Title: Una rosa es una rosa....
Description: 02/07/1226
Alizée Deverau - May 16, 2008 02:34 PM (GMT)
Desde el carruaje ya se divisaba la Concergierie, su ritmo era pausado y tranquilo, Alizée no gustaba de prisas, prefería la placidez de los cascos sonando sosegadamente.
Se había ataviado con un vestido rojo carmin que ensalzaba su graciosa figura, centrado en el escote un broche brillante y otros dos pequeños recogían parte de su melena a lado y lado mientras sus negros y ondulados mechones se dejaban caer por su espalada, en parte descubierta, blanca.
La Toreador quería estar perfecta en su primea visita al nuevo Príncipe de Paris pues bien sabía que ahora ella tenía un deber para con su madre y señora, el Clan de la Rosa no podía quedar huérfano en su ausencia y necesiaba de ella para seguir brillando en París.
De pronto vió como el criado que la acompañaba le alargaba la mano para que bajase del carruaje, ya habían llegado.
El aire era cálido y perfumado así que decidió dejar atrás su capa y mostrar así todos sus encantos, en sus ojos una chispa maliciosa bailaba a la par que en sus labios se dibujaba una sonrisa de satisfacción, París le abriría las puertas.
Se acercó a los soldados que custodiaban la Concergierie y les habló con voz dulce y melosa, Alizée desprendía un aroma extrañamente embriagador.*
- Buenas noches caballeros, soy Alizée Deverau, quisiera ver a Su Majestad.
FDI: *Agua de Venus: Las sacerdotisas del Afordisium de Ancona preparan esta potente sustancia como parte de su veneración al placer, habiendo pasado la “receta” durante siglos a través del linaje de Valentina della Torchia. Diluido en aceite (o agua de baño) y usado como perfume, el Agua excita los sentidos de todos los que lo huelen y llama su antención hacia el que la porta. El efecto de este perfume persiste hasta que se limpia con agua limpia y sin perfumes, y confiere una dificultad de -1 a cualquier tirada relacionada con Carisma o seducción.
Maximo Constanza - May 17, 2008 03:23 PM (GMT)
Los soldados embelesados por la belleza de la mujer, así como por el dulce aroma que los transportaba hacia lugares reconditos en su mente donde tan solo anidaban la lujuria y la pasión, se quedaron embobados ante lo que ella les pedía. Acto seguido, casi peleandose por agradar a aquella Venus francesa partieron ambos en pos del chambleán, dejando la puerta vacía. Al momento ambos guardias ansiosos por sentir nuevamente el olor de aquel ser clestial acompañados por Ícaro se presentaron ante la dama.
- Buenas noches tengais Madame Deverau.
Al momento el Ventrue aspiró el dulce aroma que desprendía la joven, y se sintió flotar levemente.
- Es un placer que nos honreis con vuestra visita mi señora. Seguro que el Príncipe estarà gustoso de recibiros
Las palabras del chambelán sonaban más relajadas que de costumbre, posiblemente por causa del embriagador perfume. Y así sumido en sus pensamientos se dirigió a la sala de Corte con la dama en pos de él.
Al entrar en la sala, todas, sin excepción, las miradas de los que allí residían se postraron al paso de la Toreador, que realzando su belleza con aquella cautivadora esencia resultaba las delicias de los presentes. Incluso Máximo se sintió un tanto abrumado al acercarse la mujer.
- Lady Alizée Deverau, chiquilla de la Monarca Salianna.
Y tras la presentación, dirigiendo una última mirada, acompañada de una aspiración por mantener durante más tiempo aquel olor en sus sentidos, el chambelán salió de la sala.
La reacción de todos no pasó desapercibido al Lasombra, que permanecía en su trono intentando vanamente, que sus sentidos no se embotaran por causa del perfume. Finalmente, sin dejar de observar al aura de sensualidad que desprendía la Toreador habló.
