View Full Version: Inventando un mundo

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Title: Inventando un mundo
Description: 14-6-1226


Cedric - January 14, 2008 12:02 AM (GMT)
Viene de aquí.


Al llegar a la mansión del Ventrue, desde el interior del carruaje, se ecuchó el abrir de una verja al tiempo que el carro se detenía, para volver a arrancar momentos después. Una vez en el interior de los jardines, por las ventanillas podían verse distintos tipos de esculturas, así como todo tipo de vegetación. Eso sí, todo dispuesto con un gusto exquisito, en plena armonía con los demás componentes del lugar.
El trayecto duró poco, y al cesar el movimiento alguien desde el exterior ya abría diligentemente la puerta del vehículo. Cédric hizó ademán de bajar el primero, y una vez asegurado de que la dama se lo permitía, bajó y ofreciendo su mano a Cora la ayudó a descender.
Al bajar del carruaje la Malkavian pudo observar una pequeña fuente al lado de donde se habían detenido, y justo al otro lado, una inmensa mansión. Sin duda el Ventrue había pagado un alto precio por todo aquello.

- Bienvenida a mi humilde hogar, madame.

La referencia a la humildad del conjunto, no se trataba más que de un pequeño e insignificante comentario gracioso, acompañado por supuesto de la más excelente de las sonrisas, y el brillo inexplicable de esos ojos verdes.

- Espero que os sintais como en vuestra casa, pues como bien os comentaba antes en presencia del Segador, tengo la creencia de ser un buen anfitrión, y no es de gusto decepcionarse a uno mismo, y cuanto menos si conlleva el agravio de una dama como vos. Así que decidme... ¿Qué deseais hacer? -Un leve silenció, que apenas dió tiempo a Cora de separar los labios, vastó para que el de sangre azul siguiera con su cháchara.- Proponed cualquier cosa, ponédmelo dificil... y hagamos de esto un entretenido juego.

Cora - January 17, 2008 11:37 PM (GMT)
¿Humilde? La Malkavian pensó que Cédric debía de nadar en la abundancia...todo aquello era realmente fastuoso...sonrió a su pequeño chiste y escrutó los rincones de aquel lugar con sus oscuros ojos...

Si aquél vampiro "ricachon" realmente sabía gastar su dinero, entonces seguro que en el interior de aquella gran mansión encontraría alguna diversión...Le daba carta blanca, ¡ja! ¿Sabía lo que se decía o era un desvarío como los que ella solía tener? En todo caso, ya estaba dicho y Cora se estrujaría bien la cabeza para aprovechar cada segundo de la noche...


- Pues Mylord, sabed que soy escribana y....¿qué mayor placer para una escribana que una sala repleta de pequeños tesoros de cuero, tinta y papel? Vámos - mientras alzaba sus dos brazos con las palmas de la mano hacia arriba- decidme que habeis sacado provecho de vuestras tantas monedas y ahí dentro- señalando la mansión- albergais una buena colección y alguna perla. Éso servirá para hacer bocado, Lord Cédric...luego...-y miró pensativa al cielo con los ojos entrecerrados hasta que finalmente volvió a fijarlos en el Ventrue e hizo un movimiento enérgico con el brazo dibujando un bucle mientras el ritmo de sus palabras pareció acelerarse brevemente- luego seguro que se me ocurren más cosas. ¿Y bien?

Ése solo era el principio....

Cedric - January 18, 2008 02:43 PM (GMT)
El Ventrue pensó que estaba de suerte, pues recientemente había adquirido algunos manuscritos, nada de suma importancia, pero que siempre permitían sacar algún nuevo tema de conversación. Así que tomando a Cora del brazo, en un gesto caballeroso, la dirigió hacia el interior de la mansión, donde cada puerta que iban a cruzar se la encontraban previamente abierta por alguien de la servidumbre.

- Vaya, estais de suerte, pues creo poseer aquello que me pediis.

Algún pensamiento fugaz pasó por la mente de Cédric y lo hizo sonreis con cierta picardía mientras terminaba las palabras.

Finalmente llegaron a un amplio salón con una gran mesa de banquetes, y al otro lado, como si la habitación esuviera partida en dos, una excelente alfomba de manufactura turca adornaba el suelo precediendo un par de grandes estanterías, guardianas de algunos de los pequeños tesoros que deseaba la invitada. Apostados ante los muebles cuatro butacones de fina piel se encontraban, en forma de cruz, a la espera de complacer el asiento de algun que otro lector o conversador.

