View Full Version: Noche de tentación

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Title: Noche de tentación
Description: La Plaza de Grève 21-6-1226


Cedric - January 29, 2008 04:07 PM (GMT)
Después de la visita a la Vox de los Toreador, al regresar a su casa Cédric mandó a su cochero llevarlo a la Plaza de Grève. Nada lo había guiado directamente allí, pero pensó que visitar el lugar donde se emplazaba el ayuntamiento de París, sería bueno para su carrera nobiliaria, que justo acababa de empezar. Visitar uno de los lugares más humildes de poder en la ciudad, le recordaría que todo debía empezarse por abajo.

Una vez allí descendió de su carruaje y se dedicó a contemplar la fachada del gran edificio que se hallaba ante él. Luego, lentamente, se dirigió hacia la pequeña iglesia que limitaba uno de los laterales de la Plaza. La hermita, de sombría piedra a esas horas de la noche, pugnaba por prevalecer ante la magnificencia de los grandes y sagrados monumentos parisinos que la eclipsaban. Quizá así pudiera sentirse el Ventrue. Como una pequeña pieza encima de un tablero governado por inmensos reyes y reinas. Pero lo importante era que aún había un lugar para él en dicho tablero, y ya era hora de que el Sol saliera de su eclipse centenario.

Katriana - January 30, 2008 08:52 AM (GMT)
Katriana se sentía inquieta esa noche y el calor húmedo procedente del rio no contribuía demasiado a serenarla. Molesta por no poder concentrarse en los importantes asuntos que la preocupaban decidió salir a pasear por la ciudad. El movimiento la ayudaría a centrar su mente.

Al contrario de lo que era su costumbre cogió una capa que la cubría por completo. Esta noche no deseaba atraer todas las miradas de la gente al pasar, únicamente pasear y distraer su mente. Tal vez podría cazar algo y de esa forma calmar su ansiedad por unas horas.

Sin un destino en mente empezó a caminar por las callejuelas de París. A pesar de hacer más de medio año que había regresado casi siempre había permanecido en las zonas más cercanas a su hogar. No había mucho que ver por los barrios más humildes de la ciudad... pero al menos así sería menos probable que se encontrara con alguien y podría pensar con mayor comodidad.

Sus pasos la llevaron hasta la Plaza de la Grève. El edificio del ayuntamiento se alzaba dominando la plaza y empequeñeciendo al resto de edificios pero Katriana no había venido a ver ese edificio sino la pequeña ermita que se encontraba en uno de los laterales de la plaza.

Empequeñecida por la altura de los edificios circundantes y por la edad, la pequeña ermita parecía encogerse cada vez más. Katriana la recordaba cuando destacaba sobre la plaza, varios siglos atrás y sonrió entristecida al ver como el tiempo la había tratado.

Concentrada en sus propios pensamientos no se percató de la presencia de Cedric y continuó paseando por las cercanías.

Chaundice - January 30, 2008 09:12 AM (GMT)
Las alas gris piedra de Chaundice se cerraron a su espalda al ver lo que acontecía en la calle bajo sus ojos. Se movía por los tejados de la zona investigando y aprendiendose el nuevo lugar de "trabajo".

Su cabezá se ladeó interesado por la escena que estaba desarroyandose entre los edifícios.

Quienes serían aquellas personas?... su porte noble delataba su posición, pero se decidií a escuchar con su agudo oido para aprender de las costumbres de Paris.

Cedric - January 30, 2008 01:22 PM (GMT)
Los leves pasos de la encapuchada, pues era imposible que un varón poseyera ese curvado cuerpo, alterarón los pensamientos del Ventrue. Girándose puso en juego una de sus tretas. Se dirigió con la agilidad de un felino justo por donde acababa de pasar la mujer, y mientras sacaba un precioso colgante de oro (Siempre había que estar preparado) de su bolsillo, se agachó como si lo tomara del suelo. Mientras se levantaba susurrópara no sobresaltar a la dama.

