Title: La fête (Celebración en la Mansión de Salianna)
Description: 27 de Junio de 1226
Cecilia - January 18, 2008 12:46 PM (GMT)
La Mansión estaba muy bien iluminada aquella noche. La entrada estaba preparada para recibir a los carruajes que estaban por llegar, pues una serie de mayordomos y gente del servicio estaba preparado cual ejercito Real.
Las últimas órdenes habían sido dadas y Cecília observaba como todo el personal se movía como abejas laboriosas.
La fiesta sería en los jardines de atrás, los invitados serían recibidos por ella y acomodados como deseasen para poder disfrutar de la compañía de la poderosa Toreador.
La lista de los invitados seguía siendo un misterio para ella, pero esperaba la llegada del príncipe de Paris... por ejemplo. O de su Señor Don Máximo... al igual que de su odiado hermano, segador de la ciudad.
Muchos misterios había querido mantener Salianna, comprensible pues cuando un secreto lo saben dos personas... ya no es un secreto.
Y con estos pensamientos, la Lasombra se aproximó a las grandes puertas que daban a la entrada para ver si llegaban los primeros invitados.
Maximo Constanza - January 18, 2008 02:07 PM (GMT)
Por fín la noche había llegado. El sueño de Máximo durante el día había sido largo e intranquilo, quizá nervioso por la gran celebración, quizá tenso por lo que allí pudiera acontecer, pues no contaba ver a Geoffrey hasta la noche en que todo se decidiría. Sería un duro trámite que debería pasar.
Por un momento maldijo a Salianna por hacerle pasar por eso, pero ya nada dependía de él, tenía la obligación de asistir a la celebración, con muchas de sus cartas encima de la mesa. Tan solo esperaba que los ases que mantenía guardados resultaran de utilidad a su debido tiempo.
Recién entrada la noche, el Lasombra partió de St. Germain en dirección a la mansión de la Monarca. los ropajes negros con que iba ataviado concordaban perfectamente tanto con el color del carruaje, de los caballos que lo tiraba, y del pequeño cofre que llevaba en sus manos. Porsupuesto, un presente para la anfitriona.
De esta guisa llego el magistri a su destino, y tras ser recibido por los criados del lugar esperó a que algún otro sirviente, o incluso uno de sus apoyos más firmes en esa fecha: Cecília, aparecieran para guiarlo por la mansión.
La idea que corría por la mente de Máximo era que si llegaba antes que Geoffrey, tendría tiempo de hacer balance de la situación y de estudiar bien el lugar, pues no era lo mismo preparar un campo de batalla antes de luchar en él, que empezar a ciegas, aún cuando el enemigo estaba más cerca de su terreno. Todo y eso, el antiguo tenía la corazonadora esperanza de que la influecnia de la Monarca mantuviera la fiesta en paz.
Cecilia - January 18, 2008 02:56 PM (GMT)
El carruaje de Máximo fué reconocido por la Joven Lasombra al primer vistazo. No le haría esperar y por ello apareció ante el.
La seriedad en el rostro de la Milanesa era palpable. Ella era un sucedaneo de la maestra de ceremonias hoy, pero no por ello menos importante. Estaba trabajando para la Cainita más importante de Francia y eso no lo conseguía cualquiera.
Ahora debía de sobrevivir a la experiencia.
Su vestido era blanco planta brillante, de largas mangas bordadas. Su escote era correcto y una pieza de joyería en forma de rosa azul colgaba de una gargantilla.
Se aproximó a Don Constanza e hizo una reverencia de la más fina etiqueta.
- Buenas noches mi Señor. Bienvenido a la Mansión de Salianna, Monarca de las Cortes del Amor... .
- Deseais que haga guardar el cofre hasta el momento adecuado, y así libraros de la carga?. - Dijo en tono muy serio.
Maximo Constanza - January 18, 2008 06:07 PM (GMT)
La rápida aparición de Cecília fue un alivio para Máximo que le devolvió el saludo.
- Buenas noches Cecília. Sí, porfavor guardadlo en un lugar seguro.
- Os agradecería que me sugirierais un buen lugar para disfrutar de los acontecimientos.
Por supuesto, intuía que la Lasombra sabría donde situarlo para no tener un encontronazo improvisto con nadie.
Cecilia - January 18, 2008 08:09 PM (GMT)
Con un gesto de la mano, un sirviente vestido de gala se aproximó a la pareja y recojió con cuidado el pequeño cofre. Luego se retiró con mucho respeto y sin mirar a los ojos a ninguno de los dos Cainitas.
Cecília mostró el camino a seguir al Primogenito y le acompañó al interior. Atravesaron la entrada acolumnada y entraron en el gran salón.
