Title: Posada del Cuerno Rojo
Description: 2-7-1226
Khando Ezcani - April 21, 2008 05:09 PM (GMT)
Viene de
AquiKhando se movió silenciosamente por las zonas aledañas a la posada, atentó a cualquier persona que lo haya estado siguiendo.
Hacía un par de minutos atrás, había visto a dos sujetos siguiendolo no muy lejos. Eran de seguro hombres enviados por aquellas mujeres que había visto anteriormente. De seguro, su actitud les había parecido más que sospechosa y aquellos hombres actuaban como seguridad.
Pero ya no lo seguían, lo que lo reconfortó, pues no deseaba derramar preciada sangre inutilmente.
Caminó hacia la taberna. La luz de la luna en lo alto, iluminaba su camino.
Una vez adentro, el ambiente cambió bruscamente. El lugar estaba atestado de hombres, muchos borrachos y algunos dormidos. Entendió porque el lugar era tan frecuentado por los suyos.
Dio unos pasos más y se dirigió hacia la parte de atrás, donde de seguro tendría más privacidad.
Khando Ezcani - April 23, 2008 01:45 AM (GMT)
Solo y sin nadie al rededor que le molestase, Khando se sentó en una mesa y se apoyó contra el respaldo de la silla.
Debía meditar sobre todo lo que había sucedido desde que llegase a Paris.
Aunque había escuchado muchas voces disconformes con el gobierno del Ventrue Geoffrey, nunca se hubiese imaginado que aquel hubiese intentado algo que pusiese en peligro su poder.
Pero lo había hecho. Nadie sabía muy bien que había sucedido, y los que si lo sabían habían mantenido su boca bien cerrado. La cuestión era que ahora, el antiguo Príncipe se encontraba desaparecido. Él y muchos otros habían simplemente desaparecido en la oscuridad de la noche, dejando un vacio de poder que fue rápidamente aprovechado por Maximo Constanza.
Y aquel no había desaprovechado tal oportunidad.
Ahora, las cosas podrían tomar dos rumbos. O bien alguien más intentaba hacerse con el poder en la ciudad, desconociendo la declaracion de Constanza y oponiendose a su mandato, o bien las cosas volverían a su cauce, y un falso sentido de paz reinaría sobre el dominio parisino.
Khando se volvó sobre la segunda opción, sobre todo porque no conocía a nadie lo suficientemente fuerte o activo como para intentar derrocar a Constanza. Aunque no pudo desestimar el hecho de que aún no conocía a todos los vástagos de la ciudad.
Y aún, incluso durante la noche anterior, algún que otro Ventrue había susurrado en contra de aquel pretendiente.
Por supuesto, de los dichos a los hechos había un gran camino, pero igualmente, Khando consideró que sería momento de mantenerse alerta, y siempre vigilante.
Volvió la atención al ambiente que lo rodeaba. Nadie aún se había presentado allí. Estaba solo, rodeado por una multitud de mortales. Por unos segundos, Khando se sintió un Dios. Y luego sonrió.
Anibal - April 23, 2008 02:16 AM (GMT)
Fue grato comprobar como el tiempo no cambiaba ciertos lugares, ni siquiera en cincuenta años. Bueno, si, ciertamente había cambios, pero eran superficiales. Un dueño nuevo tras la barra, diferentes clientes en las mesas, pero nada de importancia. Así que me dirigí hacia el fondo, aquellas mesas que, por alguna razón que ellos desconocían, los lugareños no usaban. Pero yo si lo sabía, eran las mesas de los Cainitas más poderosos de la ciudad. La que me correspondía.
Con suavidad, tomé asiento en una de ellas, examinando todo a mi alrededor, y esperando a que la muchacha viniese a atenderme y pedir lo que deseaba. Si, seguro que todavía tenían ese barril de vino... especiado.
Y ciertamente, esperaba que no hubiera cambiado otra de sus propiedades. Siempre había sido un buen sitio para obtener información, y para conocer otros de los miembros de la Estirpe de Caín. Lo primero me era útil, lo segundo vital. Si quería volver a adaptarme a los ritmos y fluidos de la ciudad, tendría que conocer a los que no-vivían sus noches. Y ellos quizás conociesen lo ocurrido con los Príncipes fenecidos.
Khando Ezcani - April 23, 2008 03:10 AM (GMT)
Khando observó al recién llegado. Lo reconoció en cuestión de segundos. Hubiese sido dificil no reconocer a aquel hombre. No solo porque se destacaba entre la multitud de manera natural. Ni porque se sentó cerca de él, en el lugar reservado para los vástagos de la ciudad.
Fue algo más sencillo.
Ya lo había visto antes esa noche. Era aquel que se había presentado hacía unas horas en la Corte. Aquel que se hacía llamar Anibal, el que una vez fuese primogénito de los Brujah durante épocas pasadas.
Khando se sorprendió al verlo, pero rapidamente se levantó para presentarse ante aquel hombre.
"Muy buenas noches" comenzó Khando mientras se acercaba "Mi nombre es Khando Ezcani"
Le hizo una pequeña reverencia a aquel que hasta hace unos segundos, era un completo desconocido.
