El que fuera refugio de la voz del clan capadocio y todo su sequito a sido arrasado por las cenizas. El acto ha sido a pleno día, dando a si fin a todos los rumores y leyendas que empezaban a aparecer desde su llegada meses atrás…y creando otras nuevas.
La enorme vivienda que acababa de ser reconstruida deja de esta manera, solo cenizas y pilares derrocados.
Del Primogénito y sacerdote desaparecido nadie sabe nada, aunque los rumores apuntan a que vaga nuevamente por los cementerios y calles de Paris en plena libertad como antaño.