Allí una tremenda lampara de cristal de murano iluminaba con innumerables velas blancas. El suelo de marmol frío parecía haber sido pulido a mano para aquella noche, y quizá hubiese sido allí.
- La noche parece que se presenta interesante, no podré acompañaros mucho rato pues debo estar en las puertas para la llegada de todos los invitados.
Maximo Constanza - January 19, 2008 12:02 PM (GMT)
El Lasomba asintió a la dama.
- No os preocupeis entonces, e id a ocupar vuestro puesto. Por nada me gustaría ser quien os arruinara el trabajo, que sin duda tan bien sabreis cumplir.
Máximo observó el gran salón y estudió con la experiencia de su mirada todas las sombras que allí se encontraban, así como los ventanales y las puertas por la que podrían hacer aparición los distintos invitados.
Ahora ya solo quedaba esperar, y centrándose en la sangre que afluía a todos sus músculos en cálidas oleadas, se sintió más tranquilo.*
*FDI: Máximo viene dopado a tope desde casa
Domenico Augusto Astratzzi - January 21, 2008 10:47 AM (GMT)
La noche habia llegado, la fiesta estaba a punto de empezar y debia ponerse las mejores galas, pero antes debia de guardar los dos regalos que iba a entregar a la monarca en esa noche tan especial.
Fue hacia su estudio y recogio el relicario y decidio guardarlo en una caja de tamaño reducido, para que no se pudiera romper, forrandola con algun tipo de material, de igual modo el cuadro, tambien fue envuelto entre telas, para su que fuera mucho mas dificil que se rompiera. Los dos regalos fueron puestos en un gran cofre que fue subido al techo del carruaje.
Despues de ello, se vistio con sus mejores galas y aviso a su chofer que debia ir rapidamente pero con cautela a la casa de la monarca Salianna, que habia una recepcion, y que le ayudase con todo lo que pudiera y luego esperara fuera.
Antes de partir, cogio su mejor baston, un baston de madera de olmo, y con la empuñadura de oro con la forma del escudo toreador.
El carruaje salio veloz de su Mansion direccion la mansion de la monarca, pues no habia tiempo de esperar, las ruedas nunca habian rodado tan rapido, pero se notaba que el chofer era un gran canductor.
Domenico en el carruaje pensaba quien serian los invitado... estara Geoffrey... por que ahora esta fiesta? Mientras los pensamientos vagaban libremente por su mente, decidio observar el paisaje nocturno del valle mas caro de Paris. Y esperar que llegase la hora de bajar del carruaje.
Cecilia - January 22, 2008 11:09 AM (GMT)
Cecília acompañó al poderoso Lasombra a los jardines posteriores de la mansión. Allí había varios miembros del servicio preparados para lo que hiciese falta. Unas mesas llenas de frutas exóticas llamaban la atención.
- Os dejo pues, nos veremos un poco más adelante. me parece escuchar un nuevo carruaje en la entrada...
La joven Lasombra tardo bien poco en llegar a las puertas principales, donde vió llegar al carruaje en cuestión.
Quien tendría el privilegio de acudir a la fiesta de la Monarca?... el misterio se iba desvelando.
Domenico Augusto Astratzzi - January 22, 2008 11:21 AM (GMT)
EL carruaje se paro en frente de las escalares, la pequeña puerta se abrio mientras se abria una pequeña escalerita se iba desplegando, por ella se podia ver un zapato apoyandose en el primer peldaño, en ese momento el chofer bajo y se acerco a la puerta por donde bajaba el viajero.
En escasos segundos se pudo observar que la figura no era otro que Domenico Augusto Astratzzi, voz de los Toreadores de Paris, con un increible traje Veneciano y un baston con el bleson de los toreador como empuñadora, cuando estuvo abajo del todo hizo una señal al chofer para que bajara el cofre con los dos regalos.
Despues observo a la dama que le estaba esperando, y le hizo una leve reverencia mientras le besaba la mano.
- Enchante. Mi nombre es Domenico Augusto Astratzzi, mi señora.
Despues le entrego la invitacion.
Cecilia - January 22, 2008 11:33 AM (GMT)
La joven Lasombra se aproximó con suavidad al Toreador, recojió la invitación e hizo una reverencia.
- Bienvenido a la Mansión de Salianna, Monarca de las Cortes del Amor... . - Luego miró a los ojos a la Voz de los Toreador. - Es un placer conoceros al fin, he oido hablar mucho de vos... .
Y mientras decía esto hizo un gesto para que Domenico le acompañase al interior de la mansión.
Domenico Augusto Astratzzi - January 22, 2008 11:40 AM (GMT)
-Disculpe, he traido ciertos regalos para la Monarca Salianna, estan en este cofre. Podria decirme donde los pudo guardar?