Solo unos pocos metros los separaban, y aunque aquel lugar hubiese permitido un comportamiento más casual, Khando sabía que existe una sola oportnidad para agradarle a los extraños. La primera. Y jamás se hubiese perdonado no hacer su mejor esfuerzo para caerle bien a aquel vástago.
Anibal - April 23, 2008 12:21 PM (GMT)
Levanté la vista hacia el Cainita que se acercaba y sonreí con suavidad. Su aura mostraba destellos suaves y agradables, y eso era siempre una rareza interesante ente los no muertos (Auspex 2).
-Buenas noches, Khando Ezcani, por favor tomad asiento conmigo.-
Mi sonrisa se mantuvo mientras devolvía la reverencia, momento en que una de las muchachas que trabajaban en el lugar se aproximó a nosotros.
-Dos vasos de buen vino especiado, el del barril de la derecha, señorita.-
Ella no tenía por qué saber qué contenía ese barril, pero el tenue olor de la madera demostraba que probablemente no fuera vino... y porque un Cainita del fondo había pedido de ese barril mientras intentaba pasar desapercibido. Esperaba que no me estuviese equivocando y fuese de esos pocos que toleraban los alimentos.
Pero no le di más vueltas y tomé asiento, indicándole al Lasombra que tomase asiento conmigo.
-Yo soy Anibal, aquel a quien muchos llaman El Rojo. Algunos de modo despectivo, otros apreciativo. Chiquillo de la ciudad de Cartago, y orgulloso Brujah.-
Le sonrío de nuevo amigablemente mientras la muchacha llega y con un movimiento rápidoy eficiente deja ambos vasos en la mesa. No, no me equivocaba, la sangre se removía en el vino, entremezclada con este. Excelente.
Khando Ezcani - April 23, 2008 04:01 PM (GMT)
Khando se sentó rapidamente al lado de tan importante vástago. Consideraba que debía conocer a todos los cainitas de Paris, lo antes posible. Pero en este caso, era todo un honor y una gran oportunidad estar al lado del poderoso Brujah. Una oportunidad que no podía desaprovechar.
- "Es una honor, mi señor" dijo Khando mientras tomaba la copa llena de vino especiado con vitae. No consideraba que aquello pudiese darle sustento, pero no pensaría en declinar la invitación. "Tal vez usted no me recuerda, pero ya lo he visto anteriormente, aunque por unos breves minutos, durante su aparición en la Corte, esta misma noche" continuó el joven Lasombra.
Movió la copa entre sus dedos, y jugó con su contenido. A su alrededor, la gente reía y parloteaba de cosas totalmente triviales. La vida era así.
Pero para los vástagos de la ciudad, nada era facil o rápido. Debían moverse con cuidado, incluso entre aliados y amigos. Y Anibal no era ni lo uno ni lo otro. Aun.
Khando sonrió mientras pensaba en esto.
Anibal - April 24, 2008 12:57 AM (GMT)
Sonreí, mientras bebía con suavidad el vino. Ciertamente, la parte no sanguinolienta de la mezcla hacía que mi estómago se revolviese, pero la otra parte era interesante. Mezclada con el vino, la sangre adquiría un sabor muy peculiar.
-Me temo que no os recuerdo, Señor Ezcani. Demasiadas caras nuevas esta noche, y mi mente aún se está debatiendo contra las sombras del Sueño de las Edades. Os ruego que disculpéis mi... falta.-
Una breve inclinación de mi cabeza completa mi petición de perdón. Siempre supe que había otros antiguos de la Estirpe que se negaban a aceptar sus faltas y disculparse ante aquellos que consideraban inferiores, pero nunca fui como ellos. Si Cartago ha de alcanzarse alguna vez, los ideales de igualdad deben ponerse en práctica ya. Y, al fin y al cabo, ambos somos escogidos de Dios.
-¿Y a qué os dedicáis, Señor Ezcani?-
Khando Ezcani - April 24, 2008 01:13 AM (GMT)
- "Sus disculpas no son necesarias, noble señor" dijo Khando "Pero para no ser menos, estas son aceptadas" agregó el vástago.
- "Es totalmente comprensible que no me recuerde señor, de hecho yo mismo no recordaría mi propio rostro luego de un letargo tan largo" Khando intentó sonreir de manera amistosa. "Y dudó que cualquiera pueda recordarme despues de haberme visto por unos segundos, suelo ser una persona... facil de olvidar"
Dejó la copa de vino especiado sobre la mesa y se acomodó sobre la silla. - "Supongo que muchas cosas han cambiado desde sus días como Primogénito"
La pregunta no tendría respuesta aparenta, pues rapidamente, Khando agregó "Usted verá, tan solo soy un vástago más que intenta ganarse la vida en las noches parisinas."
Volvió a tomar la copa, y espero unos segundos de silencio "He venido desde Italia, y antes de eso, pasé algún tiempo en Cortes Orientales" Sonrió "podría decirse que soy un consejero, y viajó de aquí para allá, estudiando y aprendiendo" No había mentido, sino tan solo omitido algunos hechos.
El brujah le agradable, pero siempre había que andarse con mucho cuidado con desconocidos. Tal vez, con tiempo podría llamarle amigo.
