Title: Tempestad, oscuro presagio
Description: 7-6-1226
Maximo Constanza - May 30, 2008 07:45 PM (GMT)
El cielo de París llevaba ya un día iluminado por los relámpagos procedentes de las alturas. Aunque claramente desde una de las torres de la Concergerie, Máximo había podido divisar el origen de tal espectáculo, y en su mente no cabía imaginar que había sido capaz de desatar el desastre que angustiaba a Goratrix, pues tal muestra de poder no podía proceder de ningún cainita de la ciudad.
Finalmente decidido, y esperando encontrar al primogénito Tremere dispuesto a hablar, el Príncipe, acudía a su morada en busca de parlamento, pues si la ciudad permanecía así muchos días más, la Inquisición no tardaría en aparecer a investigar. Y el espectáculo que vendría después nadie deseearía contemplarlo. Ni humanos, ni cainitas, ni ninguna de las demás razas que habitaban el lugar.
Entonces en las calles vacías por la tormenta la sombra que era Máximo se materializó ante los portones de la capilla de los brujos y golpeó tres veces, con fuerza para hacerse escuchar entre el estruendo de los truenos.
Porsupuesto el antiguo había tomado la precaución de acudir con sus fuerzas aumentadas por la vitae hasta el límite que podían pasar desapercibidas. Por otro lado un color menos pálido de lo normal, indicaba su reciente alimentación.
Goratrix - June 2, 2008 08:16 AM (GMT)
Sobre la capilla, las negras nubes murmuraban como dioses enardecidos por la rabia. Sus voces eran el retumbar de los tambores del infierno en los cielos. En ocasiones, un estallido de luz pasaba de una nube a otra, como si las energías que se estaban acumulando estuviesen a punto de rebasar el límite.
La puerta se abrió sola, dejando un espacio para que el Lasombra entrara. Una vez allí, una criatura retorcida, de piel gris y faz monstruosa hizo una reverencia ante el. Hubiese pasado por Nosferatu, de no ser por las pequeñas alas a su espalda.
- Bienvenido o Majestad Constanza a la Capilla de los Secretos del Amo Goratrix. Si me acompaña, le llevaré ante mi Señor, le está esperando.
Las puertas tras el Príncipe se cerraron sin que nadie las hubiese tocado. Y su retumbar sonó como un fin... o el inicio de algo.
Mientras avanzaban, la pequeña Gárgola, que no superaba el metro veinte de altura, siguió hablando.
- Mi nombre es Cestus y debo de informaros de que no están siendo los mejores días de este mi refugio. Mi Amo a sufrido una perdida muy costosa y en su furia está buscando al responsable.
Un largo pasillo tras dos tramos de escaleras, les llevaron ante unas puertas de doble hoja. Tras ellas, perceptiblemente por el espacio entre estas y el suelo, el crepitar de antorchas era palpable.
O era otro tipo de fuego?...
La puerta sonó otra vez y Cestus quedó atorado entre abrir o seguir acompañando a Máximo.
Anibal - June 3, 2008 02:12 AM (GMT)
Entré siguiendo los pasos del acólito enviado a recibirme, y lo cierto es que la sensación del interior de la Torre me extrañó. No sabría decir qué, quizás una sensación de poder, o de electricidad estática o... algo. En cualquier caso, casi me encontraba mejor bajo la tremenda lluvia, los rayos y los truenos.
Pero de nada me servía estar en el exterior, y parecía que las cosas sólo mejoraban cuando me informaron que el Príncipe ya se encontraba aquí. Sería interesante, teniendo en cuenta cómo había ido el encuentro en el... funeral. Y todo bajo el techo de los Tremere, un bajo Clan. Fascinante.
Aunque no me gustaba nada que Goratrix hablase con mi mente directamente, era incómodo. Y me sentía vulnerable y violado, al menos en parte. Ver a Cestus fue reconfortante, en ese sentido. ¿Y a qué se refería el Primus Tremere con que había asuntos por solventar entre nuestros Clanes? Cuando yo me había retirado a dormir no había Usurpadores en París... ¿Alvaro habría hecho algo con ellos?
Maximo Constanza - June 3, 2008 06:13 PM (GMT)
El gesto del Lasombra indicó a la Gárgola que podía ir a abrir, aunque porsupuesto era un movimiento totalmente cortés, pues en esa morada era posible que su voz no tuviera nada que hacer. Sin duda alguno más de los poderosos de París se había percatado de lo que ocurría en la torre Tremere, pues no cabía en la imaginación de Máximo el que algun otro osara acercarse al edificio.