- Disculpad, misteriosa dama. Esperaó a que ella se volteara y tras clavarle su brillante mirada prosiguió. Creo que se os ha caído esto.

El tono era cálido y seductor, propio del que ha tenido una eternidad para practicarlo.
Lentamente cédric se acercó a la encapuchada.

Katriana - January 30, 2008 02:23 PM (GMT)
Las palabras de Cedric la sacaron de sus pensamientos y no pudo evitar un pequeño respingo de sorpresa.

Katriana se giró hacia la voz manteniendo el rostro parcialmente cubierto bajo la capa y observó el colgante que el joven sostenía. Por unos instantes no reconoció al ventrue ya que apenas si habían intercambiado algunas palabras corteses en alguna olvidada reunión años antes pero la combinación de esa cálida voz y esa sonrisa le hicieron recordarle.

- Creo que estáis errado, caballero. Ese hermoso colgante no me pertenece así que difícilmente se me puede haber caido.

Sentía curiosidad por saber que pretendía su consanguíneo con esa mentira así que prefirió no identificarse todavía, tal vez él no la reconociera...

Cedric - January 30, 2008 03:37 PM (GMT)
El juego seguía según lo planeado. La mujer le dedicaba su atención, y la conversación se había iniciado. Ahora tan solo se trataba de avivarla para que no se fundiera en la oscuridad nocturna.

- Perdonadme entonces, pues no era mi intención perturbar vuestros pasos sin motivo alguno. Más ahora que sabemos que no tiene propietario...Se acercó el colgante al cuello y una imagen algo estrafalaria fue el resultado, seguida de una mueca de desagrado. Y que yo no podría ponermelo aunque gustase, si quisiera mantener mi orgullo, aceptadlo como un presente creado por el destino para vos. Pues si nuestros caminos no se hubieran cruzado, posiblemente seguiría en el suelo, de donde lo acabo de recoger, y otros serían los que lo encontrasen.

Con unos lentos y gráciles pasos se acercó a la miterios mujer oculta bajo la capa para entregarle aquel presente.

Katriana - January 30, 2008 04:10 PM (GMT)
Katriana sonrió bajo la capucha... al parecer Cedric todavía no la había reconocido. Dudó si jugar un poco más con él manteniendo su identidad en secreto pero tal vez el caballero se sintiera engañado al descubrir la verdad... Tan sólo un poco más, pensó.

- Ya que lo planteáis de esa forma, no tengo más remedio que aceptar. ¿Seríais tan amable de colocarlo, vos?

La ventrue se giró dando la espalda a Cedric a la vez que con sus manos bajaba la capucha que la cubría dejando al descubierto sus negros cabellos y su níveo cuello para que éste pudiera colocar el colgante cómodamente.

Cedric - January 30, 2008 05:20 PM (GMT)
Algo activó las alarmas interiores de Cédric. Las mujeres en las noches parisinas no solían caminar solas, y menos aún se mostraban tan tranquilas y dispuestas ante completos desconocidos. Entonces aquella melena azabache, en conjunción con el esbelto cuerpo que se insinuaba bajo la capa, y ese níveo cuello... Los pensamientos corrieron veloces, pues era imposible olvidar una belleza igual. Por un momento dudó, pero fue tan solo un breve insante, tras el cual se acercó y descubriendo el cuello de la dama le abrochó el colgante con un ligero contacto en la piel para verificar sus sospechas. En efecto estaba fría. Ya no había duda, tan solo faltaba verle el rostro.

Una vez colocada la joya, permaneció detrás de ella y acercando su boca al oído de la dama, mientras la agarraba suavemente por los brazos, susurro con tentadora voz.

- Deberíais andar con más cuidado al caer la noche, alguien podría morderos.

Por unos momentos sus palabras resultaron tentadoras para él mismo, amenazándo a su mente con sucumbir a los deseos que acababa de transmitir. Ganando el reto, gracias a su voluntad, apartó levemente el rostro que casi estaba sobre el cuello de la mujer.