Anibal - April 24, 2008 01:27 AM (GMT)
Casi pareciera que mi mente fuese despacio, lentamente aferrándose a cosas dichas e incapaz de seguir el torrente de palabras del Lasombra. Aferrándose a frases dichas en el medio de todo el largo manar de la boca de Khando.
-¿Ganarse la vida? Debe irle bastante bien en ello Señor Ezcani, a tenor de sus ropajes. Intuyo que le fue bien como consejero... ¿quizás en Tierra Santa? Antes de que yo me... perdiese... había rumores de que se iba a convocar una Tercera Cruzada en breve, ¿quizás fuisteis un noble exitoso en aquella campaña?-
"Curioso Cainita, como una curiosa mariposa, toca en esta y en aquella flor, sin nunca posarse en ninguna. Y, aún así, siempre viajando y vagando entre ellas en busca de la que le guste... pero, ¿qué buscará exactamente? ¿A dónde lo llevarán sus cansados pies de caminante? Habrá que hacer que se pose, y ver..."
Khando Ezcani - April 24, 2008 01:38 AM (GMT)
Khando rió a carcajadas, lo que no era común en él; pero luego tomó una actitud un poco más seria.
- "No os preocupeis por estos ropajes mi señor" dijo mientras se tocaba las túnicas de noble que usaba esa noche "Solo son un recuerdo de una vida anterior, un recuerdo que añoró mucho"
Tomó un poco de aquella vitae.
Como se imaginaba, el sabor metálico de aquella mezcla solo podía significar una cosa. Cuando el brebaje llegó a su estómago, este se revolvió, y por un segundo, pareció que Khando iba a vomitar todo, pero luego se recompuso. "Mis disculpas mi señor." Observó el liquido que aun estaba dentro de la copa "A veces tengo problemas con esto" dijo refiriendose a la sangre.
"Es verdad que camine las noches cruzadas" dijo volviendo al tema "Y visité las cortes de Tierra Santa; incluso estuve allí por mucho tiempo" Volvió a mirar la copa de vino. Cientos de recuerdos fluyeron por su mente "Eran otras épocas, mi señor. Mucho ha cambiado desde entonces".
- "Puede decirse que tuve cierto éxito en esas campañas, señor" Volvió a dirigirle la mirada a aquel vástago "Pero de seguro lo estoy aburriendo con estos cuentos de niños, señor. De seguro usted vivió mucho más de lo que yo he siquiera soñado" Era una invitación. Khando sabía que los Brujah se caracterizaban por su fuerza de espíritu y por sus largos debates filosóficos. Khando esperaba que aquel vástago le contase más sobre él.
Aunque imaginó que necesitaria timepo. Aquello le divirtió. Esa persona le agradaba cada vez más.
Anibal - April 24, 2008 02:29 AM (GMT)
"Vidas anteriores... ¿cuantas habré tenido ya? Sombras que acechan en mi subconsciente, esperando a que me acueste con la llegada del sol para salir a jugar a mi memoria. Lugares y personas conocidas y olvidadas, vivas o muertas... o no muertas... o muertas definitivivamente. Amigos, enemigos, aliados y oponentes. Príncipes, vasallos, y deshauciados. Sueños y pesadillas. ¿Quien soy, si no soy quien fui pues el mundo que conocí ya no me rodea? Pues uno no es más que aquello en lo que vive... si ello cambia, ¿cambia uno con ello? ¿Soy yo, pues una sombra más, en el subconsciente de Dios?"
Durante un momento, mi mente se perdió. El sueño y la vigilia todavía confundidos en mi interior tras cincuenta años en los brazos de Morfeo.
-Yo también tengo problemas con el vino, aún especiado- digo con una sonrisa amplia-. Quizás es una de las cosas que más echo de menos de la vida, la cerveza. Es curioso como algo tan pequeño se puede añorar tanto. He probado a mezclarla con sangre, pero sabe horriblemente mal.-
Sonreí de nuevo, bebiendo suavemente de la copa. Al menos, ciertas cosas no pasaban tan mal destino con su cambio de composición.
-He vivido mucho, ciertamente, aunque no tanto como otros. Y mis experiencias no son más ya que agua, tiempo ha llevada por el río. Olvidadas, salvo por unas pocas personas que restan, aquí y allí, de aquellos tiempos. Yo también estuve en Tierra Santa, mucho ha... mucho antes de las Cruzadas. ¿Cómo es ahora Jerusalén? ¿Se ha alcanzado alguna paz en el gobierno de la ciudad, o los árabes todavía la ambicionan?-
Khando Ezcani - April 24, 2008 02:23 PM (GMT)
Khando sonrió a su interlocutor, quien demostraba verdadero interés en su vida.
- "Pues bien, como sabes, en 1099, durante la Primera Cruzada, Jerusén fue tomada por los cruzados, quienes mataron a la mayoría de los musulmanes y judios que vivían allí, además de asesinar a unos cuantos cristianos. Pero como ya sabeís ese sería solo el primero de una sie de conquistas."
Khando estiró las piernas y dejó la copa de vino en la mesa, luego tomó una actitud un poco más sombria y se arrimó a su interlocutor.
