El Sena no era entonces como lo conocemos ahora. Donde ahora podemos ver bellos y románticos paseos entonces lo que había eran multitudes de casas de los pobres, de madera, llenas de mugre y suciedad. Donde ahora las aguas son claras, entonces estaban ensuciadas en abundancia por ser el lugar donde iban muchos de los desechos de la ciudad. Y donde ahora podemos coger un tranquilo bote para dar un paseo, entonces encontrábamos multitud de pequeños muelles, llenos de botes de diferentes tamaños y formas, ya que por río era una de las formas en que la ciudad de París era abastecida.
Así, pues, las orillas del Sena eran malas tierras, bulliciosas siempre por los pobres y los que poco tenían, forzados a ver como las tierras donde vivían eran inundadas todos los años con las crecidas del río, dejándolas anegadas durante un cierto tiempo cada año. Algunos dicen que es la peor zona de la ciudad, los suburbios que diríamos hoy, y sin duda, desde luego no es de las más favorecidas.