Domenico la siguio dentro de la mansion, pero mientras caminaban, le hizo alguna pregunta.
- Decidme, y vos soys?
Cecilia - January 22, 2008 11:55 AM (GMT)
Cecília se detuvo ante la pregunta.
- Disculpeme... mi nombre es Cecília Giangio de Lasombra, chiquilla de Labelle de Venecia y hermana de sangre de Lord Ángelo, Segador de su Majestad Geoffrey du Temple... . - Terminó con una segunda reverencia.
Luego dió una palmada y un sirviente apareció de un lateral. Que hizo un gesto para recojer el cofre.
- Si me acompañais, la Monarca os espera. El cofre deberá de venir con nosotros supongo. - La joven acompañó al Toreador por entre las columnas que daban acceso al gran salón de la mansión.
Monarca Salianna - January 22, 2008 07:35 PM (GMT)
Alís descendió hacia los jardines, el lugar donde se celebraría la acalorada velada, poco sabía de lo que tenía que ocurrir pero sospechaba que maracaría el futuro de la política parisina y francesa para la siguiente década.
Su señora aún tardaría en aparecer, ultimando unos pequeños detalles sobre lo que aquella noche ocurriría. Sabía que Cecilia estaría en la entrada recibiendo a los invitados por lo que no tenía ningún sentido prestar su encanto sobre el lugar, no obstante se percató de la errática presencia de un caballero del cual sólo presuponía quien podría ser.
Sonrisa en boca acompañando sus delicadas pisadas sobre el jardín se acercó a Máximo.
- Buena noche tengais mi lord.
El calificatido de lord era el más apropiado, aquella noche sería una de las palabras más escuchadas conjunta a su femenino.
Domenico Augusto Astratzzi - January 22, 2008 10:03 PM (GMT)
Domenico siguio por la mansion a la dama, pues el poco se acordaba de su ultima visita.
-Disculpe no deseo ser irrespetuoso, pero sabeis alguna cosa sobre la fiesta de esta noche?
Mientras paseaba iba observando las bellas obras que cubrian las paredes de la mansion.
Espero que le gusten mis regalos Pensaba, el cainita mientras caminaba por las diferentes estancias.
Maximo Constanza - January 23, 2008 01:00 AM (GMT)
Como era de esperar, el Lasombra que poseía unos modales exquisitos, recibió a la dama con total galantería. Primero la tomó de la mano y se la llevó a los labios, para acto seguido soltarla suavemente mientras buscaba con su oscura mirada los ojos de ella.
- Buenas noches tengais vos también madmoiselle. Sin duda el encanto de este lugar acaba de magnificarse con vuestra llegada.
En la boca del antiguo apareció de repente una sonrisa algo pícara. Un gesto extraño por su parte, pero si deseaba ganar el primer envite debía jugar sus mejores bazas. Así que nuevamente se dispuso a hablar, pero esta vez lo hizo con un leve susurro aterciopelado, dirigido a acariciar los oídos de la mujer con aquella sobrenatural cadencia de voz que tan solo los maestros de la manipulación podían alcanzar.
- Ya empezaba a creer que la Monarca no poseía rivales en cuanto a belleza... pero veo que me equivocaba.
Geoffrey - January 23, 2008 01:27 AM (GMT)
Tres caballos resonaron poderosos en la entrada, y sobre ellos tres caballeros ricamente engalanados. En el centro y al frente, el poderoso Príncipe de la ciudad, orgulloso y seguro sobre los lomos de su corcel, y con unos ropajes dignos del rey más suntuoso, siempre en los colores de su escudo heráldico. A su lado otro caballero germano ricamente engalanado, Erik, y tras ellos el cuerpo recio de Montalbán se encontraba sobre el último rocín. No habían dado permiso a Icaro para venir.
Desmontaron casi al unísono y entregaron sus monturas a los mozos de cuadra que vinieron solícitos a atenderlos. Tras ello se quedaron de pie, esperando ser atendidos. Al final parecía que si que iba a haber una fiesta social, como varios Cainitas le habían pedido. ¡Menuda pérdida de tiempo, y más esta noche! Tenía cosas que hacer, pero el deber es el deber...
A ver qué resultaba de todo aquello.
Monarca Salianna - January 23, 2008 08:57 AM (GMT)
Alís podría haberse sonrojado de no estar muerta, por contra derrochó toda su coquetería con una pícara sonrisa que acomodaba sus labios sobre un divertido rostro.
- Sois todo un galán lord Constanza.
No había duda ya de quien se trataba, debería acompañarlo hasta que el resto de invitados apareciesen y ver la disposición de este.
- Perdonad mi osadía, pero me resulta extraño veros en esta fiesta, ¿no será que lady Cecilia os ha colado?