- Buenas y oscuras noches tengais Alizée. Me honra al igual que me agrada vuestra visita en esta noche. Decidme. ¿Qué puedo hacer por vos?
Aún y con todo lo que acompañaba a la dama Máximo era consciente de su situación, y de que era importante agradar a la chiquilla de Salianna. Almenos por el momento.
Anibal - May 18, 2008 02:52 AM (GMT)
Alizee... ese nombre me era conocido incluso antes de que yo me acostase. La Chiquilla de Salianna... así que la Toreador tenía sus puños bien metidos hasta el fondo de la tarta de París, y que su autoproclamado título de Monarca no había sido discutido... o al menos no con éxito. Bueno, por mí Salianna y su Chiquilla podían tener lo que quisiesen, siempre que París despertase a su auténtico destino.
Alizée Deverau - May 20, 2008 01:24 PM (GMT)
La Toreador se sintió ciertamente complacida y un tanto divertida al comprovar las reacciones de los soldados y del Chambelán al recibirla, mostró de nuevo la mejor de las sonrisas.
- Buenas noches Lord Ícaro.
Al adentrarse en la Concergierie tras el Chambelán pudo ver que todas las miradas de los presentes se posaban en ella...¡ah! Le agradaba sobremanera aquella sensación que alimentaba, para qué negarlo, su ego, ya de por sí, algo engrandecido.
Su mirada azulada e intensa ya había encontrado un objetivo, al Príncipe sentado en su trono. Se acercó un tanto y le didicó una grácil y excelente reverencia mientras de su roja boca salía una voz penetrante y segura.
- Buenas noches Su Majestad, Vos me honrais al recibirme, mi Señor. Sabedora de mis obligaciones como recién llegada a vuestras tierras y tras los últimos acontecimientos acaecidos, he venido a presentar mis respetos al nuevo Príncipe de París.
Alizée hizo una breve pausa dedicando una sonrisa al Príncipe y luego miró de soslayo a alguno de los allí presentes que no dejaban de observarla.
-Pongo en vuestro conocimiento que desde que llegué presurosa a París hace algunos días, me hallo en la morada de, como muy bien habeis dicho Vos, mi Señora Salianna, y allí he de quedame por un tiempo hasta establecerme por completo en París, si vos no os oponeis, como ella desea.
En sus ojos una mirada juguetona y en sus labios una sonrisa algo pícara anunciaban una pequeña diversión.
- Después de todo..¿qué es un jardín sin rosas, Su Majestad?
Maximo Constanza - May 23, 2008 01:20 AM (GMT)
La exquisitez de los modales y la etiqueta de la dama, dejaban un gusto dulzón en boca del Príncipe, que atento, escuchaba cada una de las palabras que proferían aquellos labios escarlata. Mientras la imagen de Salianna se formaba en la mente del Lasombra, que rápidamente concluía que era bueno mantener a la Monarca contenta cumpliendo sus deseos, almenos por el momento. Además la Toreador parecía una buena baza para con Salianna, pues a la vez que estando ella para representar la regencia de su madre en la sangre, permitía que la Reina se mantuviera alejada de la ciudad dejando vía libre al antiguo.
- No encuentro ningún motivo por el cual no deba permitiros cumplir los deseos de la Monarca permaneciendo en la ciudad. Así como deciis tal vez vuestros perfumes puedan reavivar parte de la ciudad, pues sin una rosa fuerte y viva que guíe a las demás tal vez no sepan llegar demasiado lejos.
La referencia al vacío de poder Toreador resultaba clara en las palabras del Lasombra, que endulzado con el aroma de la dama debía hacer esfuerzos por intentar mantener la mente fría.
- ¿Pero decidme, porfavor, que motivaciones adicionales os traen a la ciudad de la Luz?
Alizée Deverau - May 25, 2008 04:10 PM (GMT)
Música para los oídos de Alizée.
