Title: La Voz de los Toreadores
Description: 4-7-1226
Domenico Augusto Astratzzi - May 11, 2008 02:57 PM (GMT)
EL carruaje acababa de pararse delante de La Concergerie, y el artista Domenico bajaba lentamente baston en mano, por las pequeñas escalinatas de su carruaje, vestido con sus ropas de gala se encaminaba tranquilamente hacia la puerta principal, se podia decir que era una visita de corteseia, pero no era del todo cierto, necesitaba saber quien era el nuevo principe y que habia pasado con Geoffrey y por que la huida de Salianna.
Una vez llego hasta las puertas pico lentamente la puerta con el baston y espero a que alguien abriera la puerta.
Maximo Constanza - May 11, 2008 08:50 PM (GMT)
Uno de los soldados apostados para la seguridad en las entradas y salidas del edificio, al ver acercarse un carruaje, preveyendo lo que ocurriría momentos después, fue en busca del chambelán, que al sentir los golpes en la madera recibió al Toreador.
- Buenas noches tengais monsieur Astrazzi. Supongo que venís a la Corte. Si sois tan amable de seguirme.
Ícaro esperó a recibir el saludo de Domenico y enseguida lo guió hacia la sala del trono.
Una vez dentro hizo la debida presentación como era habitual.
- Domenico Augusto Astrazzi del clan de la Rosa.
Acto seguido dejó al recién llegado delante de Máximo, que a su vez lo miraba fijamente. Seguramente todo lo que había ocurrido desde su presentación ante el antiguo Príncipe, prosiguiendo la muerte de Maxence, y más tarde obteniendo el propio cargo de Voz de los Toreador era algo que no dejaba de ser extraño. El Lasombra, al desde que le llegara la noticia siempre se había preguntado si la muerte del antiguo primogénito Toreador había sido una estratagema urdida por aquel que ahora se hallaba ante él. Quizá esta noche desvelaría dicha incognita.
- Buenas y oscuras noches tengais. Decid, qué puedo hacer por vos.
La pregunta obviamente formaba parte del protocolo.
Domenico Augusto Astratzzi - May 13, 2008 07:22 AM (GMT)
Domenico miro sorprendido al ver otra persona en la Concergerie, pues habia escuchado algunos rumores sobre el cambio o la desaparicion, pero no sabia quien habia sido el lince de usurpar tal lugar.
Domenico hizo una reverencia antes de ponerse hablar, deseaba demostrar que acceptaba al cainita que tenia delante, pero antes de acceptarlo como es debido deseaba saber mas cosas sobre el.
- Como ya debeis saber mi nombre es Domenico Augusto Astratzzi, artista del clan toreador y su voz nombrado por el exprincipe Geoffrey. Mi visita es completamente de cortesia, pues deseaba conocer al vampiro que ha ocupado tal lugar, y hablar sobre mi titulo.
Maximo Constanza - May 16, 2008 03:08 AM (GMT)
Aquel cainita entraba directo a defender sus intereses. ¿Cortesía? Tal vez, pero de un modo extraño. Ni siquiera había dado un saludo en condiciones. Para gusto del Principe las cosas debían permanecer en cierto orden, más aún era temprano para juzgar al Toreador.
- La cortesía siempre es bien recibida signore Astrazzi, más parece que teneis cierta prisa e interés por hablar del titulo al que os referis. Así que adelante, hablad.
El reconocimiento del apellido como italiano dió pie al Lasombra a usar el titulo de señor en la lengua del lugar, más en sus palabras se notaba cierta desazón por los motivos principales del cainita que tenía delante. La etiqueta resultaba algo de suma importancia en la corte, pues era lo que daba pie a que se abrieran o cerraran un buen número de puertas.
Anibal - May 16, 2008 03:27 PM (GMT)
Un Toreador directo al grano, aquello ciertamente era una novedad sorprendente. Desde mi posición entre la multitud, charlando con un jovencito Brujah al que había conocido la noche anterior, no podía menos que sorprenderme ante la actitud de Domenico. ¿Tendría derechos adquiridos de algún modo para tratar así al Príncipe?
