View Full Version: Busco a......"el Bretón"

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Title: Busco a......"el Bretón"
Description: 15/06/1226


Cora - December 24, 2007 12:03 AM (GMT)
Tras algunas averiguaciones por parte de Cathel había localizado al Bretón, al perecer frecuentaba una taberna en el puerto y allí es donde se dirigia ella. Hubiera podido ir Cathel, ya se sabe, una "mujer" a altas horas de la noche allí...sólo podían confundirla con una cosa y a Cora, eso, no le importaba. Vestía sus ropas más sencillas, aunque casi todas lo eran, bajo una larga capa le cubría también gran parte de su rostro. Las calles de aquella parte de la ciudad eran verdaderamente oscuras...pero ella era una hija de la noche, estaba acostumbrada. Halló la taberna y entró.

Allí el ambiente era el esperado, hombres ebrios aquí y allí, bullicio de risas, gruñidos y charlas ahogadas en cerveza. Ella también pidió una, que no bebería, bajo la suspicaz mirada del tabernero y se sentó en una de las mesas, esperando al Bretón, no le había parecido verlo...pero según Cathel, llegaría en un u otro momento.

Ardra McLyr - January 20, 2008 11:16 PM (GMT)
Las puertas de la taberna se abrieron de golpe revelando la figura del mercenario. Sus ropajes seguían siendo sencillos, aunque parecía que sus labores como mercenario, poco a poco, iban dando sus frutos, pues había cambiado las duras y recias pieles sin curtir por buen y oscuro cuero. A pesar de ello, su figura seguía siendo una malla de cicatrices y viejos tatuajes formando una red.

Pocos serían quienes pudieran recordar los símbolos de aquellas tinturas, más el cainita sospechaba que la mujer sentada ante la cerveza, la cual desentonaba con la sórdida algarabía de borrachos de lugar, podía ser una de ellas.

Cuando entró, muchos de los matones y jaques de la tasca lo saludaron con respeto, e incluso uno de ellos habló durante unos segundos con el gangrel, a lo que éste respondió con una franca y agradable sonrisa y un gesto brusco.

Un par de borrachos se acercaban ya a la dama, haciéndose ilusiones respecto a su profesión y al motivo que allí la conducía, cuando Ardra se acercó a la mesa. Una sola mirada del celta bastó para mostrar a aquellos infelices que harían bien en buscar diversión en otro lugar.

Los ojos del mercenario se posaron en aquella extraña mujer, mirándola de arriba a abajo, como midiendo a un posible enemigo. Su voz se abrió paso hacia el exterior, baja y ronca como el sonido de la piedra al partirse.

Soy Lobo sonriente McLyr... ¿quién eres y qué es lo que quieres de mi?

Cora - January 21, 2008 11:53 PM (GMT)
No se hizo esperar demasiado...Aquél que se habría paso ante ella y al que todos sin duda conocían y parecían admirar, era el que estaba buscando...sus tatuajes lo delataban.

Cora abrió bien los ojos ante tal entrada, el Bretón era enorme....

Los hombres de la taberna ya habían empezado a alterarse ante la presencia de la Malkavian...les hubiera arrancado el gaznate de un mordisco, pero no hizo falta, el grandullón le hizo el favor...

Cora respondió a su mirada escrutadora y desafiante con unos ojos firmes y profundos...éllos le hablaron.


* Soy Cora de Malkavian, Lobo sonriente...¿podemos hablar aquí con seguridad? He de contaros algo que os atañe...


FDI: Auspex, telepatía.

Evento - January 22, 2008 07:03 AM (GMT)
Las almas del local habían estado mirando con extrañeza a la Malkavian. Ella lo podía relacionar con su aspecto, o con que ninguno de ellos la había visto antes. Pero Ardra entendió al momento el porqué.

Según se aproximó a la Malkavian la temperatura descendió. Como Vampiro que era, tal frío no le afectaba en nada, pero lo podía notar a la perfección y darle razones sobrenaturales al echo.

Los mortales habían hecho un circulo a su alrededor, sin saber a ciencia cierta a que se debía tal efecto.

Ardra McLyr - January 23, 2008 07:37 PM (GMT)
El gangrel hizo una mueca al escuchar tales palabras en su cabeza, y es que no le agradaba que nadie fuera hurgando en su mente, ni siquiera para hablarle.

Aún así, el pequeño enfado no le duró mucho. De un tiempo a esta parte tenía que andar recordándose que algunos de sus congéneres en el mundo cainita usaban de métodos similares para mantener sus "secretos" alejados de oídos indiscretos.

Un hondo suspiro, fruto de la costumbre de sus tiempos mortales, surgió de su boca, pugnando con el frío que se había apoderado de la sala.

Puedes hablar con total tranquilidad aquí Cora, y antes de que continúes te agradeceré que no vuelvas a entrar en mi mente de ese modo a no ser que sea realmente necesario.