- Siendo escribana, supongo que mi reducida colección os parecerá nimia comparado con la cantida de libros que deben de haber pasado por vuestras manos, pero estoy seguro de que encontraremos alguno de vuestro interés. Sentaos por favor y dejadme elegir uno para vos.

Entonces acompañó a Cora a una de las butacas y se acercó a las estanterías, que tras unos momentos de búsqueda volvió a abandonar con un tomo de piel marrón en sus manos.

- Tomad este, y disfrutad con todas las vivencias que podais tener en el interior de sus páginas. Eso sí, debo advertiros de que es un libro especial, tan solo apto para aquellos que gozan de una imaginación espeluznante y de lo más creativa. Si aceptais el reto podeis abrirlo.

Cora - January 30, 2008 10:59 AM (GMT)
Cora siguió a Cédric sala tras sala, apretaba el brazo de su acompañante mientras le dedicaba pequeñas y dulces miradas, parecía haberse vuelto pequeña de pronto, hasta que sus ojos hallaron el tesoro, nada más importaba....ni el gran salón, ni la rica decoración...nada, solo sus pequeños allí recogidos, esperándola. Hubiese devorado cada uno con sus alargados dedos, pero e Ventrue se adelantó acompañándola a uno de los butacones y conteniendo sus impulsos, Cora se sentó con una expresión entre la impaciencia y el fastidio y observó muda cómo Cédric elegía uno de los tomos y se lo entregaba.

La Makavian sonrió ampliamente a su anfitrión mientras acogía el libro entre sus manos y aún sostenido entre ambos.

- Me complaceis...-había alegría en sus palabras, parecía una niña con zapatos nuevos.

Luego lo puso encima de su falda para examinarlo con avidez y cuál fue su sorpesa al observar que página tras página todo estaba en blanco. Cora miró a Cédric extrañada, frunciendo el ceño mientras apretaba sus labios.

- Mmm...¿os divertís? -y volvió su mirada al libro en un gesto rápido. Lo apretó abierto contra su pecho mientras sus palmas se extendían cubriendo sus tapas, cerró los ojos y se adentró en ella misma, concentrando cada pensamiento, estrujando cada rincón, sondeando*


FDI: Auspex. Toque del Espíritu (no me deja lanzar... a ver si lo arreglo, entiendo que la dificultad es ¿7? ¿menos?

Cedric - January 30, 2008 01:49 PM (GMT)
El tiempo voló para Cora. La oscuridad del lugar no permitía demasiada visión a la Malkavia, pero pudo divisar un montón de pieles colgadas, mientras otras eran curtidas en esos momentos. De improvisto la imagen saltó al procesó de elaboración del papel, para finalizar en la creación del libro. Como último detalle pudo ver a Cédric recibiendo un conjunto de libros (sin duda los que se hallaban en la estantería) de un hombre que poseía una cargada bolsita de cuero atada al cinto.


Contemplando a la dama con los ojos cerrados se sento delante de ella, y esperó a que volviera a abrirlos.

- Porsupuesto que me estoy divirtiendo. Soys una agradable compañía. si me permitis decirlo.

Mirando al libro y nuevamente a la dama.

- Os advertí que debíais poseer una imaginación espeluznante y de lo más creativa para valorar el contenido de este tomo. Pues en efecto posee las páginas en blanco, y es por ello que es capaz de guiaros hasta los lugares más recónditos de vuestra mente, y de cumplir vuestros mayores deseos. Silencio. Creo que si le dais una oportunidad os agradará. Quedaoslo, os lo regalo.

Cora - February 11, 2008 11:12 PM (GMT)
¡Ja! Un libro en blanco....Cora se quedó allí mirando a Cédric mientras arqueaba una de sus cejas.

- Sí, me lo quedaré...- no sabía muy bien que podría esperar del libro, pero un regalo era un regalo. Lo cerró con un pequeño golpe en seco mietras daba una última ojeada...blanco.- Bien, ya sé, lo próximo será un laúd sin cuerdas "para deleitaros con música jamás inventada"- estas últimas palabras fueron teatralizadas por la Malkavian con cierta ironía en su voz.

Cora se levantó del butacon dejando el libro sobre él, echó un vistazo al resto de la sala y finalmente se acercó al Ventrue con los brazos en jarra.

- ¿Y bien? Mi Señor...¿con qué más quereis mofaros de mí? Prometisteis diversión, cierto, seguro que os divertís...pero ahora me toca a mí..¿no creeis?- Un Malkavian podía divertirse de muchas maneras...

Cedric - February 12, 2008 05:41 PM (GMT)
A decir verdad, Cédric estaba disfrutando del caprichoso ser que era la Malkavian. Y por supuesto esperaba que ella se divirtiera también.