El primer paso ya estaba dado y ahora debería de dar los siguientes con cautela pero con firmeza. Si bien era verdad que ella era chiquilla de la Monarca Salianna y esto le valía como carta de presentación ante la nobleza de París, también jugaba un tanto en su contra vista la delicada situación en la que se encotraba. Pero las rosas sabían ser bellas y fragantes para encandilar a quienes se propusieran y escondían sus espinas para los momentos justos, aquél no era un o de ellos.
Alizée asintió a las palabras del Príncipe con un gesto de agradecimiento. Al parecer, por el momento, Domenico no había ocupado el lugar que representaría a los Toreadores en París, y así debía de ser tal como él mismo afirmó ante Salianna. Pero no conocía bien al artista y no sabía de cierto cuales eran sus intenciones.
- La Ciudad de la Luz no es desconocida para mí, Señor, hace largo tiempo que no la visitaba y al ser reclamada por mi Señora decidí que era un buen momento para redescubrirla, siempre he sentido fascinación por los placeres que París ofrece.
En sus labios una sonrisa.
-Y al igual que París ofrece, yo me ofrezco, Señor, pues por lo que yo sé y lo que Vos decís, mi clan se encuentra huérfano en esta ciudad y eso me causa tristeza.-un ligero y delicioso puchero asomaba en el rostro de Alizée- Así pues, ruego considereis este asunto y mediteis sobre la proposición que os hago, podemos seros de gran utilidad si ocupamos el lugar que merecemos, Señor, y eso requiere de alguien que reorganice y represente al clan Toreador.
Hubiese querido tratar este asunto en privado, y lo haría, pero el mismo Príncipe había dado pie, así que decidió tomarse la libertad en aquél mismo instante. Salianna había partido y en su ausencia, ella era una excelente candidata y daría fe de ello.
Maximo Constanza - May 26, 2008 03:25 AM (GMT)
Poco a poco el govierno se iba formando con la primogenitura. La opción de nombrar a Alizée como portavoz de su clan era algo que podría afianzar un poco más su posición. Pero aún no. Debía ver como se desenvolvía ésta en París, almenos durante unos días, pues no había mucho más tiempo para decidir.
- Me alegra oir una proposición semejante de vuestra persona, pues veo en vos un brillo que seguro muchos estarían dispuestos a seguir. Pero como bien deciis es una decisión que debe ser meditada. Además así tendreis tiempo para adaptaros a la ciudad y afianzar vuestra posición. De echo de ello dependerá parte de mi decisión.
Máximo se quedó contemplando a la dama, encandilado por unos momentos por su belleza angelical rociada por un fragante elixir capaz de desatar pasiones. Luego volvió a hablar.
- Demostrádme que mereceis el título y es posible que os lo conceda, demostrad que sois más que alguien atado al nombre de su madre, y no me quedará más remedio que aceptaros como tal.
Aunque duras, las palabras no sonaban amenazantes ni despectivas. Tan solo enunciaban los resultados que el Príncipe deseaba ver en alguien a quien otorgar una posición de renombre, de resopnsabilidad.
Alizée Deverau - May 26, 2008 11:34 PM (GMT)
Ninguna sorpresa para Alizée que sabía que la primogenitura no iba a serle concedida en aquél preciso instante, el Príncipe quería tantear, una decisión lógica e inteligente, pensaba la Toreador. Así pues, Alizée dedicaría esfuerzos a colmar de argumentos la decisión que le entregaría las riendas de su clan en la Ciudad de la Luz.
Para más tarde quedarían aquellos asuntos que realmente hacían la existencia de un cainita algo motivador y excitante, ahora tocaba retener esas ansias incontrolables de beberse sorbo a sorbo París, como si de la mejor vitae se tratase.
- Así lo espero y asi lo haré, Su Majestad. Os mantendré informada de mis movimientos en París y, por supuesto, estoy a vuestra entera disposición para lo que necesiteis. ¿Requereis algo más de esta dama, Señor?