Como queriendo quitar hierro al asunto, McLyr optó por renovar su característica sonrisa. Al fin y al cabo puede que la Malkavian fuera una futura cliente, y no deseaba espantarla con sus bruscas maneras de mercenario.

Y bien, ¿qué es eso que me atañe?

Cora - January 24, 2008 01:17 PM (GMT)
Las miradas que la rodeaban no les inspiraban demasiada confianza a la Malkavian, que respondió a todos y cada uno de aquellos ojos con cierta fiereza en los suyos. Luego los posó sobre McLyr, que indicaba con su gesto el desagrado por la intrusión de Cora, tan solo había sido por seguridad, pero sería más prudente la próxima vez...Mejor no jugar con aquel animalito que, aún sonriente, podía sacar sus uñitas en cualquier momento.

Imaginaba que Lobo sonriente habría notado aquél frío tanto como ella...aquellos que la seguían y anhelaban.."ser liberados".

- No se repetirá si no es necesario. Y ya que aquí no lo es, te diré algo que tiene que ver con ese frío que notas a mi aldededor, ellos te buscan, McLyr, te buscan a ti- Lo tuteó,como él lo hacía con ella,tras una mirada profunda y una sonrisa de medio lado, se acercó un tanto a él y susurró...- ellos hablan de un pozo, un horror que los encierra...¿a caso sabeis de qué os hablo?- y en ese momento arqueó una de sus cejas en espera de respuesta.

Ardra McLyr - January 24, 2008 08:33 PM (GMT)
La mención del pozo fue suficiente para que al gangrel le recorriera un escalofrío por su dura y muerta carne. Una imagen en su mente, un pozo oscuro y húmedo lleno de huesos y carroña y un ser, inmune al parecer, a los poderes cainitas, un ser que había puesto a prueba su resistencia, algo contra lo que luchar no era una opción, sino una necesidad.

La boca del mercenario sonreía, mas no así sus ojos, por los cuales escapaba la tensión del momento.

Un pozo y un engendro de los mundos inferiores, alguien cuyo aliento corrompe la misma existencia... si, sé de lo que hablas, aunque no entiendo lo que quieres decir con "ellos"...

Las muchas historias acerca de los malkavian pasaron como una exhalación por la mente del celta, aunque solo una frase permaneció en su memoria... "Aquellos que han visto el rostro de la locura y el caos son capaces de ver lo que les está vedado a los demás". Hacía ya más de un siglo que escuchó dicha sentencia, de los labios de su sire, ahora todo parecía encajar un poco mejor. Por lo que parecía, aquella mujer sabía lo del pozo, un asunto inconcluso que debía afrontar cuanto antes.

Cora - January 28, 2008 11:01 AM (GMT)
La Malkavian aún se acercó más al Gangrel, leía la maldición en sus ojos...¿un engendro de los mundos inferiores? Tenía que saber más....siguió susurrándole, como aquél que cuenta un extraño secreto, una verdad oculta, con los ojos bien abiertos.

- Ellos...almas en pena...atrapadas...muertos que requieren descanso....muertos...-repitió ésto como si de una letanía se tratase- ellos vinieron a mí y saben que tú puedes liberarlos de ese horror del que hablais y del que yo nada sé. Decidme...¿qué es ese ser?

Ella seguía vigilante, observando por el rabillo de sus ojos, lo que la rodeaba...inquieta. El frío había calado en su cuerpo, como si aquellas almas se arremolinasen y clavasen en ella.

Ardra McLyr - January 30, 2008 05:44 PM (GMT)
La sonrisa del gangrel flaqueó durante una fracción de segundo, apenas perceptible para nadie que no fuera de la sangre, para volver acto seguido con fuerzas renovadas.

¿Qué es ese ser? pues es alguien a quien di mi mejor golpe y ni siquiera se inmutó, un engendro que consiguió ver al señor de los Nosferatu de París cuando éste se había desvanecido, alguien capaz de aguantar las letales caricias del alfanje de una assamita mientras se mofaba de nosotros... ese ser es algo terrible y poderoso...

Los recuerdos fluían por la mente del celta como un río. La lucha mantenida ante el extraño pozo, aquel humano corrupto y el ser que emergió de la nada. En su cabeza la escena era nítida y las cicatrices que le habían quedado después del ataque de aquella cosa, no habían sido una broma.

Encontramos un pozo cuyo contenido era aterrador, huesos y cráneos en distinto estado de descomposición, algunos de ellos humanos. Mientras investigábamos el asunto, apareció un hombre, el cual se dispuso a invocar algo con sus negros encantamientos... aquel terrible ser apareció allí y luchamos. Creo que conseguimos herirlo, pues el monstruo huyó, aunque estoy seguro de que no llegamos a hacerle un verdadero daño. No sé porqué apareció allí, ni de que o quien se trata, pero en algo estoy de acuerdo contigo y con esas "almas en pena"... hay que parar los pies a esa cosa.