Chaundice - January 30, 2008 10:19 PM (GMT)
La enorme gárgola se mantuvo agazapada entre los pilares y estatuas del tejado. Sus excepcionales sentidos escuchaban la superflua conversación entre la pareja.

Era extraña la forma de comportarse de los dos, y aunque Chaundice no era un experto en la etiqueta o en el flirteo, sabía que había cosas peculiares. Parecían nobles pero iban solos, parecía un encuantro casual... y no lo era.

Hubiese dejado atras a la pareja, pero la curiosidad mato al gato... un gato de piel petrea de cuatrocientos quilos de peso.

Katriana - January 31, 2008 08:15 AM (GMT)
Katriana permaneció inmóvil mientras el caballero ajustaba el colgante e incluso cuando la rodeó con los brazos y acercó su rostro al suyo y no fue hasta que escuchó sus palabras que mostró una respuesta en forma de suave risa:

- Sí, creo que esa ha estado a punto de ser vuestra intención, verdad mi querido Cedric?

Moviéndose con suavidad se giró hasta quedar de frente al ventrue, con sus rostros a escasa distancia, todavía rodeada por sus brazos.

- Pero vos también deberíais vigilar. Hay peligros en la noche que podrían atreverse a morder a un noble caballero como vos...

Chaundice - January 31, 2008 10:30 AM (GMT)
El impacto fue terrible, piedra sobre piedra, trozos del adoquinado saltaron por los aires en una onda expansiva hueca. Chaundice dio un paso adelante y rugió cual león ante Cedric, intentando apartarlo de la Dama sin causarle daño.

Ante la pareja, un ser hecho de piedra oscura, con protuberantes salientes ominosos, dos alas coriáceas a la espalda y una cornamenta digna del mayor de los diablos, hizo acto de presencia. Si se hubiese erguido, alcanzaría fácilmente los dos metros de altura, y su cuerpo, duro como la roca, le daba un peso próximo a la media tonelada.

Había observado desde las alturas el aproximarse del "noble" hacia el cuello de la Dama y su instinto le hizo buscar en su pecho. Su extraordinario oído no escuchó el latir de su corazón y entonces supo que la mujer estaba en peligro.

Su alma creyente y su pasado como señor de una manada, empujaron a la noble y honorable gárgola a saltar desde la azotea... casi sin planear para caer junto a la pareja...

Sus ojos eran dos líneas que mostraban furia y deseo de sangre. Pero todo era una máscara para asustar, si eso era posible al Ventrue.


Katriana - January 31, 2008 11:15 AM (GMT)
Katriana retrocedió asustada ante la aparición de la enorme mole de piedra recién "caída" del cielo. Su cuerpo reaccionó con rapidez buscando pegarse a la pared de la cercana iglesia para tener la espalda protegida. No sabía que podía ser ese enorme ser que les había atacado y aunque carecía de habilidades en el combate, eso no quería decir que no pudiera defenderse en caso de ser necesario.

Pero el "monstruo" parecía no decidirse a atacar y cuando lo examinó con detenimiento se dio cuenta de que no se trataba de un demonio de piedra como había creído en un primer momento sino de algún tipo de extraña criatura que parecía intentar protegerla con sus gestos.

Sin saber que hacer esperó unos segundos observando la reacción de su acompañante y de la gárgola, dispuesta a intervenir si la situación así lo requería.

..................

[Fdi: he interpretado que mi personaje no reconocía a Chaundice como una gárgola y que probablemente ni siquiera sabía de la existencia de esas criaturas... pero vaya, que si la existencia de las gárgolas es conocida haced ver que con el susto no la he reconocido y listos...]

