View Full Version: Encuentro Fortuito

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Title: Encuentro Fortuito
Description: 6-7-1226


Khando Ezcani - April 22, 2008 01:17 AM (GMT)
Khando no sabía donde estaba. Había perdido toda noción del tiempo y del lugar, culpa, sin duda, de aquella mujer.

Hacía ya seis noches que llevaba esa rutina. Se acercaba a aquel lugar, camuflado entre las sombras, y observaba a aquella mujer ofrecer sus servicios una noche tras otra. No entendía que era lo que lo movía a tal acto. Un deseo, de seguro, algo que pensaba que ya no existía en su corazón. ¿Amor? Si ese fuese el caso, sería muy peligroso. La pasión, el deseo, la lujuria. Todos ellos podían ser controlados y redireccionados.

No el amor. El amor era el enemigo, capaz de nublar la mente, entorpecer el juicio y volver a los hombres locos. Y su efecto sobre los vástagos era aun mucho peor.

Se movió sigilosamente. No sabía muy bien donde se encontraba, per delante de él notó una construcción que le llamó poderosamente la atención.

Se sintió sobrecogido por aquel lugar. Como si de repentese diese cuenta de que se estaba adentrando en las fauces de un león. Alpo poderoso estaba allí; una energía palpable, pero a la vez totalmente ausente.

Y Khando no entendía por que se sentía así.

Cecilia - April 22, 2008 08:27 PM (GMT)
La joven Milanesa había decidido caminar. Había dejado a Petronio volver con el carruaje y sin pasajeros a la gran casa de San jaques, y había tomado la dirección que terminaría con la visita a un viejo amigo.

Las cosas había cambiado sobremanera en la Ciudad y aún no sabía como la nueva estructura de poder la afectaba. Sumida así en sus pensamientos y con la capa abierta, mostrando el esplendido traje blanco plata, la Lasombra camino por el empedrado suelo buscando la casa de Álvaro; Amigo y Aliado.

Lejos quedaban ya los días en que la Italiana estaba ligada a su hermano en las sombras y Segador del desaparecido monarca. Una nueva existencia, no libre de esfuerzos, se había abierto ante sus claros ojos azules. Una nueva aventura que le brindaba oportunidad de hacerse con el poder de varios estamentos que ya le resultaban próximos.

Ya cerca de su objetivo, Cecília observó con cuidado los alrededores, no deseaba ser espiada.

Khando Ezcani - April 22, 2008 09:19 PM (GMT)
Khando la vió caminando, se dirigía directamente a aquel misterioso edificio. Caminaba como si aquel lugar fuese suyo. Como si todo Parios fuese suyo. Una mezcla de preocupación, y nibleza que pocas personas podían demostrar.

Se interesó por aquella criatura. Por las altas horas que eran, otros hubiesen pensado que estaba perdida, pero la manera de caminar no era propio de una persona en problemas.

Se acercó a aquella mujer lentamente. Estaba sola, desprotegida. Lo que le llamó la atención aún más.

- "Buenas noches" dijo Khando cuando estuvo a distancia apropiada "No son estas horas para que una damicela como usted camine sola. Y ciertamente este barrio no es el más seguro" Se detuvo por unos segundos, luego hizo una pequeña reverencia de cortesía. "¿Necesita ayuda? ¿Puedo serle de alguna asistencia?" Y con eso, Khando esperó que la mujer le respondiese.

La noche se estaba tornando más interesante de lo esperado

Cecilia - April 22, 2008 09:41 PM (GMT)
La Joven Italiana sonrió sutilmente ante la aparición. Habiendo vivido semanas en el barrio latino, estaba más que acostumbrada a que algún joven estudiante se lanzara ante ella a suplicar unas palabras. Algunos incluso habían llegado a pedir un beso o la muerte, quedando ellos mismos más cerca de la verdad de lo que podían suponer.

En ocasiones había sucumbido a las dulces palabras de alguno de ellos, no por los osados, si no por los más suaves. Aquellos que parecían tener la verdad en el rostro y eran suficientemente cultos en sus palabras y versos.

Pero Cecília ya no estaba en aquellos barrios de jóvenes adinerados lejos de sus familias, y ciertamente la forma de hablar del caballero se aproximaba más a un noble astuto que al de un joven envalentonado.

Ante aquello, Cecília tomo una aptitud neutra y algo simpática.