- "Una nueva Cruzada fue llamada unos años después. Los ejercitos franceses y germano marcharon hacia Jerusalén en 1147 pero no obtuvieron ninguna victoria en esas tierras. Para 1150, los reyes de Francia y Germania regresaron sin resultados"
Por la manera en que hablaba, hubiese parecido que Khando recitaba un texto aprendido de memoria. Pero en realidad, él intentaba esconder la emoción que le traía hablar de aquellas noches. Él había estado allí; en cada una de las cruzadas. Y las recordaba como si fuesen ayer.
-"En 1187, Saladino, Sultan de Egipto, recapturó Jerusalén, luego de la batalla de Hattin. El Papa Gregorio VIII lló a una Cruzada que fue liderada por algunos de los reyes más importantes de Europa." Khando sonrió "Pero los cruzados no llegaron a Jerusalen"
Khando calló y se mantuvo en silencio por unos segundos, luego retomó el hilo de la conversación "La Cuarta Cruzada se inició en 1020 por el Papa Inocencia III, con la intención de invadir Tierra Santa a través de Egipto. Luego de una serie de equivocaciones y episodios de violencia, los cruzados saquearon Constantinopla en 1204"
- "Y es así como llegamos a la Quinta Cruzada, mi amigo. En 1215, el Concilio de Letrán creó un plan para retomar Tierra Santa. Las fuerzas Cruzadas iniciaron un ataque a el Cairo en el año 1221, pero fueron derrotados. Finalmente luego de un ataque nocturno del Sultan Al-Kamil, las tropas cruzadas se rindieron."
Khando movió la cabeza en forma de desaprobación
Anibal - April 25, 2008 04:38 PM (GMT)
Abro mis ojos sorprendido con la historia recién relatado, anclado a la mitad del discurso del Lasombra.
-Esperad, esperad, ¿decís que Jerusalem se ha perdido a los musulmanes?-
Algo en mi interior aún se agitaba al escuchar esas cosas. Tiempo ha que dejé de creer en la débil religión de Cristo, sustituida por las enseñanzas de Baal Hammon y del resto del panteón iluminado y por las del propio Caín, pero tan terribles noticias aún sacuden en mi interior algo. Algo que todavía está atado a una vida mortal que ya sólo yo recuerdo.
Y ciertamente, a nivel político era una catástrofe para la Cristiandad.
Khando Ezcani - April 25, 2008 04:50 PM (GMT)
- "Lamentablemente asi es, Jerusalen, y Tierra Santa para el caso, se ha perdido, hace muchos años ya." Khando notó que aquel hombre sufría ante tales noticias.
No era un sufrimiento mortal, ni visible, sino más bien místico. Añoranza hubiese sido la palabra justa.
- "Es una triste novedad para usted mi señor, pero los crisitanos del mundo han sufrido por esto. Demasiada sangre se ha derramado en Tierra Santa"
Khando aguardó en silencio la reacción de su interlocutor, quien parecia abrumado por la novedad que acababa de darle.
Anibal - April 26, 2008 12:27 AM (GMT)
No pude menos que guardar silencio. Nunca había estado en Tierra Santa personalmente, pero tenía viejos amigos que habían marchado allí con la Primera Cruzada y habían establecido sus moradas entre los reinos cristianos. ¿Qué habría sido de ellos?
-Y... de los Cainitas que entre los cristianos vivían, ¿qué se sabe? Los han destruido los Ashirra?-
Khando Ezcani - April 26, 2008 07:38 PM (GMT)
Khando adotó una expresión severa. - "Muchos han conocido la muerte definitiva, eso es ciert mi amigo"
Miró al rededor suyo, como buscando a alguien, y luego volvió a mirar a Anibal. "Pero podría decirse que existe ahora una tensa paz, por llamarla de alguna manera. Un alto al fuego sería una mejor definición. Aunque no en todas partes."
- "Pero en general, los vástagos europeos tienen otros problemas de los que preocuparse. Con los Tremere y los Tzimisces en guerra, así como la Reconquista de Hispania, podría decirse que nuestras manos están atadas."
Esperó unos segundos de silencio, luego agregó - "¿Conocías a algún vástago en especial en Tierra Santa?"
Anibal - April 28, 2008 12:55 AM (GMT)
No pude evitar callarme de nuevo, mientras rememoraba vínculos largo tiempo ha forjados, sopesando cuales de ellos seguirían vivos y cuales habrían sido destruidos.
-¿Algún Cainita especial? No, ninguno realmente especial para mi, pero si muchos compañeros. Vampiros de la Estirpe a la que pertenezco, compañeros de armas y debates filosóficos en el pasado. No eran hermanos míos, pero ciertamente como primos, y me preocupa su destino. Eran parte de la creación de algo más grande, aún cuando no siempre estuviésemos de acuerdo en las maneras o en el objetivo exacto.-
Pero había otra cosa que me alarmaba.
-¿Decís que la Guerra de la Profecía, como los Tremere la han llamado, continúa? Interesante, cuando yo me... retiré a descansar, los Ventrue estaban muy orgullosos y felices por la rápida victoria que tendrían cuando se moviesen dentro de esa zona. ¿Sus maniobras no fueron exitosas?-
Sonreí, pero era una sonrisa triste. Lo cierto era que siempre había considerado a los Tzimisce como monstruos, pero entendían que los mortales tenían que adaptarse a las necesidades de los Elegidos de Dios. Sin embargo, los Tremere habían Usurpado el Derecho Divino, y por ello no lo merecían. Y, pese a ello, resistían.