Sabía que la lasombra no haría tal hecho sin el consentimiento explícito de su señora o arriesgaría su vida y posición en Francia, pero merecía la pena indagar en el anciano con aquella inocente broma.
Cecilia - January 23, 2008 10:00 AM (GMT)
Cecília cambió el recorrido con Domenico, un detalle que el no podía discernir claro. Tras atravesar el gran comedor entraron por una puerta lateral de doble hoja a una sala más pequeña.
- Lo cierto és que si os desvelo lo que ha de suceder dejará de ser una sorpresa... y prefiero que vuestro gesto sea el de sorpresa cuando suceda. Me han indicado que os acompañe hasta aquí, pero no os podré hacer más compañía, ya que mi labor es la de recibir a los invitados que están por llegar.
Con un gesto hizo que el sirviente depositara el cofre sobre una cara mesa de roble y que luego les dejara.
- No se si debereis de esperar mucho, me temo que a mi tampoco me lo cuentan todo. - Terminó con una agradable sonrisa, hizo una reverencia y se marchó sabiendo que dejaba un montón de preguntas del Toreador en el aire.
Evento - January 23, 2008 10:08 AM (GMT)
En los Jardines, y mientras hablaba la pareja de Cainitas, cuatro mortales hicieron acto de presencia.
Cada uno de ellos llevaba un instrumento de cuerda e iban vestidos igual.
Llegaron a un lugar idoneo, con cuatro sillas preparadas y tras hacer una reverencia al público se sentaron, se prepararon y empezaron a tocar con suavidad.
El sonido de la dulce música se unió a las flores del jardín en una sonata primaveral y sin tener un gran ritmo, alegre.
Cecilia - January 23, 2008 10:25 AM (GMT)
Cecília llegó a las puertas con prontitud, al parecer algún otro invitado estaba esperando.
Ver a Geoffrey no le sorprendió, un evento como aquel sin el Príncipe no hubiese tenido ningún sentido.
Se aproximó con delicadeza al Príncipe y su séquito e hizo una reverencia sentida.
- Bienvenidos a la Mansión de Lady Salianna, Monarca de las Cortes del Amor....
Con un gesto, una serie de sirvientes se encargaron de las monturas, liberando de la incomodidad de mantenerlas cojidas a los Caintas.
- Si me acompañan... . - Dijo con un gesto hacia el interior de la Mansión.
Los ojos de Cecília habían pasado por los de Geoffrey y Montalban, pero no por los de Erik. Al que solo había mirado de soslayo. No estaba preparada para aquel sentimiento que la envargaba cada vez que se encontraba ante la presencia del Germano, era una debilidad que debía de mantener en secreto o pasaría a ser un talón de aquiles para la Lasombra.
Pero el echo era, que había un magnetismo al que no la habían educado a combatir.
Maximo Constanza - January 23, 2008 02:23 PM (GMT)
El halago fue rechazado diligentemente con un gesto de la mano, mientras Máximo ofrecía la mejor de sus sonrisas. Después se llevó un dedo a los labios en simbolo de silencio.
- No lo digais muy alto, no me gustaría que nadie se enterara del secreto que se os parece haber confiado.
El Lasombra tomó a la dama del brazo, suavemente, y se dispuso a pasear mientras conversaban. No deseaba quedarse en un lugar demasiado tiempo, y su acompañante le acababa de brindar la oportunidad perfecta con su llegada, al igual que una grata compañía que esperaba saber aprovechar.
- Ya que lo sabeis, os haré una revelación. Al preveer que vuestra señora no se dignaría a invitarme, hice que Cecília me consiguiera una invitación. Porsupuesto tal cosa resultó tener un elevado precio, que sin duda ha mercido pagar por poder gozar de vuestra compañía en estos jardines de ensueño.
Por supuesto bromeaba. La Toreador estaba consiguiendo que Máximo se relajara, cosa que le permitiría pensar mejor si llegaba el caso de necesitar tal cosa, pues de todos era bien conocido, que la caballerosidad así como la galantería eran un juego al que el primogéntio le encantaba jugar.
Lentamente sus pasos los guiaron cerca del cuarteto de cuerda, que proporcionaba una agradable música ambiental. Suponiendo a Cecília la responsable de todo aquello, no pudo menos que halagarla con un pensamiento por la exquisitez de lo preparado. Y eso que la fiesta acababa de comenzar.
Al detenerse a cierta distancia del grupo de músicos, pero lo suficientemente cerca para escuchar la agradable melodía las miradas volvieron a cruzarse, y Máximo rozó levemente la mano del brazo que tenía entre los suyos a modo de juego.
- Espero poder gozar de vuestra presencia largo rato esta noche, y que no me abandoneis por el primero que entre a través de los grandes portalones, madmoiselle.