- Buenas noches Caballero... ciertamente no son horas para que una "Dama Desprotegida" camine sola por las calles... pero quizá no es esa la descripción que daría de mi misma a mis conocidos, o estallarían a carcajadas. - La luz de los ojos de la Lasombra iluminó al desconocido.

- Pero decidme, pues podría ser peligroso hablar con desconocidos... con quien tengo el placer de hablar?.

Khando Ezcani - April 22, 2008 09:54 PM (GMT)
- "Oh! pero disculpe mis modales, encantadora señorita, he estado mucho tiempo alejado de lugares tan civilizados como este." se excusó "Khando es mi nombre, Khando Ezcani. Para serviros"

Khando comenzó a acercarse hacia aquella desconocida. Al parecer, aquella mujer estaba acostumbrada a jugar con fuego. Cualquier otra, hubiese corrido ante su sola presencia, o tal vez gritado. Pero no fue eso lo que sucedió. No ella.

- "Solo soy un... hombre," Se detuvo ante la ironía de aquellas palabras "y no os deseo daño alguno" Intentó utilizar palabras suaves y reconfortantes, ya que no deseaba que aquella mujer huyera despavorida. Aunque muy en el fondo, él creía que ese dificilmente fuera el caso.

Aquella persona encerraba en sí un misterio que Khando estaba dispuesto a descubrir.

Por alguna razón que desconocí, aquella mujer le agradaba.

Cecilia - April 22, 2008 10:08 PM (GMT)
Cecilia parpadeo voluntariamente en un gesto majestuoso de sorpresa bien definida. No como mofa a la jovialidad del cortes caballero, si no como parte del juego de aproximación. Como un par de gatos que se encuentran en un tejado por primera vez.

- Sir Khando... . - Dijo suavemente haciendo una reverencia femenina bien marcada. - Es un placer conocer, al que será mi salvador ante cualquier mal que pueda acosarme por esta peligrosas calles nocturnas. Yo soy Cecília Giangio, hija de mercaderes y mercader en mi misma.

Los ojos de la Lasombra recorrieron la figura de Khando escrutadora. Aquello "olía" a Cainita, pero decidió no romper la magia del momento.

- A que os dedicáis vos en la fría noche de un barrio tan poco acogedor?.

Khando Ezcani - April 22, 2008 10:29 PM (GMT)
- "Pues para serle sincero mi dama, me encuentro aquí tan solo en mi afan de conocer esta magnífica ciudad"

Khando ya se encontraba a menos de un metro de distancia de aquella mujer.

- "Verá usted," agregó "hace poco he llegado, y la rutina diaria me ha mantenido alejado de las calles y los barrios de tan ilustrada ciudad" Khando sonrió "Pero de saber que era posible encontrar una belleza semejante a la suya, me hubiese asegurade de salir antes"

El tiempo que Khando había permanecido en las cortes orientales le habían enseñado como tratar a una mujer con respeto y delicadeza, una cualidad que los hombres más civilizados de occidente desconocían.

Ese tipo de pensamiento hubiese sido un sacrilegio para muchos, pero era la más pura de las verdades.

Khando extendió su mano hacia aquella mujer "Si no le parece una falta de respeto, tal vez pueda acompañarla de regreso a su hogar, y usted pudiese devolverme el favor mostrandome esta grandiosa ciudad" Khando sonrió.

Cecilia - April 23, 2008 06:02 AM (GMT)
La joven ladeó la cabeza y comenzó a caminar rodeando a Khando, lo hacía como un juego de gestos y acciones. Una sonrisa apareció en su rostro, le gustaba aquel extraño. Su voz sonaba culta y era obvio que se trataba de alguien inteligente.

- No ha respondido a la pregunta... que negocios os ocupan tanto como para no poder salir a pasear?... y por que lo hacéis en la oscuridad de la noche?. Dicen que París a la luz del sol, y más en esta época del año, es impresionante.

Khando Ezcani - April 23, 2008 04:11 PM (GMT)
Khando sonrió ampliamente, y se sumó a los juegos de aquella extraña mujer. La seguía con una mirada lasciva, cada vez que ella se movía; demostrando que en él se escondía algo más.

Y que era un hombre peligroso.

- "Es usted una mujer muy perceptiva" comenzó a decir Khando "Y su interés hacia mi persona me llena de halagos" Sonrió una vez más.

