Title: Caminando en pensamientos
Description: 22/6 (abierto a cualquier transeunte)
Manfred Von Hellstrich - January 30, 2008 12:31 AM (GMT)
La reunión con el príncipe había acabado... como siempre aunque salía vivo no terminaba de entender los pensamientos del gobernante, pero en este caso, en este día su mente se afligía mas…
te educaron para ser débil
Por que aquellas palabras dichas por alguien que no tenia ningún lazo le habían afectado tanto.. acaso inconscientemente se había engañado a si mismo, acaso en lo mas profundo de su ser aceptaba esa realidad…
Sus dudas se cernían sobre el jinete, así como la oscuridad que lo rodeaba parecía acecharlo cual depredador, ondulándose y retorciéndose en la noche…
Apaciguando los destellos que la luna dejaba caer entre las nubes de tormenta..
Selene guía mis pasos en este camino.. Selene dime si errado estoy..
Al finalizar una sonrisa, casi carcajada escapo de sus labio, haciendo que la montura se detuviera y con ella las armas rechinaran..
Selene…? Que demonios te pasa Manfred... Ya no esta... gozaste… tuvo su propósito..y su cometido.. Olvidara ya no regresara…
Podía ser que el asesino, se hubiera apegado a un alma... se hubiera encariñado con un ser, o tan solo era el reflejo de una necesidad, de una contención en el momento de la duda.
La oscuridad se esparció, formando un manto, un manto de incertidumbre un manto olvido… y en la penumbra del sinsentido, el caballero retomaba sus pasos con una sonrisa de satisfacción..
Maximo Constanza - January 30, 2008 01:05 AM (GMT)
Por casualidad, o causa del destino, Máximo recién salido de la nueva casa de Cecília se había dirigido en forma de sombra a recorrer la ciudad. Una urbe que amaba por encima de todo, bien casi de todo, pues había un único ser que albergaba su corazón. Y quería contemplar todos los recodos de París antes del día en que posiblemente, para bien o para mal, se decidiría todo.
A esas alturas de la noche una carcajada era facilmente audible, y más aun si iba acompañada del entrechocar de los aceros de un guerrero. Por curiosidad, más que por verdadero interés, el antiguo se dirigió hacia el lugar de los hechos. Y que sorpresa se llevaría al ver a Manfred, pues lo creía lejos de allí.
Lentamente las sombras cobraron forma, para dejar paso a la silueta de Máximo, ataviado con ropajes negros que hacían resaltar su marmóreo rostro.
- Bienvenido a París caballero.
La voz fue casi un susurro, pues aunque el jinete acababa de hacer ruido, a él no le interesaba que ciertas gentes se alertasen de sus presencia.
Manfred Von Hellstrich - January 30, 2008 10:13 AM (GMT)
Las riendas se tensaron, así como los músculos del vástago por instantes se fijaron, deteniendo el paso del corcel tras aquellas palabras
Instantes en silencio pasaron, mas aquella sádica sonrisa no había desaparecido de su rostro.
Tirando de las riendas del animal este giro, buscando al ejecutor de tales palabras, buscando al señor de la noche, hasta que sus ojos toparon con los de el, para luego realizar una tenue reverencia
Muchas gracias, Maese Constanza
Las riendas se liberaron ligeramente, dándole indicios al corcel de dirigirse hacia aquel ser. Unos pasos unos pasos nomás debía de moverse, pero en aquellos instantes en que el primer casco se separo del empedrado, la oscuridad se arremolino en los cielos, la sombría criatura se retiraba del presente despejándose los cielos que cubrían al cainita.
Los rayos de la luna comenzaban a iluminar la instancia, y a hacer mella sobre el vástago cuando descendió del corcel y acomodo sus ropaje entre ellos su capucha.
Con su rostro protegido de la claridad, mas sin ocultarlo relego una pequeña reverencia ante la voz del clan.
Todo un privilegio, todo una coincidencia maese el encontraos en esta noche, de mi retorno.
Había dos sitios en el itinerario del lasombra, uno era pasar por la iglesia, Helena y el abad deberían estar hambrientos ya luego de tanto tiempo y el otro era pasarse por St Germains, ha hacer lo que el señor de los lasombras de Paris, le había ganado de mano.
