El cementerio más antiguo de la ciudad, los mausoleos y las tumbas modestas comparten lados entre el lodazal junto con las tumbas anónimas y las fosas comunes donde se entierran a las masas. La pérdida que emana del lugar posee una singular belleza, y la serenidad de sus piedras han cautivado a más de uno.
Sin embargo, también hay rumores de que estas tierras escasamente atendidas están encantadas. Desde vampiros a fantasmas, las leyendas sitúan aquí multitud de hechos portentosos, incluso ciertos profetas de las calles han afirmado haber visto a San Pablo aparecérseles y darles los más diversos mensajes.
Nota: los Toreador corren el riesgo de quedarse prendado con este lugar en noches con mucha luna debido al aire místico trágico que puede infundirles.