View Full Version: Buscando un acero 29/6/1225

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Title: Buscando un acero 29/6/1225


Trang Oul - July 22, 2005 04:05 PM (GMT)

Paris duerme. Paris parece estar dormido. Son sus ultimos momentos de sueño en los que postrado en su cama se echara a un lado o a otro para levantarse y caminar. ¿a quienes aplastara con su peso? Conviene estar siempre preparado.


La paranoia se apoderaba por veces de la mente de Trang Oul, y aunque el mismo desterraba esos pensamientos de su mente con una sonrisa en los labios y un "el consejero pasa demasiado tiempo con su principe, tantas horas juntos los hacen propensos a trabajar como uno solo, pensar como uno solo", decidio buscar a alguien para cuidar su dominio. Creia que era el momento de encontrar un brazo fuerte que gobernase y dominase los alrededores del camposanto.

Trang Oul - July 22, 2005 04:13 PM (GMT)

Se despidio de sus vasallos encargandole las tareas que habian de cumplir aquella noche, tras los ejercicios de mantenimiento del cementerio, salio en busca de su objetivo.

Pier de Marsella y Rosalea se encargaban de habilitar lo que seria una nueva dependencia de las catacumbas del cementerio de San Genevieve, mientras su señor salia del cementerio con un rubor en sus facciones impensable en un capadocio (ofuscacion 3, pocos exitos, pequeñas variaciones en el aspecto). Si ese halo blanquecino y enfermizo, maldicion perpetua de todo capadocio, el palermo parecia en verdadero angel, su apariencia superaba a la de cualquier semidios (apariencia 5). Embozado por su negra capa, llevaba puesta su armadura "extra" aquella noche, y su preciosa espada debajo de la misma.

Trang Oul - July 22, 2005 04:35 PM (GMT)

Al cabo de un tiempo alcanzo al fin la fortaleza del Louvre, recientemente acabada. Se pregunto cuanto tiempo tardaria el hombre en darse cuenta de que no son las murallas las que frenan la barbarie, y conocedor de la respuesta, salio sin mas por una de sus puertas en busca del perfil que buscaba. "un diamante... en bruto" penso riendose.

Era conocedor de que en la parte exterior de las murallas de Paris, solian hacer guardia aquellas personas que no serian echadas en falta si pereciesen en algun altercado o ataque sorpresa. Normalmente personas sin familia o posesiones algunas. Guerreros sin entrenamiento que se habian hecho a si mismos. Iletrados en su mayoria. Un objetivo facil que nadie echaria en falta si no apariecese en su puesto a la mañana siguiente.

En seguida se avisto el guarda en question. Era anormalmente grande, con los hombros caidos y con una indumentaria que no infundiria ningun respeto adicional al rival, mas bien todo lo contrario. Esa bestia podria hacer mucho mas daño con sus manos desnudas que con su ridicula espada. El capadocio se acerco desesperado hasta una distancia de tres metros del guarda, creyendo que nunca lo llegaria a avistar... tan solo esperaba que sus nuevos sentidos compensasen tan enormes carencias humanas...

- ¿quien vive? - berreo el infeliz-.

- Tan solo un hombre de bien. Descuidad. Enfundad vuestra arma amigo. Tan solo soy un medico, medico de algunos altos cargos de este nuestro reino, dando una vuelta por esta magnific construccion. - Estas palabras superficiales del capadocio ocultaban un torrente de ideas que el capadocio metia en la cabeza de aquel humano, a la par que algunas imagenes de grandeza con valerosos guerreros arengando en un campo de batalla y levantando sus espadas victoriosas al aire, a su vez destripo la mente del guarda, extrayendo cada recuerdo de su insipida, corta e infeliz vida para utilizarlo en su favor sin que este se diese cuenta, sabia cada cosa de el, por donde "atacar" y como.-

A los dos minutos el guarda lamia la bota del capadocio. Este habia encontrado la llave a todas la puertas (pocas) que habia en la mente de aquel guerrero. Y ahora tenia un hombre ante si que no habia amado tanto ni a la buena de su madre, ya finada. El capadocio saco una pequeña bota de cuero de su cinto y le ofrecio beber al joven, que mas tarde conoceria como Pascal, ligandolo a el para el resto de sus dias. Ya tenia un ghoul mas fiel con una dosis que muchos otros cainitas alimentando a sus sirvientes durante años... Al dia siguiente le informaria a su Señor y de su nueva incorporacion, y le pediria el correspondiente permiso para sumarlo a su familia. Debia de ser el primero en cumplir con las tradiciones, aunque de sobra sabia que Geoffrey accederia a sus pretensiones, mas despues de lo duro que habia trabajado ultimamente por el...


Trang Oul - July 22, 2005 04:52 PM (GMT)

El joven Pascal, al que se le habia abierto una nueva vida con cosas que nunca habia ni soñado, no paraba de hablar mientras que acompañaba al capadocio a su nueva casa. Le contaba a su nuevo Señor como lo defenderia, con que ardor cuando tuviese su nueva espada...

Todo esto resultaba relativamente comico al capadocio, y se imaginaba lo mucho que habria que trabajar aquel hombre para convertirlo en alguien de provecho. Pero los minutos pasaban, y la lengua incansable de aquel hombre parecia estar poseida por el mismo Ravnos... un cainita mas joven se la hubiese cortado sin titubear. Esto todavia le hizo mas gracia al peculiar primogenito.

Por fin alcanzaron San Genevieve, y por fin el hombre parecio callarse por unos instantes.

Rosalea se acerco primero, seguida del joven Pier que aparecio de la nada y de la mirada lejana de Isaac, que prosiguio con sus quehaceres.

- Oh, mi buen Señor. Por fin me habeis traido el juguetito que tanto deseaba. - comento la lamia con una sorna que solo puede tener cabida en un cementerio -

- Si, Rosalea. - rio el capadocio - Cuidamelo bien hasta mañana y no me lo rompas, pues tendremos una cita importante. Dadle la bienvenida al que sera nuesetro proximo miembro de la familia: Pascal... el Novo.

Montones de cejas se enarcaron en ese momento en el cementerio, incluso la del propio Trang Oul ante lo comico de la situacion.

- Aseadlo un poco, dadle una coraza y una espada y preparadlo para recibir a Geoffrey para mañana. Cuento con que realiceis un buen trabajo. -"Hara falta..." penso para si el capadocio.- Y Rosalea, si te sobra tiempo... intenta enseñarle a usarla... - rio el capadocio dirigiendo la mirada a la infame espada del fornido joven -.

- Ordenes que seran cumplidas, mi Señor. - asintio la lamia con una sonrisa -

- ¡¡¡¡¡Yo mismo le enseñare los mas exquisitos modales!!! - aullo el malkavian -

- Soy un hombre muy diestro con la espada... mi madre siempre lo dijo... y nunca me puse enfermo ni siquiera de pequeño cuando.....


El capadocio se alejo sutilmente dejando en aquel compromiso a sus vasallos, y se perdio en la profundidad de sus dominios...




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