- "Para serle totalmente franco, debo atender muchos asuntos durante los días parisinos, y solo puedo salir durante las noches"

Khando hizo un paso al costado, y luego se acercó nuevamente hacia aquella mujer. "Cecilia, habeis dicho que es vuestro nombre; un nombre muy bello, pero la hermosura del nombre no alcanza a opacar vuestra propia belleza"

- "Dime entonces bella Cecilia, como son los días parisinos, ¿acaso tu los conoces?" Khando intentó acercarse lo máximo posible, sin ser amenazador, pero a la vez, desplejando toda su sensualidad.

Cecilia - April 25, 2008 03:00 PM (GMT)
Cecilia se llevó una mano al pecho haciendo un gesto teatral de sorpresa.

- Pero como no me había dado cuenta antes???!!!... . - Dijo con dulce voz. - Tan tarde se me hace que es posible que mi destino ya me esté esperando. - Dijo mirando los edificios circundantes, como si quisiese encontrar a Don Álvaro allí mismo.

Cecilia hizo una reverencia con la cabeza antes de hablar.

- Debe usted disculparme, pero mis negocios están desatendidos. - Si Khando esperaba respuestas, primero debía de darlas el, y no era de buena educación preguntar tres veces lo mismo. No tenía aquella noche tiempo para flirtear con alguien que deseaba seguir en el anonimato y si de verdad era un cainita... pues ya se conocerían ante Su Majestad Don Máximo Constanza.

Suficientes juegos de poder había presenciado y le había salpicado, como para no desear encontrar otro "amigo" influyente que de segura la deseaba meter en su planes.

- Seguro que nos encontraremos más adelante en la oscuridad de alguna otra calles mi Señor... . - Y como refinada que era, no dio la espalda al Lasombra y alzó la mano, con la palma hacia abajo, para que este la besara a modo de despedida.

Khando Ezcani - April 25, 2008 05:07 PM (GMT)
Khando se sorprendió ante aquel repentino cambio en el humor de Cecilia. Aquella persona no estaba apurada; pero de seguro algo que había hecho la había molestado.

- "Sepa usted disculparme señora Cecilia," dijo Khando a la mujer "Por hacerle perder el tiempo." sentenció "No ha sido esa mi intención"

Khando observó hacia el lugar que Cecilia había mirado segundos atrás. - "Se que estaís apurada, pero sería un honor si me permitiese acompañarla hasta vuestro destino"

Tomó la mano de la mujer y la besó suavemente. La notó fria. Helada. Pero la mujer no temblaba. Sonrió. "Estáis helada mi señora, tal vez necesitáis beber 'algo'... para calentar vuestro cuerpo"

Khando no le soltó la mano, pero no intentó forzarla. "Conozco de un lugar, si deseáis acompañarme, donde los nuestros pueden pasar más desapercibido"

Cecilia - May 3, 2008 04:20 PM (GMT)
Las cosas ya estaban claras pues, la frialdad de la piel de ambos y el extraño encuentro, no dejaba de ser tan revelador como unos colmillos en la noche.

- Khando de ojos tristes... os agradezco la intención y no deseo dejaros con "mal sabor de boca". Pero no suelo beber en la primera cita... quizá en otro encuentro casual, en un futuro próximo y en las sombras de la noche de París, nuestros caminos se vuelvan a encontrar. Pues quizá es el Abismo, extrañamente, lo que nos une y no lo que nos separa.

La cara de la Lasombra cambió a un estado más sereno y menos teatral, quizá el que se merecía un hermano. No deseaba que Khando sintiese que se mofaba de el.

- En el Barrio de San Jaques hay una Domus recien restaurada. Preguntad por Petronio, mi sirviente, y el os hará llegar hasta mi si es que deseáis volver a verme... mi Señor.

Recuperó el control de su mano e hizo una ligera y femenina reverencia.

- Doy por finalizado este encuentro... Khando de Ojos Tristes... . - Y dando un par de pasos atrás, fue mirando de soslayo a el Lasombra hasta que la oscuridad de la noche la devoró.

Cecilia decidió que habría más noches para visitar a Álvaro, y que el encuentro ya había hecho fructífera la noche.

Khando Ezcani - May 4, 2008 01:00 AM (GMT)
Khando sonrió visiblemente. Barrio de San Jaques. La Domus restaurada. Petronio.

No olvidaría a aquella mujer, sino por el contrario, intentaría buscarla pronto.

Pero aquello sería todo por esa noche.

Sin otra razón por la que permanecer allí, Khando se fundió entre las sombras de la ciudad. Volvería a su refugio, y permanecería allí por el resto de la noche




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