Al quedar solo en la estancia, mientras el siervo de Goratrix se dirigía hacia la entrada para guiar al recien llegado, el antiguo empezó a indagar sobre los motivos de lo acontecido... ¿Malos días para el lugar? ¿Una gran perdida? ¿Qué podía sobresaltar de aquel modo al brujo?
Pero pronto sus meditaciones se vieron interrumpidas por los pasos de los que se acercaban. Y al elevar la vista para observar quien sería su acompañante, vio a la Voz de los Brujah. Un suspiro de alivio recorrió todo su cuerpo, como reflejo de su vida mortal. Almenos no se enfrentaría solo al magus.
- En el ojo del huracán nos encontramos Anibal. Dejemos que Cestus nos guíe más cercanos a la tormenta si es posible, y veamos que tiene Goratrix que contarnos al respecto.
Mientras se dirigía al celote, lo saludó con un cabeceo. La tensión podía notarse en el ambiente. Así rápidamente, Máximo indicó a la Gárgola que los guiara hacia el primus.
Anibal - June 6, 2008 09:48 AM (GMT)
Respondi con una reverencia adecuada para el Principe. No era lugar ni momento de tener conflictos con él. Los rayos que golpeaban la ciudad daban a todo el lugar un aspecto ominoso, y la ropa mojada no mejoraba mi humor.
-Excelencia.-
Me volvi hacia la gargola y oculte mi sorpresa. Lo cierto es que jamas en mi novida había visto un ser semejante a aquel, y solo tenerlo por delante era una mayor prueba de fuerza (y peligro) por parte de los Tremere de lo que cualquier hechizo o poción jamás podrían ser.
Goratrix - June 9, 2008 06:06 AM (GMT)
La Gárgola pasó haciendo reverencias entre los dos poderosos Cainitas y llegó hasta las puertas que daban a uno de los laboratorios de la torre.
Abrió la puerta con cuidado, intentando no hacer ruido, pero esta se abrió sola con gran fuerza. Acabando Cestus por el suelo.
La voz del Tremere resonó desde el interior.
- Pasad... .
La Gárgola desapareció por un pasillo lateral con gesto asustado.
La estancia era grande y rectangular. Una enorme chimenea encendida iluminaba y daba excesivo calor. Sobre una mesa alargada, un buen número de viales de bronce y contenedores de cristal desordenados llamaban la atención.
Goratrix vio entrar a los Cainitas y los miró con recelo.
- Es obvio por que habéis venido.... pero contadme.
Maximo Constanza - June 9, 2008 09:23 AM (GMT)
La soberbia digna del brujo no sorprendió a Máximo que ya podía esperar un recibimento como aquel. Y ahora ante él, llegaba el momento de hablar.
- ¿Qué lleva a Goratrix a desencadenar su ira sobre los cielos parisinos? Este es el motivo de mi visita. Pues de seguir así más serán los que se den cuenta de donde procede la tormenta, y no solo cainitas serán los que acudan a vuestro encuentro. Esto debe terminar, así que hablad y encontremos una solución al asunto.
La voz del Príncipe resultaba decidida y tenaz, tal vez reforzada por la presencia del Brujah. Aunque fuese por el motivo que fuese, estaba claro que estaba decidido a resolver el asunto tan pronto como resultara posible.
Anibal - June 9, 2008 02:15 PM (GMT)
Yo entré en la sala y comencé a caminar por ella, observando las paredes y los viales. Tocando con suavidad esto aquí y aquello allá, con curiosidad. Si el Príncipe quería llevar la voz cantante, que así fuese, era lo lógico. Yo mientras trataría de aprender algo de estos nuevos no-muertos.
Y el hecho de que la gárgola se hubiese marchado me tranquilizaba, ciertamente, por eso no podía quejarme. Ahora, en caso de que cualquiera de los dos se pusiese bravucón, la situación la podía controlar.
Sextus Cordius - June 11, 2008 12:28 PM (GMT)
Una figura se presento en la entrada de la capilla tremere, la cual saco una especie de `pergamino
-Segun esto, este lugar es mi nuevo hogar-mirando las oscuras nubes ribeteadas por relampagos-uuu acogedor hogar-encogiendose de hombros se coloco delante de la puerta esperando......
