Un mensajero llega hasta la Abadía de San Denis en París. Las puertas lo acogen y los monjes lo llevan ante el Abad.
La carta que le hace entrega hace que las palabras de Gervese se tornen truenos por todo el religioso edificio. Los soldados y los monjes corriende un lado a otro preparándose para partir hacia Dijon con la mayor celeridad.
Al parecer, murmuran entre ellos los habitantes de la Abadía, un terrible mal ha sido descubierto en la ciudad de Dijon... un mal que ha acabada con la vida del padre Alepo y gran parte de los Cruzados que lo acompañaban.