Cedric - January 31, 2008 03:45 PM (GMT)
Todo estaba resultando perfecto... Hasta la aparición del monstruo. Por unos momentos Cédric estuvo a punto de recurrir a los poderes de la sangre, mientras la vitae hinchaba sus músculos, que lo enaltecerían, reduciendo a aquel ser a un mero peón gustoso de cumplir todos sus deseos, pero algo llamó su atención. Si realmente aquel ser hubiera querido hacerle daño, posiblemente ya se lo habría hecho. Por si acaso se mantendría a la defensiva, presto para reaccionar ante cualquier movimiento del ser.

Las miradas se cruzaron. La ferocidad que la carga emocional de Chaundice transmitía a través de sus ojos hubiese sido aplastante de no ser por la poderosa voluntad de Cédric. Que a su vez mostró la más intimidadora de sus miradas. Los ojos esmeralda relampaguearon con el brillo de las estrellas y la ira que crecía en el interior del vampiro por aquella interrupción. Así demostraría que podía ser el más casismático conversador, al tiempo que el peor de los enemigos.
La voz salió profunda, ribeteada de agresividad.

- ¿Quién eres, y qué haces aquí?

Las palabras no iban cargadas con el poder de la Dominación tan característica de su sangre, pero aún y así resultaban persuasivas.


FDI:Yo tampoco sé nada de las gárgolas así que por el momento me lo tomo de esta forma :P (maldito entrometido, ahora que la cosa se ponía interesante jejeje)

Chaundice - January 31, 2008 09:39 PM (GMT)
El monstruo observó al Ventrue a los ojos, descubriendo en ellos algo poderoso. Quizá la presa era demasiado grande para el, pero la gárgola siempre había sido una herramienta... y el objetivo era lo fundamental.

Se movió de forma felina rodeando a su presa, asegurando que su pesado cuerpo quedaba poco a poco entre el hombre y la mujer.

Para ella fueron las primeras palabras.

- Quedaos tras de mi, las apariencias engañan mi Señora, el es el verdadero monstruo aquí... . - La voz sono profunda y extrañamente culta, con un acento dificil de localizar, pero claramente del este.

Luego se centró en Cedric.

- Soy el Señor de los Cielos de Paris y he decidido detenerte. La Dama queda bajo mi protección... . - El tono era serio, pero poco amenazante. No deseaba entrar en combate con nadie, pues si su Señor lo descubría, el castigo sería terrible.


Cedric - February 1, 2008 11:19 AM (GMT)
Ante los movimientos de aquel ser Cédric también balanceo manteniendo las distancias. Las nociones de combate que tenía le incitaron a hacerlo, a moverse al son de los movimientos de su adversario. Entonces el monstruo habló para dirigirse a Katriana. Todo empezaba a cuadrar en la mente del Ventrue. La mujer aparecía a ojos de la Gárgola como una dama indefensa, cosa que no pudo menos que avivar una sonrisa en el rostro del caballero. Cuando supiera la verdad las tornas cambiarían.
Cédric hizo ademán de relajarse para que el monstruo no se sintiera agredido.

- Oh, Señor de los cielos de París. Lamento parecer un monstruo a vuestra mirada, pues tal cosa no soy. Podríais juzgarme de depredador, más no creo serlo más que la dama a quien intentais proteger. Así que quizá debierais reconsiderar vuestras acciones y admitir vuestra confusión en este desdichado encuentro, que a buen parecer antes de que llegarais iba por buen camino.

Katriana - February 1, 2008 11:48 AM (GMT)
Las palabras del monstruoso ser tomaron por sorpresa a Katriana... Resultaba una situación inverosimil: un monstruo que la consideraba un damisela desprotegida y que pretendía defenderla de un amigo...

Moviéndose con cuidado hasta quedar frente a la gárgola pero manteniendo una cierta distancia con el enorme ser le habló con voz tranquila:

- Os agradezco vuestra ayuda pero a pesar de lo que os pueda parecer este caballero no me quiere ningún mal. Ambos nos conocemos de hace tiempo y puedo aseguraros que no me encuentro desprotegida de aquellos que son como él... puesto que su condición es la misma que la mia. Espero que eso no sea un problema para vos...