Domenico Augusto Astratzzi - May 19, 2008 08:43 PM (GMT)
Domenico miro serio al principe que alli se encontraba.
- En cierto modo, teneis razon mi señor, pero los ultimos sucesos han cambiado el rumbo de mi vida con demasiada rapidez y en algunos casos sin mucho sentido. Os pido disculpas por mi visita sin avisar, pero necesitaba hablar con vos.
El artista parecia completamente serio, pocos lo habian visto de esta forma, solo Geoffrey antes de la muerte de Maxence.
- Como sabeis o desearias saber, Geoffrey,me otorgo el cargo de voz de los toreadores sin muchos miramientos y sin hacerlo del todo publico y siendo como un cargo menor. Pues no me iban a jugar vasallaje a mi si no a el. Domenico continuaba serio, mirando lentamente a toda la sala.
- Deseo el titulo completo y devolver al clan Toreador donde se lo merece una ciudad como esta, y un principe como vos.
Maximo Constanza - May 23, 2008 01:01 AM (GMT)
Como sabeis o deseariais saber...
Extrañas palabras para empezar una petición. Más aún de alguien que pide sin otorgar nada a cambio.
- Realmente no debeis disculparos por acudir a la Corte, Domenico, pues ésta es de uso público y todo aquel que lo desee puede venir a exponer su caso.
Si Máximo no hubiera tenido varios siglos de antigüedad a sus espaldas en temas políticos, el hastío que empezaba a provocarle todo aquello se hubiese hecho notorio en su voz, pero por contra su cadencia se movía vibrante entre el interés y la intriga.
- Quiero que me respondais a algunas preguntas antes de proseguir, aunque lo que realmente deseo es que penseis sus respuestas, si esque aún no lo habeis hecho.
Una pausa en la oratoria cargó el ambiente de cierta tensión e impaciencia por parte del público que allí se reunía.
- ¿Por qué creeis que Geoffrey os otorgó el rango, únicamente, de voz de vuestro clan?
-¿Qué creeis que impulsaría a los vuestros a seguiros y aceptaros como primogénito Toreador?
- Y por último, y no por ello menos importante... ¿Por qué debería daros el poder de sumir a otros a vuestro vasallaje, si ni siquiera me lo habeis rendido vos a mi?
Domenico Augusto Astratzzi - May 23, 2008 07:46 PM (GMT)
Domenico sabia que lo suyo no era la etiqueta, pues el era un siervo de las musas, pero debia ir rapido y renovar los aires de esta ciudad.
- Bien, mi señor, el antiguo principe Geoffrey me ofrecio ese cargo por hastio hacia mi clan, y para que todos los principes importantes, y miembros importantes de mi clan se rieran de mi y de la princesa Salianna. Eso aun no lo se mi señor, pero creo que con mi ayuda como artista, podria intentar volver a darle luz a nuestro clan, pues ultimamente esta mas en una tonalidad de grises perpetua. Pues señor Constanza pues eso era otra de las cosas que veina a tratar esta misma noche.
Domenico intentaba estar sereno, sin ningun titubeo, como una obra de arte.
Maximo Constanza - May 26, 2008 09:41 PM (GMT)
Tal vez el Toreador gozase de muchos dones artísticos, pero lamentablemente la oratoria no formaba parte de ellos. Aún recordaba con total claridad la dialéctica de la visita que había tenido un par de días atrás. Ciertamente también permanecía entre los sentidos del Lasombra un aroma dulzón, incapaz de asignar a nada conocido.
- Parece ser que hay algunas coincidencias entre nuestras ideas, pero también existe alguna divergencia entre ellas. Es cierto que creo que con vuestra vocación artística podríais ser de gran ayuda, pero debeis mirar más allá de vuestro clan. París podría ser un gran lienzo para vos, en el cual podriais plasmar un arte capaz de realzar los ánimos de las gentes parisinas que tan necesitadas están de ello.