Nuevamente el Lasombra bromeaba, intentando agradar a la dama que podría ser una buena baza para él en esta fiesta.
Geoffrey - January 24, 2008 02:41 AM (GMT)
-Gracias por la bienvenida- respondió Geoffrey escueto, mientras entregaba la capa ligera a uno de los sirvientes para que se la llevase a parte. No era cómodo para una larga noche.
Tras ello, él y sus vasallos siguieron a Cecilia en silencio, aunque al Príncipe no le pasó inadvertida la manera en que ella y Erik parecían evitarse el uno al otro. Aunque ahora no era momento de investigar aquello, ciertamente era relevante.
Cecilia - January 24, 2008 09:24 AM (GMT)
La Lasombra acepto sin inconvenientes las escuetas palabras de Geoffrey y avanzó con el trio hasta entrar a la mansión.
- Debo de deciros que siento mucho lo sucedido con Anna. No llegué más que a verla alguna vez , sin cruzar palabra. Siento la perdida... . - Dijo sinceramente, algo que le daba la ventaja de obviar el sentimiento que la embargaba por la presencia del acompañante del Príncipe.
"Seré estupida!!" - Se gritó a si misma mentalmente, intentandose salir del pozo en el que se estaba undiendo. Aquella era una buena oportunidad para ganarse la confianza y el respeto de los poderosos de Paris y debía de ir con más cuidado.
Una música ligera se escuchó desde los jardines del palacete.
Geoffrey - January 24, 2008 02:56 PM (GMT)
Geoffrey hizo un gesto con la mano, quitándole importancia a tan terrible acto. Ciertamente, no era algo que lo hubiera dejado indiferente, pero no iba a mostrar eso en público y no iba a permitir que algo así le desconcentrase de esta noche. Una fiesta organizada por la Monarca era una trampa delicada y exquisita, pero una trampa de un modo u otro.
-Pronto cogeremos al culpable de ello, Cecilia, eso no lo dudéis.-
Y tras ello volvió a su silencio, caminando tras la Lasombra con sobriedad y educación. Ciertamente, no estaba aquí por gusto, eso quedaba más que patente.
Domenico Augusto Astratzzi - January 28, 2008 10:10 AM (GMT)
Domenico se sento en una de las sillas de gran manufactura que habia en aquella estancia, mientras observaba las obras de arte que alli se encontraban, eran maravillosas.
Debia de esperar a la monarca y poco sabia sobre la fiesta, pero al menos habia traido los dos regalos, uno para la dama Alys y el otro para la Monarca Salianna.
al cabo de unos minutos de estar sentado decidio abrir el cofre lentamente para ver como estaban sus regalos y dejarlos en la mesa aun expuestos con las sabanas, pues no era el , él que debia de abrirlos, si no la Monarca Salianna y la Dama Alys.
Cecilia - January 29, 2008 07:16 AM (GMT)
La Milanesa atravesó el gran salón de la Mansión, seguida por los cuatro Cainitas. Según avanzaban, se empezó a escuchar la dulce música del cuarteto de cuerda, que tocaba en una tarima de madera a un lado del jardín.
Cecília cruzó las puertas que daban a la parte trasera de la Mansión y colocandose a un lado hizo una nueva reverencia a los invitados.
- La Celebración se realizará en los jardines Majestad. La Monarca así lo ha predispuesto. Yo, si no necesitais nada de mi, volvaré a mi labor de asistir a los recien llegados. - Si es que iba a venir nadie más... que la situación empezaba a paracer peculiar.
Geoffrey - January 29, 2008 05:20 PM (GMT)
Geoffrey despidió a la Lasombra con un suave gesto de la mano. ¿Otra vez una fiesta en el jardín? La Toreador ciertamente no entendía para qué se habían construido los salones del trono, las salas de baile, y los grandes salones de recepciones de los castillos. Bueno, al menos no estaba tan lleno como la última vez, y la música seguía siendo buena.
Si los Toreadores sólo se ocupasen de su música, las estatuas y la ilustración de libros, el mundo estaría mucho mejor. Así que Geoffrey y los suyos esperaron a que el tiempo transcurriese, los deseos de la Monarca se llevasen a cabo, y poder volver al castillo. Y mientras esperaban, se dedicaron a observar a los presentes.
Y un rayo casi atraviesa la frente del Príncipe. ¡Maximo! ¡Debería eliminarlo aquí mismo, ahora que estaba desprotegido y sin sus tretas! Pero no, no podía ser. Si lo hacía ahora, ciertamente una conspiración se terminaría, pero sólo daría lugar a nuevas confabulaciones ante la destrucción injustificada de un Primogénito. No, había que ser pacientes.