El gangrel tenía claro que aquello no lo haría por altruismo hacia esos espíritus inquietos de los que hablaba la malkavian, ni para salvar a la ciudad de aquel ser... el monstruo había herido su orgullo, se había reído de él mientras Ardra le atacaba con todo lo que tenía. Su naturaleza depredadora se impuso a su sentido común. El monstruo debía desaparecer, y tenía que ser su mano la que lo enviara de vuelta a los infiernos.

Cora - February 2, 2008 12:59 PM (GMT)
No podía abrir más sus ojos al escuchar la historia que el Gangrel le estaba contando...aquél ser debía de ser realmente horrible...si alguien como Ardra McLyr no había infligido el mínimo daño en esa criatura y tampoco los que al parecer lo acompañaban...¿qué podrian hacer ahora?

Pero aquellas almas reclamaban descanso y ella no estaría en paz hasta dárselo, pues sus ojos los veían a cada momento, en sus espaldas siempre latía un frío del más allà y sus oídos no descansaban....siempre estaban allí, implorandole. Tenía que darles paz...por las almas, por ella misma.

Su rostro era un interrogante y podía leerse la preocupación. Miró seriamente al Breton.

- ¿Y cómo "pararle los pies"? ¿cómo si ese ser es tan horrible como decís? Yo solo soy una mensajera de aquellos que sufren...Si vos no pudisteis, si el Señor de los Nosferatu no pudo, si una hija de Hakim no pudo...¿cómo lo haremos?- Y quedó allí, pensativa mirando al Gangrel en espera de respuestas.

Ardra McLyr - February 3, 2008 06:57 PM (GMT)
El rostro del gangrel volvía a lucir una gran sonrisa, extendiendo su piel hasta eliminar todo rastro de arrugas en ella. El mercenario miró a la malkavian a los ojos y optó por una sencilla, escueta y directa respuesta.

Bueno... si sangra es que puede morir... y maldita sea mi alma si no consigo dar caza a esa cosa.

Por parte del gangrel todo estaba dicho. Al fin y al cabo, su orgullo le impelía a detener a aquel ser que había demostrado ser un adversario muy pero que muy duro.

Quizás podamos reunirnos con el Nosferatu, a ver si desea acompañarnos en nuestra peligrosa y peculiar caza...

Evento - February 5, 2008 11:06 AM (GMT)
La mente de la Malkavian se volvió un caos de imágenes. Vio un hospital, y supo que era el de San Julián. Era de noche en su visión y veía como en su interior una niña soñaba y respiraba alterada.

Era muy joven y poseía la piel cenicienta.

Y supo que algo la observaba, algo terrible y oscuro que había venido a acabar con su vida mortal.

Y Cora supo que ella era Judith y que lo que veía estaba sucediendo esa misma noche.

Cora - February 11, 2008 08:11 PM (GMT)
Pues "el Bretón" estaba dispuesto, perecía decidido a acabar con lo que sea que fuere aquél monstruoso ser. Cora sonrió brevemente al McLyr.

- Sí, deberíamos reunir a quien puediera sernos de utilidad.

Y algo estalló en la mente de la Malkavian, como un rayo, sus ojos muy abiertos parecían salir de las cuencas y su mandíbula se había apretado, un diente desgarraba su labio inferior abriendo una pequeña herida que sangraba. Su cabeza se movía con cierta brusquedad intermitentemente.

Todo cesó, cerró los ojos y relajó su cuerpo.

Al abrirlos casi podía sentir cierto agotamiento. Miró al Gangrel.

- Tenemos que ir al Hospital de San Iulián. Esa cosa está allí...lo he visto, está allí, ahora- su voz sonó con certa premura.

Ardra McLyr - February 13, 2008 06:23 PM (GMT)
El cambio en Cora fue perceptible para McLyr, el cual llegó casi a temer por la Malkavian cuando vio como se mordía el labio. El mercenario sabía que, a menudo, los Malkavian sufrían ataques de locura impredecibles.

Tras escuchar lo que decía, Ardra se puso en movimiento sin perder tiempo. Sin dejar de mirar a la malkavian, habló apresuradamente con uno de los parroquianos de la taberna. Parecía que le daba instrucciones respecto a algo. Después se giró hacia la mujer.

Demonos prisa pues.

Y sin más se aproximó a la puerta a grandes zancadas con la determinación pintada en su cara y la venganza brillando en su sonrisa.

Cora - February 20, 2008 01:31 PM (GMT)
Tras sus palabras, el gangrel habló brevemente con alguien de la taberna y se dirigió decidido hacia la puerta.

Cora se quedó un tanto tras de él, algo paralizada, como no sabiendo hacia qué se dirigían exactamente, pero sólo fueron segundos tras los cuales la Malkavian le siguió los pasos.

- Imagino sabreis qué hacer...- Cora decía éstas palabras con un tono entre incertidumbre y resignación ante lo que se les venía encima.

Dos sombras se perdieron entre las calles en dirección al Hospital de San Iulián.




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