Con calma y sin hacer movimientos bruscos fue moviéndose para situarse más cerca de Cedric.

No sabía que pensar de ese autodenominado Señor de los Cielos de París pero no parecía una criatura hostil y no podía menos que tenerle una cierta simpatía por haberla querido defender.

- Mi nombre es lady Katriana. Encantada de conoceros, Señor de los Cielos.

Chaundice - February 1, 2008 10:47 PM (GMT)
La bestia se sintió sola y estúpida por un momento. Su agudo oído escucho en el pecho de la hermosa mujer descubriendo la verdad de sus palabras. Luego observó a los ojos a los dos y entonces cambió su pose ofensiva haciendo una reverencia.

- Pido disculpas pues por la intromisión, me cegó la apariencia y mi deseo de servir. - Dijo mirando al suelo. - Mi nombre es Chaundice y les pido disculpas por lo sucedido.

Luego se alzó, y en el gesto lo vieron cambiar de forma increíble. Al estar erguido, su forma era la de un pálido monje, enjuto y de ojos oscuros. Vestía ropas raídas que usaban los franciscanos.

Cedric - February 2, 2008 01:47 PM (GMT)
Al fín todo se aclaraba. Por unos momentos la mole había hecho ensombrecer el ánimo del Ventrue que creía que debería hacerle frente... y no sabía como habría podido hacerlo. Por suerte ya no debería enfrentarse a tal problema.

Aprovechando que Chaundice bajaba la mirada, dirigió sus penetrantes ojos a Katriana, para anunciarle con un brillo tentador, que su encuentro proseguiría en otro momento. Que no olvidaba la cercanía de su voluptuoso cuerpo, ni la proximidad a la que se habían encontrado sus rostros. Después se dirigió a la arrepentida Gárgola.

- Mi nombre es Cédric Liens, del clan Ventrue. No os preocupeis más de lo debido, amigo. Pocas cosas son las que no pueden solucionarse en este mundo, y esta no es precisamente una de ellas.

Como si de la más normal familiaridad con aquel ser gozase, posó un brazo sobre su hombro para despreocuparlo. Siempre podía sacarse algo bueno de un amigo de ese decomunal tamaño, además quizá fuera un buen tipo.

Katriana - February 4, 2008 02:51 PM (GMT)
Un suspiro de alivio salió de los labios de la ventrue. Aunque creía ser capaz de defenderse incluso de un ser como la gárgola, no le agradaba el combate y haber arreglado la situación la alivió sobremanera. Observó el cambio de aspecto de la gárgola y dedujo, equivocadamente, que debía tratarse de un nuevo nosferatu o tal vez de un malkavian o un assamitah a los que no había conocido todavía.

- Encantada de conoceros, maese Chaundice. Permitidme que me presente adecuadamente. Soy Lady Katriana de ventrue, condesa de Girona. Os agradezco vuestra amabilidad a pesar de que no haya sido necesaria. En estos tiempos que corren es bueno saber que una dama puede pasear segura por la ciudad.

Katriana observó la penetrante mirada de Cedric y por un instante sus verdes ojos transmitieron un sentimiento de igual intensidad al ventrue. Su encuentro había quedado interrumpido pero con esa mirada ambos habían marcado su deseo de retomarlo más adelante.

Katriana devolvió su atención a Chaundice para continuar dirigiéndose a ella:

- ¿Hace mucho que habéis llegado a la ciudad? Creo que todavía no nos habíamos visto. No creo que hubiera olvidado a alguien tan impresionante como vos.

Chaundice - February 6, 2008 09:53 AM (GMT)
"Impresionante" no era la forma en que Chaundice se hubiese descrito nunca. Quizás terrorífico o feo hubiesen estado a la altura de su propia forma de describirse.