Goratrix - June 12, 2008 05:25 AM (GMT)
Cestus escuchó de nuevo la puerta y acudió raudo a ver quien era. El aspecto del nuevo invitado no era el correcto, pues no era conocido por el. Por lo que echo una capa con capucho sobre su retorcido cuerpo y dejando ver solo una pequeña fracción de su deforme cuerpo, abrió la pequeña portezuela a la altura de Sextus.
- Quien sois y que quereis.
Mientras tanto, en uno de los laboratorios, Goratrix volvía a hablar.
- He sido atacado... y en el ataque han acabado con la vida de una de mis obras. - El temperamento del Tremere se marcaba en sus palabras, debía de ser una perdida de gran valor, para que el poderoso ritualista se lo tomase de auqella forma.
- He estado investigando el suceso y tengo uan vaga idea de que Cainita de París a acabado con uno de mis siervos... uno muy valioso para mi.
Sextus Cordius - June 12, 2008 12:27 PM (GMT)
Arqueo la ceja ante tal recibimiento"supongo que no habra llegado la carta de mi llegada"
-Soy Sextus Cordius regente de una capilla de Roma me envia el Ponticife...-haciendo una reverencia y mostrando el certificado con un amago de sonrisa...
Maximo Constanza - June 12, 2008 09:24 PM (GMT)
La rebuscada forma de regocijarse en sus propias ideas del Tremere hastiaba a Máximo sobremanera. Pero estando donde se encontraba debía mantener una compostura.
- Dejad las incógnitas para otro momento Goratrix. Decid lo que sabeis, y tal vez podamos solucionar lo ocurrido. Y de un modo u otro os pido que ceseis en vuestro empeño con la tormenta. Disolvedla, pues nada más conseguireis con ella.
El Príncipe era consciente del poder del brujo, y más aún en su propio hogar, pero a sus ojos, el poder desatado que estaba exibhiendo sobre los cielos se acercaba más a una rabieta digna de un muchacho arrogante, que a la de un cainita.
Anibal - June 14, 2008 12:39 AM (GMT)
Cogí con delicadeza y suavidad uno de los libros de la alacena. La cubierta de cuero no indicaba qué contenía, lo cual lo hacía misterioso e interesante. Y además era obvio que el hechicero o alguno de los habitantes de la torre lo comprobaba con frecuencia. Mientras tanto escuchaba con atención el intercambio entre ambos Cainitas. El Príncipe casi parecía doblarse ante el Tremere, que era quien llevaba la voz cantante en el encuentro. Interesante.
Goratrix - August 1, 2008 02:08 PM (GMT)
La mirada del Tremere paso de los ojos del Principe, que le impulsaba a estallar, a las manos del Brujah. El aire crepitó cargado de energía estática y los ojos del Regente relampaguearon.
- Dejad eso es su lugar Anibal, no deseo descargar mi ira sobre vuestro huesos aún. Primero me tenéis que traer a la asesina de Chaundice, que no es otra que la guerrera de pelo de fuego que vaga por París de vuestra mano.... .
Las palabras de Goratrix eran claras, la tormenta que sobrevolaba París crepitó, entrando un vendaval por la ventana y haciando caer al suelo algunos pergaminos.
El Tremere dejaba claro que Anibal no estaba allí para una visita cultural, y que no había nada en todo el edificio digno de sus muertas manos.
Anibal - August 1, 2008 10:51 PM (GMT)
Sonreí abiertamente, mientras el pelo se me revolvía agitadamente por el viento que entraba por la ventana. Por un momento jugueteé con la idea de oponerme a su petición, pero no era ni el momento ni el lugar para discutir ni confrontarse con el jovencito Cuarta. Con suavidad, coloqué el libro de nuevo en su lugar, y continué examinando los lomos, hablando sin molestarme en darme la vuelta hacia Goratrix.
-Ignoro quien es ese Chaundice, pero por lo que a mi respecta, si es uno de los vuestros, es de un Bajo Clan. Y vuestra vida importa poco. Además, yo no soy el Sire de Davra, y por tanto no soy responsable de ella. Si tan poderoso sois como me han dicho que os gusta pretender ser, buscadla vos.-
Sonreí, mientras con uno de mis dedos suavemente acariciaba mi mejilla, observando los lomos en latín de los libros. Si el Tremere creía que podía impresionarme, se equivocaba. Si no me había inclinado, demasiado, ante Alexander, no me inclinaría lo más mínimo ante quien no era ni una décima parte de poderoso que el antiguo Ventrue que gobernaba la ciudad.