Maximo Constanza - January 30, 2008 01:10 PM (GMT)
El Antiguo se acercó al recién llegado y tendió la mano para recibirlo.
- Me alegra volver a veros por aquí, Manfred von Hellstrich. Es un placer teneros de vuelta.
Todo era verdad en las palabras del Lasombra. La llegada de uno de los suyos a la ciudad, tan solo podía ser un buen augurio, y mientras pensaba en ello Máximo sonrió levemente.
- ¿Como ha resultado vuestra misión? ¿Conseguisteis lo que andabais buscando?
Un primer tanteo, marcaría el ritmo de la recién iniciada conversación.
Manfred Von Hellstrich - January 30, 2008 09:52 PM (GMT)
Manfred tomo la mano, y luego realizo una reverencia a modo de protocolo
Ardua la tarea, y aun velo por aquellos compañeros caídos..
Verdad y mentira, las dos caras de la moneda, Maximo sería capaz de discernir cual de las dos era la mentira..
Y aun así, cuando los que fuimos mandados a condenarnos por nuestras acciones, regresamos, fuimos recibidos como hombres santos…
En un gesto de decepción se transformo la sonrisa sarcástica de Manfred, que luego volvió a aparecer.
Hace tiempo que dejamos de ser mortales, Señor Constanza, y aun asi siento que no terminare de comprende lo que alguna vez fuimos…
Poniéndose de lado, con un gesto invitando a máximo a caminar..
Si es posible Señor… me haría el honor de contarme que ha acontecido desde mi partida? Algún hecho de vital importancia? Alguna absurda ley de nuestro tirano gobernante?
(Edit.. acaso es por maximo.. que tantas lecturas tiene este post..:P jjaa extrañaba eso..:P)
Maximo Constanza - February 1, 2008 12:17 PM (GMT)
Ambos se dispusieron a caminar mientras seguían hablando, resguardados por la noche. Las primeras palabras del guerrero hicieron aparecer una sonrisa en el rostro del antiguo, para más tarde volver a sumirlo en la seriedad y decisión con su última pregunta.
- Muchas son las cosas que han ocurrido en París desde que partieras. Largo es el tiempo que necesitaría para contarte todo cuanto ha cambiado. Pero te explicaré algunos de los hechos más importantes, y dejaré para ti el reflexionar sobre ellos.
La conversación se dirigía a un igual, más que a un inferior, con la premisa del Primogénito de mantener un respeto mútuo, y potenciar la unidad del clan.
- Geoffrey hizo llegar un mensaje a todos los cainitas de la ciudad, para anunciar algunos cambios. Citando la debilidad, así como la incompetencia de Lord Vertzang, lo destituyó de su cargo de Escudo de París, para atribuírselo a su propia persona. Así que ahora mismo tenemos a un Príncipe cargado de poderes, pues cuenta con los rangos de su propia posición, de Escudo, y de Primogénito de su clan.
La voz del Lasombra cesó para que el que lo acompañaba pudiera pensar al respecto.
- En el mismo mensaje, con los poderes recientemente adquiridos, ordenaba a todos los cainitas de París a acudir a levas, con la amenaza de quien no lo hiciera sería destituido de sus cargos, o algo peor. Esto junto al trato que sigue dispensando nuestro señor a aquellos que lo visitan es lo que mejor habla en su favor en estos momentos.
El camino seguía, y por él ambos Lasombra. Máximo esperó a ver que tenía que decir Manfred sobre las recientes nuevas. Aunque la referencia a Geoffrey como "Tirano Gobernante" era algo que lo llenaba de esperanza en cuanto al guerrero.
Manfred Von Hellstrich - February 1, 2008 07:22 PM (GMT)
Atribuirse así mismo el cargo de Escudo, no lo veo como algo que perjudique a la ciudad, y más siendo el gobernante…el supuesto defensor de la ciudad
Aquellas palabras perdidas en el camino eran el principio de un pensamiento claro.
Ahora esto claramente sería favorable, si los lobos no estuvieran pateando la puerta de Paris, y si la iglesia no fuera un estorbo cada vez más importante…
Su mirada se dirigía a Máximo, mientras caminaba.
Un Ventrue de su calaña, con su experiencia y su determinación, tranquilamente es algo que yo pondría como Escudo, pues su palabra lo ata a sus acciones y procediendo del camino que tengo entendido que seguía, seguramente esto debe estarle jugando mas en contra de lo que imaginamos..
