View Full Version: Al servicio de su Majestad

Edad Oscura Paris > Las Orillas del Sena > Al servicio de su Majestad



Title: Al servicio de su Majestad
Description: 22-VI-1226


Monarca Salianna - February 9, 2008 11:26 AM (GMT)

Como cabía esperar, el lugar más sórdido de todo el Sena...

Friedrich se adentró en aquella taberna buscando encarecidamente al viejo gangrel, al menos su aspecto desdechado y la rudeza de su modales encajaban a la perfección en aquel antro, después de todo el viejo Frierich no se había acostumbrado a las delicatesen de Salianna y podía pasar inadvertido en aquel lugar.

Se acercó al tabernero y soltó unas monedas para pedir a cambio algo de brebaje, luego solró otras más para pillarlas con su mano antes de que el avaricioso camarero las tomase.

- Busco al lobo sonriente, ¿sabes donde está?

Después de pensarsélo dos veces hizo un gesto con su cabeza señalando una lejana mesa, el nórdico levantó su mano sonriendo, luego tomó el bebercio y se dirigió hacia donde le habían indicado.

- ¿Quien de vosotros es lobo sonriente?

Ardra McLyr - February 13, 2008 06:12 PM (GMT)
¿Quién diablos quiere saberlo?

Mclyr había visto entrar a aquel sujeto, calibrando sus movimientos así como su pose. No parecía desentonar demasiado con el ambiente general de la taberna, pero el gangrel no había sobrevivido durante tres siglos siendo confiado.

Cuando el norteño se puso a hablar con el posadero, McLyr hizo una seña a uno de los numerosos parroquianos de la taberna. Un tipo enjuto y nervudo de cabello rubio que respondía al nombre de Marcus. Éste se apresuró a levantarse y ponerse a charlar con unos cuantos de los allí reunidos, de manera que cuando aquel extraño se acercó a la mesa, cuatro de los matasietes le habían ganado ya la espalda, rozando dagas herrumbrosas y hachas de cabotaje mientras esperaban alguna señal por parte del rubio.

Ardra observaba la escena con satisfacción. Parecía que, después de todo, sus chicos habían mejorado un tanto. Aquellos andrajosos matones al menos ahora se comportaban como parte de un grupo medianamente organizado.


Monarca Salianna - February 23, 2008 07:22 PM (GMT)

Friedirch miró concienzudamente a quien le hablaba con una pasmosidad que quedó turbada cuando se percató de aquella encerrona. No le gustaba demadiado aquel lugar, aquellas gentes, de hecho no le gustaban mucho las gentes ni las ciudades, pero debía cumplir los designios de su señora y lejos de achantarse esputó orgullosamente su nombre.

- Friedrich

Sonrió desafiante para luego lanzar una mirara depredadora hacia quienes le habían rodeado mientras hablaba en voz alta.

- Hijo del bosque, decidle eso al lobo sonriente y él comprenderá.


Ardra McLyr - February 25, 2008 08:11 PM (GMT)
Una única mirada hacia Marcus el rubio fue la señal para que éste hiciera a un lado a los matones situados tras el callado recién llegado. Luego, sin necesidad de más gestos, uno de los matasietes sentados en la mesa cedió su lugar a Friederich. No tardaron en seguirlo el resto de los allí presentes, dejando solo al Bretón y a su huesped.

McLyr sonreía sin haber perdido la compostura, aunque se veía claramente que ahora dicha sonrisa no estaba exenta de alegría.

Comprendo y muy bien y te doy la bienvenida a este sucio antro.
Soy Ardra Lobo Sonriente McLyr, chiquillo de Brian Duff el mentiroso, de la estirpe de los Gangrel. Cuando era mortal me enfrenté a los hombres del norte en las costas de mi Bretaña natal, he corrido en la cacería salvaje junto a Arnulf el Godo en no menos de tres ocasiones. Y cacé a Acechabosques, mi hermano de sangre, cuando la bestia se adueñó de él allá en Germania.


El saludo ritual pocas veces era escuchado por aquellos ajenos al clan de las bestias, era una manera de relacionarse entre ellos y de describir las hazañas vividas.

Y bien, hermano, dime, ¿qué buscas de mi?

Monarca Salianna - March 19, 2008 06:29 PM (GMT)
Friedrich se acomodó como buenamente pudo, no era su lugar preferido, pero al ver que aquel era quien andaba buscando y como cambió la más que preocupante situación para el hijo del bosque atendió a relajarse para cumplir con su cometido.
Por supuesto, su currículo no era tan vanaglorioso como el de Arda y el tiempo apremiaba. Omitir una presentación en toda regla entre dos gangrel quedaría pospuesto para una ocasión mejor, bajo el cálido regazo de Selene, al amparo del bosque.

- Te saludo Ardra, como ya dije soy Friedrich y si estoy aquí es porque hay alguien que desea que realices un cometido especial.

No era alguien que se andara por las ramas precisamente.

- Aquella a quien sirvo, la Monarca Salianna, quiere que le hagas un pequeño favor.

Tampoco era muy discreto, de hecho quizás aquellas fueran las virtudes por las que su señora le enviase a aquella misión de convencer al viejo lobo sonriente.




Hosted for free by InvisionFree