Por supuesto, siglos de práctica lograron enmascarar tan dulces pensamientos detrás de una sonrias educada y formal, y una leve inclinación de cabeza como saludo para la Voz de los Lasombra. Aun era pronto para mostrar sus cartas, mejor dejar que el traidor creyese que Geoffrey se dirigía al matadero inconsciente.
Maximo Constanza - January 30, 2008 01:33 AM (GMT)
Como si sus palabras hubieran tenido efecto en el transcurrir de la noche, los primeros aparecieron por la puerta. Y aunque Máximo no lo esperaba tan temprano sabía que él tenía que llegar, y por suerte estaba preparado.
Al ver al Príncipe saludándolo cortesmente supo lo que debía hacer. Así que lentamente, y llevando a su acompañante del brazo con él, se acercó a los recién llegados para saludar como era debido. Una vez a una distancia suficiente de ellos se detuvo e inclinó la cabeza ante el que antaño fuera su señor.
- Buenas y oscuras noches Geoffrey du Temple, Príncipe de París. Mis más humildes respetos.
Luego dirigiéndose a los acompañantes.
- Buenas noches a vosotros también. Erik. Montalbán.
La mirada del Lasombra se había posado primero sobre el Príncipe, y posteriormente sobre aquellos a quien saludaba, observando con detallado interés las reacciones del conjunto, así como las individuales de cada uno. Sobretodo de los vasallos de Geoffrey, pues al ser guerreros era más posible que no supieran esconder sus sensaciones y si sospechaban algo...
- Por el momento parecemos ser los únicos invitados. -Entonces miró a Alys.- Exceptuando porsupuesto a la belleza que me acompaña.
Monarca Salianna - January 30, 2008 01:35 PM (GMT)
Alys sonrió ante la galantería de Constanza, luego le propició una respuesta conforme a la conversación.
- Nunca se sabe donde y con quien acabaremos esta noche, quizás seais vos quien me abandone a mi. La jovén toreador volvió a mostrar su sonrisa, aunque la conversación se viera interrumpida por la esperada aparición del principe, la joven no se sorprendió pues era de esperar, sin embargo sabía que debía prestar atención especial al ventrue hasta que su señora mediase y no dudó un instante en acompañar al lasombra hacia el príncipe. Una vez los destacados cainitas culminasen el protocolo, llegaría su ocasión.
- Agradezco vuestra comparecencia lord Geoffrey, así como la de vuestros refutados acompañantes y consejeros. Sonrió dulcemente al tiempo que su saludo concluía con una reverencia hacia cada cainita, de mayor a menor importancia, como dictan las buenas formas. Entonces se percató de una más que probable ausencia, pero no por ello destacada, más aún cuando su señora fue quien le invitase en persona.
- ¿Lord Icaro no ha podido venir?, lady Salianna se entristecerá mucho pues al parecer deseaba contar encarecidamente con su presencia esta noche. Una mueca de disgusto se dibujó en su rostro, pero no reprocharía nada a ningún invitado aquella noche, mucho menos al príncipe, ese sería un cometido propio de su señora...
- Hace una noche estupenda para disfrutarla con buena música, ¿les gustaría acompañarme caballeros?. Un tímido gesto de su mano, así como una sutil mirada indicó el camino hacia el interior del jardín donde los músicos deleitarían a los invitados con exquisita sinfonía.
En un salón de la villa. Stephan apareció en el salón donde se encontraba Domenico, la flamante nueva voz de los toreador de París, tratando de hacer su espera más confortable sirvió una copa de vitae al huésped y le hacía compañía.
- Lady Salianna llegará de un momento a otro mi lord.Link
Geoffrey - January 31, 2008 01:38 AM (GMT)
-Lord Constanza, Voz de las Sombras y Señor de la Abadia de St. Germain-De-Près- respondió mientras inclinaba ligeramente. Un saludo formal para una ocasión formal.
Tras ello se volvió hacia su acompañante.
-Alys de Gaulle, de Toreador- otra levísima inclinación de cabeza-. Me temo que Lord Icaro tiene deberes para con la ciudad de París que impiden que pueda... perder el tiempo... en festividades de este estilo.-
Tras ello, Geoffrey asintió con sequedad. Acompañaría a la Toreador hacia los músicos. Al menos así podría disfrutar de la parte suave y tranquila de la fiesta... antes de que comenzase la batalla.
Por su parte, Erik y Montalbán saludaron educadamente desde sus posiciones, en silencio para no interrumpir las palabras de su Señor.