-Pero hemos hablado demasiado de tiempos que a nadie interesan ya. Contadme algo acerca de vos.-
Mi sonrisa retornó a mi rostro, dejando atrás preocupantes y peligrosas ideas del pasado, presente y, quizás, futuro.
Khando Ezcani - April 28, 2008 08:55 PM (GMT)
- "Me siento halagado por su interés por mi vida, señor" Khando hizo una pequeña reverencia con la cabeza.
- "Verá, como usted ya sabe, mi nombre es Khando Ezcani, y aunque ahora camino las noches de los nomuertos, hace mucho tiempo fui un simple mortal, nacido en Tesalónica, en Grecia." hizó unos ademánes con las manos.
- "Por años, quien más tarde se convertiría en mi sire me entrenó en artes y etiqueta, y me moldeó a su imagen y semejanza." Khando sonrió como recordando tiempo pasados. "Me hizo lo que soy ahora. Mi abrazo fue en el año 925, el año que cumplí los 25 años. Desde entonces, he viajado, siempre como representante de mi clan, por toda Tierra Santa, y más allá"
Miró al Brujah de reojo. "Pero esta historia debe ser aburrida para usted, señor. Creame, está llena de política. Y todos conocemos a los políticos. Es en usted en quien he adquirido gran interés, mi señor. Su despertar, su vida pasada, es usted uno de los vampiros más viejos de la ciudad, y de seguro representa, hasta cierto punto, el régimen anterior. Algunos dirían que eso es peligroso"
Anibal - April 29, 2008 01:45 AM (GMT)
Sonreí con suavidad. El Lasombra era hábil para soltar lo suficiente como para poder evadirse, sin haber dicho nada realmente de importancia. Habría que jugar, y eso siempre me divertía. Pero sobretodo su comentario.
-¿Representante del Régimen Anterior? Se nota que vos nunca habíais morado en esta ciudad. ¡Soy Brujah, y los Brujah nunca hincamos la rodilla a gusto ante los Ventrue!- aunque las palabras son dichas con fuerza, mis ojos y mi sonrisa demuestran que en realidad es pura teatralidad amigable- No, no, nunca he sido uno de los "amiguitos del Príncipe" como otros. Yo busco crear una ciudad perfecta, y los Sangre Azules jamás entenderán eso. Al fin y al cabo, destruyeron Cartago, ¿se puede cometer un pecado más grande?-
Sacudo con suavidad mi cabeza, entristecido a medida que el discurso se vuelve más serio. Tiempos pasados, incluso no conocidos, pero que siguen marcando el presente.
-No, jamás he sido amigo de las dinastías que han gobernado París, pero contra el poder asovallador de Alexander nada se podía hacer. Aún no sé cómo se lo expulsó, sólo he oído que se volvió loco y su Chiquillo lo hizo marcharse... y que ahora busca volver. Creéme, su ira no es una ira que vaya a ser agradable contemplar.-
Ciertamente no lo sería. Ya la había visto una vez, la cara más terrible del terrible hijo de puta. Sólo una sombra del odio que corroería su alma en estos momentos, pero me había llegado. Mucho trabajo habría que llevar a cabo si en realidad estaba vivo, pues ansiaría retomar la que consideraba Su ciudad, sin medir las consecuencias.
Khando Ezcani - April 29, 2008 01:53 AM (GMT)
- "¿Alexander?" Preguntó Khando insatisfecho "He oido un poco sobrél, pero no lo suficiente" se rascó la barbilla casualmente. "Acaso tu podrias iluminar mi oscuro desconocimiento".
Tomó unos segundos de aire -que no necesitaba- y luego continuó. "He escuchado que antaño fue un poderoso Príncipe, y que de alguna manera, fue exiliado. Entre los conspiradores se encontraba su chiquillo y unos más, pero poco más se al respecto."
Miró al vastago a los ojos "Tal vez tu pudieses informarme más, aparentas haberlo conocido en otra época"
Anibal - April 29, 2008 01:04 PM (GMT)
Mi sonrisa fue distante en aquel momento, pues mi mente navegaba entre hechos que habían tenido lugar décadas o incluso siglos atrás, cuando mi existencia aún no se había visto interrumpida.
-Alexander... era un tirano hijo de puta al que le gustaba que todo, todo, en la ciudad danzase a su exacto gusto y deseo. No dejaba espacio a los demás ni para respirar, y administraba todo con el Puño de Hierro que era su mote. Sin embargo, era demasiado antiguo para hacer nada. Según apuntan los rumores, llegó a París cuando esta fue fundada por las Legiones Romanas, bajo órdenes del mismísimo Julio Cesar. Sin embargo, ya era un poderoso Cainita de antes, de sus tiempos en Roma y, algunos dicen, incluso mucho antes. No en vano es un miembro de la Cuarta Generación.-
Hice una pausa, recordando.
-Le he visto aplastar o apartar toda oposición durante décadas, siglos incluso. Y tan pronto algo le llevaba la contra su ira era terrible, y no se apagaba hasta que había sido compensada diez veces. Solo tenían éxito en esta ciudad aquellos demasiado poderosos para que él los aplastase inmediatamente, o los que le lamían sus reales posaderas hasta que brillasen, como su Chiquillo.-
Un destello de peligro danzó en mis ojos, de ironía, y algo de maldad.