- Soys muy amable con vuestras palabras Maese Cedric, teniendo en cuenta que quizá he destruido lo que se estaba forjando esta noche. Y Vos Lady Katriana, me halagáis al considerarme algo más que un monstruo en la noche. Solo soy un perro guardián... .

- Habito en esta Ciudad tan hermosa desde hace casi una década... pero mi posición para con mi Amo me impide tener contactos de este tipo. Por lo que les agradecería que no hablaran de mi a nadie, pues me podría costar la existencia.

Katriana - February 6, 2008 11:59 AM (GMT)
Las palabras de Chaundice descolocaron un poco a Katriana. Un perro guardián, su Amo... no acababa de tener sentido para ella hasta que se dio cuenta de que tal vez si nada tenía sentido era porque había partido de una suposición equivocada... tal vez no se trataba de un vástago tal y como había supuesto, sino de alguna otra cosa... Pero ¿de qué?

La única forma de averiguarlo parecía ser seguir hablando con él.

- No creo yo que seáis un monstruo ni un perro guardián. Sois una criatura instruida y educada y se ve claramente que sois capaz de pensar por vos mismo y de intentar ayudar a aquellos a quienes consideráis que lo necesitan. Y eso, no es propio de un monstruo.


Ya más tranquila se acercó a la gárgola para continuar la conversación de forma más íntima.

- Desconozco quien es ese amo del que habláis, pero os aseguro que no será de mis labios de donde salgan palabras que os puedan causar perjuicio. Y si creéis que mi ayuda os puede ser de utilidad para tratar con él no dudéis en solicitármela pues a pesar de que vuestra ayuda no ha sido necesaria esta noche, ha sido ofrecida libremente y por ello me considero en deuda con vos.

Cedric - February 8, 2008 02:01 AM (GMT)
La pareja Ventrue acunaba mimosamente a la Gárgola como si de uns er indefenso se tratara. Quizá por beneficio propio, quizá por verdadera comprensión, o quizá por lástima. En esos momentos era dificil discernir el motivo, pero lo importante del aquí y el ahora era que eso estaba sucediendo. Al tiempo ya le llegaría la hora de jugar sus cartas.

- Nos os preocupeis por aquello que pensais haber roto, pues nada ha ocurrido. Además debo decir, que en vuestra situación yo hubiera actuado de igual modo. Teneis madera de caballero.

Con su último comentario se quedó tan ancho, como si él pudiera hablar sobre el tema.

Chaundice - February 8, 2008 09:26 AM (GMT)
Chaundice agradeció las palabras de los Ventrue, en su nuevo aspecto el aura monstruosa desaparecía y era más fácil tratar con el.

- Si soy instruido o sabio, si así fuese, se lo debo a mi Amo... que en mi renacimiento creyó oportuno que lo fuese. Y no creo que vuestras palabras sirviesen para aplacar su ira cuando se desata. Pocos son los que saben lo terrible que puede se Lord Goratrix y sobrevivir a ese encuentro.

La Gárgola hizo una inclinación de la cabeza.

- Debo marchar, los ojos de mi Señor podrían estar observándonos. - Y la verdad es que parecía preocupado.

Katriana - February 8, 2008 10:34 AM (GMT)
Goratrix.... así que se trataba de un tremere... o de alguna de sus extrañas creaciones... Los tremere que había conocido en París no se ajustaban mucho a los "stándares" de su clan: Eradriel, Nicholas... pero por lo que tenía entendido el antiguo líder de los usurpadores en la ciuad era el prototipo del hechicero confabulador y peligroso.

- En ese caso no os entretendremos más. Aunque he conocido a varios de los tremere que habitan París no he podido gozar del placer de un encuentro con lord Goratrix ,pero su fama le precede y no me gustaría que este agradable encuentro os pudiera comportar problemas. A pesar de ello mi oferta de ayuda sigue en pie. Si no la creéis oportuna para este menester, utilizadla cuando os sea necesaria. Podréis encontrarme en mi mansión de la Ile de la cité donde seréis bienvenido siempre que lo deseéis.