Maximo Constanza - February 1, 2008 11:45 AM (GMT)
El gran juego de la corte. Seguro que Salianna se estaría riendo entusiasmada con todo el espectáculo oculta en algún lugar. Por un lado tal pensamiento divertía a Máximo. Era como saber que la Monarca estaba espiando la escena a través de la cerradura de una puerta. Una imagen de lo más curiosa, pues seguro que lo hacía con tal gracia que perdería el sentimiento de intrusión ante cualquiera que pudiera descubrirla.
Por otro lado saber que su anfitriona podía saber todo cuanto ocurriera cargaba de rabia al Primogénito, pues gustosamente utilizaría sus tentáculos para intentar acabar con el tirano. Aquí y ahora, donde el terreno era neutral. Donde ninguno poseía más ventaja que sus poderes, o almenos eso creía el Lasombra. Pero bueno, por el momento había que guardar las apariencias. Nada podía hacer hasta saber la situación de la Monarca. Así que decidió intentar aprovechar al máximo su tiempo y mientras acompañaba al curioso séquito se dispuso a hablar con los vasallos del Príncipe.
- ¿Que tal transcurren vuestras noches caballeros?
Una pregunta sin malicia alguna, aunque viniendo de un Lasombra... nunca se sabía.
Monarca Salianna - February 2, 2008 12:06 PM (GMT)
Alys recogió el dardo envenenado de Geoffrey, pero aquella no era su batalla, quizás tarde o temprano fuera su guerra, pero no en aquel momento. Resistió la tentativa de devolver el veneno al príncipe mas esa noche sería inocente como siempre y condescendiente.
- Desde luego majestad
Sonrió ante el saludo del príncipe y se aproximó al ventrue y se dispuso a caminar hacia los músicos.
- Sin embargo esta noche permitireis que sea la dama más dichosa de la fiesta al estar tan bien acompañada, ¿verdad?
Coqueta rió fresca como el aroma de una rosa e inocente como un recién nacido.
Geoffrey - February 2, 2008 04:14 PM (GMT)
Geoffrey hizo un leve asentimiento a Alys como toda respuesta. Una vez, hace seis años, otra Toreador joven, bella, coqueta y aparentemente inocente había destrozado el gobierno de la ciudad más importante del mundo. No volvería a entrar en ese juego. Nunca uniría ni su alma, ni su corazón, ni su lealtad, a Cainita alguno. Desde entonces, en ese sentido, estaba más muerto que su piel.
Erik fue el que respondió al Lasombra, detrás del Príncipe y Alys.
-Ocupados, Lord Constanza, muy ocupados. Entre las guerras del sur, y los asuntos diarios del gobierno de la ciudad, tanto mortal como inmortal, me temo que en la Concergerie todos estamos bastante ocupados.-
Su voz era suave y tranquila, educada y respetuosa. Al fin y al cabo, se encontraba hablando con un Primogénito, y le debía el respeto y deferencia correspondiente.
Monarca Salianna - February 2, 2008 11:42 PM (GMT)
Cuando Erik habló la toreador se giró hacia éste, Alys sabía algo más sobre las guerras del sur y el ventrue le había brindado la oportunidad para comenzar parte de su cometido aquella noche.
Su faz adoptó una pose interesantey retrasó su paso junto al príncipe para poder conversar con el germano, algo suspicaz se acercó a este para hablar en un tono más discreto.
- De hecho lord Von Himmler por lo que he podido escuchar creo que mi señora dará una gran noticia sobre las guerras del sur.
Luego mostró su felicidad con una risa que intentó disimular posando su delicada mano sobre sus labios mientras su mirada eludía cualquier síntoma de conocimiento.
Geoffrey - February 3, 2008 03:18 AM (GMT)
Geoffrey hubiese sonreído ante el comentario que decía la Toreador tras él, pero su máscara en el frontal permanecía imperturbable. Erik respondió, ciertamente, con educación.
-Interesante. Las nuevas del sur siempre son importantes.-
Ciertamente, al menos indirectamente. El gobierno de la ciudad no se vería enormemente afectado, pero siempre era importante ver dónde estaban los equilibrios.
Alizée Deverau - February 3, 2008 11:38 PM (GMT)
El viaje había sido largo pero algo le decía que bien valdría la pena, pues era deseo de su Señora el que ella estuviese allí, y Salianna siempre deparaba cosas interesantes.
La carta había sido escueta y había dejado a la Toreador realmente intrigada...las cosas estaban cambiando en París, esperaba que no así las cosas hermosas que esta ciudad ofrecía, hacía largo tiempo que no pisaba la Ciudad de la Luz y estaba ansiosa.
No sabía cuanto tiempo la requeriría allí la Monarca, pero lo disfrutaría a cada segundo. Y para ello traía con ella algunas.."golosinas" y entretenimientos dispuestos en dos grandes carruajes, era muy mala escogiendo, le resultaba fastidioso, así que prefería no hacerlo. Le acompañaba su séquito, esperaba no importunar a su Señora, ya habría tiempo para buscar un lugar en París, hasta entonces, disfrutaría de la grata compañía de la Monarca y se informaría de todo cuanto puediese necesitar.