Deseaba llevar la discusión a donde me interesaba, pero permanecí en silencio, dejando espacio al Lasombra para que llevase el encuentro como desease. También al Príncipe había que juzgarlo en su competencia o incompetencia.
Sextus Cordius - August 8, 2008 10:34 AM (GMT)
Sextus empezo a golpear el suelo con la suela con impaciencia-buf.....soy un tipo paciente....pero esto es exagerado....-Siguio esperando impacientemente......
Goratrix - August 9, 2008 02:29 PM (GMT)
La relampagueante mirada del poderoso Ritualista paso a un tono neutro. Un tono que no llevaba a engaño a los presentes. Simplemente contenía su furia hasta que fuese necesario.
- Si habéis venido a mi casa a insultarme, o a hacer estallar mi ira, vais herrado. No veo sabiduría o filosofía en vuestras palabras, solo veo que asumís el puesto que os entregaron los Ventrue para cerraros la boca y desde ese extraño trono que divide a los clanes, insultáis al resto. Menudos luchadores por la igualdad estáis hechos .
Los dedos del Tremere aferraban al báculo con fuerza, no por miedo o nervio, si no conteniendo el fuego abrasador del infierno que controlaban sus terroríficos dedos.
- Os invito a salir de mi casa y no volver nunca más. Y tened en cuenta que este es mi Dominio y en el soy el Señor. La vida y la muerte dependen de mi aquí y ahora.
Solo había faltado un "Largo de aquí", pero no pronunciarlo era solo una forma de darle más fuerza.
Mientras en las puertas, la Gárgola volvió en si. Había estado absorta sintiendo crecer la tormenta sobre la Capilla.
- Disculpeme Señor. Pase y acompáñeme con prestreza. Esperábamos su llegada, pero no es hoy una noche propicia.
Una vez en el interior del edificio, el sirviente se aseguró de cerrar las puertas tras el nuevo miembro de la Capilla.
Luego golpeo una losa del suelo dos veces y abrió un camino seguro al deslizarse un trozo de pared, para llegar a lugares ocultos del enorme edificio.
- Seguidme, responderé a todas las pregunta que deseéis formular y este en mi mano responder
Anibal - August 11, 2008 01:33 AM (GMT)
Escuché sus palabras y asentí, aunque no abandoné la sala.
-Me iré, cuando llegue el momento para ello. Si dudas de mi cometido con la igualdad es que no habs entendido lo que he dicho. Solo he dicho que de los actos de Davra solo ella es responsable, pues ambos estamos al mismo nivel. Y si lo que te ofende es que te llame Bajo Clan, debes saber que el tuyo es el único Clan que tal nombre merece, pues no os lo merecéis por las decisiones de los Ventrue (absurdas en su mayoría), sino por la manera en que alcanzasteis la no muerte.-
Hago una pausa, mientras agito la mano como quitándole importancia a ello.
-En cualquier caso, si deseas que abandone la sala, antes deberás explicar lo de esta... tormenta. Pues, como imaginas, el Dominio me importa poco si peligra la vida de los demás habitantes de la ciudad.-
Sextus Cordius - August 11, 2008 10:44 AM (GMT)
Movio la mano como si no pasase nada-no importa, y no no tengo ninguna pregunta lo unico que me importa es llegar y mostrar mis respetos a mi futuro amo-con una encogimiento de hombros se apresuro a seguir al sirviente....
Maximo Constanza - August 11, 2008 11:59 AM (GMT)
Máximo contemplaba lo que ocurría a su alrededor pensativo, manteniendose al margen de la disputa entre los presentes. Pero el momento de romper el silencio había llegado. Mejor ahora que cuando la sangre y el fuego ocuparan el lugar de los allí reunidos.
Con la serenidad que lo caracterizaba el Lasombra miró primero a uno y luego al otro, para acabar hablando con una seriedad y fuerza que pocos habían visto antes.
- Goratrix y Anibal, pocos dirían de vosotros que soys señores de la noche si os viesen pelear como críos. Detened esta rencilla estúpida y centrémonos en lo que ahora ocurre.
A medida que el poderoso torrente de voz se mezclaba con el tronar de la mágica tormenta, el magistri aumentaba su confianza, aún a sabiendas de donde se encontraba.
