View Full Version: Escuchando a la nueva Voz

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Title: Escuchando a la nueva Voz
Description: 22/6/1226 - Privado Domenico - Katriana


Katriana - January 23, 2008 12:24 PM (GMT)
Con la llegada del estío las noches se habían convertido en un hervidero de gente que intentaba aprovechar el suave frescor que el Sena dejaba a su paso por París. Damas y caballeros paseaban por sus orillas mientras que las calles de la ciudad se llenaban de los mortales e inmortales que aprovechaban para llevar a cabo sus asuntos cuando la luna reinaba en los cielos.

Esa noche, como tantas otras, las puertas de la mansión de la condesa de Girona se abrieron y su carruaje salió a la noche parisina. En esta ocasión el viaje fue corto, puesto que se detuvo pocas calles más allá frente a la mansión del artista italiano recién llegado a la ciudad.

Katriana bajó de su carruaje apoyándose en la mano que le ofrecía su ayuda de cámara. Con paso ágil y sin hacer gesto de haber percibido el momentáneo revuelo e intercambio de miradas que su aspecto había generado en los parisinos con los que se cruzó se dirigió hacia las puertas de la mansión de la nueva Voz de los Toreador donde estaban esperándola.

Domenico Augusto Astratzzi - January 23, 2008 02:29 PM (GMT)
Un mayordormo se acerco al carruaje de la dama.

- Lady Katriana, le estabamos esperando por favor seguidme, el señor le espera en la sala de la chimenea.

El mayordomo guio a la dama por diferentes pasillos y grandes salas y salones, hasta llegar a unas puertas que parecian cerradas. Las habiataciones pasadas tenian un toque entre parisino y veneciano, con algunas obras de pintores y escultores ilustres de la epoca.

Despues pico a la puerta y des de dentro se escucho una voz que los hacia pasar, el mayodormo abrio la puerta. La sala donde se encontraban era impresionante, una gran biblioteca que estaba empotrada en todas las paredes de la sala, con una mesa para unos 12 comensales y despues una mesillade ajedrez al otro lado de la sala, enfrente de la puerta una chimenea, con dos butacas enfrente de ella, y un perro durmiendo tranquilamente en una pequeña alfombra delante del fuego.

Entonces de unos de los butacones se levanto Domenico vestido con traje de noche de la moda parisina, hizo una leve señal al servicio para que abandonara la sala y asi lo hizo.

- Bienvenida a mi casa, Lady Katriana de Ventrue. Enchanté. Despues hizo una leve reverencia y beso la mano de la vampiresa. Por favor sentaros al lado del fue, es una forma de recordar aquellos momentos de mortales. Decidme que deseais de este Toreador, una dama como vos?

Katriana - January 23, 2008 02:53 PM (GMT)
Katriana siguió al mayordomo al interior de la mansión sin hacer comentario alguno. No sabía casi nada de éste recién llegado y el hecho de que su llegada a la ciudad hubiera sucedido casi a la vez que la muerte de su querido Goibniu no era algo que le gustara especialmente.

Pero ninguna de sus preocupaciones se notaba en su porte ni en su mirada ya que largos años moviéndose entre cortesanos la habían enseñado bien.

La imagen de la biblioteca con el fuego ardiendo y el señor del lugar sentado ante él resultaba de una innegable belleza plástica y cómo buena hedonista disfrutó de ella aunque pensó que tal vez el mantener el fuego encendido durante una noche del mes de junio no fuera precisamente algo muy común.

Katriana depositó la fina capa de muselina que cubría sus hombros y su cabello sobre una de las sillas dejando a la vista el vestido de fino lino blanco que contrastaba con sus oscuros cabellos. Los hombros y el cuello al descubierto de la ventrue podrían resultar algo excesivos para la temperatura todavía no muy cálida de París pero no desentonaban con el aspecto ardiente del que ella hacía gala.

Observó al toreador levantarse y acercarse hacia ella y respondió con una adecuada reverencia sonriendo seductoramente ante el besamanos del veneciano.

- Os agradezco la deferencia de haberme recibido tan rápidamente - el cálido acento de la ventrue parecía acariciar los oídos del toreador.

Con gesto lánguido acercó las manos en dirección al fuego permitiendo que su calor se repartiera por sus fríos dedos dotándolos de una apariencia de vida. Tras unos segundos se volvió hacia el toreador que pudo apreciar un brillo cálido tras sus ojos esmeralda.

- Tendréis que permitirme la veleidad de haceros perder algo de vuestro escaso tiempo con mi persona pero no podía permitirme el no felicitaros personalmente por vuestro nuevo cargo en nuestra querida ciudad. Creo que al igual que muchos otros vástagos me sorprendió vuestra elección como Voz de los Toreador pero estoy segura de que nuestro señor Geoffrey eligió al más adecuado para el cargo.

Domenico Augusto Astratzzi - January 28, 2008 10:06 AM (GMT)
El cainita sonrio mientras observaba a la dama.

- Me halagais, bella Katriana, por que no nos sentamos y hablamos tranquilamente sobre lo que vos deseeis. Su visita ciertamente ha sido inesperada, pero nunca se puede rechazar una visita del clan Ventrue.

Despues ayudo a sentarse a la dama, mientras movia un poco su sillon, para encararse algo mas a la dama.

El perro al ver eso levanto tranquilamente la cabeza, observar a su amo, luego se levanto un poco y se acurruco en un lugar mas cercano a Domenico, el cual acaricia tranquilamente la cabeza.

- Y bien, que deseais saber de la nueva Voz de los toreadores?

Katriana - January 28, 2008 11:32 AM (GMT)
Katriana tomó asiento en el sillón que el toreador le ofreció frente al fuego observando los movimientos de la mascota de Domenico y escuchando las palabras del artista.