Y tras el silencio, la voz de Máximo sonó aterciopelada a oídos del veneciano. cada nueva palabra sonaba sugerente, cada nueva idea una posibilidad.
- Domenico vuestro don esta en vuestra forma de percibir el mundo y transmitirlo mediante vuestras obras, y odiaría perderlo en pos de la política, pues políticos somos muchos, en cambio artistas capaces de tanta gracia no abundan. No creais que os discrimino ni tengo afán de subestimaros, pues la tarea que os encomiendo pueden ser los cimientos del nuevo París, y no creo que haya cainita más apropiado capacitado que vos para este asunto.
Tal vez el Toreador podría llevar la primogenitura de un clan con sus pensamientos disuelto en la belleza artística de las cosas, pero posiblemente los grandes depredadores de la Corte acabarían por arrinconarlo de uno u otro modo. De este modo el Principe le otorgaba la posibilidad de demostrar su valía de una forma con la que tan solo podría recibir elogios por su obra, y ser recompensado como tal. Y la verdad, es que pocos podrían mejorar lo que el veneciano fuera capaz de concebir si eran ciertos los rumores que corrían sobre él.
Anibal - May 27, 2008 12:20 AM (GMT)
Vaya dolor. Un rechazo así delante de toda la Corte. Ciertamente, en aquel momento no me hubiera gustado estar en la piel del Toreador. Claro que yo nunca estaría en esa situación, pues mi poder surge de otro lugar.
Khando Ezcani - May 28, 2008 01:22 AM (GMT)
Aquella noche no dejaba de impresionar al joven cainita. Tan solo unos minutos después de la partida de aquel Assamita, un Toreador había llegado, casi reclamando la Primogenitura.
No había culpado la negativa del Príncipe, aunque sospechaba que se debía a otras razones más allá de las puramente formales.
Igualmente, Khando no desestimaba que aquel sería un duro golpe para el Clan Toreador en general, y para el vástago en particular.
Una vez más, los Toreadores de París se veían relegados. La pregunta era por cuanto tiempo más. ¿Y que sucedería si otro entre ellos intentaba reclamar tal dereche?
Khando se mantuvo expectante. Hacía tan solo una noche atrás, Alizee se había presentado, y el Principe le había hecho una tentadora oferta.
Que hoy se presentase este neonato solo podía significar un par de cosas. O ya se estaba dando una lucha por el poder entre los vástagos del clan, o este se encontraba muy desorganizado y extremadamente desinformado. O Alizee lo había mandado para allanar su camino.
En cualquiera de estos casos, todos eran situaciones muy anormales que podrían ser explotadas facilmente por un hábil manipulador. Y los Lasombras eran reconocidos por ello.
Domenico Augusto Astratzzi - May 28, 2008 07:04 AM (GMT)
Domenico sonrio extrañemente, que le sucedia, se habia vuelto loco?.
- Don Maximo, sus palabras me agradan, pues no sabia como acabar con el peso de este titulo y pense que esta era la emjor forma y veo que ha salido bien. Muchas gracias. Entonces espero que me accepteis como artista de la corte. Creo que Paris necesita volver a ser conocida como la ciudad del arte.
Por extraño que pareciese Domenico no deseaba el noble arte de la primogenitura, pues el era un artista y de los mejores y no un burocrata.
- Asi bien, creo que la chiquilla de Salianna si aun se encuentra por Paris, seria una buena primogenita de mi clan.
Khando Ezcani - May 28, 2008 12:57 PM (GMT)
Asi que finalmente, Domenico habría de abandonar su título. Pero se había plegado a la niña de Salianna.
Las distintas fuerzas políticas iban poco a poco tomando forma; lo que eventualmente traería problemas para el Príncipe.
Pero aun faltaría algo de tiempo.