El cochero hizo un alto: habían llegado. Uno de sus sirvientes abrió la puerta del carruaje y alcanzó su mano a Alizée para ayudarla a bajar, antes se quedó allí con los ojos cerrados, una amplia sonrisa se dibujaba en sus gruesos labios...hubiese querido respirar el aire parisino, sentir el calor de las noches de verano. Abrió los ojos, que parecían aguas marinas, claras, y bajó sonriente del carruaje. Arregló su vestido brevemente bajo la negra capa.
- Esperad aquí- En los carruajes había cofres, paquetes y toda clase de equipaje, no todo el que hubiese querido, pero seguro que en París encontraría cosas de su gusto.
Se acercó a la entrada de la gran mansión, qué hermosura, allí vió a una dama que esperaba, sus cabellos eran de plata y su tez no daba lugar a dudas, era Cecília. Salianna ya le había hablado de ella en su carta.
- Buenas noches, ¿Lady Cecíla? - hizo una breve reverencia con un gesto pícaro y divertido- Soy ALizée Deverau. Lady Salianna me espera esta noche.
Alizée se mostró encantadora y sonriente, su voz era cálida y en sus movimientos se denotaba la cadencia propia de la alta alcurnia.
Cecilia - February 5, 2008 11:15 AM (GMT)
Cecilia llegó a las puertas y vio como sus sirvientes ya ayudaban a una hermosa dama a descender de un carruaje. Sin correr, se aproximó e hizo una reverencia.
- Lady Deverau. Es un placer para mi conocerla... la Monarca me habló de su llegada.
- En efecto soy Cecilia de Lasombra y os serviré en lo que sea necesario esta noche.
Hizo un gesto invitándola a entrar en la Mansión, mientras los sirvientes se hacían cargo del carruaje.
Alizée Deverau - February 6, 2008 09:08 AM (GMT)
Antes de adentarse en la mansión, Alizée indicó a uno de sus sirvientes que le acercara algo. Era un extraño cofre alargado, una forma estrelllada a cada extremo e intrincadas formas geométricas de color marfil que se dibujaban en toda la superfície, nácar. La caja estaba cerrada bajo llave.
- Milady, me gustaría portar este regalo para mi Señora- hizo ademán de proseguir hacia el interior de la mansión- He de ver a Salianna antes que nada, ella misma así me lo indicó.
Su mirada se posó suavemente sobre los ojos claros de Cecília, la miraban profundamente y su voz sonaba dulce. En los labios, siempre una sonrisa. Luego miró con detenimiento cada detalle del hermoso lugar...j'adore París...un petit trésor...Ciertamente, había pasado mucho tiempo.
La noche era joven y las sorpresas estaban a punto de empezar...una fiesta, sí, le encantaban las fiestas...música, buena cosecha y alguien interesante entre los invitados con quien jugar un poquito...Y aunque no sabía quién acudiría, algo le decía que la Monarca guardaba ases en su manga, pero ella misma le contaría...
- Vayamos...- susurró éstas palabras habiéndose adentrado ya con sus ojos.
Cecilia - February 6, 2008 09:28 AM (GMT)
Cecilia asintió.
- Vuestra Sire así lo ha dispuesto. Si me acompañáis os llevaré directamente ante su presencia Lady Deverau.
Los pasos de las dos Cainitas les llevaron a entrar en el gran salón de recepciones, magníficamente decorado pero vació de invitados. Una dulce música de cuerda se escuchaba en el jardín.
- Lord Geoffrey du Temple de Ventrue, Príncipe de Paris y Lord Máximo Constanza de Lasombra, Voz de su Clan, ya han llegado... la celebración se realizará en el jardín. - Dijo señalando a las acristaladas puertas que daban a la parte de atras de la casa. - Pero si me acompañáis os llevaré directamente a donde se encuentra la Monarca.
Y tras decir esto, Cecilia llevó a la Toreador por una puerta lateral de doble hoja que se perdía por los pasillos de la Mansión y llegaba a donde Domenico ya debía de estar en presencia de Salianna.
Maximo Constanza - February 8, 2008 01:04 AM (GMT)
La noche seguía tranquila por el momento, y el primogénito Lasombra permanecía de la misma forma. Escuchaba interesado la conversación que había desatado su pregunta, más disimuladamente, en todo momento estaba atento a los movimientos de Geoffrey. Viéndolo de espaldas resultaba un blanco prometedor.
Por el momento se mantuvo a la espectativa. Debía respeto a su anfitriona, una de las mujeres más poderosas de Francia.