La Toreador permaneció con gesto apacible ante el Príncipe aunque sus últimas palabras no hubieran sido de su total agrado, pues ella era la chiquilla de Salianna, cierto, pero ante todo era Alizée Deverau.
Khando Ezcani - May 28, 2008 01:28 AM (GMT)
Aquella hermosa mujer sabía como moverse, pues su entrada había sido de lo más perfecta.
Lo que realmente le importaba a Khando, y de seguro lo mismo pensaría el Príncipe, es que aquella mujer sabía tambien que decir, como decirlo, y cuando.
Y el hecho de que fuese la chiquilla de la mujer que reclamaba Francia como suya, de seguro le beneficiaria. Aunque habría que ver por cuanto tiempo más.
A Khando no se le pasó desapercibido la oferta, e invitación que el el Principe Constanza había hecho. La Primogenitura.
De seguro el Príncipe estaba solo jugabdo con ella, pues ningún otro toreador tendría la suficiente fama, ni agilidad politica, por no decir edad, recursos e influencia para mantener dicha posición por mucho tiempo.
Sería cuestión de tiempo antes que aquella mujer se hiciese con la Primogenitura, y Khando se dió cuenta que una vez eso sucediese, el Principe tendría que tener mucho cuidado.
Salianna de seguro la utilizaría para alcanzar sus propios fines.
Khando se posicionó cerca de la puerta de salida; a la espera de que la mujer saliese. La abordaría en ese momento, pues no desaprovecharía tal oportunidad para una presentación.
Maximo Constanza - May 29, 2008 01:16 AM (GMT)
La correción en los actos y el hablar de la Toreador no sorprendió a Máximo. Al fin y al cabo a parte de su belleza algo más debía haber visto Salianna en ella. Además, el conocimiento ganado en sus siglos como cainita, seguro que había perceccionado su temperamento y sus modos.
- No hay nada más que precise de vos por el momento Lady Alizée, y a mi parecer, si vos tampoco teneis más que decir podemos dar por zanjada esta agradable entrevista.
Si la toreador deseaba dar buena impresión al antiguo ya lo había conseguido, ahora lo más dificil sería mantenerla. La primogenitura sería sin duda un goloso presente para la dama. Y Máximo esperaba poder sacar partido de ese hecho.
Anibal - May 29, 2008 11:25 AM (GMT)
Parecía que la intervención llegaba a su final. Lástima, aún no me había aprendido por completo toda la forma de la Toreador... pero bueno, aquello quedaría para la próxima vez que la viese, seguramente.
De todas formas, ¿realmente era Salianna tan poderosa ahora? Cuando yo me había ido a la cama, cincuenta años antes, Salianna sólo era una molestia para Alexander. Y ahora todo el mundo la trataba como la más poderosa Cainita de Francia sólo porque se había dado a si misma el título de Monarca. Algo había cambiado, algo no estaba claro.
Alizée Deverau - May 31, 2008 11:09 AM (GMT)
Pues nada más habría que decir, por el momento.
- Buenas noches, Su Majestad.
Alizée hizo una pequeña reverencia y de nuevo dedicó una sonrisa a Máximo y luego a todos los presentes que aún la observaban. Entre ellos dos cainitas que parecían más interesados en ella que el resto de los allí congregados.
En un movimiento rítmico dió media vuelta y dirigió sus pasos a la salida con la certeza de que este encuentro solo había sido el primero de muchos más en los que ella pisaría esa sala como nueva primogénita del Clan Toreador en París.
Khando Ezcani - May 31, 2008 04:22 PM (GMT)
"Buenas noches Lady Deverau" le dijo Khando cuando la mujer se aproximó a la salida.
"Mi nombre es Khando Ezcani, del clan Lasombra" el joven vástago hizo una reverencia a la mujer. "Es un placer y un honor contar con vuestra presencia en esta corte" agregó rápidamente.
"¿Tenéis prisa en abandonar esta corte? Deseaba intercambiar unas palabras con usted" le dijo mientras le mostraba el camino de salida.