Su mirada volvía al frente. Obviamente, Dazbog debía estar pasando un mal momento, poco lo conocía pero no creería que el dragón huyera de sus responsabilidades y menos en una guerra, mas tarde pasaría por la torre a verlo, tal vez una mano le fuera de ayuda.. Y seguramente dicha carta no lo tendría de buen humor..
Con respecto al llamado… pues que os puedo decir, Señor Maximo. Ya es tiempo de eliminar un problema de la ciudad, y que mejor manera alguna de saber quiénes son los que habitan en ella por el simple hecho de habitar y quienes son aquellos que están dispuestos a arriesgar… aunque sea... para demostrar que se merecen su sitio en ella…
Recordemos… que no todas las guerras se ganan con los guerreros únicamente, se necesitan otros que dan un apoyo externo al combate..
Maximo Constanza - February 5, 2008 06:56 PM (GMT)
Las cosas no eran del mismo modo para el antiguo, que no tardó en negar con la cabeza mientras proseguían el camino.
- Hay parte de razón en lo que decís Manfred. Un Ventrue con experiencia y puño de hierro sería perfecto para el cargo de Escudo. Pero no así un cainita que tenga tanto poder concentrado. Nadie puede abarcar tanto sin olvidar las obligaciones de alguno de sus cargos. París necesita un Príncipe, una primogenitura, y un Escudo por separado. Distintos seres capaces de llevar a la perefección su cometido..
La pasión en sus palabras, parecía salida del discurso de un político romano, capaz de convencer de sus ideales, a cualquiera, mediante la oratoria.
- En cuanto a la llamada que a vos os parece tan a tiempo también tengo cosas que reprochar. Y precisamente todo tiene relación con el exceso de poder. Cierto es que conviene acabar con los problemas cuanto antes, cinluso antes de que lleguen a aparecer si es posible. Pero hay que abordarlos de forma consciente e inteligente. Sin duda muchos habrán acudido por el miedo que pueda provocar la pérdida de favor del Príncipe, y por los posibles cástigos mentados en la misiva. Pero quienes luchan por temor, perdidos en sus miedosas cavilaciones, no son tan efectivos como aquellos que luchan por si mismos. Cada uno en medida de sus posibilidades. Y no creo que esas sean las intenciones del Escudo. No dudo de su competencia, pero si de su capacidad de raciocinio en estos momentos.
El discurso de Máximo parecía formarse en la oscuridad, a medida que seguían caminando. Quizá se estuviera mostrándo demasiado sincero, quizá no.
Manfred Von Hellstrich - February 6, 2008 10:31 AM (GMT)
Manfred se mostraba pensativo en aquella caminata, el blasón que siempre intento mostrar de un ser sin preocupaciones parecía desmoronarse a cada paso a cada palabra dicha esa noche.
Sabia con mas que suficiencia la justificación del primogénito ante tal descontento, pues el mismo había luchado en mas batallas que muchos de los cainitas de la ciudad. Asi como también con uno que otro lobo que le había dejado durmiendo un buen tiempo. Y sabría de sobras que un choque frontal sin las armas ni lo guerreros adecuados terminaría en ríos de sangre
Entonces Señor Constanza…
Si vemos que quien nos dirige es falto de habilidad…
Que debemos hacer..?
EL silencio del lugar aumentaba, hasta el punto de que lo único audible eran los latidos del corcel
Oponernos..?
Abstenernos…?
O ser participes de tal inestabilidad..?
Destruir era fácil... los vampiros eran maestros en ese campo, pero el construir era una tarea diferente... algo peculiarmente extraño en su raza..
Maximo Constanza - February 8, 2008 01:10 AM (GMT)
Las preguntas de Manfred no pillaron al antiguo por sorpresa, que tras pensar unos instantes mientras seguían caminando en silencio, miró astutamente a su acompañante. París en estos momentos era algo totalmente inestable, y jamás se sabía en quien se podía confiar. No iba a jugar sus cartas destapadas una vez más. Demasiado lo había hecho últimamente.
- Antes de responderos, ya que no me gustaría condicionar vuestra respuesta, decidme que pensais que podemos... o debemos hacer. ¿Qué ideas sois capaz de barajr en vuestra mente? Sed sincero, y del mismo modo os responderé yo.