-Y esta claro que eso le generó más enemigos de los que podía sostener, y que en su momento de debilidad alguien supo aprovecharlo.-
Khando Ezcani - April 29, 2008 01:27 PM (GMT)
- "Muy interesante" agregó Khando luego de escuchar atentamente al Brujah. Poco a poco se iba haciendo de más información, y el panorama se iba aclarando... u oscureciendo.
MIentras se rasgaba la barbilla con una mano y jugaba con la copa de vino especiado, Khando imaginaba un terrible juego del gato y el ratón. Asi que era de la Cuarta Generación. - pensó. Interesante
Era muy común. Khando lo había vivido en muchas ocasiones. Aquellos más viejos perdían la razón y el control sobre sus cuerpos. Y gracias a sus increíbles poderes, destruían todo a su paso. Los resultados eran catastróficos, y en algunas ocasiones, amenazaban el silencio de la sangre impuesto por Caín.
- "Y decís que Alexander aún está -- iba a decir vivo, pero tal no era el caso-- activo?" Mmmm, eso puede ser peligroso para París, y los vástagos que se encuentran aquí ahora."
- "Es decir, si su furia es tan grande como la recordáis, de seguro todos corremos peligro en este momento" Khando observó la reacción de Anibal.
Desde luego, era aparente que Anibal no era partidario de Alexander, pero las apariencias engañan. Y después de todo, aquel vástago había sido Primogénito durante el gobierno de Alexander. O así decían.
Tal vez, una alianza con los Brujah, no lastimaría al Lasombra en caso de que Alexander volviese a la ciudad.
Evento - April 29, 2008 02:17 PM (GMT)
Un grito rabioso y ebrio en su totalidad rompe la tranquilidad de la posada al son de la palabra ¡Ladrón!. Mientras el borracho acusador intenta levantarse de su mesa, lun joven chiquillo intenta escabullirse del lugar con la máxima presteza llevándose por delante a uno de los clientes y a la jarra de cerveza que lo acompañaba.
Todo parece moverse a favor del huidizo mozo, hasta que al cruzar el umbral choca contra el pectoral de hierro del guardia que entraba en ese preciso momento. El chico intenta mantener el equilibrio, pero la inercia del golpe lo abate contra el suelo dejándolo al alcance del alcoholizado hombre, que en su tambaleo se acerca a recuperar lo que es suyo, con intenciones claras de darle una buena zurra al chaval.
Khando Ezcani - April 29, 2008 03:17 PM (GMT)
Khando observa aquella situación con detenimiento y atención. Cuando el joven cae al suelo y el borracho corre sobre él, Khando decide ponerle fin a aquel acontecimiento. "Si me disculpa, Lord Anibal," dice mientras se levanta tranquilamente de la silla "Prometo no tardar demasiado".
Lentamente, Khando caminó hacia la turba que se arremolinaba sobre la puerta. En una muestra de decoro, pidió permiso con aires de superioridad a los que allí se encontraban.
- "Disculpadme, permiso señores, desearía saber que está ocurriendo aquí" le dijo al borracho. Aunque no era propio de él, Khando utilizó funciones que hacía mucho habían muerto, y olió el evidente aroma a vino y alcohol proveniente de aquel hombre. Se había interpuesto entre aquel borracho y el niño.
- "Decís que este niño os ha robado algo de tu pertenecia;" dijo Khando mientras señalaba al muchacho "¿acaso podéis demostrarlo?" Miró al borracho de manera inquisitiva.
Anibal - April 30, 2008 12:24 AM (GMT)
Yo permanecí en silencio. Las cosas entre los mortales iban y venían, no tenía sentido inmiscuirse en temas de tan poca importancia. Al fin y al cabo, el ganado era simplemente eso, ganado.
Evento - April 30, 2008 12:03 PM (GMT)
El chico intenta levantarse del suelo tras el golpetazo, y al hacerlo un pequeño saquillo de cuero se desparrama por el suelo mostrando algunas monedas en su contenido.
La procedencia de dicha bolsa parece clara a ojos de los que rápidamente se amontonan en el lugar para disfrutar del linchamiento.
El borracho entre eructos y escupitajos consigue articular la siguiente frase:
- Aparta, o después del chico vendrás tu.
El significado de las palabras se hacía más claro cuando el hombre se arremangaba la camisola sucia y humeda por el alcohol derramado.
Viendo al Lasombra como su única vía de escape, el mozuelo se coloca justo detrás de él. No parece un tipo de extrema fuerza, pero es el mejor parapeto de que puede disponer en ese momento.
Khando Ezcani - April 30, 2008 02:21 PM (GMT)
Amenazas. Vacias por supuesto. Amenazas de un borracho a un hijo de Caín. Khando no dudó ni por un segundo en mantenerse allí donde se encontraba, entre el niño y el borracho.
Aquel hombre olía a alcohol y sexo. Un olor tan profundo y fuerte que Khando no tenía que esforzarse demasiado en utilizar sus sentidos.