Khando suspiró. Al menos ahora podría hacer uso de las habilidades legendarias del artista.
Anibal - May 28, 2008 02:21 PM (GMT)
Débil. Fue el único pensamiento que se me ocurrió. Plegarse a la voluntad de otro, sin luchar por lo que uno cree que es importante... es de débiles. Si quería la Primogenitura debería haber luchado mucho, incluso antes de entrar en esta sala, para asegurarse los apoyos y respaldos suficientes como para reclamar tal posición. Y si no la quería, debería haberlo dicho desde un principio. Ahora lo que quedaba era como un perdedor, y un cobarde.
Y no hay nada peor que los cobardes y perdedores. Aunque había que admitir que la sangre Toreador nunca había sido conocida por dar al mundo Cainitas valerosos... ni triunfadores. Que Domenico volviese a los juegos de mujeres que tanto gustan a los de su Clan, como esculpir y coser... y que dejase la Corte a los hombres de verdad.
Maximo Constanza - May 30, 2008 07:28 PM (GMT)
Máximo asintió complacido, al no observar a un descontento toreador, sino todo lo contrario. Sin duda habría sido un golpe, pero el futuro de la ciudad dependía de su govierno, y éste debía ser estable.
Quizá para algunos el premio que obtendría Domenico sería tan solo de consolación, pero el Príncipe esperaba que él supiera ver la gracia en dicho presente.
- Tendré en cuenta vuestras palabras Domenico, y para agradeceros vuestra sinceridad os daré permiso para que adorneis París con vuestras obras futuras, siempre y cuando tengan el fin de guiar tanto a cainitas como a mortales por un camino mejor. Tal vez en vuestro arte hallemos la esperanza que algunos necesitan.
Domenico Augusto Astratzzi - June 8, 2008 05:18 PM (GMT)
Domenico sonrio.
-Veo que al menos vos habeis entendido el significado de mis palabras y yo por suerte pude entender el significado de las suyas, sera un honor para mi ayudaros en tal trabajo, y espero en breve poderos enseñar algunas obras realizadas por mi bella mano.
Domenico miro a los dos invitados, alli estaba, maquinando, pensando en lo que acaban de ver, pero no comprendia, que la magnificencia del arte, no solo esta en la guerra, pues un cuadro puede dar vida a una guerra o incluso pararla.
Despues sonrio, y volvio a mirar al principe, esos dos no les conocia, eran nuevos, pero parecian antiguos, lastima, no podria reirse de ellos, con unas magnificas obras comicas sobre sus cuerpos.
Maximo Constanza - June 8, 2008 10:58 PM (GMT)
Máximo asintió ante la mención de ver las obras del Toreador.
- Será un placer poder ser partícipe de vuestro arte Domenico, pues no dudo que sereis capaz de realzar la belleza de París a poco que así lo dispongais. Sentios libre de precisar cuanto necesiteis para vuestras obras e intentaré ayudaros en medida de lo posible.
El ofrecimiento del Lasombra parecía sincero, así como todo lo dicho hasta el momento. En verdad creía que la posible relación a tener con el artista no tenía porque ser mala, sino todo lo contrario.
- ¿Hay algo más que deseeis tratar esta noche Signore Astrazzi?
Domenico Augusto Astratzzi - June 9, 2008 04:40 PM (GMT)
Domenico, sonrio, pues sabia que eso podia llegar a ser el principio de una amistad, seguro que no era muy duradera, pero eso no cambiaba las cosas.
- No mi señor, pues si es posible me retirare, para poder empezar a crear para vos y para la ciudad.
Maximo Constanza - June 9, 2008 09:03 PM (GMT)
El Lasombra asintió para después despedir a Domenico.
- Podeis partir en cuanto lo deseeis, pues ciertamente ansío ver vuestras obras. No dudeis en visitarme en cuanto tengais algunas terminadas.
Tras sus palabras, con un ademán de su mano, Máximo terminó la reunión.