Title: Rosas Rojas y Blancas (Privado con Alizée)
Description: 6 de Julio de 1226
Cecilia - May 28, 2008 05:53 AM (GMT)
Petronio ayudo a descender del carruaje a la joven Lasombra. Se encontraban ante una de las tantas mansiones que poseía aquel magnifico barrio, tan lejano de las pretensiones de poder de Cecília.
Habían pasado tantas cosas desde su llegada a París, que aunque solo hacía unos meses, parecían décadas.
Los delicados pies de la Lasombra avanzaron hasta llegar a la entrada de los jardines, buscando a algún sirviente que la recibiese.
Alizée Deverau - May 28, 2008 11:43 PM (GMT)
Una pequeña hermosura de cabellos dorados y delicada figura se dirigió con los brazos extendidos hacia la Lasombra, dejando a un lado a quien ya se encontraba en la puerta vigilante. De sus labios brotó una voz joven y cándida, casi aniñada.
- Vos debeis de ser Lady Cecíla- una gran sonrisa mientras alargaba sus manos para apretar las suyas calurosamente- mi Señora os espera en el salón. ¡Oh! ¡Qué descortés por mi parte! Perdonad - cogió un brazo de Lady Cecíla mientras la guiaba hacia el interior- mi nombre es Justine.
La cainita dejaba atrás aquellos bellos jardines rodeados de perfumadas flores entre las que se encontraban innumerables rosas. Adentrandose en la mansión pudo comprobar que no faltaban los detalles en cada una de las salas que atravesaban: lienzos, tapices, mosaicos, esculturas...Hasta llegar a un gran salón con cómodos butacones dispuestos alrededor de una pequeña mesa con dos copas doradas. Pequeñas lámparas de aceite iluminaban la estancia que, mezcladas con el predominate color escarlata de sus elementos decorativos, tomaba un aire algo más que cálido.
- Quedaos aquí, por favor, avisaré de vuestra llegada.
Justine se perdió tras una de las puertas del salón y no tardó en aparecer por la misma Lady Alizée Deeverau, esplendorosa y sonriente, como siempre. Se acercó con uno de sus brazos alargados hasta tocar y apretar suave y delicadamente una de las manos de Lady Cecília.
- Buenas noches, Lady Cecília, os agradezco hayáis aceptado mi invitación y ruego disculpeis a Justine, puede llegar a ser extraordinariamente efusiva, aún conserva el calor de la juventud.
La Toreador indicó con un gesto uno de los butacones.
- Pero, por favor, tomad asiento- ella hizo lo propio tras Cecília- He escuchado que llevais poco tiempo en París y ya os habeis ganado la estima de muchos, eso es digno de mención. Si no estoy mal informada, soys Veneciana, ¿qué os trajo a París?
Salianna le había hablado sobre esta cainita, hermana del Segador de París, y sobre las habilidades de ésta para congregar a los poderosos entre la estirpe. Le parecía interesante conocerla pues el clan Lasombra siempre escondía frutas jugosas y Alizée pretendía sacar partido de ello.
Cecilia - June 2, 2008 09:12 AM (GMT)
Cecília se dejó guiar sin decir mucho, pues se encontraba a a expectativa de de lo que podía suceder ante la Chiquilla de Salianna.
Agradeció a Justine el esfuerzo por ser cortes y tratarla lo mejor posible, pero se alvido de su presencia al hacer acto de presencia la Torteador.
- Primero debo agradeceros la invitación a tan espléndida mansión. La cual es la más hermosa que he visto de las de vuestro Clan mi Señora. - Habló con suavidad mientras tomaba el asiento ofrecido, sentada en el borde para aparentar deseo de no molestar. - Es un error común pesar que soy de Venecia, como lo es mi Sire y como lo era Ángelo de Lasombra. Mi origen mortal es de Milán.
Alizée Deverau - June 2, 2008 05:38 PM (GMT)
Los inmensos ojos azules de la Toreador examinaron curiosos, pero afables, a la Lasombra mientras ésta se sentaba.
- Me gusta mimar los detalles personalmente.
Echó un vistazo a la estancia y pensó que, aunque lo dicho por Lady Cecília era fruto de una mera adulación, tenía razón, el resultado era perfecto
- Acomodaos, sentíos libre, querida.
En aquel instante se abrió una de las puertas de salón tras la cual apareció una bella doncella perfectamente ataviada y que portaba en sus manos un delicado redoma de vidrio en el que brillaba un conocido y preciado líquido que fue servido a continuación en las dos copas doradas que se encontraban en la mesa. Al verter la exquisita vitae la sala pareció impregnarse de una fragancia deliciosa e irresistible.
La bella doncella se retiró.
- Bebed, si os place, Mylady, es una gran cosecha- alargó su brazo y asió delicadamente la copa casi apurando su contenido- si se enfría, no vale nada.
- Y bien, decís que soys de Milán, disculpad mi ignorancia - una pequeña sonrisa en el rostro- caí en el error- Habría jurado que se trataba de una dama veneciana, bien, no daría más importancia de la que tenía. Lady Cecília no había respondido a su pregunta y Alizée era algo insistente cuando no obtenía aquello que deseaba- Parece que vuestro hermano se ha afianzado en París...¿Y Vos? ¿Habeis encontrado un lugar en París, Mylady? Parece que los cambios brindan a los vuestros una gran oportunidad.
Cecilia - June 3, 2008 06:00 AM (GMT)
Cecilia cogió con delicadeza la metálica copa y la observó alzándola sobre sus ojos. Era una pieza magnífica, digna de la propia mansión.
- Es cierto lo que decís. Con Máximo Constanza en el Trono, los que siempre le fueron fieles tienen grandes posibilidades en la ciudad.
Bebió un sorbo diminuto, sin mancharse los labios ya rojos de por si.
- Pero decidme Mylady... no deseo ser demasiado directa, pero me puede la curiosidad. Cual es el motivo de esta reunión?.
Alizée Deverau - August 20, 2008 06:13 PM (GMT)
Y en efecto, lo había sido, muy directa. Alizée hubiese querido alargar algo más aquél encuentro y disfrutar de una velada sin hacer especial hincapié en nada, en ocasiones era un delicioso bálsamo dejar que la ociosidad siguiera su curso, pero no sería esa noche.
- No existe un motivo de especial relevancia para que esteis aquí hoy, Lady Cecília, tan sólo quería conoceros, saber un tanto más de vos. Mi Señora os abrió sus puertas, le servisteis bien, y yo os abro las mías y espero podamos iniciar una relación fructífera. Eso es todo..
Su tono era relajado y amigable como el de un hábil fariseo.
-Y ahora que ya he saciado vuestra curiosidad, saciad vos la mía, por favor, y contadme a qué dedicais vuestro tiempo en esta ciudad, ¿hay algo que os plazca especialmente?.