Cedric - February 8, 2008 07:20 PM (GMT)
Así que los rumores eran ciertos, y los Tremere eran capaces de crear seres totalmente serviles... y poderosos. Era bueno saberlo. Llegado el momento los usurpadores serían un buen grupo por el cual decantarse si las cosas se ponían feas.

- En tal caso, no os demoreis, y quizá podamos compartir más momentos en el futuro. Si alguna vez necesitais una palabra amiga buscad en el barrio de la isla, reconocereis mi mansión por una gran balconada en su piso superior.

Finalmente, antes de que Chaundice partiera, cédric susurró:

- Hasta la visa Señor de los cielos de PArís.

Chaundice - February 10, 2008 12:53 PM (GMT)
Tras la reverencia de rigor, el monje simplemente se desvaneció en al aire de la noche.

Gracias a sus terribles Garras, Chaundice no tardó en estar otra vez sobre alguno de los tejados que circundaban el lugar. Tenía una misión y no debía de olvidarla o su Señor entraría en cólera y al indagar en su mente descubriría aquel encuentro.

Cedric - February 12, 2008 05:28 PM (GMT)
Cuando la Gárgola hubo abandonado el escenario, dejando a la pareja sola y a sus anchas de nuevo, Cédric no dudó ni un instante en sus movimientos. Con la gracilidad de un felino tomó a Katriana por la cintura y la estrechó contra su cuerpo, dejando escasa distancia entre sus rostros.

- Creo que nos habíamos quedado aquí, y no soy alguien a quien guste dejar las cosas a medias.

Una seductora sonrisa acompañó el brillo de aquellos ojos brujos.

- Creo que estabais intentando decirme algo.

Ya habría tiempo de hablar de señores de los cielos y seres mitológicos. La noche no era tan larga como a los cainitas gustaría, pero el Ventrue sabría aprovecharla, pues aun quedaban unas cuantas horas antes del amanecer.

Katriana - February 13, 2008 10:41 PM (GMT)
Katriana observó como el monje se desvanecía ante sus ojos sin avisar... parecía claro que dominaba los poderes de la ofuscación lo cual hacía que la duda sobre si en algún momento había ofrecido su verdadero aspecto siguiera en la mente de Katriana.

- Hasta la vista - dijo Katriana a la noche

Pero las dudas sobre el verdadero aspecto de Chaundice quedaron apagadas rápidamente gracias al movimiento de Cédric. Katriana se dejó llevar por el movimiento del ventrue y mantuvo su rostro cercano al de él, con sus pupilas aguamarina clavándose en las del caballero. No era mujer que retrocediera ante una tentación sino que más bien se dejaba arrastrar por ellas.

Con un lento movimiento movió una de sus manos acariciando el brazo que le rodeaba la cintura hasta situarla sobre el hombro de Cédric:

- Sí, creo que nos habíamos quedado más o menos aquí, pero soy incapaz de recordar que es lo que pretendía deciros... tal vez, es que ya no resulte tan importante...

Cedric - February 14, 2008 05:19 PM (GMT)
La mención a la perdida de importancia de las palabras hizo aflorar una sonrisa seductora en el Ventrue, que enseguida se dispuso a replicar.

- Si lo que ibais a decir carece de importancia, tal vez debamos centrarnos en los hechos que nos ocupaban. El silencio se hizo tenso y divertido al tiempo. Aunque la verdad es que podría quedarme así, quieto hasta el amanecer, perdiendome en la inmensidad de vuestros ojos, y de vuestra tentadora belleza. Además, aunque el contacto entre nuestros cuerpos sea capaz de encender mi sangre, y pudiera llevarme a realizar ciertos actos... soy un caballero, y como tal me veo obligado a decir: Las damas primero.

El pícaro ensombreció al señor, y la noche se llenó de ilusorias tentaciones reflejadas en los ojos de ambos.




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