- Goratrix detened la tormenta, pues aunque esté en vuestros dominios, estos se encuentran en mi ciudad. Y la atención de los humanos y demás seres sobrenaturales ya está siendo suficientemente dirigida sobre nosotros.
A sabiendas del riesgo que corría, expuso su mirada ante la del brujo. Oscura y voraz como el abismo, directa y mortal como una estocada al corazón.
- En cuanto a Davra, será ella quien deba justificar sus actos, pues en estos momentos es ella su única responsable, pues los Brujah aún carecen de primogenitura. Si quereis un juicio contra la guerrera pedidlo y lo tendreis, pero París no debe sufrir por vuestras perdidas personales.
La misma mirada se desvió hacia el celote.
- En cuanto a ti Anibal, deberías mostrar más respeto por el mero hecho de tener un anfitrión.
Anibal - August 12, 2008 12:31 AM (GMT)
Asentí a las palabras del Príncipe, mientras trataba de calmar la sangre que bullía dementemente en mi interior. La tensión del momento, unida a la maldición de Brujah, ambas hacían que mi Bestia se agitase. Pero aún no había olvidado como mantenerla controlada en situaciones como aquella. Al fin y al cabo, en la Corte me vi forzado a aprender o ser destruido.
-Desde luego, Maximo, esta discusión acaba ahora mismo. Aunque el respeto hay que ganárselo, no se obtiene por títulos o palabras.-
Goratrix - August 25, 2008 07:17 PM (GMT)
Goratrix enarcó una ceja ante las palabras del... Príncipe. Lo estabn insultando en su propia casa y en un momento de furia que estaba controlando a duras penas.
Que se creía ese Anibal?... que podía pedir respeto y darlo?... la sangre era la verdadera fuerza y era indiscutible que la suya era la mas poderosa de las tres. No consentiría ningún otro insulto y aquella era la primera y única vez que el Brujah pisaba la torre y salia con vida.
- Y seré yo el que tenga que dar explicaciones de mis actos?... en mi propia casa?.
- Somos aliados Constanza, pero para continuar esta conversación de forma pacífica, exijo dos cosas. Una disculpa del aquí presente Brujah y su macha definitiva de mi refugio.
Ni la tormenta cedió, ni la energía estática que rodeaba a las tres figuras desapareció. Goratrix era un ser poderoso y con mucha paciencia. Pero hoy y ahora se le había terminado.
Maximo Constanza - August 26, 2008 11:05 AM (GMT)
Máximo contempló con pesimismo la actuación de Goratrix. Aquello empezaba a pintar mal. Y aunque confiaba en sus poderes suponía que poco tenía que hacer en contra del Brujo si se desataba su ira. Asi que lo mejor que podía hacer por el momento, era intentar salvar la situación, aún y poniendose a Anibal en su contra.
- Anibal, agradecería que complacieras las peticiones de nuestro anfitrión y así podamos zanjar este tema lo antes posible. Creo que el respeto ganado por usar sus palabras en lugar de sus poderes para extender su petición es más que merecido.
El magistri intentaba mediar entre ambos, en un intento de cerrar cuanto antes el asunto.
Mientras el celote debería valorar el comentario recién hecho por Máximo, dándose cuenta que ambos presentes en la habitación podrían hacerlo marchar con una orden camuflada con el poder de la sangre.
Anibal - August 27, 2008 01:11 AM (GMT)
Así que el Príncipe era débil y se doblegaba a las palabras del Brujo. Patético. Habían venido aquí a solucionar un problema de la ciudad, y el Usurpador había conseguido que el Lasombra se volviese contra él en vez de hacer frente unido por una causa común. Puede que el Tremere se creyese muy poderoso, pero no podía con ambos, y Maximo desperdiciaba ese poder tontamente.
-De acuerdo, Maximo... parale tú sólo los pies al Brujo si lo deseas- miré a los ojos al Tremere, retándolo a que osase usar el poder de su sangre- . Quizás estemos en tu Dominio, Usurpador... pero las calles son dominio del fuerte. Y tú no estás siempre en todas partes. Yo que tú recomendaría a tus Chiquillos que fuesen precavidos, los asaltadores se extienden por la ciudad como una plaga...-
Sonreí de medio lado, dándome mediavuelta para marchar. Si el Tremere creía que una Torre era todo lo que necesitaba para existir, quizás descubriese pronto que no era así. Y si osaba seguir dañando la ciudad una vez esta noche acabase, habría que tomar otras medidas.