- "Buen Señor, no deseo llevar esta situación al extremo," dijo amablemente el vástago "pero no puedo permitir que hagáis lo que estáis por hacer" agregó.
- "Será mejor que se calme ahora, creo que podemos arreglar esta situación sin recurrir a la violencia" Luego de unos segundos, observó al hombre fijamente "Tranquilicese*" la voz del cainita había sido suave y tranquila, pero escondía un comando secreto que solo el subconciente de aquel hombre pudo descifrar.
* DOMINACIÓN: OBSERVANCIA DE LA PALABRA HABLADA
Evento - April 30, 2008 07:27 PM (GMT)
El borracho escucha al Lasombra, y como si sus palabras resultasen un bálsamo empieza a respirar con tranquilidad. Diríase incluso que los sintomas de la embriaguez se merman por el control mental del cainita.
Ahora, más calmado, y menos ebrio se vuelve a dirigir al que se encuentra entre él y su meta.
- Os ruego que os aparteis, pues el ladrón debe ser castigado.
Lentamente el hombre, ahora calmado hace ademán de rodear a Khando.
Mientras los abucheadores que se habían juntado alrededor siguen animando las represalias contra el ladrón y abucheando al "defensor del pueblo".
A sus espaldas el magistri puede escuchar al chico gritando "¡Dejadme!" cuando el guardia contra el que había chocado lo empieza a apresar.
Khando Ezcani - April 30, 2008 07:42 PM (GMT)
- "Por favor señor," dijo Khando al guardia que intentaba apresar al niño "Eso no será necesario" sonrió al borracho y al guardia. "Caballeros, si me permitís intervenir en esta situaciín, yo podré encargarme de que todo esto llegue a buen puerto"
Había calma en la voz de Khando, pero también fortaleza y preparación. "Creedme, no deseo el mal a ninguno de vosotros, y no creo que esta solución pueda resolverse con violencia, si me permitís hacerme cargo del niño, os aseguraré que no vuelva a ocurrir"
Poco a poco, los músculos bajo sus ropas se fueron hinchando y se tonalizaron, gracias a los grandiosos poderes de la sangre de Caín*.
Tomó al chico de la remera y lo alzó con una sola mano. "Os enseñaré" dijo Khando mientras intentó llevarse al chico de aquel lugar. Khando no forzaría su paso entre tantos hombres, pero intentó pasar entre ellos, con el niño acuestas. Si lograba salir de aquel lugar, al menos podría obtener respuestas.
Y el niño estaría a salvo.
*Utilizo dos puntos de sangre. A estas alturas, tengo 5 puntos en Fuerza y 1 punto de Potencia.
Anibal - May 1, 2008 01:23 AM (GMT)
"Tanto esfuerzo por un pillo... por un muchacho listillo que ha robado a un ebrio y ha fallado en el intento. ¿Por qué las molestias?". Ciertamente, habría que preguntarle al Lasombra.
Evento - May 1, 2008 10:57 AM (GMT)
Son varios los hombres que se interponen entre la puerta y el Lasombra. Sin duda con unos cuantos golpes podrá salir de allí. Pero algo así llamaría mucho la atención.
El guardia retiene al chico por un brazo mientras Khando intenta llevarselo. Por un momento el brazo del mozo resbala entre las manos del soldado, que viendo que se le escapa la presa hace ademán de desenvainar su acero.
- No puedo permitir que esto quede así. No a menos que se retribuya la bolsa de este hombre, junto con una compensación, y el pago por mis servicios.
Ahora solo quedan dos posibilidades para el magistri.
Khando Ezcani - May 1, 2008 02:51 PM (GMT)
Khado sonrió. "Por supuesto" le dijo al guardia. Eran varios los hombres que estaban allí, y salir de la posada no era una opción.
Volvió a mirar al borracho. "Podéis tomar la bolsa que está en el suelo, y os ofreceré una compensación de mi propio bolsillo. Acéptelo*" Dice Khando mientras pone en el suelo al muchacho y le da dos monedas al borracho. Los pecados de aquel hombre serían redimidos más tarde. Khando se aseguraría de ello.
* DOMINACIÓN: OBSERVANCIA DE LA PALABRA HABLADA
Khando volvió a girar, y observó al guardia por unos segundos de silencio. "En cuanto a usted" le digo "Os agradezco su buena labor, por favor acepte esta muestra de agradecimiento de mi parte" agregó Khando mientras le entregaba una moneda al guardia.
"Ahora retirese*" añadió luego de que el hombre tomó las monedas. Khando o perdió de vista al muchacho pero descubrió que las intenciones del guardia no habían sido totalmente sinceras, y su ser se movía por la codicia. Algo en su mente gritó Pecador. Khando sabría como encontrar a aquel hombre.
* DOMINACIÓN: OBSERVANCIA DE LA PALABRA HABLADA
Evento - May 3, 2008 10:16 AM (GMT)
Próximo a Anibal apareció un caballero que como tantos otros contemplaba tan burdo espectáculo, sus ropajes eran de finas telas, quizás seda y los colores llamativos de su vestimenta contrastaban con su pálida tez.
Hastío en su rostro y desaprovación en su mirada entre tanto que lanzó un comentario audible por aquellos próximos a éste, como el caso del brujah.
