palabra sobre lo que estás diciendo?

Isolda Lamartine - August 10, 2005 12:25 AM (GMT)
Isolda cerró los ojos unos segundos, "aspirando" una corriente mágica que giraba a su alrededor, y dos diagramas de decanos se dibujaron en su mente, entrelazados y con finísimos diseños, tallados sobre vieja madera inglesa con una afilada herramienta, y con tintes de naturaleza extraña.

Abrió los ojos, y sin ponerlos directamente en Dicter habló. Su porte, como el de una reina, era comparable tanto en poder como en nobleza al del Colmillo Plateado, y sin ser de ninguna manera arrogante, no dejaba traslucir ninguna señal de miedo en absoluto.

Su Aura comenzó a manifestarse mientras sus palabras salían de sus labios, siendo como Emeth, el origen y el fin, la creación y la destrucción, laberíntica pero poderosa, fortísima en sus ojos, en sus palabras pero mística y críptica en su naturaleza misma.

Su aura irradiaba una gran sinceridad, esa que suelen poseer los hombres grandes y honestos que se ganan la vida trabajando con el fuego de sus forjas, y su sonrisa complaciente y amistosa le daba un contraste impresionante a la fuerza que irradiaba.

-Mi palabra es suficiente prueba de lo que digo, con gran fortuna para todos. Dijo con gran delicadeza, dejando que sus palabras se deslizaran suaves a través del aire para llegar a Dicter y a todos los que estaban escuchando. -Si en la noche aguza bien los oidos, escuchará sus bramidos sobre la ciudad, navegando entre las sombras de la noche, meciéndose en las ramas de los cementerios, rondando las camas de los sanos y sonriendo ante la de los enfermos.

Guardó silencio largos segundos. Era el segundo. Aquello podría ser útil, pero sin duda lo sería más si también estuviera el líder presente. La situación lo ameritaba, por más que Mano de Helios no pareciera considerarlo, por el momento.




FDI: No dice mentiras, es sobrenatural, si has sentido un mago pues es un mago, y si no tiene sentido que te diga más, porque el Aura que he descrito te dice el resto; y no, no "huele" a Wyrm. :P

Dicter Mc Ulster - August 10, 2005 01:01 PM (GMT)
-Ya veo -interesante forma de decir que no- Volved dentro de dos semanas a este mismo claro si proseguís con vuestro propósito. Y traed alguna prueba que avale vuestra palabra o ni siquiera os molesteis.

Mc Ulster prefería que toda la audiencia tuviera lugar delante del Lider, así al menos no tendrían que repetir la misma charla otra vez. Además, así contarían los theurge del túmulo con algo de tiempo para hacer sus propias investigaciones al respecto.

-Aguanegra, acompaña a Isolda Lamartine al linde del bosque.

Isolda Lamartine - August 10, 2005 07:45 PM (GMT)
Isolda agradeció con una encantadora sonrisa y con una inclinación de cabeza la actitud del garou, y el que aceptara darle la oportunidad de exponerse ante su líder.

Tal era el miedo que aquel espíritu inspiraba en la Magister Mundi, que incluso ante una ofensa tal sobre su veracidad, permanecía inmutable.

-Se lo agradezco, Mano de Helios, y no dude que si su gente acepta prestarme su ayuda, tendrán en mi una aliada que nunca olvida.

Cuando mencionó a Aguanegra, se giró a observarlo, dedicándole también una sonrisa, y luego miró de nuevo a Mano de Helios, auqnue como con Aguanegra, nunca a los ojos en señal de respeto.

Mientras tanto, en su mente terminaban los últimos engranajes de ambos símbolos, y adquierían color y naturaleza los tintes.

-Pero me gustaría...-continuó con una voz dulce y amena, imposible de ignorar-... que no fuera en este, territorio que os es tan querido, sino en uno neutral, donde ni ustedes ni yo podamos sentirnos a disgusto, o limitados.

-Se trata de otro claro, a unas pocas millas de aquí*.

Aunque Dicter no lo aceptara, explicó cómo llegar hasta aquel lugar.


FDI: Se trata de un hermoso claro que he descrito en un post en Montparnasse, titulado... "cuando los tulipanes oyen el rumor de la muerte...".

Dicter Mc Ulster - August 11, 2005 11:46 AM (GMT)
Empezaba a intrigarle que la hechicera no le soportara la mirada. Era un fuerte contraste con la tonalidad de su voz.

-Si vos deseais escoger el lugar donde se desarrolle la reunión, nosotros decidimos que os presenteis sola. Nadie deberá acudir acompañándola y no toleramos escusas, a excepción de que quien os acompañe sea en sí la prueba que os exijo que traigais. Si vuestras motivaciones son las que afirmais, no debereis temer por vuestra seguridad.

