Title: El Orfebre
Description: 18-6-1226
Maximo Constanza - January 5, 2008 05:59 PM (GMT)
Aún en noche temprana Máximo se deslizaba entre las sombras hacia el hogar de su próxima herramienta, alguien que si realizaba un buen trabajo añadiría otro as a su ya ancha manga. Una vez llegado ante el portal i verificado que era el lugar que buscaba, gracias a un elaborado letrero con el nombre Le Léon l'Orfèvre grabado en él, apareció de las sombras y golpeó a la puerta. Suponiendo que su mensajero habría hecho un buen trabajo durante el día, le estarían esperando, y mientras pensaba en eso las llaves ya repiqueteaban al otro lado.
Evento - January 5, 2008 06:08 PM (GMT)
Un pequeño hombrecillo, vestido con ierta elegancia, apareció al otro lado de la puerta, y con sus más refinados modales hizo pasar al vampiro hacia el interior.
- Buenas noches Monsieur, pase por favor, le estaba esperando.
Al entrar Máximo la puerta se cerró de nuevo con llave, mientras una cortina era corrida en el pequeño ventanal que daba a la calle.
- Sabed, que no suelo trabajar a estas horas de la noche, pero vuestro emisario, me prometió un dinero tan solo por la visita. Así que veamos que teneis para mi, y sabremos en qué puedo ayudaros.
En un gesto instintivo el personajillo, dueño del negocio, se frotó las manos esperando la suculenta recompensa. El pobre, no podía ni siquiera sospechar con quién estaba tratando.
Maximo Constanza - January 5, 2008 06:25 PM (GMT)
Poco le hubiera costado al magistri convencer a aquel codicioso personaje para que le ofreciera sus servicios de forma gratuita, pero sabiendo lo que iba a ganar, no le importaba demasiado recompensar al orfebre. Así que sacando una pequeña bolsita de cuero repleta de monedas se la entregó a su anfitrión.
- Esto corre a cuenta de la visita y de la mitad de vuestros servicios, en cuanto finaliceis el trabajo, cobrareis una parte igual. Y porsupuesto por cada día que pase a partir de mañana, 2 monedas serán retiradas de vuestra recompensa, así que os sugiero premura.
Acto seguido sacó de uno de sus bolsillos, un paquetito hecho de piel, del cual sacó un valioso anillo. Y entregándoselo al hombre, recurrió a sus poderes de la sangre para hablarle.*
- Debeis hacer dos copias idénticas de esta pieza. Nadie debe llegar a verla jamás. Me entregareis, junto con el resultado, todo cuanto utiliceis en el desarrollo de las joyas. Trabajareis hasta completar esta tarea sin recibir ningún otro trabajo, justificándolo con el trabajo que os ha ofrecido un rico mercader que debe partir en breve. Y ahora bebed para coger fuerzas.
En el instante que daba su última orden se llevó la muñeca a los labios y de un mordisco se abrió un buen tajo por el que empezó a manar la sangre que ofreció al orfebre. Una vez hecho esto volvió a recurrir a sus poderes para borrar de la memoria del hombre su última acción.
- Creo que si no teneis más preguntas podemos finalizar neustra reunión, y así podreis poneros manos a la obra.
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FDI: Dominación 2
Evento - January 5, 2008 06:35 PM (GMT)
El hombrecillo seguía las palabras de Máximo con devoción, imaginando las riquezas que tenían que llegarle. Y en cuanto la dominació se abrió paso a través de su débil voluntad las ordenes del Lasombra se fijaron en su mente. y cuando se le ordenó beber, bebió. Y haciéndolo nuevas energías invadieron su cuerpo, para pocos momentos después no saber el porqué de ese vigor. Pero poco le importaba sabiendo el oro que tenía entre las manos, y el que no tardaría en llegar. Además, aquel ser que le estaba ofreciendo una buena cantidad de dinero, empezaba a caerle bien.
- Porsupuesto Monsieur, en pocos días tendreis vuestro encargo
Mientras hablaba, ya acompañaba al cainita hacia la puerta, pensando en una última pregunta.
- ¿Dónde debo enviaros el resultado de mi trabajo?
Maximo Constanza - January 5, 2008 06:41 PM (GMT)
- No os preocupeis por eso, pasaré por aquí cada noche para ver si habeis terminado. Espero que no falleis a vuestro renombre y seais rápido a la vez que perfecto en vuestro trabajo.
Una vez abierta la puerta, el antiguo salió y tras esperar hasta escuchar el cerrojo de nuevo, se adentró en la Vilé en busca de un callejón en el que desaparecer entre las sombras, mientras pensaba tranquilo, en el guarda que había apostado cerca de la tienda.