View Full Version: Cronicas Lasombra

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Title: Cronicas Lasombra
Description: Historias de novida


Khando Ezcani - April 16, 2008 10:49 PM (GMT)
DISCLAIMER: Esto es solo una narración de hechos pasado que solo se volverán "oficiales" una vez que el personaje sea aceptado. La intención no es conseguir XP ni condicionar futuras acciones más allá de los objetivos personales del personaje. Esto no es una partida, y no esta abierto a interpretación; aunque acepto críticas y comentarios. Si alguien desea que incluya a su personaje en esta Crónica, no dude en contactarme para trabajar en algo, pero al final del día, esto es una crónica personal, a modo de "Background Story", mientras espero la decisión de Moderación y para pulir mis habilidades en la escritura.


1º DE MAYO, 1226

Khando Ezcani era alto, aún bajo los estándares de la época, y fornido. Aunque no necesariamente macizo o grande, su cuerpo había desarrollado poderosos músculos capaces de intimidar al más valiente de los caballeros. Lo que era ciertamente extraño pues él no era un guerrero. O al menos esa no era la idea que inspiraba a primera vista. Aunque era bello, no se sentía así desde hacía varias semanas; no desde que había vuelto... Añoraba profundamente las cortes orientales.

A diferencia de la mayoría de los nobles y caballeros Lasombra, no llevaba ningún escudo personal, ni armas de adorno y vestía ropajes que, si bien eran noble, no lo delatarían como una persona acaudalada. Su mission desde siempre había sido pasar desapercibido. Sobretodo cuando se encontraba en el Castillo de Las Sombras.

Mientras esperaba el momento oportuno para adentrarse a la Fortaleza, Khando se acercó lentamente a la orilla de la playa. Las aguas del Mar Mediterráneo pronto mojaron sus pies, aunque él apenas se percató de ello.

La medianoche ya había pasado, y la noche era más clara que de costumbre. Lasombra debía de estar de buen humor.

Khando anhelaba el océano. Por ello, había pasado gran parte de su no-vida navegando por todo el mediterráneo.

Sintió un frío antinatural a sus espaldas y giró lentamente, pero con precaución y alerta. Tres vástagos se encontraban frente a él. Habían sido lentos, silenciosos y metódicos al acercarse. De otra manera, él los hubiese descubierto.

Uno de los hombres se adelantó. – “Es bueno verte una vez más aquí Khando,”- le dijo mientras le estrechaba la mano. - “Tus reportes nos han sido de gran utilidad”. Era un hombre de mediana estatura y cabeza totalmente pelada, que se contradecía de una manera retorcida con una larga barba blanca. Tenía cara de mono, y los ojos profundamente negros, lo que, sumado a su tunica oscura, le daban un aspecto siniestro, de alguna manera amenazador, pero no violento.

Khando se incline ligeramente. Era lo suficientemente inteligente para reconocer a su interlocutor. - “Ha sido un honor serviros, mi señor”

El hombre sonrió. - “Hemos escuchado que se te ha dado un nuevo objetivo”.

Khando levantó la ceja, y aunque intentó disimular dicho acto reflejo, no pasó desapercibido a su interlocutor misterioso. - “Las paredes hablan Khando… más de lo que crees”

El hombre esperó unos segundos. Una ligera brisa marina inundaba el lugar. - “Pronto serás llamado ante el Oscuro, deberás tener mucho cuidado. Es un ser insidioso y artero” – Alrededor de aquel hombre, los otros dos, que de seguro eran guardias, miraban en todas direcciones, con sus sentidos afinados al máximo y las manos sobre las empuñaduras de las espadas.

- “Recuerda donde esta tu lealtad Khando, y serás recompensado” – agregó el misterioso ser. – “Los tiempos están cambiando” – Añadió.

El grupo de hombres se retiró de la playa, y poco a poco, Khando sintió el llamado de su señor. La noche recién comenzaba y ya era interesante.

Khando Ezcani - April 18, 2008 03:42 PM (GMT)
Mientras caminaba presurosamente por los pasillos del castillo, Khando notó que el silencio sobrenatural le oprimía el corazón. Las sombras a su alrededor se movían de manera imprevista, revelando a su paso puertas secretas, y estatuas vigilantes. Un frío chillido le recorrió la espina dorsal hasta la cabeza. Normalmente eso era imposible.

Sintió como, aun contra su voluntad, la sangre comenzaba a fluir otra vez por su cuerpo, empujados por una fuerza mística y poderosamente terrible.

Finalmente, Khando llegó hasta un pasillo que chocaba abruptamente con dos enormes puertas de roble y reforzadas con bisagras de metal. La puerta en cuestión alcanzaba los cinco metros de altura, y hubiese requerido al menos diez hombres para abrirla. Pero Cando no tuvo que esforzarse.

Desde el interior, una mística brisa empujó la puerta, abriéndola de par en par. Un hombre moreno, de ascendencia africana, le miraba de reojo. Vestía un atuendo de gran nobleza. Era un hombre de magnífico porte.

Era Montano, el primer chiquillo del Antediluviano, quien gobernaba el Castillo de las Sombras con puño de hierro.

Khando se acercó a su señor y realizó una gran reverencia, en muestra de su respeto y sumisión.

- “Nuestro Padre te espera Khando… no tientes su paciencia”

Khando movió la cabeza en señal de aceptación pero no habló. No era su derecho aquí.

Khando Ezcani - April 21, 2008 06:36 PM (GMT)
Khando bajó las escaleras de piedra pulida en forma de espiral, descendiendo hasta la oscuridad máxima. Allí, en la profundida añil de la cámara secreta, se encontraba el primero.

Terrible y maravilloso a la vez, el ser no tenía un cuerpo definido, sino más bien, los contornos parecían desaparecer y reaparecer en distintos lugares. La oscuridad allí era tan profunda que ni siquiera Khando podía distinguir mucho más allá de un metro a la redonda.

La voz del antediluviano le llegó clara, pero era alienígena, totalmente extraña. Se comunicaba directamente a su mente. Tal era el poder del Sombrío.

- "Bienvenido, mi chiquillo" dijo el ser "he estado esperandote" Las sombras se movían cada vez con mayor velocidad, el cuerpo le pesaba. Un frío místico le sobrecogió.

Khando decidió realizar una reverencia, y hecho pies a la tierra "Mi señor" atinó a decir Khando, pero se forzó al silencio.

-“Tus servicios han sido muy apreciados pequeño,” continuó aquel ser “no creas que tus movimientos escapan de mis sombras” Lasombra calló por unos segundos, para darle más potencia a sus palabras “Nada escapa a mis sombras”

Khando asintió. Era mejor no tentar el increíble poder del antediluviano. “Tengo una nueva misión para ti, mi pequeño” Alrededor de Khando, las sombras se agitaban, “Paris se encuentra bajo el yugo de los Ventrue, pero mis informantes me indican que esto no será así por mucho tiempo más”

Khando no levantó la mirada. Ni hizo pregunta alguna. Todo lo que debía ser revelado, así sería.

“Ve ahora, y mantente en las sombras. Nadie debe conocer tu presencia hasta que sea el momento adecuado” Lasombra volvió a utilizar un tono paternal, lo que no necesariamente era muestra de afecto o interés.

Khando movió la cabeza en señal de aprobación “Así se hará” dijo antes de girar y abandonar la cámara presurosamente.

Sabía que debía hacer. Era momento de ponerse en marcha.




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