Alizée Deverau - June 2, 2008 06:12 PM (GMT)
Vaya, por fin alguien se había dignado a acercarse. Empezaba a pensar que se iría sin mediar palabra con alguno de los presentes, aunque ya se había percatado de aquellos ojos azules.
Alizée alargó su brazo apara ofrecerle su mano al caballero que tenía frente a sí.
- Enchantée Khando Ezcani, las sombras proliferan en la ciudad de la Luz- sonrió mientras afloraban en su mirada fingidos y divertidos destellos altaneros, luego prosiguió-como ya debeis suponer, he de encargarme de ciertos asuntos con urgencia, pero creo que puedo regalaros algo de tiempo y más, si haceis que valga la pena.
Ya en la salida, la carroza la esperaba y hasta ella se acercó un sirviente que cubrió sus hombros con una fina capa negra.
Khando Ezcani - June 2, 2008 06:50 PM (GMT)
Khando le dedicó una amplia sonrisa. Estaba encantado. "Es usted una persona muy ocupada, y a decir verdad, no es mi intención robarle más tiempo del estrictamente necesario" le dijo mientras caminaba al lado de la bella mujer.
Khando se adelantó unos pasos y luego tomó la mano de la mujer para ayudarla a subir a aquel carruaje. "Es de mi interes tan solo poder compartir mi tiempo con usted, un digno especimen de los suyos, y contagiarme de vuestra gracias y belleza" agregó con una sonrisa.
Khando conocía a los suyos. Sucubos y adoradores de las artes por igual, los Toreadores siempre tenían algo que ofrecer. Y aquella mujer de seguro tendría algo que Khando quería. Tal vez no ahora, pero eventualmente. Khando podía notar que había grandeza en el destino de esta cainita.
Khando no hesitó en besar la mano de la mujer antes de soltarla. "Sepa usted que cuenta en mi con un amigo, y más de ser necesario" dijo en tono cómplice.
Anibal - June 3, 2008 12:43 AM (GMT)
Había pocas cosas que me pasasen desapercibidas en la sala, incluidas conversaciones que algunos de los presentes creían que nadie escuchaba. Y por ello no me pasó desapercibido que Khando se aproximase a Alizee, ni sorprendente. Pero para bañarse con las serpientes uno debe tener listo el antídoto, y yo en aquel momento aún no lo tenía. Pronto llegaría la hora, pronto, pero de momento me tocaba simplemente escuchar, ver y anotar lo que ocurría. El conocimiento era el camino.
Alizée Deverau - June 3, 2008 02:57 PM (GMT)
Encantador...sería un buen aperitivo para empezar la caza en París, de seguro le ofrecería más de una diversión y hasta puede que más, no subestimaría al clan de las sombras, sedientos y poderosos y con un Príncipe a la cabeza.
Khando podría ser una llave de utilidad, pero no conocía mucho de aquel caballero, así que esperaría a tener algo más por donde empezar.
Alizée presionó delicadamente la mano del Lasombra mientras subía al carruaje y le dedicó una amplia sonrisa.
- Tendreis noticias mías, pues, sabré donde encontraros. Buenas noches tengais Khando Ezcani de Lasombra- aterciopelada voz acariciaban las palabras tras las cuales la Toreador cerró la puerta del carruaje con la mirada clavada en los ojos del Lasombra.
Unos ojos azules brillaban tras el sonido de los cascos de los caballos que ya iniciaban la marcha.
Khando Ezcani - June 3, 2008 06:09 PM (GMT)
Khando le devolvió una sonrisa mientras observaba a aquella mujer partir. De seguro, encontrarían cosas en común. Y pronto su relación se convertiría en un apasionante juego del gato y el ratón, pues ambos clanes eran reconocidos por el amor a las internas palaciegas.
De seguro ella ya estaría pensando en como utilizarlo en su provecho.
Y Khando no se quedaría atrás. Ya maquinaba el futuro, mientras se fundía en las sombras de aquella ciudad.