- ¿Qué deseo saber? - la ventrue pareció pensar su respuesta durante unos instantes hasta contestar con voz juguetona - Todo... me gustaría saberlo todo sobre vos.

Los ojos de la ventrue se clavaron durante unos segundos en los del toreador hasta que una sonrisa pícara asomó a sus carnosos labios dando un tono más liviano a sus anteriores palabras.

- Soy una mujer muy curiosa y me encantaría conocer más sobre vos. Me han dicho que habéis viajado desde los reinos italianos y que sois un artista excepcional. Me encantaría ver vuestro arte... si no os resulta una molestia enseñárselo a esta dama, por supuesto...

Domenico Augusto Astratzzi - February 3, 2008 05:35 PM (GMT)
Domenico sonrio al ver la mirada de la ventrue, sabia que esas miradas eran peligrosas, pero esperaba que no le sucediera nada.

- Hace poco que llegue del reino de Venecia, decidi venir hasta aqui para acrecentar aun mas mi arte e influenciarme de una ciudad como esta. Sera un placer enseñaros mi estudio alli podreios observar mis ultimas obras. Espero que sean de su agrado. Pero antes de nada deseas beber algo?

Despues descorcho una de las botellas y empezo a vertir vitae en una de las copas a la espera de la respuesta de la ventrue.

- Decidme Lady Katriana, de todas las artes plasticas que existen cuales con aquellas que mas os gustan?

Katriana - February 4, 2008 02:31 PM (GMT)
La ventrue siguió el juego cortesano del toreador. Se notaba que su clan era un experto en esos temas y que por mucho que Domenico fuera un artista también dominaba las sutilezas de la corte... lo cual era algo que agradaba a Katriana.

- Os agradezco vuestra amabilidad. Nada me gustaría más que poder admirar vuestras obras de las que a pesar del poco tiempo que lleváis en la ciudad ya me han llegado rumores sobre su excelencia.

Katriana asintió ante la oferta del toreador y cogió la copa que este le ofreció. Delicadamente tomó un cortísimo sorbo de la vitae allí servida. No deseaba ofender a su interlocutor rechazando su hospitalidad, pero la sangre ventrue era muy exigente con la vitae y era probable que no tolerara demasiado bien la vitae ofrecida...

- Mi arte preferida... me sería difícil escoger una sola. Me agrada mucho escuchar música. Me relaja y me permite transportarme hacia otros lugares y tiempos. También me agrada la escultura pero en estos tiempos prolifera demasiado la iconografía eclesiástica y, espero que no os moleste que os lo diga, pero no soy una mujer de iglesia, precisamente... - Katriana se quedó pensativa durante unos segundos antes de continuar- Supongo que si tuviera que quedarme con un solo arte elegiría la pintura. Al igual que la música me transporta a otros lugares pero me llena de una forma diferente... más completa...

Domenico Augusto Astratzzi - February 5, 2008 12:41 PM (GMT)
Domenico se levanto y ofrecio su mano para ayudar a levantar a la mano, para luego ofrecerle el brazo para caminar.

- Bien mi señora espero que les guste mis obras, tanto las que he podido realizar aqui en Paris, como algunas de que me traje de Venecia.

Empezaron a volver a pasar por las salas que antes Katriana habia caminado acompañada del servicio, una evz fuera se dirigieron a una ala exterior de la mansion, y que parecia una de las caballerizas.

- Bien aqui es, espero que sean de su agrado.

La sala estaba llena de obras, tanto de pintura como de escultura, era todas magnificas con un cariño increible, parecia que en cada obra el artista hubiese dejado algo de su alma.

Entre las obras habia un cuadro fascinante, era un retrato de la monarca Salianna con la catedral detras de ella, el cuadro era increible parecia incluso la la monarca estuviera viva, y sobre las esculturas habia una obra magnifica, era un estatua del antiguo primogeinto Toreador con una sobrevesta con el simbolo toreador en el pecho.

Despues muchos cuadros de venecia, y algun que otro autoretrato adornaban la estancia, pero tambien habai muchos cuadros inacabados.

Katriana - February 5, 2008 01:27 PM (GMT)
Katriana acompañó al toreador hacia su taller. Realmente las obras que éste le mostró demostraban su arte. Todas ellas eran fascinantes por uno u otro motivo y permitían perderse en los pequeños detalles y en los finos trazos que las adornaban.

- Realmente son unas obras magníficas. Dignas de la fama que os precede...

Y entonces vio el cuadro de la monarca. Salianna, rodeada de todo el esplendor de Notre Damme... una obra tan perfecta que casi parecía que la toreador estuviera presente en persona. El desprecio hacia la matusalén se pudo ver tan sólo durante unos instantes en los ojos de la ventrue que no hizo comentario alguno sobre ese cuadro, sin duda una obra maestra de Domenico.

Por suerte, sus ojos se dirigieron hacia la escultura que representaba a Maxence. Sus pies la llevaron hasta él y unas lágrimas asomaron a la comisura de sus ojos. Durante años ambos habían sido grandes amigos y habían compartido muchas noches. Aunque los últimos años se habían interpuesto entre ellos su muerte le había dejado un regusto amargo y doloroso y observando esa escultura parecía realmente que su viejo amigo estuviera a punto de moverse y entablar conversación con ellos.

- Es... realmente espléndida - Las manos de la ventrue se adelantaron hasta rozar las manos de la escultura.

Con una dolorosa sonrisa en los labios se giró hacia Domenico mientras sus manos seguían tocando las del Maxence de piedra:

- ¿Qué tenéis pensado hacer con esta obra?




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