- Patético
Anibal - May 3, 2008 01:19 PM (GMT)
Yo sólo asentí, mientras comprobaba el aura del caballero. Ciertamente era patético, pero probablemente no por las razones que mostraba el otro, sino por otras. Al fin y al cabo, que un Cainita se dedicase a negociar con mortales era muy triste. "Los mortales estan para servirnos, y deben conocer y entender su lugar para que todos podamos vivir en armonía. Así se construyó Cartago, y así deberá ser reconstruida."
Khando Ezcani - May 3, 2008 02:33 PM (GMT)
Una vez que Khando pudo alejar a aquellos hombres, miró al joven con cierto aire de desaprobación pero esperanza.
"Ven conmigo," le dijo al niño, mientras volvía hacia la mesa que compartía con Anibal "Sabes lo que te conviene"
Khando esperaba que el niño le oyese, y por propia voluntad cambiase el rumbo hacia una vida de salvación y esperanza.
Su trabajo estaba hecho, y el velo no había sido roto. Khando lo consideraba una victoria.
Mientras se acercaba a la mesa notó varias cosas. Ante todo, Anibal había observado todo lo ocurrido, y por la expresión de su cara, no le había agradado. Eso podría llegar a ser peligroso. Además había otra persona allí, cerca de Anibal, que tenía todo el aspecto de ser un cainita. Él tampoco parecía estar muy contento.
Otra cosa que notó era que el niño aún lo seguía, tal vez por temor a represalias, o tal vez por verdadero afán de redención.
Solo el tiempo diría.
Khando ya estaba a pocos pasos de Anibal
Anibal - May 4, 2008 12:17 AM (GMT)
Mis ojos brillaron, con algo de hambre incontenida. Había venido en parte a conseguirme una cena, pues mi Bestia aún clamaba por la sangre que le debía con cincuenta años de retraso.
-¿Una cena tardía?- comenté, con una sonrisa burlesca, mientras miraba al niño.
Ciertamente sabía que el Lasombra no había puesto tanto empeño en él por eso, pero no dejaba de ser extraño que le dedicase tanto a un simple mortal. Había cientos como ese niño, rateros que mal vivían entre las murallas de la ciudad. O, al menos, los había habido hacía cincuenta años... y ciertamente, algunas cosas no cambian con el tiempo.
Y no sólo nosotros.
Khando Ezcani - May 4, 2008 12:39 AM (GMT)
"No necesariamente" Respondió Khando mientras sonreia amablemente. Se sentó en el lugar que había dejado, e instruyó al niño para que se sentace allí donde había lugar.
Khando miró al niño, y luego a Anibal. "Más bien un proyecto". Khando volvió a sonreír.
El niño estaba desorientado, asustado, y entendía pocas palabras de lo que los mayores hablaban. Pero se mantenía cerca de Khando por puro temor.
"¿Cual es vuestro nombre pequeño?" preguntó Khando al desvalido.
"Jean Paul" respondió el niñato temerosamente. Los ojos del pequeño llenaron a Khando de recuerdos de otra vida.
"¿Tienes hambre Jean Paul? Preguntó Khando a continuación. El niño afirmó en silencio con la cabeza.
"Mesero!" Gritó Khando "Traed algo de comida para este pequeño" ordenó amistosamente al mesero, quien presurosamente se dirigió hacia la cocina.
La atención de Khando volvió de entera hacia Anibal "Si os preguntáis que es lo que hago, la respuesta es sencilla" dijo mientras le sonreía al niño "Salvo almas. Y si queréis saber el por que de mi interes hacia el niño, esa respuesta es aún más sencilla. Este soy yo"
Anibal - May 4, 2008 01:22 AM (GMT)
Yo permanecí en silencio mientras el Lasombra hablaba. Era críptico de más, y mi mente aún se estaba recuperando de demasiado tiempo de sueño y pesadillas extrañas. Pronto estaría de nuevo listo para acertijos de todo tipo, pero no aquella noche, ni probablemente las dos siguientes. Bastante esfuerzo había sido el encuentro con el Príncipe. Así que no dije nada, indicándole al Lasombra que continuase con un suave gesto, mientras bebía del brebaje extraño que preparaban en la taberna y mantenía un ojo al individuo que había hablado antes.
Khando Ezcani - May 4, 2008 02:26 PM (GMT)
Khando notó que Anibal se mantenía pendiente de otra cosa, pero no pude descubrir mu bien en que. Y a su lado, el niño comía ahora con renovadas fuerzas.
"Dime amigo" dijo Khando "¿Que tenéis planeado hacer en lo que queda de la noche?"
Khando acarició el cabello del niñato.
La noche ya estaba llegando a su final. Y era un buen final. Muchas cosas había aprendido, y a muchos vástagos había conocido. Tal vez fuese momento de descansar ya, aunque no sin antes averiguar más sobre aquel niño.
Khando sonrio
Anibal - May 4, 2008 03:46 PM (GMT)
Sonreí de medio lado mientras miraba al Lasombra.
-Cenar.-
Casi me reí suavemente ante el hecho de que el niño realmente no entendiese que él, si otro giro de eventos hubiese ocurrido, bien podría haber sido el plato servido.
-Y, quizás, orar un poco. ¿No sabrás si hay algún otro Hereje Cainita en la ciudad, no?-