- Mi buena Cora, si lo que quereis son lecturas puedo prestaros todos los libros que poseo, o incluso podeis venir aquí a dar cuenta de sus páginas si lo deseais. Pero como os he dicho quiero que vuestras visita resulte entretenida, y nada me lo parecería menos que no poder gozar de vuestra compañía porque un libro me arrebate vuestra presencia.

El Ventrue sonrió mientras se levantaba para situarse a la altura de la lunática.

- Si creeis tener alguna buena idea ya os he dicho desde el principio que estoy abierto a vuestras peticiones.

Cora - June 9, 2008 09:44 PM (GMT)
¿Estaba abierto a sus peticiones? Vaya, vaya....Los brazos de la Malkavian bajaron hasta su falda y las palmas sonaron levemente sobre ésta.

- Bien, bien...Enseñadme lo que sabeis hacer, Señor anfitrión, y deleitadme con lo que más os plazca, ¿qué preferís, una plácida lectura o interpretar una pieza musical? Aunque, bien pensado, las dos cosas....- Cora se frotaba la barbilla con una expresión maliciosa.

- Sí, sí...eso sería perfecto.

Luego se sentó en un butacón a observar a Cédric como esperando un gran alarde de talento...su petición ya estaba hecha.

Cedric - June 9, 2008 10:54 PM (GMT)
Vaya con la Malkavian, ahora se había soltado por completo. Pero eso no resultaría un problema para alguien como Cédric. Pues allí donde estaba era un hombre con recursos, y en este caso podría complacer a su invitada. Más aún iba a quedar impresionada.

- Si tuvierais a buen gusto esperarme unos instantes aquí, prometo no decepcionaros.

Acto seguido realizó una leve reverencia y salió de la sala.
Al cabo de un buen rato regresó, y lo único que cambiaba en su persona era el libro que portaba entre las manos. Un libro que posiblemente Cora conociera bien, más quizá a propósito, quizá no, el tomo poseía una encuadernación extraña que no permitía adivinar su contenido.

- Espero no haberos hecho esperar demasiado, pues creí necesario buscar una lectura que pudiera complaceros, y creo haberla hallado. Con mis mejores deseos, espero que os guste.

Al terminar las palabras del Ventrue, la puerta de la estancia se abrió y por ella entraron un varón porando una bandeja de plata con un caliz en ella, y una dama acompañada por una pequeña arpa. Silenciosamente el uno se acercó hasta Cora para ofrecerle la copa llena de vitae, y la otra se sentó en el sillón cerca del anfitrión, que mantenía el libro abierto en una de sus manos. Entonces la voz del lector empezó a sonar embelesadora, mientras la atención de Cora no podía negar la magnificencia de su porte, como si una subita atracción hacia el vampiro hubiese nacido en su interior.* Y en aquel mismo instante, la dama del arpa empezó a pulsar sus cuerdas en una suave y melodiosa harmonía.

- Toda la tierra tenía una misma lengua y usaba las mismas palabras. Los hombres en su emigración hacia oriente hallaron una llanura en la región de Senaar y se establecieron allí. Y se dijeron unos a otros: "Ea, hagamos ladrillos y cozamoslos al fuego". Se sirvieron de los ladrillos en lugar de piedras y de betún en lugar de argamasa. Luego dijeron: "Ea, edifiquemos una ciudad y una torre cuya cuspide llege hasta el cielo. Hagamonos así famosos y no estemos mas dispersos sobre la faz de la tierra". Mas Yavé descendió para ver la ciudad y la torre que los hombres estaban levantando y dijo: "He aquí que todos forman un solo pueblo y todos hablan una misma lengua, siendo este el principio de sus empresas. Nada les impedirá que lleven a cabo todo lo que se propongan. Pues bien, descendamos y allí mismo confundamos su lenguaje de modo que no se entiendan los unos con los otros". Asi Yavé los disperso de allí sobre toda la faz de la tierra y cesaron en la construcción de la ciudad. Por ello se la llamo Babel, porque allí confundió Yavé la lengua de todos los habitantes de la tierra y los dispersó por toda la superficie.

Cuando al fín la lectura finalizó, el hechizo pareció desaparecer del mismo modo que había venido. Y acompasada completamente con el cese de la voz del Ventrue también la música dejó de sonar.

- Espero haber complacido vuestro anhelo, milady.

La dulzura en la voz del anfitrión, remarcó los buenos deseos que había tenido con su invitada. Y mientras sus ensalzadoras palabras surgían, la otra mujer abandonó la sala, volviendo a dejar sola a la pareja.


FDI: *Fascinación (Presencia 1)




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