Por lo que a él se refería, no creía necesario alargar por más tiempo la conversación.

Isolda Lamartine - August 11, 2005 02:04 PM (GMT)
Y por primera vez Isolda miró a Dicter a los ojos, y dijo, aún sonriendo, con una voz potente, pero tranquila, la voz del abuelo hablano de viejos tiempos:

-No he temido en ningún momento por mi seguridad, pues esta nunca ha estado en peligro entre los suyos y yo no he provocado vuestra ira.

Sonrió, y volvió a bajar la mirada. ¿Qué sería todo aquello? Bueno, al menos comenzaba a entender un poco las razones de los Lobos, y mucho más su comportamiento y precauciones, en opinión de Isolda innecesarias. ¿Acaso aquello del robo de quintaesencia y su imposibiliad de utilizarla realmente les afectaba? ¿Acaso consideraba que sólo habiendo una impresionante superioridad numérica podrían acabar con ella?

Había visto un par de casos de Magi que viviendo muy cerca de fuentes poderosas de quintaesencia adquirían ciertas propiedades bastante interesantes, pero que sin duda alguna les impedía cuanquier contacto con Durmientes, so pena de ser colgados por ser demonios; otros, menos expuestos, habían terminado locos según algunos, y según otros, con un grado de iluminación tal que su vida en el Mundo se hacía imposible.

-Irá entonces conmigo quien sabe, y podrá darle las pruebas que su corazón tanto desea. Y ustedes pueden ir cuantos quieran, que hay espacio allí más que suficiente para recibiros a todos.

Inclinó el rostro, haciendo una reverencia y dedicándole a todo aquel que la viera una encantadora sonrisa, y dirigió su rostro hacia Aguanegra, esperando que le indicara el camino.

Podría darse por bien servida.

Aguanegra - August 19, 2005 09:35 AM (GMT)
El Garou asintió pero Isolda notó que para nada estaba siguiendo las ordenes de Dicter, el porte de Aguanegra dejaba clara una cosa "No soy tu criado si la acompaño es porque así lo he decidido yo". Aquella forma de caminar y mirar no se podía comparar a la del noble Dicter, era una nobleza mucho más oscura, no tan altiva pero igualmente poderosa. El Garou caminó y espero que la maga lo siguiera por el bosque hasta que estuvieron alejados del grupo de Garou.

- Siento los modales de los ancianos- dijo tras asegurarse de que nadie podía oírles, ni tan solo los espíritus espías de los Colmillos- Será un placer encontrarnos de nuevo en un lugar agradable, no obstante debéis saber que, al igual que las personas, los Lobos somos diferentes los unos a los otros (Aguanegra se giró y miró a los ojos de Isolda) espero y deseo que no me metáis en el mismo saco que mis congéneres porqué cairíais en un error, vos misma os daréis cuenta. Por otra parte debo deciros que contáis con todo mi apoyo en la eliminación del malvado espíritu que os atormenta y, si la proxima reunión no llegará a buen puerto, tendréis mi ayuda incondicional e independiente al margen de lo que decirdan mis superiores y a título personal. Ahora podéis proseguir vuestro camino, recibid mis más cordiales saludos Lady Isolda.


Isolda Lamartine - August 19, 2005 05:15 PM (GMT)
Era definitivamente una sorpresa para la archimaga, que ya había encasillado a todos los garou dentro de esquemas bien definidos y que hablaban realmente mal de ellos.

No ocultó su sorpresa cuano miró a Aguanegra, luego de que este le hiciera esa declaración. Sin embargo podría provenir de mucas otras fuentes, incluso podría haber ofrecido su ayuda para contrariar a los que se nombraban Líderes de los Lobos, y si ese era el caso entonces... auqnue podría aprovecharlo,´debería tener mucho cuidado.

Sonrió delicadamente, y le hizo una reverencia al garou.

-Es usted muy amable conmigo, Maese Aguanegra, y agradezco su confianza en mis palabras y su ayuda a pesar del enorme peligro que esto entraña. No olvidaré sus palabras, y si las negociaciones van por rumbos equívocos, recurriré a usted y a su ayuda; empero, podrá usted tener en mí también un eco de consejo y ayuda, si es mi posibilidad hacerlo.

-Sea su vida benigna con sus deseos.


Repitió la inclinación, y se fue caminando por donde había venido, contenta y preocupada al tiempo, por los tiempos negros que habrían de venir y por lo difícil que era conseguir ayuda a pesar de no ser sólo su problema y el de los Magi.




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